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Electricidad Morgenstern (ClaSeb) — capítulo 2

Ellos venían tomados de la mano, y había algo oscuro al siquiera observar la escena, la cual le causó un dolor profundo en los costados, sentía que no podía respirar. Ese chico le había robado a Clary, a su Clary, la que aunque su amor era imposible se suponía que de cualquier forma lo amaba, [-que diablos había ocurrido!- ]Sentía tanta ira dentro que se encontraba tensando cada músculo de su cuerpo por no poder dejarla salir, cuando recordó oportunamente que ella se suponía era su hermana, y como hermano debía protegerla, ese era el pretexto perfecto, esa pareja tendría muchas explicaciones que rendirle...a el.

Ellos llegaron, ambos consientes de la mirada acusadora de Jace. De sus ojos escrutadores y sus celos incontenibles, raro en Jace, el generalmente se esforzaba por no ser tan transparente, ni siquiera lo había sido con Simón.

Sebastián se sentía complacido, había algo que le había ganado y quitado al niño de oro, al favorito de su padre. Era de el, sería de el por siempre como lo era por derecho. Ella lo sabía, lo sentía como el, estaban hechos para estar juntos y nadie nunca podría apartarlos de su destino. El no lo permitiría. Mataría por eso.

Jace bajo de un salto, y les dijo abiertamente en tono cínico.

  • Has estado ocupada Clary.-
  • No veo que eso te incumba- le contesto Sebastian
  • Me incumbe porque es mi hermana- Jace casi escupió la última palabra. Pero tenía que decirla, tenía que hacerlo. Dentro de la casa Alec podía sentir dentro la ira desbordante de su parabatai, y negó con la cabeza. Jace no sabía lo que era perder, y aún en el amor había que hacerlo, el le ayudaría.
  • Tan rápido te abalanzas a una relación? Quisiera decir que me sorprende, pero no es así...-
  • Pues sí, tienes que conocerme bien, no hermano? Estoy ya en una relación, quiero ser feliz, no deseo siempre estar atada a un sentímiento estúpido e imposible.-
  • Estúpido no, eso nunca. Imposible es verdad, pero nunca estúpido.-
  • Me pierdo de algo? Si, estoy saliendo con ella, y es oficial, como su hermano, lo hago de tu conocimiento, ella es mi novia, se lo he pedido hoy...y es obvio que ella ha aceptado. - A Sebastián no le había gustado sentirse excluido por esos breves momentos.

Los dos chicos de observaron con odio no contenido, con rabia en las venas y deseo de venganza en sus almas, sólo ella estaba en medio, sólo ella se oponía y al mismo tiempo les unía, los ataba.

  • No te quiero cerca de ella- Dijo Jace.- No se que sea pero no me agradas, no te apruebo para ella- le dijo arrastrando las palabras.

  • No necesito que lo hagas, ella es libre...nunca fue tuya...realmente. Resígnate, hazte a la idea, estaré cerca por mucho tiempo.-

Ya estaban frente a frente a punto de irse a golpes, Clary a pesar de su pequeña estatura, los aparto con sus brazos..

De forma súbita, alarmas comenzaron a sonar, alguien había roto las barreras de protección en Alicante. Las puertas de la casa se abrieron y Alec e Izzy ya estaban afuera. Jace lanzo a Sebastian una ultima mirada de advertencia y odio, antes de que este le sonriera de medio lado y tomara a Clary de la mano para seguirlos.

Jace y sus medios hermanos corrian. Pero Izzy dio la vuelta y se regreso para cuidar de Max. Clary noto que algo brillo en los ojos de Sebastian al escucharla y verla irse, pero no dijo nada.

-Acompáñame por mi traje de batalla- Le pidió Sebastian y ella no pudo negarse, no quería.

Caminaban de la mano, Clary sentía el viento acariciando y azotando su cabello, veía la forma masculina y erguida de Sebastian, como se movían sus brazos al andar, podía decirse literalmente que el nacio con sangre de guerrero y todo en el lo gritaba, era un conquistador, un estratega, un semiDios, era…muy placentero de observar, y de acompañar, tenía un aroma amaderado y cítrico, fuerte y cautivador, jamás pensó que se interesaría en nadie más que Jace y pensar en Jace aún seguía siendo doloroso hasta casi hacer sangrar su memoria, ya no quería hacerlo…no ayudaría a Jace a autodestruirse a través de su amor por ella, ni a contemplarlo mientras era feliz con alguien más antes de serlo con ella, simplemente no podría soportarlo, enloquecería o se aroojaria a los pies de Jace suplicándole que no lo hiciera. Con Sebastian tal vez podría tener una vida nueva, un futuro nuevo, el no seria doloroso, el seria rojo ardiente y nuevo amanecer en su vida…el no estaba prohibido, el no era su hermano…

Sebastian entro a una casa enorme que daba la apariencia de estar abandonada, y auqnue era un sitio de espanto, simplemente ella no podía negarle nada porque verdaderamente no se sentía amenazada, se sentía segura a su lado, entraron y el chirrido de la puerta al abrirse anuncio su llegada, había una amplia sala de estar y Sebastian le inidco a Clary con una inclinación de cabeza que se sentara y lo esperara, el se enfilo a subir las escaleras. Ella lo vio/contemplo irse, pero se escucharon pasos…pasos que no provenían de arriba, venían de otra parte de la casa, rente a ella, estaba un hombre apuesto y alto que le era perversamente familiar.

-Hola Clary, soy yo, Valentine, tu padre.-

Clary quiso incorporarse en el terror, pero sentía cada musculo entumecido.

-Donde esta tu hermano-

-El fue a luchar contra ti, fue con Izzy y con Alec-

-El no luchara contra mi, no cuando sepa que tu estas de mi lado.-

-Yo no estoy de tu lado, jamás lo estaré, antes de ello, moriría, moriría lo entiendes?-

-Haz venido con…Sebastian-

Y hablando del susodicho, ya se encontraba este de pie entre Valentine y Clary, como si no quisiera tomar partido entre ambos.

Ella no podía creer que Sebastián tuviera una actitud tan relajada frente al terrorista de su padre. Y como si pudiera leer su mente, el chico de ojos negros, hablo: -Clary hice un trato con Valentine, nuestra ayuda por la vida de tu madre.-

Clary se quedo de piedra y sintió como la abandono la sangre. -La vida de mi madre?-

-Asi es en estos momentos tu madre esta en la propiedad de Valentine en Roma, debemos mudarnos cuanto antes y "cooperar con el", para que tu madre siga con vida y vuelvas a verla.-

Valentine miro a Sebastian con orgullo disimulado. -Asi es, volveremos a ser una familia.-

-Ella y yo juntos de nuevo, y mis tres hijos-

-Tres?-

Sebastian interrumpio.- Se refiere a que por ser tu novio me ve como a otro hijo-

Valentine sintió su garganta secarse y un escalofrio lo recorrio. El no sabia que Sebastian había llegado hasta ese punto, pero no podía desmentirlo frente a Clary, no lo haría, no le convenía…llegaría su momento. -Déjale una nota a tu hermano, dile que estas con nosotros y es libre de unírsenos…o será considerado enemigo y morir al igual que ellos. Que sea convincente.-

Clary camino unos pasos al despacho de esa casa y tomo un trozo de papel amarillento y viejo, cogió una pluma negra y escribió. De todas las malditas dudas en su cabeza la única seguridad que tenía era que daría la vida por su madre. Y si ella no se había casado con Luke o cualquiera tal vez aun amara al monstruo de su padre. Temía por ella, por su propia alma, por sebastian y su dulce oferta por salvar a su madre a cambio de unirse a un traidor a su linaje, en Jace cuando intentara alcanzarla. Tal vez todo se vaya al diablo, pero sabía que el amor no, el amor perduraba como el más duro diamante, aunque este fuera negro, y ahí había una mezcla de amores, el de ella por su madre, el de Valentine por Jocelyn, el de Valentine por el poder, el de Sebastian y Jace por ella.

Termino la nota y los siguió por un portal.

.

.

Jace sabía que había algo mal, la batalla era cruda pero controlable, no podía continuar, se regreso por donde llego, y corrió hacia donde ellos habían marchado, casi no demoro en encontrar la vieja casona. La puerta estaba abierta, sobre el sofá viejo y elegante descansaba una nota cuya caligrafía conocía.

"Todo acabo, él tiene a mama, seremos una familia, esperamos te unas a nosotros hermano. Clary"

Roma fue.

La segunda ciudad mas hermosa que Clary hubiese visto nunca, no era apartamento era una lujosa vivienda ubicada en la calle "Le faste di", al sur del Vaticano. El porton era de hierro negro, y al entrar se leia en una placa "Villa Fairchild" Una residencia impresionante daba paso a una hermosa piscina de aguas tan azules y cristalinas como el cielo que reflejaba, atras hacia en lado habia una caballeriza pequeña y el porche familiar era cubierto por columnas de gruesa piedra blanca. Esa casa habia sido planeada, no era coincidencia, el plan de valentine siembre habia sido este.

Teian sirvientes y habitaciones enormes, la de Clary abria un balcon hacia la caballeriza y el resto de la ciudad, la de Valentine y su madre tenia vista y balcon abierto hacia la piscina.

Sebastian estuvo siempre a su lado, tras ella, tomando su mano y acariciando su cabello, deleitandose con la cercania de la por fin a su alcance Clarissa, a su padre estos gestos nada fraternales no pasaban desapercibidos pero le parecia un precio justo a pagar por su presencia, el le habia llevado a Clary, ahora solo estaba a la espera de la noticia de los demonios de rapiña que habia enviado a por su madre a ese hospital mundano, el asesinato del licantropo seria un plus bien pagado si lo lograban, seria maravilloso pero no era prioritario, lo prioritario era mantener a Clary ahi, a la expectativa, ella ataría a Jocelyn a el de nuevo...aunque el jueguito de Jonathan era peligroso, sobre todo a la llegada de Jace y Jocelyn..., todo pendía de un hilo y al mismo tiempo su mundo cobraba forma de nuevo, como siempre debió ser, la familia Morguenstern de nuevo unida y a su lado, juntos conquistarían al mundo, y si no podían con la clave...aún. El mundo mundano era lo suficientemente agradable y tentador.

Clary accedió a su habitación, sentía sus ropas inadecuadas a tanto lujo, opulencia y suavidad...ahí se necesitaba una princesa y no una guerrera. Abrió su guardarropa y acaricio uno de los tantos vestidos de seda gruesa, azul vibrante, como ella, como lo que sentía por Sebastián, como lo que la recorria cada vez que el la tocaba, o cada vez que su padre los veía, algo vibraba...

Se lo puso, largo hasta el piso, como del siglo pasado, peino un poco su cabello y salió, si iba a quedarse ahí lo haría, cooperaría, pero quería ver a su madre, negociar sus condiciones de libertad y que pasaría cuando llegara Jace, porque ella sabía que el ya venía.

  • Eres una visión...la luna estará celosa esta noche- tomo su mano y la beso, no fue un beso casto, ni malintencionado, sólo fue eso un beso, pero cada vez que el se le acercaba la tocaba y especialmente cuando la besaba, algo extraño en el cuerpo de Clary reaccionaba, esa vibración, esa electricidad era algo que jamás había sentido con nada ni nadie y esperaba que el no fuese capaz de notarlo, ni su padre, malvado y como fuere seguía siendo su padre y era vergonzoso.

Los ojos negros de Sebastián se posaron de la pálida y suave mano de Clary a su silueta, su escote nada revelador y por ello tentador, su cuello expuesto, su cabello y finalmente sus ojos, - Clary si tu supieras...si tu pudieras comprender lo mucho que tu y yo somos uno- Ella lo observo hipnotizada por su encanto. Incapaz de formular palabra alguna, en esos momentos, con esas miradas, se entregaron uno al otro, sin palabras, sin mas declaraciones, ni contacto, sólo así, con los ojos...con el alma.

  • La cena, esta servida. - Interrumpió un mozo.

Sebastian nisiquiera lo miro, Ella tampoco, el extendió su brazo con gallardía y ella lo tomo, caminando a su lado, como cuando llegaron el aún conservaba puesto su traje de cazador de sombras, se veia tan Gallardo, para ella Gálvez nunca habría nada que Sebastián usara que le quedara mal, se preguntó si el pensaría lo mismo respecto a ella.

Abajo en el comedor, largo y rectangular, tan extravagante y ostentoso como frío, en la cabecera estaba sentado Valentine, de una forma tan natural que se traducia en cinismo.

Clary tomo asiento a su lado, y Sebastián frente a ella del otro lado. Los lugares estaban puestos, el primer tiempo fue servido. Alguien comenzó a tocar un instrumento de viento.

  • Donde esta mama?-

  • Que te ha parecido la casa Clarissa? Tu madre esta indispuestam aún tengo médicos intentando hacerla consciente. No se tocará el tema en la cena.-

Clary río, nunca había cenado con su padre, ni había sido reprendída por el, cuando. Jocelyn lo hacía, ella era rebelde. Valentine la miro como si estuviera loca. Sebastián observo la escena con precaución, agradecía a alguna fuerza superior que Clary no creciera con el cruel de Valentine, el mismo sufrió bajo su yugo y no sabía que pocision tomaría en un enfrentamiento.

  • Aclarame las cosas...padre, o me iré ahora mismo y no me interesaría mas nada-

Sebastian volteo a ver a Valentíne y le advirtió con la mirada que ella no mentía.

  • Tu madre está con médicos, la verás mañana temprano, cuando tu hermano Jace llegue, lo convencerás de permanecer a nuestro lado, estaremos viviendo aquí como mundanos, cubiertos de la clave y el submundo...haremos nuestra vida como una familia en el mundo mundano.-

  • Mama no Accederá, Jace tampoco, porque decidiste abandonar tu cruzada contra la clave?-

  • No me gusta que me cuestionen, es la primera y última vez que Responderé tus dudas idiotas, tu madre despertara pero ciertamente lo hará para permanecer a mi lado, si tu o Jace no están de acuerdo y deciden abandonarme o traicionarme les cazare para matarlos, aún controlo a los demonios, mis planes no han cambiado, sólo inverti el orden un poco, me haré más fuerte, los obligare...los obligaremos, somos una familia, la familia Morguenstern regirá a los mundanos y después...a la clave.-

  • Eso es imposible- Dijo Clary aterrada.

  • No lo es, me retiró el apetito me abandono, terminen de cenar y por hoy, no causen problemas- Valentine se levantó de su sitio dramáticamente, Clary no había reparado en su vestimenta hasta que lo vio alejarse...era, era...un traje rojo de cardenal.