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Dramione *-* — capítulo 4
Hermione bajó el Sabado por la mañana a la sala común, solía ser tan grande y acojedora, pero ahora estaba llena y se veí pequeña, el gran arbol de navidad verde pino, tenía miles de regalos de todos los colores y tamaños debajo, seguramente abría alguno para ella, sin embargo había cosas que le importaban más que eso, en ese preciso momento Draco estaba en la enfermería por su culpa y le correspondía ir a verlo.
Bajo las escaleras de mármol rápidamente y tocó con suavidad las puertas de la enfermería, realmente no tenía sentido estar allí, Madam Pomfrey rara vez permitía visitas, y a esa hora! Solo estaba perdiendo el tiempo, luego de ese razonamiento lógico se dio la vuelta decidida a volver a los dormitorios cuando una voz la hizo girar nuevamente.
-No te parece algo temprano niña!-Dijo Madam Pomfrey enfadada, sin embargo su tono cambió más rápido de lo que Hermione esperaba-Tu eres Hermione Granger?
-Si-Dijo Hermione confundida por el brusco cambio de tono.
-Entra! Entra! Rápido!-Dijo Madam Pomfrey abriendo más las gastadas puertas de la enfermería-Draco está por allá-Dijo señalando una camilla no muy lejos de allí.
-Gracias-Dijo Hermione y luego se le ocurrió pensar, ella jamás le había dicho a quien iba a ver.
-Ha estado susurrando tu nombre...-Dijo Madam Pomfrey dulcemente y se alejó a tratar con otro paciente.
Draco estaba despertando, tenía un ojo morado pero por lo demás estaba bastante bien.
-Hermione-Murmuró
-Estoy aquí-Dijo Hermione tomandole de la mano-Siento lo que pasó ayer... Fue mi culpa...-Dijo Hermione triste.
-Claro que no!-Dijo Draco incorporandose en la camilla- No tuviste la culpa de nada Hermione
Hermione sonrió.
-Estaba pensando... -Dijo Draco
-Que cosa?
-Si... ¿Te gustaría ser mi novia?
-Yo...-Dijo Hermione pensando en Ron
-Se que amas a ese Weasley pero ¿Que ha hecho el por ti? Piensalo, solo se pelean, jamás vi que fuera tierno o amable contigo...
-Si pero...
-Pero?
-Tengo que pensarlo... Es una decisión importante y... Lo pensaré.
-Bien-Dijo Draco sonriendo.
Madam Pomfrey se acercó
-Ya puedes caminar?-Preguntó
-Si-Respondió Draco
-Entonces puedes irte!
Hermione ayudo a Draco a levantarse y salieron de la enfermería, Draco se ofreció a acompañar a Hermione a su sala común, pero cuando estaban subiendo las viejas escaleras de marmol se movieron, Hermione y Draco corrieron a donde se dirigía ahora la escalera, la puerta de madera del tercer piso, con barandas de cemento a uno y otro lado y en las esquinas que daban a las escaleras, columnas de marmol que sostenían el techito de cemento que estaba a centimetros de su cabeza. Se sentaron en la baranda de cemento del lado derecho a esperar que la escalera volviera para bajar.
-Desmaius!-Grito Ron desde abajo, por suerte su maleficio dió en la columna, aunque claramente quería dar a Draco, este se levanto.
La escalera volvió, Ron se puso al pie de la escalera mientras lanzaba rayos de diversos colores, Draco hacía rebotar todos los maleficios de Ron, de manera que daban en las paredes.
-Alto Ron Basta!!-Grito Hermione, al ver que no la oía se puso entre Draco y Ron apenas a dos escalones de Draco, mirando a Ron. UN rayo color azul le dió en el pecho y se desmayó.
Draco se agachó junto a ella.
-Hermione!-Dijo Ron y se fue corriendo al gran comedor triste por lo que, sin querer, había hecho.
. . .
Cuando Hermione desperto estaba en una habitación pequeña, las paredes estaban pintadas de Rojo, ella estaba sobre una mullida cama con fundas de tul negro y en un rincón muy cerca de ella había un sillon color negro en el cual estaba Draco.
-Draco? Donde estamos?-Pregunto Hermione desorientada por completo.
-En la sala de menesteres, necesitaba un lugar tranquilo donde no atrajera curiosos y apareció esta puerta de la nada.-Explicó Draco-Cuando intentaste defenderme un Desmaius de Ron te alcanzó.
Hermione tenía lagrimas en los ojos, no podía creer lo que había pasado, ella siempre había amado a Ron pero evidentemente no era quien ella pensaba que era.
-No te preocupes, no pasa nada...
Hermione lo abrazó del cuello sollozando durante un rato. Se limpió las lagrimas con las mangas de su sueter y, de la mano de Draco salió.
-No he comido nada desde anoche asi que iré al Gran Comedor a comer algo ¿Vienes?-Preguntó Draco rezando dentro de su cabeza intentando que Hermione le dijera que si.
-No... No tengo hambre...
-Bien... Entonces tendré que ir solo... Adios!
Hermione lo despidió con un beso en la mejilla.
Cuando estaba a punto de subir una escalera un brazo la detuvo y la arrastró hasta un pasillo estrecho que bajaba a las mazmorras, Ron.
-Ron sueltame!! Te digo que me sueltes Ron!-Dijo Hermione
Ron le hizo caso esta vez, la solto suavemente y fue directo al grano.
-Como puede gustarte Draco Malfoy!-Preguntó indignado
-Tienes algun problema?-Le espeto Hermione enfadada
-Si! !-Dijo Ron como si Hermione le hubiera preguntado si era mago o si se llamaba Ron- No te conviene Hermione!
-Tu no me dirás con quien estar ni de quien gustar, porque sabes una cosa!
-Que?-Pregunto Intrigado
Draco había salido del Gran Comedor, luego de haber desayunado rápidamente y se dirigía a su sala común, para lo cual necesitaba pasar por el pasillo estrecho en el cual, Draco no sabía, que estaban Hermione y Ron discutiendo.
Al entrar al campo sonoro de la discución quedó estupefacto.
-Draco es mi novio!-Grito Hermione a Ron que se quedo como si hubiera visto un basilisco a los ojos.
Draco estaba feliz, verdaderamente feliz, sentía como si su cafe de hace unos momentos hubiera contenido Felix Felicis.
-Hola-Dijo Draco acercandose a Hermione.
Hermione se ruborizó
-Que tanto oíste?-Preguntó Hermione
-Solo la última frase...-Dijo Draco dulcemente
-Petrificus Totalus!-Grito Ron apuntando a Draco con la varita
-Protego Maxima!-Gritó Hermione creando un campo de fuerza dentro del cual estaban únicamente Draco y ella, era pequeño, pero suficiente.
Hermione guardo la varita y salio del campo enfadada.
-ESCUCHAME BIEN RONALD WEASLEY! NO PIENSO VOLVER A DIRIGIRTE LA PALABRA JAMAS!-Gritó Hermione, le hizo señas a Draco para que saliera del campo de fuerza y se dirigiera junto a ella, y él así lo hizo.
-Ya oíste Weasley, ella no te quiere más!-Dijo Draco y concluyó lo que la noche anterior había comenzado, la besó.
Hermione sonrió y Ron corrió a la sala común de Gryffindor, odiando a Draco más que nunca.