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Albus Potter — capítulo 7
A eso de las seis, que a esas alturas del año está anocheciendo, James y yo caminabamos por los terrenos de hogwarts hacia la cabaña de nuestro gigante amigo. Quien, al vernos sacudió la mano en señal de saludo, le devolvimos el saludo. Cuando llegamos hasta él, noté algo que James no, Hagrid tenía una ballesta en una mano y estaba agarrando del suelo un farol con la otra mano la otra.
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Hagrid, por qué llevas eso? - pregunté señalando la ballesta.
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Por cualquier cosa. - respondió el guardabosques.-Unos pequeños consejitos, no se alejen de mí, no importa lo que pase, si se pierden inmediatamente lansen chispas de color con la varita.
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¿ok? - dijimos dudosos, y nos miramos, los dos en el fondo teníamos pánico.
-Ahora síganme.- Dijo Hagrid y nos empezó a guiar por el bosque prohibido. íbamos caminando por un sendero del bosque, los arboles cada vez crecían más juntos, solo escuchabamos el ruido de las ramitas romperse bajo nuestros pies y los ruidos del aleteo de algunos pájaros.
De pronto se escuchó un pedido de auxilio, pero de alguien en particular:
- Albus - me dijo James con mirada aterrorizada, casi no tenía voz- creo que es Fred! - James empezó a correr en la dirección de donde venían los gritos, yo lo comencé a seguir. íbamos corriendo, al pasar, nos rasgábamos las túnicas con las ramas de los arboles que estaban en el camino, y que no podíamos evitar chocar por el afán de llegar a donde estaba Fred. Hagrid había tirado el farol y nos seguía con la ballesta en mano gritando cosas como 'no ballan'.
Cuando al fin llegamos al claro de donde procedía la voz de Fred, lo encontramos a él atado de pies y manos con un hombre encapuchado adelante. Quien al vernos se quitó la capucha.
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Tu! - Gritó Hagrid apuntando con la ballesta al rubio que se había dejado ver- Cuando escapaste de Azkaban?
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Hace algunas horas, recién se deben haber dado cuenta. - Lucius Malfoy también apuntaba Hagrid con la varita.
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Por que atrapaste a Fred? - pregunto James. Lucius lo miro y le dijo:
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Sabía que si lo atrapaba a él vendrían ustedes.
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Para que los necesitas? - preguntó Hagrid poniéndose delante nuestro en actitud protectora.
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Necesito que le envien un mensaje a su padre, me vengare, el señor de las tinieblas volverá!
Luego de estas palabras se fue volando convertido en humo negro. Nosotros fuímos corriendo a desatar a nuestro primo, el cual, estaba desmallado. Hagrid lo cargo y lo llevó, seguido por James y yo, a la enfermería. Donde el señor Pomfrey, hijo de Madame Pomfrey, nos hizo acostarnos a los tres, nos curó los rasguños y nos dio una poción para dormir, la cual, funcionó y al instante ya estaba dormido.