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Sangre Griffindor — capítulo 6
El Comienzo
El sol iluminaba todo a su paso, sus primeros rayos entraban filtrándose a la habitación, escabulléndose silencioso acabando con la oscuridad de una habitación en la que una chica cabello castaño, piel morena y ojos cafés recién abiertos pestañeaba acostumbrándose a la nueva claridad. Se desperezo y camino con parsimonia hacia el baño, tomo una ducha, cepillo sus dientes y salió recorrió la habitación, sonrío al ver a su amiga, la también castaña, ojos miel y piel blanca la observaba atentamente con una ceja en alto con una clara intención de bombardearla con preguntas.
-Alice, ya sé que tengo que contarte lo de ayer- comenzó Alexandra pero Alice la interrumpió
-- Minina se perfectamente lo que paso ayer, no tengo cinco años siendo tu amiga por nada- dijo seriamente.
Esta vez fue el turno de Alexandra de levantar una ceja y cruzarse de brazos con una expresión indecifrable , Alice bufó Alexandra podía ser muy orgullosa cuando quería
-Ale, se bien…vi como James salió tras de ti, luego Kreacher dice que los encontró quien sabe en donde…
-No pienses mal Alice, no paso nada entre él y yo
- dijo Alexandra mirándola a los ojos
-Lo sé, sé que no caerías fácilmente en las garras de James, apenas lo conoces y todo lo demás pero también sé que lo evitaste toda la tarde luego de regresar- dijo Alice, Alexandra jugó con sus dedos incomoda, suspiro y vio nuevamente a su amiga directamente a los ojos:
-Me beso- soltó sin anestecia, Alice abrió mucho los ojos claramente confundida- yo no lo vivenir, nos escondíamos de Filch y luego me beso- añadió, Alice hizo una mueca
-James es así minina, te lo digo yo que crecí junto a él, nunca sabes que esperar de James Sirius Potter.
(**)
James miro a sus amigos, todos tenían caras de incredulidad y sorpresa muy evidentes, les había contado sobre su descubrimiento, aquella sala lo tenía muy intrigado sobre todo el hecho de que Alexandra dibujara exactamente el mismo relieve, aquel león, el siempre lo veía en sus sueños pero en ningún momento le intereso tanto como ahora.
-Bueno ¿y cuando piensas volver?- pregunto su amigo pelirrojo, en sus ojos canela brillaba la curiosidad
-No lo sé- admitió James sus tres amigos fruncieron el ceño
-¿Por qué no ahora?- pregunto Louis, el rubio que lo único que lo hacía un Weasley eran los inconfundibles ojos azules de su abuelo Arthur, nunca había sido muy paciente - entre más pronto averiguemos mejor ¿no?- añadió
-Si, ¡no puedo creer que vaya a decir esto! Pero estoy de acuerdo con Brioche- Frank se paso una mano por el cabello castaño y sus ojos color miel idénticos a los de su hermana miraron directamente a James - no sé porque, no preguntes pero por alguna extraña razóncreo que esto tiene que ver con los sueños raros que tienes- agrego
-Yo también lo pensé- aseguro James
-¿ debemos decirle a Alice y Alexandra?- dudo Fred
-No lo sé Canuto pero fue con Ale que entre después de todo- respondió James
-Y hablando de eso ¿ Qué paso entre ustedes?- pregunto Fred. Louis y Frank hicieron una idéntica sonrisa conocida como ''la sonrisita merodeadora'', una mezcla de travesura, picardía y auto suficiencia .
-No mucho- dijo luego de pensarlo un poco y era verdad, ¿la beso? Si, ¿ le había gustado? ¡ claro, fue el mejor beso de su vida1 pero luego la chiva lo había evitado cuanto podía y eso lo frustraba ¿por qué? No tenía idea ya que para él era natural besar y liarse una chica y luego dejarlo así ¿ por qué con Alexandra era diferente?
(**)
Bajaron a la sala común, frente a la chimenea ahora apagada por la cercanía del verano y el intenso calor, estaban Alexandra y Alice concentradas leyendo unos libros idénticos, con la cubierta negra y aparentemente antiguos ¡eran los libros de la cámara? Alice tenía el ceño ligeramente fruncido en cambio Alexandra estaba al borde de las lagrimas, eso le preocupo y camino más rápido, de repente Alexandra se puso en pie de un salto dejando caer el libro y corrió fuera de la sala común.
-Alexandra ¡espera!- grito Alice y fue tras su amiga sin notar la presencia de los chicos.
James miro a sus amigos y noto que estaban igual o más confundidos que él, se acerco al sillón y tomo el libro que momento atrás había estado leyendo Alexandra, lo abrió y lo que leyó en la contraportada lo sorprendió y descoloco:
'' Para mí futura heredera para que su ida sea mejor que la de sus antepasadas.
Godric Gryffindor''
¿ Qué era eso? ¿ Qué quería decir? Eran las preguntas que una y otra vez cruzaban por mente . Entonces algo raro ocurrió, ya no estaba en la sala común, estaba en una habitación amplia y abovedada, una tos atrajo su atención, tras él dos hombres estaban de espaldas, con túnicas rojas muy antiguas.
-No tienes porque sentirte culpable- dijo uno de ellos
-Fue mi culpa, era mi deber y falle-respondío el otro
James estaba estático y un escalofrío lo recorrió cuando este se dio la vuelta ¡era él