← Historia 176752 · de
Historia 176752 — capítulo 8
Fred y yo nos despegamos y empecé a sentirme mal. Me fui corriendo de la biblioteca, tenía que hablar con el retrato de Dumbledore, sin embargo todo me daba vueltas...
- Herms - Gritó Sev.
Abrí los ojos, había una claridad enorme por lo que los cerré rápidamente.
-¿Harry? - Grité alto.
Fui abriendo lentamente los ojos hasta que me ubiqué: estaba en la enfermería
No tardaron ni Harry ni Fred mucho tiempo en venir. Llegaron exhaustos y Harry con las gafas empañadas.
-Hermione, ¿estás bien? - Preguntó Harry abrazándome.
Yo le devolví el abrazo, él era mi mayor amigo. Pero no solté la mano que Severus me tenía agarrada, era agradable y no quería sobresaltarlo: estaba durmiendo en un plácido sueño.
-Lo siento, por cómo me comporté Hermione - Susurró Fred besándome en la coronilla.
Y lo abracé contra mí mientras este lloraba.
-Tranquilo - Susurré.
Snape se desperezó como un gato y se despertó. No hizo caso a Fred, que me abrazaba en la camilla del hospital y lloraba. Miro mi mano cogida de la suya y viceversa y sonrió y me besó la mano.
-Te quiero - Susurró.
-Yo también - Le dije.
Entró McGonagall en la enfermería. Fred ya se despegara de mí y estaba besándome en la coronilla.
-Severus, tengo que hablar contigo - Dijo McGonagall.
Este miró mi mano y sonrió, creo que no quería soltarla.
-Puedes decirlo perfectamente aquí - Dijo Snape.
-Para el año vas a tener que cursar el último año pero tendrás además que enseñar pociones, Defensa contra las artes oscuras y ser el jefe de la casa de Gryffindor - Comentó McGonagall.
-Prefiero que lo imparta otra persona - Susurró Snape.
-No hay otra persona- Dijo la directora-. Sé compresivo.
-Vale, acepto - Masculló entre dientes.
McGonagall lo abrazó y se fue corriendo y saltando. Creo que aquello no le sentaría bien, tan anciana como era... ¡Podía sacarse múltiples huesos de sitio!
-Parece muy feliz - Sonreí.
-Normal…- Susurró por lo bajo Snape.
Pasamos un tiempo más juntos hasta que vi que Fred estaba sumamente cansado.
-Vete a la cama Fred- Dije besándole la mejilla.
-Pero…-Susurré.
Negué con la cabeza.
-A la cama- Dije.
-Sí, mamá- Dijo con sonrisa burlona yéndose.
Snape y yo nos miramos.
-Tú también deberías ir a la cama- Dije.
-Yo ya dormí en el sillón - Dijo estirándose.
Negué con la cabeza.
-Que tozudez…Échate aquí - Ordené.
Negó con la cabeza y me levanté de la cama.
-No puedes estar levantada - Me gritó cogiéndome en brazos y depositándome en la cama. Lo empujé hacia mí.
-Hermione…-Susurró Snape, sacándose los zapatos.
-Solo abrázame, nada más - Le dije.
No sabía a quién quería más, pero confiaba más en Snape porque era cariñoso y no se precipitaba. Sin embargo, Fred tenía una personalidad envolvente que hacía reírte cada poco pero que, sin embargo, no sabías como podía reaccionar porque era bastante loco.
-¿Cómo vas a hacer este año con Defensa contra las artes oscuras? - Preguntó Snape.
Temblé un poco, tenía frío.
-No lo sé, soy un completo desastre - Dije.
-Si quieres te ayudo, Mione - Dijo Snape abrazándome aún más contra él-. Pero si haces como hiciste con Voldemort, no necesitas ayuda.
Lo abracé y asentí con la cabeza, él sonrió.
A la mañana siguiente me encontré sola en la enfermería con el olor de Snape en la cama y la almohada. ¿Dónde narices estaba?
-Hola Herms - Dijo Fred.
Lo miré y sonreí, él se sentó en la cama no sin antes sacarse los zapatos y me abrazó.
-Hermione, ¿me quieres? - Preguntó.
Asentí con la cabeza y el me besó en la mejilla. La piel de su cara estaba suave y magnífica. Pegué mi mejilla a su mejilla, él mordisqueó el lóbulo de mi oreja y me reí, me hacía cosquillas.
-Tengo un regalo para ti - Susurró él.
Sacó de su bolsillo una cadena de plata con una rosa de oro.
-Que hermoso - Susurré.
Le acaricié el pelo y le besé en los labios y él me devolvió el beso con dolor.
-Soy un desastre, no sé cómo me puedes querer - Susurró.
-Porque yo también soy un desastre - Le dije sonriendo.
La miró con una ceja levantada.
-Eres perfecta - Susurró.
-Eso es mentira - Le respondí.
Nos miramos a los ojos con viveza.
-No quiero discutir contigo- Dijo Fred.
-Yo tampoco- Le dije acomodándome en sus brazos.
Draco entró rápidamente.
-Hermione, tengo que hablar contigo - Dijo Draco.
-¿Qué pasa? - Pregunté.
-Mi padrino ha desaparecido y no parece que fuera por voluntad propia - Susurró.
Hice un gesto de dolor y rápidamente puse los zapatos.
-Creo que alguien lo ha vendido - Dijo Draco con lágrimas en los ojos y lo abracé.
-¿Qué?- Pregunté.
-Se cree que los mortífagos se están uniendo de nuevo y lo quieren matar - Susurró Draco.
Me tambaleé y Fred me cogió.
-Hay que buscarlo - Susurré.
-Herms no puedes- Dijo Fred-. Estás muy débil.
-Tú no mandas en mí - Dije mascullando y corrí a duras penas hacia mi habitación.
Hola:
¿Qué os ha parecido? Y lo más importante, ¿quién pensáis que se esconde detrás de todo esto?
Espero que os gustara y seguiré escribiendo cuando me sea posible.
Besos para todos los que os molestáis en comentar los capítulos ;) Me subís la moral chicos/as