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Sangre Griffindor — capítulo 19
Nota de autora: Hola! Feliz año nuevo y quiero agradecer a todos los que han colocado mi historia en sus favoritos y a los que la han comentado sobre todo a Albo-xavier que espero su cometario cada vez que subo un capitulo y me hacen muy feliz xD. Escribir es una de las cosas que más me gusta hacer aparte de leer y dibujar por lo que me gusta que les guste lo que hago.
¿Qué tal si se pasan por mi nueva historia? El misterio de la luna. Digan que tal les parece.
En las primeras semanas de enero esperen el próximo capitulo.
Besos… Luna
Sangre Gryffindor
Última Etapa de un Milenio
-*¡Alexandra!¡oh, vamos no seas tonta!-*Alice sonreía abiertamente mientras hacía señas con las manos- ¡Scorpius y Albus están allá!¡nada va a comernos!¡vamos Alexandra!
Abrió los ojos y se incorporo incomoda, otra vez ese bendito sueño que no la dejaba en paz desde hacía un mes, un mes sin señales de los snacks, un mes sin saber nada de Alice.
La oscuridad invadía cada rincón de la habitación pero oía perfectamente cuatro respiraciones regulares y la más cercana, la de James estaba a solo centímetros de ella. Alexandra busco a tientas y acaricio el cabello negro de su novio. Nadie parecía haber atendido una palabra de lo de Godric Gryffindor había escrito en su diario o las palabras de la profecía pero ella sí y tenía un mes dándole vueltas. Solo esa podía ser manera y a partir de ahora comenzaría la última etapa de un milenió de maldición
-¡lumus!- murmuro al encontrar su varita, iluminando tenuemente los rostros de sus compañeros, agradecía enormemente la poción para dormir que Madame Pomfrey les había proporcionado y ella no había tomado - se las traeré de vuelta- susurro mirando los rostros tranquilos de Louis y Frank- o por lo menos ella volverá- añadió acariciando el cabello pelirrojo de Fred, giro y observo a James, se acerco y lo beso fugazmente en los labios dejando una carta junto a él.
Salió y bajo innumerables escaleras del colegio llegando hasta el living donde tomo camino hasta la torre de Ravenclaw, se detuvo frente a la gárgola de la cabeza de águila, miro a ambos lados y avanzo por un pasillo el cual pronto estuvo a cielo abierto donde la luna reflejaba leves destellos en el roció de las flores marchitas por el otoño
-Helena-susurro pero aún así su voz hizo eco en el lugar- Helena
-sabía que vendrías a buscarme- escucho una voz frágil a sus espaldas pero cuando se giro solo encontró una bola de luz que se alejaba hasta quedar suspendida en el centro del tragaluz, inmune al hecho de encontrarse en un sexto piso
-¿me ayudaras?- pregunto Alexandra, la bola de luz se desvaneció y en su lugar apareció una hermosa mujer de larga cabellera y suaves facciones que la miraba con una profunda tristeza
--te he visto desde tu llegada a este colegio, eres idéntica a mi antigua amiga
-De alguna manera lo soy- Helena Ravenclaw negó mientras se acerca y acariciaba la mejilla de Alexandra que solo sintió una intensa sensación de frio
-Ella era Lyra Alsmith, tu eres Alexandra Jordan, demasiadas vivencias diferentes como para ser iguales aunque no negare que veo algo de ella en ti, algo que vi en los ojos de Lyra la última vez que la vi
-¿Qué cosa?
-La resignación a su destino
-¿ella sabía que moriría?- pregunto Alexandra dejándose caer sobre el frio suelo, Helena negó
-Solo se lo imaginaba aunque con el tiempo esa ilusión tomo fuerza, fue cuando la vi por última vez…en aquella casa junto a Caleb y su pequeño hijo, tiempo después de irme de Howarts
-¿Qué fue lo que viste al colocarte la diadema de tu madre?- inquirió Alexandra levantando por fin la mirada, el rostro de la dama gris tomo una expresión aún más sombría
-Saber todo sobre todo y no tener la sabiduría para entenderlo no es bueno, fue lo que me paso, saber cosas que en realidad no quería saber fue mi perdición
-Mi destino está escrito desde mucho antes de mi nacimiento, lo que tú me digas no cambiara nada
-Solo te diré una cosa dopplelganger, confía en el amor que James Potter siente por ti, al final es lo único que vale la pena
-El amor es la magia más poderosa del mundo- murmuro Alexandra
-Una cosa más- la morena miro por primera vez una sonrisa en el rostro del fantasma- para destruir a esas asquerosas e inmortales serpientes solo necesitas un golpe de espada- Alexandra asintió y Helena Ravenclaw desapareció en una bola de luz.
La chica suspiro viendo como el punto luminoso se alejaba, saco su varita y murmuro
-¡especto patronum!- un imponente león plateado surgió de ella agitando su abundante melena, Alexandra o miro un instante y sus ojos cafés brillaron decididos- ve con los Snacks y diles " En el bosque prohibido, ya estoy lista".
1.- "el señor del fuego te destruirá por el dolor que le infundirás"
Sé que sabes lo que significan esas palabras también como yo lo sé aunque trates de ignorarlo…
He ido a buscar mi destino James y no trates de evitarlo … busca la espada y averigua que son los horcruxes de los Snacks… solo así cuando te enfrentes a Salazar solo serán tu y él.
Como el fénix renace de sus cenizas así lo haremos tu y yo… con amor y siempre tuya
Alexandra
James levanto los ojos castaños de la carta y la arrugo hasta apretarla en su puño y pulverizarla cuando este ardió en llamas. Fred, Frank y Louis dieron un paso atrás cuando este giro a mirarlos
-¿ me ayudaran a acabar con esto de una maldita vez?- ninguno de los tres respondió pero lo siguieron cuando este salió hecho una furia de la sala común de Gryffindor.
La gárgola de piedra se aparto sin él emitir palabra, entro sin pedir permiso y Mcgonagall anonadada vio como James tomaba la espada de Gryffindor
-Lo siento- murmuro Louis a la profesora
-¡Potter!¿que crees que haces? - James tomo el hombro de Fred y este su vez los de Louis y Frank
-Irme profesora es obvio- respondió desapareciendo en una llamarada de fuego.