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Sentencia de amor — capítulo 6

Harry caminaba por el callejón Diagon, se dirigió a Madame Malkin, necesitaba unas túnicas nuevas de gala, se estaba probando una azul y se miraba al espejo cuando una voz femenina lo sacó de sus pensamientos.

-Una color vino te sentaría mejor - la chica se acercó a él - Haría juego con tus ojos.

-Parkinson - saludó un poco serio el chico mientras bajaba del probador para estar a la altura de la chica.

-Potter - saludó ella, le dio una sonrisa y siguió su camino hacia el mostrador.

Harry la miró absorto, la chica era sumamente hermosa, de piel blanca, cabello negro, largo hasta su cintura y lacio, sus ojos eran color azul zafiro, llevaba un vestido color verde pegado a su silueta con una capa negra muy elegante, sabía que en su tiempo de Hogwarts desde cuarto años se le consideraba la joven más hermosa de todo el colegio, el caminar de la chica era elegante y altivo, pero sumamente sexi, Harry se deleitó unos minutos con su belleza mientras la oía hablar con Madam Sedi, algo notaba diferente en ella pero no lograba saber que era.

Pansy se giró para marcharse y descubrió a Harry mirándola - nos vemos Harry - le dijo coquetamente.

-Nos vemos Pansy - le dedicó una sonrisa.

-Es una chica hermosa - le dijo Madame.

-Muy hermosa - comentó Harry.

-Es una lástima su situación - comentó ella viendo a la chica dirigirse a una botica - sus padres murieron en la guerra, se quedó sola, sí con una inmensa fortuna, pero sola.

Harry lamentó su situación - me da una color vino por favor - le regresó la túnica que se había probado.

-Gusta probársela - le dijo mientras iba a buscarla.

-No, démela así.

Harry regresó a su casa y se llevó una gran sorpresa al encontrarse en esta a Ginny - hola - la saludó mientras tomaba asiento frente a ella en un sillón.

-Debemos hablar - le pidió ella.

-Ahora sí quieres hablar - le reprochó el, la chica aun le parecía bonita.

-Debes entenderme Harry, Ron es mi hermano y…

-Y Hermione se supone que tu mejor amiga - le recordó él.

-Sí, pero primero está mi hermano - se tensó, no quería discutir.

-Ella es como mi hermana - le recordó Harry.

-Pero no lo es - le puntualizó ella.

-Tù no puedes decidir que siento yo, si es importante o no - le dijo tratando de guardar la calma.

-Es verdad - Harry la volteó a ver - lo siento - agachó su cabeza - ¿cómo esta ella?

-¿Cómo crees? Te necesita - le dijo - la veras en Hogwarts.

Ella asintió con su cabeza - Ron también la está pasando muy mal, él la ama y no soporta perderla.

-Eso no justifica como la ofendió, además ella pensaba seguir con él aunque se casara con Snape - le informó.

-El jamás aceptaría el papel de amantes - se escandalizó ella.

-El papel no importa cuando amas a alguien Ginny - le dijo tomando asiento a lado de ella, -- te parece si lo tomamos con calma - le depositó un beso en su frente.

Ella se sentía confundida, no sabía qué hacer, sentía que ya no amaba de la misma forma a Harry - la siguiente semana me marcho a Hogwarts - le dijo.

-Si te parece bien, nos vemos el primer sábado en Hogsmeade a las 3 de la tarde en Las Tres Escobas- la invitó.

Ella asintió se puso de pie y le dio un beso fugaz en los labios y se desapareció, Harry suspiró, sabía que aun la quería, tomó un pergamino y comenzó a escribir una carta:

Querida Mione:

Te extraño mucho, el desayuno ya no es lo mismo, ¿cómo van tus pesadillas? Espero que cesaran, yo estoy bien, hace unos minutos hablé con Ginny, estamos intentando empezar de cero,  sobre Ron, no lo he visto, pidió poder ingresar a la academia hasta el siguiente semestre, lo he ido a buscar a su casa pero me dicen que se marchó a Rumania con Charlie. Lo siento pequeña, nos vemos el primer sábado de clases en Hogsmeade para desayunar a las 10 am.

Sabes que te quiero mucho linda y aquí estoy para cualquier cosa!!!

                                                                       Besos tu hermano Harry P.

La ató a su lechuza color marrón y la mando.

La semana transcurrió con la misma rutina, Hermione cuando se levantaba a las 9 Snape ya no estaba en la habitación, desayunaba, comía y cenaba en las cocinas, platicaba con Peni una elfa que siempre insistía en estar a su disposición, en tres ocasiones  había visto a lo lejos a Snape platicando en los jardines con la rubia de la cena pasada. Pasaba la mayor parte del tiempo en la biblioteca preparándose para sus exámenes, Minerva le había dado los temas que vendrían en los éxtasis. Llegaba a las mazmorras a las 10 de la noche, tomaba una ducha y se marchaba a dormir, a pesar de que había recuperado su maleta seguía durmiendo con la pijama que le diera Snape, bueno más bien con la pura camisa.

Por su parte Severus se encontraba por así decirlo cómodo, volver a ver a Elen había resultado gratificante, era una de las pocas personas con las que podía tener una charla intelectual. Él se levantaba a las 7 am, hacía un poco de ejercicio en la sala de los menesteres, se duchaba y se dirigía al comedor. Elen se sentaba a lado de él en el desayuno, comida y cena, siempre tenían algo de qué platicar, se encerraba toda la tarde en su laboratorio, salía a eso de las 12 a bañarse y se dormía, por nada del mundo miraba hacia el sillón donde descansaba la castaña. Esa noche, la previa a que regresaran el montón de mocosos descerebrados al colegio un ruido sordo como a las tres de la mañana lo despertó, no había sido fuerte pero en sus años de espía había estado atento a cualquier ruido, se irguió un poco sobre la cama y escudriño la oscuridad de la habitación en busca de dónde provenía el ruido, había sido Granger al parecer había chocado con un mueble al regresar del baño, parecía que caminaba con los ojos cerrados, su paso era lento y torpe, se quedó parada al lado de su improvisada cama, ahí donde justo el rayo de luna que ingresaba por la ventana la iluminaba, estaba de frente a él, su cabello ya seco estaba totalmente esponjado, parecía una verdadera leona, la camisa nuevamente la traía caída de un brazo, pero esta vez solo se veía el inicio de sus pronunciados senos "porque diablos la niña dormía sin sostén". La chica levantó las manos muy alto y se estiró con un bostezo muy escandaloso, en esa acción la camisa se le subió mostrando sus largas y bien torneadas piernas, Snape por impulso se levantó completo hasta quedar sentado y tragó en seco, la chica aun sin abrir los ojos se dejó caer sobre el sofá y se entregó a los brazos de Morfeo. Snape sintió una pulsada entre las piernas.

Ese martes primero de septiembre a las 8 de la noche entraban estudiantes muy felices corriendo por todo el colegio, finalmente después de la guerra y varias restauraciones al castillo Hogwarts habría nuevamente sus puertas, Hermione fue de las primeras en tomar asiento en la mesa de Gryffindor, como siempre con su pulcro uniforme y correctamente puesto, su falda lisa le llegaba hasta las rodillas, su camisa y suéter completamente abrochados, su corbata bien hecha, su túnica bien colocada, medias blancas, zapatos negros de piso bien pulcros y su cabello recogido en una coleta completa, sin duda alguna nadie pensaría que debajo de toda esa ropa se escondía un cuerpo de diosa, se sentó de frente a la mesa de profesores, la mayoría ya estaban ahí sentados a excepción de Snape y McGonagall.

Ginny tomó asiento al lado de Hermione pero no le dirigió palabra alguna, Neville, Seamus, Parvatil y Lavender también habían regresado a repetir el último curso, la castaña platicaba risueñamente con todos, como extrañaba eso, sentirse bien.

-Admirable lo que hiciste, yo no podría haberlo hecho - comentó Parvatil.

-Sí, se requiere mucho valor para pasar a ser la señora Snape - dijo Seamus.

-Estas pasando al lado oscuro - dijo Neville.

Todos rieron ante esta mención - pero dinos ¿Cómo es dormir con el enemigo - le preguntó Lavender.

-Yo no duermo con él - dijo la castaña poniéndose roja, sintió la mirada de Ginny sobre ella.

-Van a casarse, ¿por qué no hacerlo? - dijo Seamus.

-Saben porque nos casamos - explicó ella.

-Vamos Hermione, cumplirás la fantasía de varias colegialas - dijo muy risueña Parvatil recibiendo varias miradas de todos.

-¿Fantasean con acostarse con un profesor? - preguntó incrédulo Neville.

-O no cualquiera, con el temible profesor Snape - dijo Lavender -¿se imaginan como será en la cama?

-¡Lavender! - le recriminó Hermione muy roja.

-Vamos no seas celosa, al fin solo tú lo tendrás - se defendió Parvatil.

-Una vez escuché hablar a Pansy con varias Slytherin, al parecer una de ellas sin querer había entrado sin permiso a la alcoba del profesor, lo había encontrada con solo una toalla enredada  en la cintura, juraba que tenía un pecho de ensueño - comentó Ginny poniéndose un poco roja.

Todas siguieron cuchicheando, ella levantó su mirada con dirección a la mesa de los profesores, Snape justo en ese momento iba tomando asiento, él también la miraba, se sostuvieron la mirada un par de segundos hasta que Hermione se puso muy roja y bajó la vista, Ginny fue la única que se dio cuenta.

McGonagall se puso de pie frente a todos los alumnos - es un placer contar con todos ustedes nuevamente, iniciamos un curso nuevo junto con una vida nueva, dejamos una guerra atrás, homenajeamos a nuestros héroes, lloramos a nuestros caídos, pero ahora es momento de avanzar y levantar nuevamente nuestra sociedad, y aquí es donde se formarán nuestros siguientes líderes y representantes, así que bienvenidos magos y brujas, bienvenidos a su hogar. - todos aplaudieron eufóricamente y se dio comienzo a la selección de los nuevos.

Después de varios minutos de selección McGonagall volvió a tomar la palabra - es para nosotros un honor volver a contar con la presencia de Severus Snape como profesor de pociones y defensa contra las artes oscuras, a cargo de la casa de Slytherin y subdirector del colegio. - casi todos los alumnos se pusieron de pie para aplaudir al profesor y chiflar, era de conocimiento público el gran valor de Snape, de eso se había encargado Harry.

Snape no se esperaba ese reconocimiento y se sintió abrumado un poco, Elen colocó una mano sobre la de él para tranquilizarlo.

-Siento decirles que el profesor Filius Flitwick nos ha dejado para retirarse a descansar, su lugar como profesor de encantamientos lo tomará la profesora Eleonor Dilarun - la rubia se paró para dar una inclinación a forma de saludo, recibió varios aplausos y chiflidos, esa noche lucia hermosa.

Hermione la miró detenidamente "conque así se llamaba", no había perdido detalle de que segundos antes esta había tomado la mano de Snape "uf" bufó la castaña y procedió a cenar "a ella qué rayos le importaba". La cena siguió entre risas y charlas, Hermione se dirigió con sus compañeros a la torre de Gryffindor, se sentía bien con ellos, esa noche por fin durmió en una cama, pero algo le faltaba, le costó conciliar el sueño.

Era miércoles por la mañana, el comedor estaba repleto de chicos desayunando, Hermione platicaba con Luna que se había sentado a desayunar con ella - ¿cómo la pasas? - le preguntó Luna.

-Lo extraño - confesó la castaña.

-Lo siento Herm - dudaba en decirle - escuché que Ron está en la madriguera, el viernes parte a un viaje por el mundo con Charly, vinieron a despedirse de la familia, no volverá en un año - la miró en espera de su respuesta.

-¿Qué? - casi gritó - tengo que hacer algo - dijo nerviosa la castaña.

-Herm ¿por qué no solo lo dejas ir? - dijo Luna.

-¡NO!- gritó, varios la voltearon a ver incluidos Snape.

-Vamos  ya van a comenzar las clases - le pidió Luna.

La castaña se dirigió a su clase de encantamientos, la cual compartía con los de Ravenclaw, ella no necesitaba tomar clases pero quería acudir a todas las que le fueran posible, tomo asiento con Luna delante de Ginny, solo los de 7mo estaban repitiendo curso.

-¡Buenos días! - saludó la maestra Eleonor al entrar al salón.

-Buenos días - saludaron todos a excepción de Hermione.

-¿Acaso amaneció de mal humor señorita Granger?- preguntó Elen mientras se colocaba frente a la chica.

-No - contestó la chica.

-Vaya, entonces sus padres no le enseñaron modales - le dijo mordazmente.

Hermione se tensó ante la mención de sus padres pero no contestó.

-Si la estuvieran viendo seguramente la reprendían o estarían contentos de su fatal educación - le espetó.

Ya había cruzado la línea - no veo la relación de modales con mi aprendizaje - le dijo la castaña, toda la clase estaba en silencio atentos a la guerra de miradas.

-Vaya seguramente es igual que su madre, mal educada, grosera e impertinente - le dijo tranquila Elien.

-Sabe, si hubo algo que me enseñó mi madre, y eso fue a no saludar a la gente estúpida - le escupió las palabras la castaña.

-50 puntos menos para Gryffindor y lárguese de mi clase - le grito Elien.

La castaña tomó sus cosas lentamente, la miró antes de marcharse - Sabe, si no va aguantarse mejor no se meta conmigo - le dijo fríamente la castaña y salió del aula.

La noticia de como Gryffindor en la primera hora ya estaba 50 puntos atrás de todas las casas se corrió como pólvora, era conocimiento de todos los estudiantes y maestros el encuentro entre la heroína de guerra Granger y la nueva maestra de encantamientos.

Hermione fue derecho a la dirección a la hora de la comida, -¿puedo pasar? Preguntó frente a la gárgola, esta se giró para dejarla pasar.

-Buenas tardes directora - saludó Hermione poniéndose frente a la directora.

-¿Viene por lo suscitado en la mañana? - preguntó la directora, ya sabía del encuentro.

-Ah - dijo perpleja la castaña al recordar lo de la mañana - no, vengo a otra cosa directora.

-Dígame - le contestó invitándola a tomar asiento.

-Quisiera que me diera permiso de salir el viernes por la tarde y regresar el sábado por favor - pidió la castaña.

-Supongo que no va a decirme porqué, ¿verdad?- le contestó la directora.

-Lo siento -- bajo la cabeza la chica.

-Está bien, te daré acceso a que puedas salir por la chimenea de Severus el viernes después de la comida - le dijo con una sonrisa.

-Gracias mil gracias - contestó la castaña y salió de la dirección.

Hermione caminó rumbo a la biblioteca, hacia días que se sentía mal, poco sueño, nauseas, dolor en el vientre y mareos, necesitaba ver un medimago para confirmar sus sospechas.

Ups jejejeje creo que me salió un poco largo el capítulo, debo confesar algo lectores, esta historia la publico a la par que mi nuevo Dramione y hay una gran diferencia de comentarios y favoritos en cada una a pesar que la otra solo lleva un capítulo más, pero no importa no me desanimo, dejen les chismeo que de esta ya tengo tres capítulos más listos jejeje y casi estoy segura que si no fuera porque tengo que actualizar mis Dramiones ya hubiera terminado mi Sevmione jejeje, pero definitivamente con riesgo de ser linchada declaro que mi pareja favorita es el SEVMIONE jejeje

XOXOX DLM