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Ginevra Bellatrix Lestrange Black. — capítulo 25
Me encontraba en mi habitación en un conjunto negro de lencería y encima una mini batita negra de satín sentada en el sofá de cuero rojo con una copa de whiskey de fuego en mi mano izquierda y en la derecha la botella de esta estaba bebiendo desde hace rato ¿la razón? Mi boda con un auténtico hijo bonito de papi, hoy lo conocería en la cena de navidad era patético mi asunto me la eh pasado tomando desde que me dijo mi tío nena conocerás hoy a tu prometido, era como si me estuvieran vendiendo al mejor postor que digo vender subastar, era una mierda todo esto y estaba algo borracha, escuche como tocaron mi puerta.
¡QUE!- grite a todo pulmón mientras me llevaba la copa a mi boca y me tomaba todo de un trago y me servía mas.
Su tía me mando a informarle que en 20 minutos llegaran los invitados.-anuncio una sirvienta
¡ENTRA!-volví a gritar mientras trataba de incorporarme con botella y copa en mano y paso una sirvienta de unos 20 años de cabello castaño y ojos negros y esbelta guapa eh de admitir y llevaba su vestidito negro de manga larga y zapato bajito y todo su cabello en un recogido total a si debían andar las sirvientas en esta mansión y me sonrio débilmente.
Diga Srta.-me hablo bajando la mirada al piso.
Mírame a los ojos es una orden.- le ordene mientras me miro tímidamente y se sonrojo al verme en mi bata de satín negro.
¿Qué te gusta mi bata?- le pregunte a lo que se sonrojo más.
¿Cómo te llamas? ¿Muda?- le pregunte y se rio muy leve y sonreí más, mientras le tomaba a mi copa y dejaba la botella en mi mesita de noche.
Marian.-respondió a secas, casi siempre la sirvientas del mundo mágico eran huérfanas y subastadas a los 15 años a los mejores postores.
Bueno Marian si te gusta mi bata te gustara más lo que está debajo de ella.- le informe a lo que me miro con los ojos como plato y retrocedió unos pasos atrás, deje mi copa en la mesita de noche y desabroche mi bata y me la quite y termino en el suelo y solo lucia mi lencería de encaje negro con transparencias y escuche como trago en seco y volvi a tomar mi copa.
¿Qué te gusta Marian?- le pregunte seductoramente mientras caminaba hacia ella pasando mi mano libre de copa desde mi pecho hasta mi cintura y pude notar como me miraba de arriba a bajo, hasta que llege a unos escasos centímetros de ella, le di un sorbo a mi copa y la tire al suelo, tome su mano izquierda y la coloque en mi glúteo.
Tómalo bien niña.- le dije a lo que comenzó a masajearlo y me gusto.
Bésame a aquí Marian.- le ordene señalando mi seno derecho a lo que me miro dudosa.
Es una orden.- le volví a decir a lo que asintió y se inclinó un poco y lo aprisiono entre sus labios haciendo a un lado el brasear y lo succiono, chupo, mordisque y todo como una experta, solté un gemido de placer y ella la mano que tenía en mi glúteo la introdujo en mi vagina bueno un par de dedos y los metida y los sacaba mientras seguía jugueteando con mi seno en su boca la aparte de mi seno y la dirigí a mi boca y la bese desenfrenadamente y ella gimio y la continue besando pero recordé que tenia que bajar y me separe.
Has estado bien, si le cuentas a alguien desearas morir.- le amenazase y asintió aterrada
Ahora vete gatita luego terminaremos.- le dije mientras sonrio y asintió pero me había calentado demasiado entonces la tome del braso y volteo.
Espera.- le dije mientras me quitaba mi panti de encaje negro y me recostaba en mi cama con sabanas negras y me abria de piernas y ella me veía desiosa, con mi dedo índice señale mi vagina.
A qui gatita.- susurre a lo que asintió y se hacerco a mi y comenzó a tocarme con su lengua sutilmente cada espacio de mi intimidad y poco a poco apresuro el paso no se le paso absolutamente nada, succiono mis jugos como toda una experta me affere a mis sabanas por que sentí que llegaba al clímax y ella se incorporo y se puso encima de mi y me beso los senos, el cuello hasta llegar a mi boca.
Me tengo que alistar.- le dije mientras se paro y acomodo el vestido de servidumbre me pare y me coloque mi bata nuevamente, abrí mi cajón de mi mesita de noche y saque unos galeones y se los di y me miro sorprendida.
Se que te pagan muy poco, digamos que son tus honorarios por lo que acabas de hacer y por tu discreción- le dije mientras le guiñe un ojo y le señale la puerta para que se fuera y a si lo hizo,
realmente estoy perdida.- susurre para mi misma pero necesitaba sexo para poder pasar lo que vendría en unos minutos mi prometido.
N/A:*Chicos si veo mas de 3 comentarios acerca de lo que piensan mañana actualizo a primera hora.