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Amigos — capítulo 13
−Mi padre odiaba al tuyo, los Weasley eran mucho más ricos que los Malfoy y no podía permitir que recuperarais vuestro tesoro, por eso, pero ahora que está muerto, yo os lo devuelvo, no lo necesito para nada. −Dijo Draco que miro a Hermione y le sonrió. −Yo con que ella está conmigo, soy feliz. −Y los volvió a mirar. −Mañana a las 10 de la mañana en mi casa.
−Vamos. −Dijo Jane sonriendo a los chicos y se fueron.
Al día siguiente, después de desayunar, se fueron a la mansión Malfoy, cuando Draco la tuvo delante suspiro.
−Nunca me ha gustado esta casa, tengo muchas ganas de tirarla abajo. −Dijo el slytherin.
−Crearemos una vida llena de hermosos recuerdos. −Dijo Hermione sonriendo y cogiendo a su novio de la mano.
−Sí.
−Buenos días. −Dijo Ginny que llegaba con todos.
No solo Ron, Fred y George habían ido, sino también Charlie, Arthur y Bill, Percy, con los slytherin, Sirius, Harry y Luna, Remus y Dora.
−Veo que te ha tocado hacer de niñera. −Dijo Draco sonriendo a su amiga.
−Sip. −Dijo la pelirroja. −Soy la más madura de todos.
Al escuchar eso, sonrieron.
−Vamos dentro, que allí esta lo que buscáis. −Dijo el slytherin que abrió la puerta y todos entraron.
Draco los llevo a las celdas y pudieron sentir el olor a sangre y carne pudriéndose.
−Por Merlín que asco. −Dijo Hermione tapándose la nariz.
−Mucho, ahora entenderás porque quiero tirar abajo este lugar, solo hay dolor y muerte. −El slytherin se acerco al sitio más lejano de las celdas donde había una antorcha pegada a la pared, y la estiro y de allí aparecieron unas escaleras que iban hacia abajo. −Todo está allí, nosotros nos vamos a la biblioteca, hay muchos libros que recoger.
−Gracias. −Dijo Arthur mirándolo.
−Mis antepasados actuaron mal, pero yo no soy como ellos. −Dijo Draco mirando a Hermione. −Ven te voy a enseñar todos los libros que tengo, te vas a quedar con la boca abierta.
−Sí.
−¿Dónde está tu tesoro? −Pregunto Theo mirándolo.
−En otro lugar, de momento estará guardado, hasta que los Weasley saquen el suyo, para que no se junten. −Draco cogió a su novia de la mano y se la llevo a la biblioteca, cuando la vio, le encanto. −Todos para ti.
Hermione lo miro. −Pero aquí deben de hacer miles.
−Sí, pero sé que tú los disfrutaras más que nadie. −Dijo sonriendo.
Sirius y Remus que los había seguido les sonrió. −Con tantos libros la vas a perder.
Draco sonrió a su tío. −Podre aguantarlo, ¿has comprobado lo que te pedí?
−Sí, y como dijiste habían muchas empresas ilegales, esas han sido cerradas.
−Bien. -Le dijo. −Como mi tío que eres, quiero que te ocupes de todo hasta que sea mayor de edad, y quiero que la herencia de mis abuelos maternos se reparta con mi tía Andrómeda y mi prima Dora.
Sirius asintió. −Me ocupare de todo, también me ocupare de pasarte una mensualidad cada mes, se que los Granger te están ayudando pero ahora que tienes dinero, puedes usarlo.
−Sí, tampoco quiero abusar.
Hermione le sonrió. −Sabes que a nosotros no nos importa ayudarte.
Draco la miro agradecido. −Lo sé, pero no es justo, que yo teniendo dinero no lo use.
Sirius miro a la novia de su sobrino. −Draco tiene razón.
−Sí.
−Nosotros os dejamos, cuando tengas la mansión vacía, me avisas que la derrumbaremos, lo harán los aurores, no sabemos lo que puede haber y no quiero que nadie te acuse de nada.
Draco asintió. −Sí. −Y miro a Hermione. −¿Empezamos?
−Empezamos que hay muchas cosas que hacer.
−Sí. -Y se pusieron a trabajar.
Unos días más tarde Draco estaba con Hermione guardando los libros en baúles, cuando entraron Ron, Ginny y Harry.
−¿Habéis venido a ayudarnos?
−Yo sí, ellos ni idea. ¿Cuántos libros lleváis guardados ya?
−Unos 5000 libros. −Dijo Hermione sonriendo.
−¿Vais a guardar más?
−Claro todos.
Ginny se sentó en el suelo y empezó a guardar libros.
−¿Qué tal todo? −Pregunto Draco mirando a la pelirroja.
−Bien. −Dijo sonriendo. −Mi padre y mis hermanos mayores, se están ocupando de vender algunas cosas para llenar la bóveda en gringotts, y van a comprar una casa.
−¿Qué pasara con tu madre?
−Mi padre le ha pedido el divorcio, no quiere seguir con ella, le dará una pensión y la casa, que haga lo que quiera, yo no la quiero ver más, me ha defraudado como madre.
−Entiendo. −Dijo Draco que entendía perfectamente a su amiga, a él le había pasado lo mismo con sus padres, por suerte los Granger le habían ayudado mucho.
De pronto, Hermione miro a Harry y Ron. −No os he perdonado.
−Yo tampoco. −Dijo Ginny mirándolos. −Habéis sido unos auténticos idiotas, solo haceos las cosas como os convienen, cuando os enterasteis que Draco y Hermione estaban juntos, la echasteis de vuestra vida, y conmigo hicisteis lo mismo, así que no esperéis que seamos amigos como si nunca hubiera pasado nada.
−Se que hicimos mal. −Dijo Harry.
−Mas que mal, me defraudasteis como personas. −Dijo Hermione que se levanto y se fue.
Ginny hizo lo mismo que su amiga.
−La habéis cagado. −Dijo Draco mirándolos.
−Draco. −Dijo Blaise entrando con Theo y Luna. −¿Aun sigues con los libros?
−Sí, mi tío está ayudando a mi suegro con eso de la casa nueva para que tenga cosas de los dos mundos, pero como veis aun quedan muchos libros, lo demás ya está todo está guardado, y el tesoro lo he enviado a Gringotts, lo he puesto en una nueva bóveda para que nadie lo pueda tocar.
Blaise cogiendo unos libros se puso a guardarlos, Theo y Luna también hicieron lo mismo.
−¿Dónde están Hermione y Ginny? −Pregunto Luna.
−No querían ver a estos dos y se han ido. −Dijo Draco que miro a los leones. −Si vais a trabajar quedaros, si no sabéis donde está la puerta, tengo muchas cosas que hacer y vosotros solo molestáis.
−Nos vamos, así ellas volverán. −Dijo Harry y se fueron.
−Hermione ya se han ido. −Dijo Draco sin dejar de guardar libros.
Las chicas volvieron y siguieron guardando libros.
−¿Draco qué vas a hacer con las empresas de tu familia?
−Mi padre tenía muchas ilegales, mi tío ya las ha cerrado, las otras las están comprobando, para saber si todo está bien, y cuando sepa exactamente lo que hay decidiré. -Les dijo Draco. −Además aun no se qué hacer con mi futuro.
Hermione sonriéndole le dijo: −Sea lo que sea que hagas, yo estaré contigo.
−Lo sé. −Dijo sonriendo. −Ahora vamos a seguir que aún quedan muchos.
La leona asintió y volvió a guardar libros.
Unos días más tarde, Hermione estaba mirando las estanterías vacías de la biblioteca de los Malfoy, cuando sintió que Draco la abrazaba.
−Después de dos semanas, por fin ya hemos podido terminar de guardar todos los libros.
−Sí, menos mal, porque creí que nunca terminaríamos.
La leona se giro y lo miro. −Qué te parece si nos vamos a casa, mis padres están trabajando, aun tardaran muchos rato en volver.
El slytherin la miro y le sonrió con una sonrisa traviesa. −Señorita Granger no sabía que fuera de las que propone citas en la cama.
−Es que señor Malfoy, aun no sabe muchas cosas de mí. −Dijo también traviesa. −Pero si no quiere me puedo ir a leer un libro, tiene usted de muchos interesantes. -Saliendo de sus brazos se fue sacándole la lengua.
−Oye, que no he dicho que no quiera. −Dijo riéndose mientras la seguía.
Unas horas más tarde, Draco miraba como Hermione dormía.
−¿En qué piensas tanto? −Pregunto la leona sin abrir los ojos.
−En mi futuro, aun no se qué hacer. −Dijo el slytherin acariciándole la espalda.
−No te preocupes, aun queda un año.
−Lo sé, pero un año pasa volando y no quiero decidirlo en el último minuto ¿y si me equivoco, y me paso los próximos 10 años haciendo algo que no me gusta?
−Eso no pasara, porque sea lo que sea estoy segura de que decidirás lo mejor de todo. −Hermione mirándolo le sonrió. −Lo primero que tienes que decidir es si te quedas con las propiedades Malfoy, o las vendes.
−¿Tu qué vas a hacer?
−Abogada, quiero ayudar a toda la gente que no se puede permitir un buen abogado.
Draco le sonrió. −Eso está bien, se que Blaise también quiere ser abogado.
−Si Ginny quiere ser jugadora de quidditch, es muy buena.
−Lo sé, Luna y Theo estudiaran para medi-mago. −Draco se acostó en la cama y la miro. −Y sigo siendo el único que no saber qué hacer con su futuro.
Hermione le paso la mano por el cabello acariciándole y le sonrió.
−Habla con tu tío Sirius, estoy seguro de que te ayudara mucho.
−Lo hare. −Dijo sonriéndole.
−Nos tenemos que levantar, ya no tardaran mucho mis padres en llegar y tenemos que empezar a preparar la cena.
−Sí. −Draco besándola se levanto para darse un baño rápido.
Al día siguiente, Sirius estaba en el ministerio con Remus cuando llego Draco.
−Tío Sirius, Remus. -Les saludo.
−Buenos días ¿qué tal todo?
−Fatal, no sé qué hacer con mi futuro. -Les dijo.
Sirius sonriéndole le paso un brazo por los hombros y empezó a caminar.
−Lo primero que tienes que decidir es quieres seguir con las empresas Malfoy.
Draco suspiro. −Es que ni eso, he decidido aun, no sé si las quiero conservar o no. −El chico miro al frente y vio a alguien que no podía ni ver. −Oh no, porque me lo tengo que encontrar.
−¿Qué pasa? -Pregunto Remus, mirando al primo de su mujer.