Aprendiendo a vivir — capítulo 20
Antes que nada gracias por las personas que leen y comentan la historia, hacer Sevmiones es lo que mas me gusta, por eso me siento feliz de que esta historia sea bien recibida, gracias por sus palabras que me llenan de emoción, espero disfruten lo que viene en esta historia.
La rubia se miraba al espejo despues de un par de semanas agitados, saldría a relajarse un momento, por extraño que pareciera a pesar de la confianza que siempre habia entre ella y Viktor estas 3 semanas que habia estado a su cuidado fue profesional, no hablaron de nada relacionado con la vida del otro, ya que no debían relacionarse de esa forma, el Búlgaro no insistió en cuestionar nada a pesar de que se le hacia extraño el nuevo físico de ella, solo se dedicaba a sus diligencias, ella agradecía su silencio ya que no quería que le preguntaran relacionado con Severus y su desagradable encuentro con el.
Observaba su figura y recordaba esa noche, cuando se sintió mujer cuando el pocionista con sus manos la hizo estremecer, ella se sintió mujer, realizada penso que era un sueño feliz, pero cuando despertó se dio cuenta que no era mas que una pesadilla, el estaba enamorado de otro, la persona que amaba y creyo que podía conquistar en un futuro, le hizo el amor pensando en ella. lo mas increíble fue que ese fantasma era la persona que ella misma considero como su madre.
Dejando de lado sus sentimientos, su malestar. Estaba el dolor de alguien que ella quiere, Remus y Ted, ellos salieron heridos por una decisión de la metamorfomaga, la rubia pensaba y estaba segura que ella quería acercarse al pocionista, le dolia pero si aun no le lastimaba el anillo significaba que no le habia sido infiel, su corazón latia ya que aun podía pensar en hablar con el. Pero ese no era el momento primero debía estar tranquila.
Termino de arreglar su cabello, cuando la puerta de su habitacion sono, habia estado este tiempo con Remus ya que el pequeño metamorfomago lo necesitaba, ella era feliz con el pequeño travieso siempre lo habia querido y ahora podía cuidarlo. La puerta se abrió dejando ver al licántropo le dijo que la esperaban. Fue a la sala donde Viktor imponente la esperaba, beso su mano y despues de informarle al hombre de mirada miel, que la regresaría temprano, se desaparecieron a las afueras de la cabaña. Para llegar a la entrada de un restaurante muy elegante, en la entrada hicieron pasar a la joven pareja, mientras eran guiados a un privado, donde fueron atendidos de inmediato, ambos estaba en silencio mientras bebían vino de elfo.
-Ha pasado tanto tiempo Hermione,- rompió el hielo el hombre de mirada penetrante.
-Si, desde la boda de Fleur que fue la ultima vez que te vi,- afirmo,- despues que paso,- el sonrio.
-De todo un poco principalmente los negocios de la familia,- afirmo,- el quidditch lo tuve que dejar, con la muerte de mis padres, me convertí en el cabeza de la familia.
-Lo siento no sabia lo de tus padres,- dijo la rubia con pena.
-No te angusties,- la miro con dulzura,- sabes nunca te pude olvidar,- afirmo el pelinegro, ella se tenso,- pero no te preocupes no te cortejare, si estuvieras soltera ten por seguro que si,- ella enrojeció,- sigues siendo adorable cuando te sonrojas, ademas claro de hermosa,- la rubia se quedo sin voz.
-Y tu un caballero,- el búlgaro tomo su copa y dio un sorbo.
-Tu has cambiado,- afirmo,- pero no solo físicamente, tu mirada no muestra la misma luz de cuando te conoci,- ella asintió,- se que hace mucho no nos vemos pero siempre me tuviste confianza.
-Lo se Viktor, a pesar de los que muchos creían siempre me fuiste muy atento conmigo,- el asintió.
-Eres una gran mujer como no hacerlo,- ella le sonrio con dulzura,- supe que te casaste y lo que paso el otro dia me lo confirmo,- ella asintió.
-Por cierto lamento mucho ese momento desagradable,- el negó,- pero el es muy impulsivo.
-Créeme que si tu fueras mia y te viera con otro haría lo mismo,- ella solo negó.
-Solo que el no lo hace por las mismas razones que tu, el solo le duele su orgullo, mientras que tu has demostrado ser un caballero,- ambos guardaron silencio mientras la comida aparecía.
-Hermione,- hablo,- no puedes comparar a dos personas completamente diferentes, yo tal vez sea de esa forma por como fui criado, ademas de que nunca he sido violento, pero acaso has conocido a tu esposo,- ella negó,- ese es mi punto debes conocer bien a una persona antes de juzgarla,- ella asintió.
-Y que hay de mi,- el suspiro.
-No digo que le perdones todo, pero debes escuchar,- aseguro.
-Yo solo no se que hacer, primero fue complicado aceptar un destino que no era para mi, enterarme que mis padres vivian que me protegieron y pero despues saber que debía casarme por un estúpido contrato fue mi enojo,- bajo la cabeza, lo en realidad le dolio fue pensar que el se casaria con ella por obligación, eso si le dolia,- pero el es muy complicado.
-Todos lo somos,- tomo su mano por la mesa,- todo esto te lo digo por lo que vi hace dos semanas,- ella levanto el rostro,- veo rabia en ti, algo que nunca habia visto, pero al mismo tiempo veo amor, esa luz que solo se ilumino cuando lo viste, lo amas y por eso te duele,- ella asombrada por la acertada deducción del ex jugador de quidditch, asintió.
-Pero el no me ama,- el joven sonrio.
-Te contare una historia,- ella levanto el rostro,- despues de salir del colegio, cuando la guerra floreció, me comprometieron, como sabras es una tradición que debemos seguir, cuando me anunciaron que me casaria me enfade, porque yo no quería sentirme forzado a estar con alguien que ademas de no querer no conocía, meses despues contraje nupcias, debo agregar que fue complicado, ambos éramos diferentes, es extraño pero solo contigo me siento capaz de charlar. En el apogeo de la guerra, alcanzo en Bulgaria, una noche mortifagos llegaron a la mansión, para reclutarnos, mis padres nunca fueron aliados de esas ideas, asi que cuando se negaron los mataron frente a mi,- bajo la cabeza,- yo cuidaba a mi esposa y mi hermana menor, me maldijeron y solo vi como ella se ponía frente a mi hermana para que no la mataran, al final ellos se fueron creyéndonos muertos a todos. Cuando la vi sin respirar comprendi que no la volveria a ver, o a escuchar su voz, fue terrible, muy tarde me di cuenta que la amaba, que me dolia no volver a saber de ella, simplemente no quería aceptarlo. Cuando todo termino, deje todo. Pero dentro de mi siempre ha estado mi amor por ella,- el la observo con una mirada penetrante,- te digo todo esto porque yo tuve que estar a punto de perderla, por mi orgullo y no admitir antes que me habia enamorado, no cometas mi error, tu puedes luchar por ese amor, eres valiente y se que seguiras a tu corazón,- la rubia impactada por las palabras del joven, se quedo sin saber que decir, el tenia razón, si le habia ocultado algo muy importante, pero al final era su pasado, ella no debía juzgar viejas acciones, solo aceptar que el era importante, tal vez no solucionaría nada alejándose de el, podría hasta empeorar las cosas, sabia que su enojo era intenso pero sin duda quería arreglar el asunto o por lo menos charlarlo.
Al dia siguiente la rubia despidió a su amigo, prometiéndole que trataría de encontrar el camino adecuado, y en algo tenia razón, ella no dejaría nada suelto, ella no se arrepentiría de lo que no hizo.
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En una biblioteca un hombre vestido completamente de negro, estaba sentado frente a su escritorio, tenia una tasa de te mientras revisaba asuntos de su trabajo, observo la entrada de una lechuza que le entregaba el profeta. Lo ignoro, a lado de donde habia dejado el periódico mágico, vio una serie de notas que ella le habia mandado, dentro de ellas decía lo mismo, quiero que hablemos. De que diablos quería hablar, lo suyo quedo claro aquella noche, no necesitaba hablar con ella, aunque dentro de su ser, deseaba verla.
Sentimientos encontrados estaban inmersos en su corazón por una parte, el sentía enojo por que a su mocosa esposa, se habia ido despues de que lo vio con su foto, pero el nunca le dejo explicarle la razón, aun recordaba ese momento. El solo habia hecho como algo simbólico, el solo quería despedirse de su recuerdo, intentaría olvidarla, al sentirse de una manera que era imposible describir, pero por una vez sintió que su corazón latia cuando estaba con su joven esposa, como cada caricia hacia que se olvidara de ella, pero tenia que llegar el dia y ella se enfado al grado de irse.
No entendía su malestar, el nunca le prometió nada, no hablaron de amor, ni nada que se le acercara, pero tendrían que hablar no podían seguir de esa forma.
Y despues estaba ella, lo buscaba y el no quería ceder, pero no sabia que haría si la tuviera enfrente, ella represento muchas cosas para el, ese era el motivo por el que no la olvidaba, pero al mismo tiempo que sintió amor, en dolor odio se volvió, ella lo desprecio por Lupin, y eso jamás se lo perdonaría, ademas si lo amaba debió haber confiado en el. Despues Hermione, odiaba verla con ese licántropo, pero que hacia, su anillo no dolia asi que estaba seguro no lo engañaba, su corazón salto de emoción, ya que esperaba que eso no pasara porque de esa forma, no sabria como reaccionar.
Tomo el periódico para revisar que habia ese dia en primer plana con letra grandes estaba.
Hermione Snape, antes Granger o Malfoy, en cita con el galan Viktor Krum
Esta reportera no comprende como fue que el dia de ayer, supimos que la actual señora Snape, estaba de cita, al pensar que estaba con su marido, quisimos captarlos juntos. Vaya la sorpresa que nos llevamos al ver a la mujer que debería estar con su esposo, el heroe de guerra primer orden de Merlin, Severus Snape. La vimos de la mano, con su ex galan, el ex jugador de quidditch, Viktor Krum, recordemos que ellos tuvieron su historia, cuando el torneo de los tres magos ocurrió en Hogwarts.
Al parecer hay problemas en el paraíso, mi pregunta es ¿Qué opinara el pocionista mas reconocido, de que su esposa este de cita con otro?. Solo espero que pronto esta reportera tenga mas noticias. Sobre el asunto.
El pocionista arrojo el periódico a la chimenea, viendo una foto de ella y ese mocoso tomados de la mano, y se atrevía a juzgarlo cuando ella andaba de cita con el.
Cuando la vio en la botica, ella dijo que era trabajo, creyo pero ahora era contundente el tipo de relación que mantenían, estaba furioso. Tomo polvos flu y llego a su despacho, ese dia iria a ver a esa mujer, la regresaría a la mansión ella no jugaría con el. Cuando abrió la puerta del despacho, vio por fuera un figura, no reconocia quien era, pero podría ser un cliente, trato de mostrarse mas sereno, cuando abrió la entrada de su negocio, al ver la figura frente a el, quiso ahogarse. Ambos se observaron mientras se escaneaban, ella tenia una mirada triste y su aspecto lo reflejaba, mientras que el no podía hablar. Se hizo a un lado para que pasara, cuando el cerro la puerta, la vio mas detenidamente.
-Tonks,- dijo en un susurro,- que quieres,- trato de sonar firme.
-Verte,- hablo aun dándole la espalda.
-No hay nada de que podamos hablar, asi que te pido te vayas,- ella giro su cuerpo, mientras lagrimas corran por su rostro, se veía realmente mal, no era la misma que hacia tiempo le robo su corazón, la metamorfomaga se acerco, mientras lo observaba con anhelo.
-Yo,- bajo la cabeza,- siempre he querido que hablemos, las cosas nunca quedaron bien entre nosotros,- el pocionista bufo.
-No se que quieres decir, tu lo dejaste muy claro la ultima vez que nos vimos, dijiste que nunca podrías confiar en mi, después de haber jurado que si lo harías,- levanto una ceja,- eso es claro para mi.
-Severus yo fui una tonta, me deje levar por la situación no pude,- el avanzo para quedar muy cerca.
-Confiar, ese es tu problema,- ella solto un sollozo, mientras sus ojos se encontraron, el sintió que se debilitaba, pues ella aunque no lo quisiera admitir aun estaba en una parte de el.
-Perdón,- el negó.
-No puedo, ahora largo,- cuando iba a avanzar, ella lo tomo del brazo, el pocionista se quedo estático, al verla acercarse la metamorfomaga, quedo a centímetros de sus labios, en un movimiento inesperado, sus labios se juntaron, el pocionista sintió calidez mientras que sin saber el motivo se dejo llevar, para besarla de vuelta, el sentía un poco del pasado, pero no sabia como reaccionar. De pronto el cuerpo calido dejo de sentirse sobre las manos del pocionista, levanto el rostro, para observar una figura rubia frente a el, su mirada se veía perdida, mientras el se acercaba a ella, sintió un golpe en su pecho y de pronto se vio en el suelo, junto a una desmayada Tonks, la bruja rubia se acerco, para verlo con una mirada de odio.
-Eres un imbécil Severus, nunca crei que fueras capaz,- le grito colerica,- ahora si no me vuelvas a buscar o te juro que no me importa lanzar una inquebrantable a ti o a tu zorra.
-Hermione yo,- hablo el pocionista, antes de que continuara escucho.
-Desmaius,- y quedo inconsciente, la rubia se limpio las lagrimas, mientras al cerrar la puerta, bajaba las cortinas, para evitar que alguien notara el destrozo dentro de la tienda, salió por el callejón, estaba en shock. Ella iba con la intención de hablar con el, de charlar de arreglar las cosas, pero cuando llego la vio con ella, era un cerdo y ella una cualquiera, no lo creía. De pronto sintió que todo le daba vueltas, que esto no era posible, el la engaño y la marca en su dedo era la prueba de ello, toco la herida de un anillo inexistente, de toco el vientre mientras retenia el contenido de su estomago, se inclino hacia adelante, hasta que sintió una mano en su espalda.
-Hermione,- le dijo una voz conocida, ella levanto el rostro, para ver a un hombre castaño.
-Theo,- hablo en un susurro, arrojándose a sus brazos, el la acuno mientras le frotaba la espalda, de pronto se desmayo, el castaño solo conocía un lugar en que la podrían ayudar y según el ese dia llegarían. Se desapareció para llegar a la reja imponente de la mansión Malfoy, esta se abrió y el avanzo a grandes zancadas, no sabia que tenia pero era su amiga, debía ayudar. Al entrar un elfo lo vio preocupado al reconocer a la joven que tenia en sus brazos, el la llevo a la sala donde la recostó en el sofá, observo la mujer dormida, hasta que escucho unos pasos, acercarse. El joven fue empujado por una figura que al instante reconoció como Narcissa Malfoy, la mujer de elegante postura, se sento en la orilla del sofá, puso su mano en su cabeza, mientras un elfo traia unas pociones, para dársela. De pronto una mano lo tomo del brazo, al ver la figura frente a el castaño se estremeció.
-¿Qué paso Nott?,- el patriarca de la familia Malfoy, observo a la rubia.
-La encontré en el callejon, llorando intente ayudarla pero se desmayo, super por Draco que ustedes regresaban hoy, asi que imaginando que podría ser mejor traerla para aca,- todos estaban al tanto de la situación de Hermione con su esposo, ese era el motivo por el que el matrimonio Malfoy, habia regresado de su viaje.
-Lucius,- hablo la rubia, se acerco con su hija, ella estaba abriendo los ojos, cuando notaron la herida en su mano, la rubia se tapo la boca mientras que el rubia se levanto furioso.
-Ese desgraciado,- dijo el rubio. De pronto la joven que estaba recostada comenzó a despertar, el patriarca de la familia Malfoy, se acerco a ella.
-Padre,- hablo al reconocer a su progenitor.
-Mi niña,- dijo con cuidado,- ahora mismo te llevaremos a tu habitacion,- el rubio tomo en brazos a su hija, para llevarla a descansar, la matriarca de la familia, agradeció al castaño para despues seguir a su esposo. El castaño se quedo abajo, momentos siguientes salió de la mansión, para desaparecer, ellos arreglarían el asunto. Dentro de la recamara de la habitacion de Hermione, estaban ambos padres con su hija, ella estaba despierta pero sin hablar, mientras que su madre estaba a su lado, su padre parecía león enjaulado, esa lesión en el dedo solo significaba algo, ese maldito le fue infiel, por eso ella lloraba.
-Lucius crees que el,- cuestiono la rubia.
-Si Cissy, sabes que sus anillos están encantados, y solo hay una forma de dejar esa lesión,- la rubia se acerco mas a su hija,- pero lo averiguare,- antes de que el ex mortifago, saliera de la habitacion la puerta se abrió dejando ver a Draco junto con Astoria, el joven vio a su padre, mientras la joven señora Malfoy, iba a la cama de su cuñada.
-Padre,- saludo el rubio.
-Vamos afuera,- lo tomo del hombro para llevarlo hacia el pasillo,- ¿sabes que pasa con tu hermana?,- el asintió.
-Por lo que se, desde hace tres semanas, Hermione se salió de la mansión, estuvo con Pansy, pero despues se fue con Remus,- el patriarca se veía furioso.
-Y tu lo permitiste pedazo de imbécil, es tu hermana ti responsabilidad,- le grito.
-Ella me pidió no intervenir, dijo que lo solucionaría, ademas que podía hace obligarla a regresar,- el hombre de largos cabellos, negó,
-Claro que no, ella no puede volver con el.
-Pero padre,- el rubio mayor, puso fuego en su mirada.
-Ese imbécil no la merece, el le fue infiel, no tiene su anillo y tiene una herida,- el rubio se quedo en shock.
-Ese imbécil,- ambos se quedaron en un shock total.
-Por el momento revísala,- el asintió. Posteriormente fue a la puerta donde las mujeres de su vida estaban, les dijo que le permitieran, mientras le hacia un examen general a su cuerpo, la varita no daba mayor señal que cansancio, el joven rubio estaba concentrado, hasta que un fuerte estruendo se escucho en el piso afuera de la puerta, el rubio se enderoso cuando un elfo apareció diciéndole que el esposo de su hermana estaba afuera, la rubia señora Snape se tenso provocando que su madre la consolara, mientras el con varita en mano salió para ver la escena mas inverosímil su padre estaba apuntando con su varita a la persona que mas podía confiar mientras que el pocionista hacia lo mismo.
-Que demonios haces en esta casa Severus,- hablo el rubio.
-Vengo por mi mujer,- le respondió.
-Ahora es tu mujer, por la marca en su dedo, creo que no te mereces el titulo de esposo de mi hija,- siseo el patriarca Malfoy.
-Eso es algo que ella debe decir,- el pelinegro seguía firme.
-Eres un imbécil lo primero que te dije era que no lastimaras a mi hija,- le recordó,- ahora ella esta débil por tu causa,- le reprocho.
-Eso es asunto nuestro,- avanzo unos pasos, solo para encontrarse con la varita de Draco apuntando.
-Es mejor que le hagas caso a mi padre, tu lastimaste a mi hermana,- le recordó,- y si no te largas hare lo que no me atrevi con Dumbledore,- le advirtió el menor de los Malfoy.
-Mejor cállate Draco, no amenaces con los que jamás haras,- el rubio lanzo una luz de su varita que hizo se cortara la túnica de su padribo.
-Sigues sin creerlo,- el pelinegro rodo los ojos.
-Solo hablare con ella,- dio otro paso cuando sintió que era lazando hacia atrás. El rubio de larga cabellera, observo a quien considero a su amigo como una basura, se arrodillo frente a el, con la varita en su cuello.
-Ahora te largaras y juro por Merlin que si te vuelves a acercar a mi hija te destazo Severus,- el pocionista sonrio.
-Esta casada conmigo, no puedes alejarla mas de cierto tiempo o comenzara a sentir las repercusiones de nuestro alejamiento, ademas el divorcio no es posible,- el rubio respondió con una clara sonrisa de burla.
-Te recuerdo que fuiste infiel, ademas que ella es una heroína y la cereza del pastel una Malfoy, crees que no puedo hacer algo, creeme lo hare aunque sea lo ultimo que haga.
-Espero que vivas muchos años,- dijo con sorna.
-Todavia puede hacerse viuda,- le reto.
-Adelante,- siguió el juego.
-Mejor largo, y ten por seguro que hare hasta lo imposible por separarlos,- antes de que se levantara lo golpeo fuertemente en el rostro. El pocionista se puso de pie y sacudió su túnica.
-Esto no sera fácil, ella es mi mujer y hare lo que sea por recuperarla,- sentencio antes de salir del pasillo, el rubia mayor paso su mano por su rostro y observo a su hijo.
-Debemos mantener vigilada a tu hermana, dile a Nott que nos ayude, el es bueno con ella, además manda una nota al licántropo ese para que sepa donde esta ella,- el rubio menos asintió. Cuando el patriarca de aquella familia entro, escucho como su hija lloraba eso lo lleno aun mas de coraje, cerro la puerta y fue con su hijo.
Los dias pasaron dentro de la mansión, la joven rubia, hacia su rutina solo que evitaba ver a Tonks o de lo contrario le lanzaría una maldición. Un dia fue Pansy a verla y le conto todo, la pelinegra estaba mas que furiosa y dijo que se vengaría, la rubia no tenia ganas de saber nada mas, por el momento solamente.
Su madre estaba preocupada ya que su hija tenia malestares, en su cuerpo ademas dormía mas de lo normal, la rubia sospechaba pero no podía adelantarse, hasta que su hija hablara. Claro que su Padre se molesto que no le hablara antes, pero ella era mayor y debía respetar, ademas de no querer revelar el nombre de la mujer que causo eso, ella seria quien la haría pagar, no ellos.
Una mañana, la rubia se levanto muy temprano, ese dia iria a una misión especial, con el escuadrón de oro como como les apodaban, lamentablemente veria a esa traidora, pero se controlaría, aunque su varita no podía decir lo mismo. Tomo su pequeño bolso con pociones, mientras se terminaba de alistar. Bajo las ya conocidas escaleras, ella se sentía mal quería morirse pero debía salir adelante, mas de un mes tenia refugiada en la mansión de sus padres, y desde hacia dias su estomago se sentía revuelto, ella sabia que era por el estrés asi que fue a la mesa para tomar un te. Al llegar vio a su familia sentados, su padre y hermano como siempre leyendo mientras su madre y cuñada charlando, se sento junto a su madre mientras tomaba una tostada y la mordía.
-Tienes misión,- cuestiono la rubia junto a ella.
-Si,- contesto, con ella no era bueno entrar en detalles, ya que siempre se preocupaba.
-Ten cuidado mi niña, odio que vayas a esa cosas ademas no te has sentido bien,- le reprocho su madre.
-Solo es estrés ya estoy mejor, ademas solo es una redada, son unas horas ya veraz que mas tarde apareceré por la puerta a salvo,- su madre asintió no convencida, se puso de pie para salir. Antes se despidió de todos y se fue al ministerio. Al llegar su amiga pelinegra con Harry, la esperaban se sonrieron antes de entrar directamente a la oficina de Moody, dentro estaba Tonks esperándola, ella la miro con odio antes de saludar a su jefe.
-Los cuatro iran a una redada de artefactos desconocidos, no quiero incidentes,- observo a Hermione y Tonks,- alerta permanente,- al salir los 4 aurores se repartieron las tareas, conocían el terreno sabían cuales seria sus posiciones. Llegaron a un callejón donde se separaron, la rubia quería matar a la metamorfomaga pero no podía, asi que se dedico a realizar su trabajo, ambas se miraban duramente, mientras hablaban. Los cuatro escondidos cuando la rubia hablo.
-Yo ire ya que debo romper los hechizos, Harry franco derecho, Pansy el izquierdo y Tonks mis espaldas,- la metamorofomaga rodo los ojos.
-Desde cuando estas a cargo niña,- hablo la bruja.
-Solo te recuerdo que mi esposo no piensa que sea una niña,- ataco.
-Pues eso piensa de mi,- la rubia apunto su varita a la garganta.
-Entiende tu solo eres un juego, el es feliz en mi cama, que no sabes que hacemos todas las noches,- le dijo la rubia.
-Eres una estúpida,- le respondió.
-Y tu querida una zorra, ahora has tu trabajo o te juro que te maldigo,- en ese momento Harry intervino.
-Basta despues se arreglan, y Hermione cuidado,- ellos asintieron. La rubia se puso de pie para avanzar, los lados eran vigilados, hasta que la rubia observo su alrededor, seguía caminando cuando de pronto hombres salieron por todos lados, los hechizos de sus amigos, escondidos salieron, pero hubo de un lugar donde ninguna luz salió. La rubia se defendia, cuando por su espalda una luz la alcanzo haciendo que cayera, dejando su mundo entero en la completa oscuridad.
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Espero les haya gustado perdón por el retraso pero ya saben elmundo muggle, cuídense y habrá mas drama jajaja.