← El último año en Hogwarts · de
El último año en Hogwarts — capítulo 13
El último año en Hogwarts
Capitulo 13: Vacaciones
-Que pasa Prongs?- le preguntó Sirius mientras se dirigían al campo de quidditch para presenciar el partido de Ravenclaw contra Slytherin.
-Lo que sucede es que quiero que gane Slytherin para poder vencerlos como todos los años- respondió James –Pero también me interesa y mucho, que gane Ravenclaw para poder burlarme en la cara del estúpido de Chase-
-El es solo el buscador del equipo- agregó Remus –Ganarle a Slytherin tiene mucho mas sentido que atrapar la snitch antes de que el rubio bonito de Ravenclaw lo haga-
-Jaja, el rubio bonito?- le preguntó Sirius riéndose –No sabía que te gustaba-
-Cállate-
Los merodeadores llegaron a las gradas y se sentaron detrás de Lily, Andy y Mel, cosa que no le gustó mucho a las chicas y eso se pudo notar perfectamente en sus caras.
-Lily- la llamó James frunciendo el ceño –Ayer soñé contigo... no te interesa saber que?... bueno de todas maneras te lo iba a contar... resulta que tu y yo estábamos en una calle... oscura, no había una sola luz que nos iluminara y llegamos a un callejón, y hacia mucho calor y comenzamos a sacarnos un poco la ropa y... –
-Pppottterrr!!- la pelirroja se volteó roja de ira –No me interesan en lo mas mínimo tus fantasías, entendiste?-
-Pero amor, no fue una fantasía... lo viví como algo tan real... pude sentir... todo-
Si las miradas fueran asesinas, James, ya estaría muerto; Lily prefirió volver a mirar a la cancha y no decirle nada mas ya que si seguía abriendo la boca era para peor, Potter siempre tenía algo para decirle.
Tim Skill, el comentarista, ya había presentado a los jugadores de Ravenclaw y luego a los de Slytherin. El equipo de las serpientes ese año estaba formado por Regulus Black, como guardián, Antonin Dolohov, Peter Parkinson y Bill Baddock, como cazadores, los hermanos Lestrange como bateadores y Lucius Malfoy como buscador.
Pasada media hora, el partido iba 150 a 20 a favor de Slytherin, estos no jugaban quidditch simplemente se dedicaban a golpear a los del equipo contrario y marcar tantos.
James se puso de pie de un salto al escuchar que Malfoy había atrapado la snitch y por primera vez en su vida sintió cariño por el.
-Miren- chilló el chico mientras señalaba hacia Chase –El pequeño Will, parece un perrito abandonado... solo observen su cara de angustia... es una lastima que no tenga que enfrentarse con el mejor equipo de la historia de Hogwarts... no te parece, amor?-
-Con lo del mejor equipo de la historia, tienes razón- le respondió Lily con una sonrisa –Y, si, Will parece un perrito abandonado... por lo que va a necesitar “refugio” esta noche... y yo soy taan caritativa-
-Que hace Kelly con mi prima?- preguntó Sirius interrumpiendo la contestación de James.
-Es cierto- asintió Mel parándose la igual que sus amigas –Es raro... a Kelly nunca le simpatizaron los Slytherins y menos que menos Bellatrix... esta muy extraña desde que salió de la enfermería-
-Ella es mi prima y tampoco me simpatiza- agregó Sirius y luego se quedaron mirando a los ojos por un segundo, esa había sido la primer conversación desde que terminaron, ambos se sintieron muy extraños y nerviosos, Mel esbozó lo que pareció ser una débil sonrisa y luego volvió a mirar hacia el lugar en donde se encontraba su hermana hablando ahora, muy animadamente, con Narcissa, y recordó que no debía dejarse llevarse por lo que le decía su corazón.
La semana anterior a la Navidad, había llegado, y Hogwarts quedó solamente con la mitad de sus alumnos, todos los que querían y podían irse a casa, lo hicieron por temor a recibir un nuevo ataque en otra fecha festiva, como lo había sucedido en Halloween.
De los merodeadores, el único en abandonar el castillo fue Peter, de los estudiantes de séptimo de Slytherin solo se quedaron Antonin Dolohov y Rodolphus Lestrange, y fue una gran sorpresa ya que fue el curso con menos integrantes.
Era una linda tarde, a pesar del frío, la nieve cubría todos los terrenos del colegio y los árboles del bosque, todo indicaba que ese sería un día lleno de paz y tranquilidad.
-No!- chilló riéndose Mel al recibir una bola de nieve por parte de Lily –Voy a matarte-
La rubia comenzó a perseguir a la pelirroja, pero le fue un poco dificultoso alcanzarla ya que correr en la nieve la hacía caerse a cada rato.
Andy se encontraba sentada en la escalera de entrada al castillo, leyendo un libro sobre sirenas y seres del mar, cuando sintió un fuerte viento por encima de ella, James y Sirius habían salido volando en sus escobas desde la puerta y casi rozan su cabeza, al rato apareció Remus, pero caminando muy tranquilo y se sentó junto a ella.
-Algún día crecerán- comentó el licántropo refiriéndose a sus amigos.
-Si... –asintió Andy y luego se escuchó un aturdidor grito de Lily al ser atrapada por Mel que casi la hace comer nieve –Y supongo que ellas también-
-Que lees?- le preguntó Remus para poder romper con el incomodo silencio y haciéndose el interesado.
-“Crónicas marinas”- le respondió ella enseñándole la tapa del libro –Es muy entretenido, últimamente me esta interesando mucho la vida bajo el agua-
-Lily cuidado!!- gritó James mientras venia en bajada a toda velocidad, pero el aviso fue demasiado tarde, saltó de su escoba al estar a unos pocos metros del suelo, y calló sobre la pelirroja –Ouch... mi brazo... –
-Potter, acaso no hay suficiente lugar para aterrizar?... creo que me rompiste la espalda-
-Lo siento... pero la verdad es que eres buena como pista de aterrizaje, además eres acolchonada... –
-Cállate idiota y sal ahora mismo de arriba mío- la pelirroja ya estaba comenzando a inquietarse.
-No, por que?, no quiero- James se quejaba como un niño pequeño y hacia una cara como si le estuviera pidiendo un juguete a su madre –Aquí estoy muy bien y esta es la forma en la que siempre quise estar, arriba tuyo-
-Agradece que no tengo a mi varita al alcance de mi mano, porque sino... no te quedaría lengua para seguir hablando-
-Pero Lily, piensa un segundo, si yo no tuviera lengua sería un mal para ti... ya que no podría hacerte todas esas cosas que tengo planeadas... –
-Ayy... – la pelirroja estaba tan colorada como su cabello –Por que a mi? Por que yo? Que hice para merecer esto?-
-Para serte sincero, no hiciste nada- le dijo James mirándola a los ojos y percatándose de lo cerca que estaban –No fue tu culpa que yo me enamorara-
-Basta- espetó Lily nerviosa, amaba y a la vez odiaba, los momentos en los cuales James comenzaba a hablar en serio, y siempre su histeria cesaba cuando el hacia eso –Podrías levantarte, por favor-
-Por que lo único que quieres es tenerme bien lejos cuando yo lo único que quiero es tenerte lo mas cerca posible?-
-Yo no quiero tenerte lejos... solo a una distancia razonable-
-No hay distancias razonables en el amor-
-Y quien dijo que hay amor, Potter?- siempre hay que pensar antes de hablar, pero Lily no pensó antes de decir su última frase, y se arrepintió de haberlo hecho, ya que James la miró con esa cara de perrito abandonado de cual había hablado antes y luego se separó de ella en un instante, sin emitir una palabra, para ir a la enfermería junto a Sirius y Remus.
La pelirroja se quedó tirada en la nieve pensando en lo estúpida, mala persona y sin corazón que era, cuando las cabezas de sus amigas aparecieron.
-Hora de levantarse- le dijo Mel –Que sucedió con James?-
-Nada, lo de siempre- le respondió Lily que parecía a punto de llorar y luego golpeó el suelo fuertemente con sus manos –Que le hace pensar a Potter que aquí hay amor? Yo no siento absolutamente nada por el... y no tengo la necesidad de hacerlo... es simplemente imposible... como podría querer a alguien así?... y además es como un desconocido para mi... pero un desconocido muy tierno, y dulce... y atractivo- siguió enumerando algunas de las cualidades del chico mientras algunas lagrimas comenzaban a asomarse en sus hermosos ojos verdes.
-Me parece que tenemos que hablar- agregó Andy analizando la situación, era realmente increíble que Lily dijera algo bueno de James, la pelirroja comenzó a asentir varias veces con la cabeza mientras hacía una pequeña trompita de bebé enojada –Y creo que urgente-