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Cinco serpientes irrumpiendo el amanecer — capítulo 4
Ángeles estaba en la habitación con Lyanna no la dejaba sola para nada, Carlisle había vuelto y Edward con Alec y Cayo esperaban afuera.
El corazón de ella latía con rapidez, era sinónimo que ya estaba a punto de culminar la transformación.
Ella salió, no quería ver no podía ver, no quería mirar el odio en los ojos de Lyanna al salir afuera se, miro en los ojos rojo del Vulturi y algo raro le sucedió ya no era ella se olvidó todo ya nada era importante solo era él, Vulturi.
—Alec —dijo Cayo
Ellos entraron a la habitación pero algo raro sucedió, su corazón no dejo de latir comenzó a latir más rápido.
Ella abrió los ojos conservaba el mismo color eso asombro a todos.
—Lyanna —dijo Ángeles — ¿cómo estás ?yo debí cuidarte todo por mi culpa yo lo siento.
Con una rapidez inusitada ella corrió un tramo de la casa de verdad se sentía fantástica.
—No fue tu culpa dijo Lyanna fue de ti— dijo ella señalando a Cayo ella le miraba furiosa, por una parte se sentía bien que Lyanna no le acusara pero no quería que se meta en problemas.
Cuando de pronto el cielo se comenzó a oscurecer y unos rayos caían, —Cálmate— dijo Edward al acercarse y Ángeles hizo lo mismo tomándola del brazo ella se calmó y el cielo volvió a brillar.
—Interesante poder— dijo Cayo no podía dejar de mirar ala neófita tenia agallas.
Alec no podía dejar de mirar a Ángeles, ella era diferente a todos los chuchos que había conocido sobre todo a los de la Push ella olía a rosas.
—Debes alimentarte— dijo Edward —y ya no puedes vivir en la Push, ya sabes si no te molesta podrías vivir con nosotros.
—Hay humanos cerca— dijo Cayo— y muy deliciosos cerca para un vampiro.
Eso le animo a Lyanna, pero al regresar a mirar a Ángeles sabía que eso sería una culpa que ella no podría soportar.
—Oferta tentadora —dijo Lyanna —pero me dejare acompañar de Edward por mi prima mi tío y mi amiga el vegetarianismo será mi opción y tú no me hables todo es tu culpa.
—Lo siento aunque con la transformación tu sangre sigue cantando para mí— dijo Cayo.
Entonces Lyanna y Edward salieron corriendo, Ángeles ibaatrás cuando Alec se puso a su lado y evito que se transformara.
—¿Pero qué te pasa ? —le dijo ella molesta— ellos ya fueron me estoy quedando.
—No vasa ir— dijo Alec —que no te das cuenta que tu sangre es deseable y no solo para mí, tu no hueles como los otros malditos chuchos tu eres diferente en el momento de cazar ella podría atacarte.
—Ella no me haría nada— dijo Ángeles—bueno ya no importa estoy tan a salvo con dos vampiros que no sienten nada por mí.
—No te haremos nada— dijo Cayo —solo esperaremos.
Un oso fue su primera comida había estado magnifica y tenía tanta fuerza como un vampiro neonato solo que aún le latía el corazón.
Volvieron a casa Lyanna estaba preocupada por Ángeles no quería que le pase nada por su culpa.
Mientras tanto Aro había ido a dar una vuelta Ángeles se quedó con Alec a esperar.
—Y no te duele la transformación lobo— dijo e—l yo conozco que los licántropos…
—Lo se —dijo ella y no soy licántropo, le gustaba pero al mismo rato le exasperaba.
—Perdón— dijo ella —pero no quiero que pase nada con la transformación de Lyanna mi pueblo tal vez quiera alzarse contra los Cullen.
—No estaría bien —dijo el —si quieren hacer algo es porque quisieren estar en el peligro de aniquilación de eso no respondo yo.
— Los Quileutes nunca tendrán miedo a los chupasangres —dijo Ángeles —así que tus amenazas están demás.
—Lo siento— dijo Alec— parece que no doy pie con bola contigo así que mejor me voy tranquila.
—No…—en ese momento Ángeles se dio cuenta que está sola.
Ella se sentó y se tomó de la cabeza.
Bien hecho Ángeles pensó ella solo a ti se te ocurre ser hostil con tu impronta.
Mientras tanto la desaparición de Lyanna y Ángeles había puesto en jaque a todos, Paul aseguraba que algo tendrían que ver los chupasangres de los Cullen y lo peor fue que Ángeles no se había unido a la manada así que aunque se transformara estarían a ciegas.
Mientras tanto Lyannavolvióregresarían a Forks.
Con carrera precipitada ellos regresaron mientas tanto los lobos estaban fuera querían saber de Ángeles y Lyanna.
—Estamos aquí —dijo Ángeles cuando la vieron los lobos Sam se transformó en humano y comenzó a hablar.
—Veo que están bien— dijo el —en donde estuviste y miro a Lyanna que tenía el mismo color de ojos de antes.
—No es tu problema —dijo Ángeles— te presento a mi impronta y Alec le regreso a ver y si es un vampiro que problema no así que me quedare por aquí.
—Yo haré lo mismo —dijo Lyanna —digan lo siento a la chicas Sam y Paul la miraban y sentían que pasaba algo aunque no sabían que era.
—Está bien —dijo Sam y salieron no sabían cómo tomarían la decisión de no volver a la Push.
Ya cuando estaban lejos Lyanna aflojo la respiración.
—Guacalacomo apestaba lo siento amiga ya no soportaba más—dijo Lyanna.
—Tienes razón— dijo Cayo no sé cómo soportan tenerles cerca tu señalo a Ángeles no hueles como ellos pero si debes explicar que es imprimación.
—Si me explican que es imprimación —dijo Alec —y porque soy tu imprimación.
—Es complicado— dijo Ángeles —cuando te vi mi mundo cambio ya ni mi familia ni mis lealtades importan, son lo que son ahora eres todo para mí y no me mires así no es fácil para mí que un chupasangre sea mi mundo el destino me odia pero que se va hacer.
—Tu mundo eso si es la prueba que el destino nos odia— dijo Alec — yo tengo que pensarlo y salió.
Ángeles se quedó llorando Lyanna le abrazo y si Alec no la quera en su vida.
Ojala les guste
.