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Historia 175021 — capítulo 65
España
Un rubio estaba recostado sobre una cama y a su lado dormía plácidamente una niña de tres años.
Scorpius Malfoy, abrió sus ojos color gris y miro a la pequeña con ternura.
-Te pareces tanto a ella, tu cabello es rubio con mechas rojas y tienes unas pequitas como las de ella y tus ojos, a pesar de ser grises como los míos… tienen la ternura de ella- dijo el rubio.
-Lo siento, si te separe de tu madre- dijo Scorpius.
-Scorpius- dijo Ronald entrando por la puerta.
-Dígame señor Weasley- dijo el rubio.
-¿No has pensando en volver a Londres?- pregunto Ronald, sentándose en un sillón.
-¿Queeee?- dijo el rubio.
-Eso, ¿te gustaría volver?- pregunto el pelirrojo.
-Estamos mejor aquí- dijo Scorpius- Además si volvemos, tendremos que enfrentar el pasado- dijo el rubio.
-Tarde o temprano, lo tendremos que hacer- dijo Ronald.
-No señor Weasley, aquí estamos mejor, nadie nos conoce… si volvemos a Londres, mi hija correrá peligro- dijo el rubio.
-¿podemos pedirle ayuda a Harry?- dijo Ronald
-No, todos nos creen muertos y así va a seguir- dijo Scorpius
-Te encuentro toda la razón mi rubio- dijo una pelirroja en el marco de la puerta.
-¿Mi hermana, nunca te dijo que escuchar detrás de las puertas, es de mala educación, Liliana?- dijo Ronald
-No, y no me vuelvas a decir Liliana- dijo la pelirroja.
Londres, Inglaterra
-Por fin contestas, ¿para qué me hiciste comparte un celular si no contestas?- dijo Hermione, detrás de la línea
-Lo siento madre, estaba con la señora Astoria- dijo Rose
-¿Cómo esta ella?- pregunto Hermione
-Mejor, creo- dijo Rose
-¿Vas a la Madriguera ahora?- pregunto Hermione
-Sí, pero antes pasare a comprar unas cosas- dijo Rose
-Por favor, no tardes- dijo Hermione
-Está bien- dijo la pelirroja, que apago el celular y lo guardo en su bolso, pero se le cayeron todos sus dibujos.
-No te preocupes, yo te ayudo- dijo un muchacho rubio y de ojos verdes.
-Gracias- dijo Rose, sonrojándose ya que el muchacho era muy guapo y la ropa que llevaba, lo hacía ver sus músculos bien tonificados.
-Me llamo Tomás Every- dijo el muchacho, que iba con una polera de color blanco y unos jeans color negro.
-mmmmm, me llamo Rose - dijo la pelirroja.
-¿Son tuyos?- pregunto el muchacho, mirando aquellos dibujos.
-mmmm, si- dijo Rose
-Son hermosos, como tú- dijo el joven con una sonrisa muy coqueta.
-Gracias- dijo la pelirroja, roja como su pelo.
-Toma- dijo el joven entregándole sus dibujos y rozando por unos segundos, las manos de Rose.
-Gracias- volvió a decir la pelirroja, tomando de inmediato sus dibujos.
-Bien… ya me voy, cuídate- dijo el joven, dando media vuelta y entrando a una tienda.
-Pero que buen trasero tiene- dijo Rose.
-Pero ya… olvídalo Rose, debes irte a la Madriguera- dijo la pelirroja, que dando media vuelta se iba a ir a un callejón para desaparecer, pero escucho una voz, que la hizo detenerse.
-Lo siento, ¿quería saber si querías ir a tomar algo?- pregunto Tomás
-No, lo siento, ahora no puedo- dijo Rose- además… no te conozco.
-Es cierto, lo lamento. Pero un día de estos, ¿te gustaría ir a tomar algo?- volvió a preguntar el joven
-mmmmm, no lo sé- dijo Rose
-Dame tu número- dijo Tomás
Rose no era de hablar y darle número de teléfono a cualquiera, pero con este muchacho algo cambio.
-Bien, mañana ¿te parece?- dijo Tomás
-Ok- dijo Rose
-Te llamo- dijo Tomás yéndose, y entrando nuevamente al local.
Rose sonrió, y desapareció.
Continuará…