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Albus Potter — capítulo 3
-Mucho gusto - le dije y nos estrecho la mano. Estuvimos hablando bastante, conociéndonos mejor, hasta que llego la señora con el carrito de dulces, decidí ir a comprar yo.
- Que desea comprar jovencito?- dijo la señora regordeta refiriéndose a mi.
- Ranas de chocolate, varas de regaliz y una tarta de calabaza- dije, la señora me dio lo que le pedí, le pague y volvi al compartimiento.
-
Volvi! Me extrañaron?
-
Si, obvio- dijeron con sarcasmo. Me sente y reparti las cosas, menos la tarta que la comeríamos después.
-
Que cromos te tocaron? - me dijo Scorpius señalando las ranas de chocolate mientras él se comia una.
-
Dumbledore, Mcgonagall y Kingsley. - le dije.
-
A mi Dumbledore, Merlin y Newt Scamander. Y a vos Rose?
-
Mmm Gwenog Jones, Oswald Beamish y…- esperamos a que Rose abra su ultimo paquete, levanto la figurita y era:- Harry Potter.
-
Mi papá? - pregunté impresionado ``Mi papá es famoso?´´ pensé.
-
Si, el tío Harry- me confirmo Rose igual de sorprendida que yo.
-
Que? No sabían que es famoso?- preguntó Scorpius a lo que nosotros negamos. Me senté al lado de Rose para leer el cromo, pues, Scor y yo estábamos sentados al frente. El cromo decía:
Harry James Potter
Nacido el 31 de julio de 1980, sus padres eran Lily y James Potter. Cuando tenía un año el Innombrable intentó matarlo y la maldición rebotó en él.
Cuando tenía 11 años salvó la piedra filosofal logrando que el Innombrable no vuelva. En su segundo año en Hogwarts, se abrió la cámara secreta y él salvó a Ginny Wesley de un basilisco. En su tercer año, espanto un centenar de dementores con un patronus de forma. En su cuarto año ganó el torneo de los tres magos, enfrentándose por tercera vez a Voldemort, quién esta vez si volvió. En su quinto año se enfrentó por cuarta vez a Voldemort. En el que debió haber sido su séptimo año, lucho por quinta y última vez con Voldemort quién resulto muerto en la guerra de Hogwarts. Ganando así una orden de Merlín primera clase.
Ahora es auror, se casó con Ginny Weasley y tiene tres hijos.
Me quedé plasmado. Ahora entendía porque nuestros padres no nos dejaban abrir las ranas de chocolate solos.
-¿Les bas a mandar una carta a los tíos? - me preguntó Rose.
-Si
- Yo también a mis padres. Pero ¿Cuando?
-Mañana- le respondí.
Rato después, cuando y había oscurecido y nos habíamos comido la tarta de calabaza llego un niño que tenía una insignia de prefecto y nos dijo que teníamos que cambiarnos, ya que pronto llegaríamos a la estación.
Cuando el tren se detuvo, bajamos. Y nos encontraron con Hagrid, Rose y yo lo saludamos y le presentamos a Scorpius. Luego él siguió gritando:
-¡Los de primer año por aquí!- nos guió hasta los votes que se movían solos, y nos llevo hasta el castillo, en el trayecto divisamos el castillo, era enorme! Scorpius casi se cae al lago negro por la emoción.
Allí nos encontraron con un profesor muy bajito, tan bajito que al mirar no lo vimos hasta que nos dijo- Acá abajo!-nos guió a través de la puerta de roble que hace de entrada, y por una puerta que daba a un salón vacío. Allí nos dijo: - Soy el profesor Flitwick de la materia de encantamientos y subdirector. Ahora los voy a llevar al Gran Salón y, cuando los llame, se sentaran en el taburete y les pondré el sombrero seleccionador que, los seleccionara para sus casas- tomo aliento- ¡síganme!- Y nos guio a una puerta lateral (mucho más grande) a la que habíamos ido.
Era gigante, tenía cinco mesas una para cada casa y otra para los profesores. Al ver el gran salón me puse más nervioso todas las mesas estaban ocupadas y vi a mi hermano mirándome con los pulgares en alto. Vi velas que flotaban y me acordé de mirar el techo, se veía una noche estrellada.
Flitwick puso en la parte delantera del salón un taburete y arriba, un sombrero viejo y remendado. Al sombrero de le abrió una costura delantera que hizo de boca y se puso a cantar:
Les doy la bienvenida
Este es el primer día
De su educación
Pues ustedes con los siguientes autores
De esta gran comunidad
Así que les digo:
En Gryffindor van los valientes
Que son muy dirigentes
En Hufflepuff habitan los trabajadores
Que son muy Imaginadores
En Ravenclaw los inteligentes
Que son los presidentes
Y en Slytherin los audaces
Que arman buenas frases
Así dejo de cantar
Pues los voy a seleccionar
Dicho esto todos se pusieron a aplaudir. Y, cuando pararon, Flitwick empezó a llamar a mis futuros compañeros.
-García, Rocío - Una niña alta y morocha se sentó en el taburete.
-Ravenclaw!- grito el sombrero seleccionador.
-Rolpe, Valentino
-Gryffindor!
Y así fueron pasando hasta que quedaron cinco alumnos Scorpius, Rose y yo entre ellos.
- Malfoy, Scorpius - llamo a mi amigo, el sombrero tardo mucho en decidirse y al fin...
-Gryffindor!- grito el sombrero. Todos se extrañaron, pues, él me había contado que su familia entera era Slytherin.
-Albus Potter- me senté en el taburete, sentía todas las miradas clavadas en mi.
-Mmm… tenés valor, como tu padre, JA no quieres Slytherin ¿eh?- me susurro el sombrero en mi cabeza- igualmente te iba a poner en ¡GRYFFINDOR!- esto último lo dijo gritando.
La mesa Gryffindor estallo en aplausos, escuche que James gritaba:
- Ese es mi hermanito!
-Gorld, Rupert
- Gryffindor-
-Rose Weasley- Rose se sentó temblorosa en el taburete.
-Gryffindor- grito el sombrero y Rose casi corrió hasta la mesa de Gryffindor.
La profesora Mcgonagall pidió silencio. Y hablo con la voz amplificada mediante algún hechizo.
-Bienvenidos, otro año escolar comienza. Debo recordarles que como dice su nombre, esta prohibido ir al bosque prohibido y, Filch, el celador, me pidió que les recordara que la lista de todos los objetos prohibidos está en su despacho para todo aquel que desee visitarlo. Bueno, a comer.- apareció comida mágicamente en las mesas.
Cuando terminamos de comer, la comida desapareció y los prefectos nos guiaron a la sala común de Gryffindor, subiendo la escalera de mármol, por varios pasillos y cuando llegamos al retrato de una mujer gorda, la mujer pregunto:
-¿contraseña?
- Lana de gato - dijo el prefecto. Y entramos, todo era como mis papás me habían contado, el fuego, los sillones, el tablón de anuncios y las escaleras que conducen a los cuartos.
- La habitación de los chicas es la escalera derecha y la de las chicos la izquierda.-dijo el prefecto.
Subí la escalera y llegué a mi nuevo dormitorio, me cambio y me durmió pensando lo extraño que había sido el día.