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Historia 175021 — capítulo 53
Advertencia: contiene lemmon, leer bajo responsabilidad
nicki_malfoy
Al concluir el examen de Encantamientos (practico), Albus fue directo a la sala común de su casa.
-Albus, ¿Dónde vas con tanta prisa?- pregunto Cris
-mmmmmm, tengo una cita y debo ir a arreglarme- dijo el azabache
-Ok, pero no te bañes en colonia- dijo Enrique
-ja, ja, ja, que chistosos, nos vemos más tarde - dijo el azabache, que se fue corriendo a la casa de Slytherin.
Al entrar vio en el sillón, a un rubio que estaba sentado allí, leyendo.
-Hola, Albus- dijo Scorpius, pero el azabache pasó de largo
Scorpius se sentía solo, ya no se juntaba con su primo y menos con el tarado de Grum.
Pasaron cerca de media hora y vio bajar al azabache por las escaleras.
-¿Podemos hablar?- pregunto Scorpius, cuando vio que el ojiverde se dirigía a la puerta de entrada.
Albus lo vio, pero dio media vuelta y se marcho.
Scorp, de nuevo se sentó en el sillón, por culpa de su padre se había quedado sin amigos, novia e hijo.
Albus, se dirigió velozmente a la sala de menesteres, cuando llego al frente de la puerta, se arreglo muy bien, se acomodo la camisa y los jeans.
Al entrar, se sorprendió con lo que había allí adentro. Era hermoso, velas aromáticas, incienso, velas con un toque de luz. Todo era en un ambiente muy romántico.
-¿Adivina, quién soy?- le dijo una muchacha tapándole los ojos
-Una bella rubia de ojos azules, que me tiene vuelto loco- dijo Al, con una sonrisa.
-Eso esta súper bien, que te vuelva loco - dijo soltando una risita
Albus se da media vuelta y ve a su adorada Alice, que llevaba un vestido color azul, como sus ojos y que le llagaba a media pierna; unos zapatos de taco alto de color blancos, que la hacían estar a la misma altura de Albus.
-Te ves espectacular, princesa- le dijo Albus
-Lo sé, muchas gracias- dijo la rubia- tú igual, te ves muy guapo.
-jakjakajakjaka, gracias- dijo Albus - ¿y qué haremos aquí?
-Lo que tú quieras- dijo Alice seductoramente
-mmmm, si te digo, te vas a enojar- dijo Albus
-Te juro que no- dijo Alice, pero viendo la cara de Albus, se acerco a su oído- ¿Te acuerdas la charla de mi mamá, sobre que debíamos "cuidarnos"?
Albus trago saliva y asintió.
-jakajakjakaja, te amo- dijo Alice
-Alice yo…- dijo Albus - ¿Tú, quieres hacerlo?
Alice lo quedo mirando.
-Mi sueño es poder estar contigo, toda la vida- dijo la rubia- pero… tengo miedo, no te lo voy a negar.
-Te entiendo- dijo Albus, con una sonrisa.
-¿Qué te parece si te recuestas en la cama, y te hago un masaje?- dijo Alice
-Vamos- dijo Albus, que se acostó de pecho, mientras Alice con diferentes tipos de crema le masajeaba su espalda.
-Tranquila, Alice- se decía mentalmente, ya que ver la espalda de ese chico tonificada y musculosa gracias al juego de Quiddich, revoloteaba las hormonas de cualquiera.
-¿Estás bien?- pregunto Albus, dándose vuelta y mirando a los ojos a su rubia hermosa.
-mmmm, si… pero creo que ya te di demasiados masajes y debes ir a estudiar, para mañana- dijo Alice, un tanto nerviosa.
Albus miro el reloj, y pudo ver que ya era muy tarde y era cierto, tenía que ir a estudiar o repasar.
-Te amo Alice- dijo Albus
-Yo igual te amo, azabache- dijo Alice.
No pudieron resistir más y comenzaron a besarse desenfrenadamente. Sus lenguas se unían y no querían separarse.
Albus le comenzó a bajar el cierre del vestido, hasta que lo hizo desaparecer. Ella también, le termino de sacar la ropa al azabache.
-Alice, ¿si quieres podemos dejarlo hasta aquí?- pregunto Albus
-¿Tu quieres?- pregunto Alice
-No- dijo Albus- pero no quiero que después… te arrepientas
-No pasara- dijo Alice
Y los dos se fueron a la cama.
-Debo ponerme protección- dijo el azabache.
Alice asintió.
-Albus, esta será mi primera vez- dijo la rubia
-Lo hare con cuidado, si te duele me avisas- dijo el azabache
A lo que Alice asintió.
Se despojaron de sus últimas prendas y sin dudarlo más, Albus comenzó a besar a Alice hasta llegar a su boca de sabor caramelo. Siguió por todo su cuerpo, hasta llegar a su ombligo.
-Te amo Alice- dijo Albus
-Y yo te amo más a ti, azabache- dijo Alice
-¿Lista?- pregunto Albus
A lo que Alice asintió y de una sola estocada Albus entro en ella.
A Alice se le caían unas lagrimas, pero Albus se las quitaba con muchos besos.
Bailaban y gritaban el nombre del otro, sus manos entrelazadas y sosteniéndose en las almohadas, cada vez que sentían que llegaban mas y mas a la pasión.
Al concluir, Albus la tapo con las sabanas y ella se acurruco a su lado.
-¿No estas arrepentido, verdad?- le pregunto la rubia
-No, claro que no- dijo Albus - ¿Y tú?
-Por supuesto que no- dijo Alice
Y estuvieron así por un buen rato, hasta que se quedaron dormidos.
En la mansión de los Malfoy, habitación de Astoria y Draco
-Ah, ah, ah- se escuchaba a alguien gritar
-No te detengas por favor Draco- decía la mujer
-Claro que no, princesa- decía el hombre, mientras la llamaba entre gritos y plegarias.
-Dracoooo- gritaba la mujer
-Astoriaaaaaaaa- grito él y apretando la almohada, pudo sentir como llegaba al éxtasis total y ella sintió algo cálido dentro de ella.
-Uffff, que… estoy… cansado- dijo Draco- ya no estoy en edad para estos trotes.
-jakajakjaaja, sigues siendo el mismo sexy de siempre- dijo Astoria.
-Lo sé- dijo Draco con arrogancia
-Draco, falta tan poco para que nazca nuestro nieto- dijo Tori, con una sonrisa.
-Arrgggh, ya amargaste este momento- dijo Draco
-¿De qué hablas?- pregunto Tori, sorprendida.
-Tenías que recordar, que vamos a ser abuelos- dijo Draco, que se dio media vuelta y apago la luz
-Draco, ¿podemos hablar?- pregunto Tori
-Duérmete, mejor será- dijo Draco, dando la espalda a Tori.
Continuará…