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Historia 176864 — capítulo 9
Percy se dio cuenta que la había regado cuando vio a Annabeth subirse a su coche limpiando una que otra lagrima.
No tenía la menor idea de porque lo había dicho, es solo que tener a todos diciéndote: bien hechoo eres mi héroe, te ponían presión. Era como si tu padre te estuviera felicitando porque sacaste 10 en una prueba pero en realidad habías copiado, ¿no le dirías que en realidad ese 10 no era tuyo después de verlo tan orgulloso?
El viernes fue peor…para ella.
Ambos estaban, cada uno en sus respectivos casilleros, mientras unas arpías de atrás hablaban.
-¿Escuchaste que se ha acostado con Percy saliendo con Luke? Es una cualquiera- dijo una.
-Sí, lose, pobre Percy, de seguro ella lo enredo para que se acostara con ella- le respondió la segunda.
Annabeth cerró la puerta del casillero de un portazo y se fue limpiándose una lágrima.
Percy se sintió mal, era un estúpido, pero ya lo había dicho, ¿Qué podía hacer?
En la hora del almuerzo, antes de entrar a la cafetería, vio salir a un molesto Luke castellán mientras una Annabeth lo seguía diciendo cosas como:
-Déjame explicarte, no es lo que piensas- mientras Luke solo seguía caminando.
Pero cuando Percy entro a la cafetería muchos chicos se levantaron a hacerle preguntas sobre si Annabeth estaba tan buena como se ve encima de la ropa o si estuvo bien. Percy no respondió a ninguna y se fue a sentar con sus amigos.
-¿Por qué dijiste eso sobre Annabeth?- le bombardeo Piper en cuanto el trasero de Percy toco la silla.
-Solo lo dije okey, no estoy de humor- Percy estaba arto de todo lo relacionado con Annabeth, fuera bueno o malo.
-¿Sabes que Annabeth no nos ha hablado en todo el día?- le dijo Jason.
Y todos empezaron con lo mismo.
-¡BUENO YA!-les grito Percy- no estoy de humor, ¿okey? Sé que hice mal pero ya no puedo arreglarlo- y se levanto dejando a todos atónitos.
En la hora de salida no le fue mejor.
Cuando se estaba dirigiendo a su auto una voz desde atrás le grito:
-A ti te estaba buscando, Jackson- cuando volteo era Luke pero no tuvo tiempo de responder porque Luke le dio un puñetazo en el pómulo.
Percy le respondió al puñetazo y ambos se siguieron golpeando hasta que una maestra los separo.
-¿Con que tienen muchas ganas de pelear, no?- les dijo la maestra en cuanto los separo- pues están castigados toda la semana siguiente con el entrenador Hedge, de 4 a 6, sin excepciones- y se fue.
Agradeció a los dioses que ni su mama ni Paul estuvieran en la casa cuando el llego.
Subió a su habitación a dejar sus cosas y se miro en el espejo. Tenía un moretón en el pómulo, el labio roto y el ojo morado.
Bajo a ponerse hielo y se recostó en el sillón mientras se relajaba. Sabía que Luke no lo iba a dejar así como así sabiendo que él estaba divulgando que se acostó con su novia; aunque…era una pequeña venganza por lo de Kelly.
Cuando por fin había logrado concebir el sueño unos golpes en la puerta lo sacaron de su sueño.
¿Quién coño está molestando? No lo podían dejar tranquilo.
Al abrir la puerta una muy molesta Annabeth Chase paso a su casa.
-Si claro, puedes pasar- le dijo él en tono de sarcasmo mientras cerraba la puerta.
Annabeth lo miraba con el ceño fruncido y los brazos cruzados.
-¿Por qué lo hiciste?- le soltó y cuando Percy iba a contestar lo interrumpió- Y no me digas que no sabes de qué hablo porque es de lo que todo mundo habla ahora, así que dime porque lo hiciste.
-¿Acaso te molesta?- dijo el oji-verde en tono arrogante- ¿es por tu noviesito que eso te molesta?- se sentó en el sillón dejando a la rubia parada.
-Luke no es el problema, el me creyó, te conoce lo suficiente como para saber cómo eres-dijo ella en tono molesto- y supongo que la golpiza te la dio el- le señalo la cara y Percy asintió- te lo mereces.
-Mira, si vienes a decirme que me merezco esto y bla bla bla, te puedes ir- dijo el azabache molesto.
-No vengo por eso, quiero que desmientas lo que dijiste.
-¿Y por que abría de hacer eso?- dijo el levantando una ceja.
-Porque es lo correcto -dijo ella- la gente dice que soy una zorra y una cualquiera mientras que tú eres el santo al que yo enrede.
-Pensé que no te importaba lo que dijeran de ti.
-Y no me importa, pero una cosa es que digan que no les caigo bien por esto y aquello y otra es que digan ese tipo de cosas sobre mí-dijo ella- además están acatando a Luke y no debiste decir eso.
-Si tienes razón, no debí decir eso, pero no puedo arreglarlo- dijo el encogiéndose de hombros.
-¿No puedes o no quieres?
Percy no respondió. Annabeth solo asintió y se dirigió a la puerta, pero antes de salir se detuvo y volvió para mirarlo.
-¿Sabes? Puede que yo a ti no te callera bien, pero tú a mi si, y pensé que algún día podríamos ser aunque sea solo compañeros cordiales, pero ya ni siquiera me agradas- y salió por la puerta.
Querida persona que este leyendo esto:
Sé que llevo tiempo de que no había escrito ninguna carta, pero no había encontrado algo para escribir, ahora lo encontré.
Se llama Percy Jackson.
El había sido el primer chico en ser amable conmigo, así como fue el primero en ser grosero conmigo; y para colmo, había corrido el rumor de que me había acostado con él, Luke me había creído, pero los demás me llamaban una cualquiera, es verdad que no me importa lo que digan de mi, pero una cosa es que me digan que les caigo mal y otra muy diferente es que digan ese tipo de cosas.
Para colmo de las cosas, Percy no había querido aclarar las cosas. Es horrible que la gente te mire y te apunte, por algo de lo que ni siquiera eres culpable, pero claro, yo quede como la prostituta que se acostó con Percy mientras el quedo como el chico al que yo enrede. A Luke le empezaron a decir apodos como "cornudo" o cosas así, por seguir conmigo, a el no le importa que le digan así porque me cree y confía en mí, al igual que yo en el, nunca nos dimos razones para no hacerlo, pero me duele que le digan cosas.
Mi vida no podría estar más de coña.
Solo me faltaba ver que tal me iba el lunes.
Con cariño, Annabeth.
El lunes, a la penúltima hora, había una asamblea en el auditorio, quien sabe para que, a Annabeth no le podría importar menos.
Llego al auditorio y se paro en una de las esquinas, quería sentirse invisible, sus amigos la miraron con tristeza y ella esquivo sus miradas.
Desde el jueves, no había hecho ningún esfuerzo por hablar con ellos, le daba vergüenza hablar con ellos, le daba vergüenza ser Annabeth.
La asamblea empezó. El director Espino toco el micrófono un par de veces y ya que se aseguro que si se escuchaba hablo:
-Bueno, buenas tardes alumnos, se que se estarán preguntando a que viene esta asamblea- todos asintieron-un compañero de ustedes quiere decir unas palabras, adelante- y de las cortinas salió Percy Jackson.
Annabeth hizo que su cabello, algo lacio, le cubriera parte de la cara, se abrazo y deseaba que por alguna razón la tierra se la tragara.
-Bueno, se que últimamente se han corrido rumores de que yo me acosté con cierta chica, de la que no diré nombre- más de la mitad voltearon a ver a Annabeth, ¿Qué quería decir Percy? Iba a explicar cómo, según él, ella y él se "acostaron".
Annabeth se encogió más y miro al suelo.
-Bueno, se que yo empecé esos rumores, pero quería decir que son mentira.
Annabeth había escuchado bien, levanto la cara en cuanto el termino la oración y lo miro, podía jurar que él la estaba viendo a los ojos.
-La verdad no pensé que este se fuera a salir de control de esta manera, ya que ella ha sido llamada de muchas maneras desagradables- muchos bajaron la vista avergonzados, Percy era el chico más popular de la escuela, si alguien le caía mal a Percy era un inadaptado. Como ella- así que vengo a desmentirlo, no porque ella me lo haya pedido, si no porque es la verdad, fui un estúpido al decir eso cuando ni siquiera era cierto, ahora me despido, pueden volver a sus clases- le sonrió a Annabeth y se fue.
¡Lo hizo! ¡Arreglo las cosas!
Annabeth salía del auditorio con una sensación de felicidad y ternura. Lo había hecho.
Si él había arreglado las cosas con todos, ella tenía que arreglar lo que sea que ella haya hecho.
Annabeth se acerco a su grupo de amigos y fijo su vista en Jason, ignorando a los demás.
-Tenemos que hablar- fue lo único que le dijo antes de salir disparada a el armario del conserje.
-¿Qué es lo que le paso a Percy?- le soltó la rubia a Jason en cuanto el cerro la puerta del conserje.
-Pues se disculpo, deberías agradecerle- le dijo Jason metiendo sus manos en los bolsillos de su pantalón.
-Tú sabes que no me refiero a eso- le dijo Annabeth- me refiero a la primera vez que fue grosero conmigo.
Jason se miro pensativo.
-Silena le dijo que tu habías convencido a Rachel de no volver con el- Annabeth lo miro confusa.
-¿Quién es Rachel?-pregunto ella.
-Rachel Elizabeth Dare, la ex-novia de Percy.
-Ahh-dijo Annabeth, esa Rachel- pero, ¿por qué les creyó? Yo ni siquiera la conocía en ese entonces.
-Percy conoce a Silena desde los 8 años y ella nunca le había mentido…hasta ahora.
-¿Qué le dijo exactamente?- le pregunto Annabeth.
En cuanto Jason termino Annabeth salió en busca de Silena, ¡Como se le ocurre mentir acerca de ella! ¿Quién se cree que esa es?
Hecha una furia llego hasta el casillero de Silena y la volteo bruscamente para que la mirara.
-¿Qué te pasa?- dijo ella enojada.
-¿Qué me pasa a mi? ¿Qué te pasa a ti? ¿Por qué le dijiste a Percy eso sobre mi?- dijo Annabeth apretando los puños.
Silena la miro seria.
-¿Cómo si no supieras lo que hiciste?- dijo y Annabeth dio un grito de frustración.
-¡¿Qué le pasa a todo el mundo aquí?! ¿y ahora que hice?
-Te vi coqueteando con Charlie, no te hagas la santurrona.
Annabeth parpadeo confusa.
-¿Quién es Charlie?- dijo ella cansada de eso.
-Charles Beckendorf, del equipo de futbol- dijo ella cruzándose de brazos.
El vago recuerdo inundo a Annabeth, en su segundo día, le había preguntado por Jason y se habían reído ya que no estaba con Piper y nunca se despegaban.
-Solo me dijo donde estaba Jason- dijo la rubia sorprendida.
-No te hagas, nada mas eres una zorrita, de seguro hiciste que Percy dijera eso- dijo ella dándose la vuelta.
-Yo no soy ninguna cualquiera, a diferencia de ti que te la pasas retozando con Percy cuando está más que claro que te gusta Charlie- ¡BAAAM!
Silena se volteo y le dio una cachetada, bueno, Annabeth no sabe si a eso se le podría llamar cachetada porque la aruño.
-¡Como osas tocarme!- le grito Annabeth y le dio una cachetada. Luego Silena la jalo del cabello y empezó una pelea que no acabo hasta que Jason y Nico se encargaron de separarlas.
-Qué bonito-dijo la maestra de química- un par de jovencitas peleando, ¿no les da vergüenza?-ninguna contesto- bueno, están castigadas, ahorita mismo, así que las quiero en mi oficina en 5 minutos- y se fue.
Annabeth no se había dado cuenta cuanta gente los veía hasta que Jason la soltó, pero solo pudo notar los ojos verde mar de Percy sobre ella, con una mirada de disculpa.
Dos aruños en la mejilla derecha y un labio roto.
Eso era lo que Silena le había dejado, mientras que Silena tenía un ojo morado y un moretón en la barbilla.
La maestra no llevaba ni 2 minutos de haber salido del aula cuando Silena rompió a llorar.
Annabeth se maldijo a sí misma y a su corazón bondadoso cuando las ganas de ir con Silena y preguntarle que pasaba le ganaron.
-Silena…-dijo Annabeth tocando a la castaña delicadamente en el hombro- ¿Qué pasa?
Silena la miro y Annabeth estaba preparada para un "que te importa" por parte de la castaña pero lo que le dijo fue:
-Tenias razón- la rubia la miro confusa dando a entender que no sabía a qué se refería- con lo de Charlie, pero no solo me gusta…estoy enamorada de él- Annabeth abrió mucho los ojos, ¿Cómo era posible que alguien como Silena le confesara sus sentimientos a alguien como ella?- y le dije eso a Percy porque pensé que te gustaba y porque estaba celosa, ya que después de hablar con Charlie él se fue muy sonriente y a mi apenas y me mira-dijo entre sollozos.
-Oh, Silena- dijo Annabeth con un tono maternal- Silena yo no le gusto a Charles y a mí nunca me ha gustado Percy- dijo y Silena no la miraba- además…Charles está muy enamorado de ti- Silena la miro con ojos brillantes.
-¿Cómo sabes?
-Porque yo he visto como te mira- le sonrió la oji-gris.
-¿Y porque no me dice nada?
-Porque es muy penoso, tu solo llega y bésalo, es todo lo que tienes que hacer, toma la iniciativa, eres una fuerte chica- Silena la abrazo, Annabeth dudo un segundo en si debía devolverle el abrazo o no, pero al final se lo correspondió.
-¿Por qué eres buena conmigo?- le pregunto Silena cuando se separo del abrazo y se sorbió la nariz.
-Porque no me has dado razones para odiarte, a diferencia que tu a mi me odias- dijo Annabeth.
-¿Sabes? Yo creo que tú y yo podríamos ser muy buenas amigas-dijo Silena sonriente.
-Yo también lo creo- y Annabeth le sonrió sinceramente.