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Historia 175021 — capítulo 63
Caldero Chorreante
-Buenos días señora Longbottom- dijo una pelinegra, muy alegre.
-Buenos días Tamara, ¿todo bien?- pregunto la rubia, con una sonrisa.
-Si señora, no hay mucho público eso sí- dijo Tamara
-Aun es temprano, lo que me hace recordar ¿No tenias clases el día de hoy?- pregunto Hannah
-No, el profesor se enfermo, y quise venir a recuperar el día que usted me dio libre para estudiar para mi examen- dijo Tamara- claro, ¿si a usted no le molesta?
-Claro que no, me gusta mucho saber que estas aquí, pero no era necesario- dijo Hannah
-Claro que si, usted ha sido muy buena conmigo en darme trabajo aquí en la taberna- dijo Tamara.
-Al contrario, tú has sido muy eficiente. Alice entrara pronto a su último año en Howgarts y Frank… él está en sus propios asuntos- dijo Hannah dando un suspiro.- Aunque no me puedo quejar, ambos me ayudan y mucho.
-¿Y cómo te ha ido en clases?- pregunto Hannah
-Estupendo, las clases en el instituto de medimagia son increíbles- dijo Tamara
-Que bien ¿y pretendes pedir plaza en San Mungo o en Howgarts?- pregunto Hannah
-Lo más probable que sea en San Mungo- dijo Tamara- aunque… también me gustaría irme de misionera a África. Según tengo entendido, hay muchas necesidades allá, tanto para los muggles como para los mágicos.
-mmmm, entiendo- dijo Hannah, que mirando a la puerta de la taberna, se dirigió nuevamente a Tamara.
-Querida, ¿puedes ir a la mesa 3?, y voy a ir a la bodega- dijo la rubia.
-Sí, enseguida- dijo Tamara.
Tamara, tomo su lapicera especial, un cuaderno y unos paños.
-Disculpe la molestia, recién estamos abriendo. Voy a limpiar aquí y enseguida lo atiendo- dijo la pelinegra.
-¿Dígame, que se le ofrece?- dijo Tamara luego de unos minutos y pasándole la carta al hombre, el bolígrafo estaba a su lado, listo para comenzar a escribir.
-Por favor, quisiera un café con chocolate y pan tostado francés- dijo el hombre
Tamara tomo nota y sonrió, pero se fijo en algo que la hizo llamar la atención, aquella voz la conocía.
-¿Enrique?- pregunto sorprendida la muchacha.
El joven se dio vuelta y la vio de frente, hizo una pequeña sonrisa con sus labios.
-¿Tamara… eres tú?- pregunto el moreno con tono de sorpresa.
-Siii, soy yo- dijo feliz Tamara, no veía a aquel muchacho desde que salieron de Howgarts, o sea, hace un poco más de un año.
-¿Pero, qué haces aquí?- pregunto el moreno.
-Trabajo aquí- dijo Tamara, sin poder quitar su sonrisa del rostro.- ¿Y tú, que has hecho todo este tiempo?
Enrique iba a contestar, pero en esos momentos entraba una muchacha de unos 19 años, tez morena, pelo negro con rizos bien definidos y ojos verdes.
-Amor, es hermoso este lugar- dijo la muchacha, con una gran sonrisa a Enrique.
-Michelle- dijo Enrique- pensé que nos veríamos en tu casa.
-Sí, es que llame a tu casa y me dijeron que habías venido muy temprano para acá, quise darte una sorpresa- dijo Michelle.
-Oh genial- dijo Enrique.
-Por favor, ¿me puedes traer el desayuno del día?- dijo la joven a una sorprendida Tamara.
Luego de un par de segundos reacciono y con una sonrisa asintió.
A los pocos minutos, llego Tamara con la orden de ambos.
-¿Te gustan?, mis padres me lo trajeron directamente de Francia- dijo Michelle, entregándole al moreno un sobre con hartas tarjetas.
-Están bellos- dijo Enrique.
-Gracias, te puedes retirar- dijo Michelle a Tamara, quien no se movía del lugar al ver de qué se trataba dichas tarjetas.
-Oh, lo siento- dijo Tamara apenada.
-Tamara, ¿te pasa algo?- pregunto Hannah- ¿conoces a esos jóvenes?
-Él fue… un compañero de escuela- dijo Tamara.
-Ahhhhhhhhhhhhhhhhhh- contesto Hannah
-Y se va a casar- dijo Tamara, en un susurro.
Hannah la quedo mirando, pero no dijo nada.
Tamara y Enrique, se miraron una vez más.
-Las oportunidades… se dan una sola vez en la vida y creo… que la mía ya paso- pensó Tamara.
Continuará…