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Encontrandose — capítulo 5
−Como será en la playa, tengo que buscar un vestido que no sea muy aparatoso, no quiero que se llene de arena.
−Seguro que encuentras alguno, esta ciudad está lleno de tiendas de vestidos de novia.
−Seguro.
Unas semanas después, Betty, Andrómeda y Hermione llegaban de sus compras felices y se encontraron a Draco y Nick trabajando.
−Os veo muy felices.
−Sí, ya tenemos el vestido de novia, Betty y otra amiga serán mis damas de honor.
−Bien, ya tenemos el hotel, donde instalaremos a todos y una organizadora de bodas, ya está preparándolo todo, iremos una semana antes, para estar seguros que pone lo que nosotros queremos. -Le dijo Draco.
−¿Qué os parece un espectáculo? -Les pregunto Betty, dándoles unos panfletos. −Los he sacado de internet.
Hermione que se había sentado al lado de su prometido lo miraron.
−Me gusta, ¿Qué te parece Draco?
−Me gusta. −Y miro a su amiga. −¿Nos dará tiempo a contratarlas?
−Sí, hablare con la organizadora para que los busque.
−Me parece bien, como la fiesta también será en la playa, hemos pensado marisco para la comida, música y el espectáculo.
−¿Qué os parece todos de blanco? -Les pregunto Nick. −Luego de la ceremonia unos collares de flores.
El hombre les enseño otros panfletos que había sacado Betty.
−Me gusta. -Le dijo Draco y se lo enseño a Andrómeda. −¿Tía que te parece?
−Me gusta, es muy elegante.
−Entonces todos iremos todos de blanco.
−Será muy romántico. -Le dijo Hermione abrazando a Draco.
−También se lo diré a la organizadora.
−Hazlo.
Unas semanas después, los cinco entraban en un hotel en Hawái.
−Es el mejor lugar para nuestra boda. -Le dijo Hermione, cuando ya estuvieron instalados.
−Mucho. -Le dijo Draco sentándose a su lado.
−Draco.
−Dime.
−¿No quieres invitar a nadie? Tus amigos.
−No puedo, una de las normas que me puso el ministro es que no podía ponerme en contacto ni con Blaise, Theo o Pansy.
La chica lo abrazo. −Lo siento cariño, a veces creo que es mejor nos hubiéramos quedado en Londres.
Draco la miro. −No Hermione, me gusta mi vida de ahora, no quería ser un muñeco en manos del ministro, solo que a veces les echo de menos, siempre estuvimos juntos.
−Lo sé.
−Pero no te preocupes, cuando todo esto pase, nos volveremos a casar y entonces los invitaremos.
−Me parece estupendo. -Le dijo abrazándolo.
−¿Tu quieres invitar a Luna?
−Luna, me encantaría invitarla, pero no sé si la localizare.
−Prueba, aquí hay una comunidad mágica, ¿porque no le envías una lechuza?
−Es lo que hare. -Le dijo sonriendo.
Al día siguiente, después de enviar una lechuza a Luna, se reunió con sus amigos y la organizadora de bodas.
−Ya tengo preparado todo, el espectáculo, los collares de flores, y el menú. −Y les fue enseñando todo lo que había preparado. −¿Qué os parece?
−Me gusta. −Le dijo Hermione y miro a los demás. −¿Qué decís?
−Me gusta. −Le dijo Andrómeda y miro a la organizadora. −Todo está muy bien para la boda de mi sobrino con Hermione.
−Muchas gracias.
−De nada.
Unos días más tarde, faltaba un día para la boda, Nick y Draco estaban en el vestíbulo del hotel.
−Draco. −Grito una voz.
El chico se giro y sonrió. −Luna, ¿creí que ya no llegabas?
Su amiga le abrazo sonriendo.
−Nick, ella es Luna, una gran amiga de Hermione.
−Hola. -Le saludo Nick.
Luna le sonrió y miro a Draco.−Tengo muchas cosas que contarte.
−¿Nick puedes ir a buscar a Herms y mi tía? Deben de estar dándole los últimos retoques al vestido.
−Claro, no queremos que te de mala suerte.
−Las esperamos en la terraza. −Draco llevo a Luna a la terraza y se sentaron. −¿Cómo va todo por Londres?
−Theo también se ha exiliado, al principio iba a seguir las normas del ministro, pero cuando vio que tú te ibas decidió hacerlo también, está en Italia, Blaise y Pansy son los únicos a los que han dejado estar juntos, están en Alemania.
−¿Cómo sabes tanto?
−La norma es que vosotros no os comunicarais, pero no dijo nada que yo no pudiera comunicarme con ellos, Theo y yo vamos a casarnos. -Le dijo Luna sonriendo.
−Felicidades.
−Gracias.
−Luna. −Grito Hermione, que llego corriendo, con Andrómeda más tranquila.
La chica se levanto y se abrazaron. −Ya creí que no vendrías.
−Es la primera vez que estaba aquí, así que me he perdido un poco.
−No pasa nada, ya estás aquí. −Hermione se separo y miro a Andrómeda. −Luna ella es la tía de Draco y Betty una amiga que conocí nada más llegar.
−Hola. -Les saludo.
−Herms, Luna me ha dicho que se casa con Theo.
−Felicidades. -Y la abrazo de nuevo. −Te llevas un chico muy guapo.
−Gracias, os mandan muchos saludos y unos regalos, los tengo en mi bolsa.
−¿Betty, Nick os podéis ocupar de dar los últimos retoques? Tenemos que hablar algunas cosas con Luna. -Le dijo Draco.
−Sin problemas.
−Betty, prepara el vestido de dama de honor que teníamos preparado, es para Luna. -Hermione la miro. −Tenía la esperanza de que llegaras a tiempo y fueras una de mis damas de honor, por suerte has podido llegar.
−Claro. -Le dijo. −Esta noche antes de la cena, se lo probaremos.
−Sí.
−Nos vemos en unas horas. −Betty cogió a Nick de la mano y se fueron.
Cuando los cuatro se quedaron solos de nuevo se sentaron.
−¿Volviste a Hogwarts? -Le pregunto Hermione.
−Sí que volví, McGonagall, es la nueva directora y bueno Ron, Harry y Ginny se preocuparon mucho cuando no te vieron, creían que volverías.
Al escuchar eso, Hermione se ofendió mucho. −Que morro tienen, encima que me engañaron. ¿Cómo va todo en Londres?
−No vale la pena. −Le dijo Andrómeda.
−Tienes razón, no vale la pena. ¿Cómo va todo en Londres?
−Bien, muchos mortifagos han recibido el beso del dementor, y otros pasaran largas temporadas en Azkaban.
−¿Cómo es que te vas a casar con Theo? No sabía que os conocíais.
Luna la miro sonriendo. −Siempre estábamos en la biblioteca juntos, antes de la guerra y aunque luego nos tuvimos que separar, seguimos en contacto, me fui con él en navidad y pascua, cuando recibí vuestro mensaje, estábamos ya juntos, Tarde un poco en llegar, porque le enviamos un mensaje a Blaise y Pansy, están esperando su primer hijo. −Luna cogió su bolsa, y le entrego unas cartas a Draco. −Aquí te escriben todo lo que no pueden decirte en persona, sabía que dándomelas a mí, yo te las daría.
El chico las cogió y las miro, hacia más de un año que no sabía nada de ellos, estaba muy nervioso, preguntándose cómo les había ido.
−Vámonos, que las lea tranquilo. -Les dijo Andrómeda y miro a su sobrino. −Vamos a estar probando el vestido de Luna, nos vemos para la cena.
−Sí, gracias.
Ellas se fueron y Draco leyó las cartas, al ver que sus amigos estaban bien, en parte se sentía feliz, pero por otro lado estaba triste, quería que ellos estuvieran con él y Hermione en este momento tan importante.
Había cometido tantos errores en el pasado, que no sabía si algún día podría dejar todo atrás.
−¿Señor necesita algo? -Le pregunto un camarero acercándosele.
Draco lo miro y asintió. −Sí, un bolígrafo y papel para escribir.
−Ahora se lo traigo. -Le dijo que se fue y volvió al cabo de unos minutos con un gran bloc y un bolígrafo.
No podía hablar con ellos directamente, pero sí que les enviaría largas cartas, les pondría que no se había olvidado de ellos, que siempre serían sus mejores amigos, y que algún día se volverían a reunir.
Unas horas después, todos estaban en el comedor, esperando a Draco para cenar, cuando apareció.
−Ya me tenías preocupada. -Le dijo Hermione abrazándolo.
−Lo siento, estaba escribiendo unas cosas. −Draco la beso, le cogió de la mano y se la llevo al centro del comedor donde estaban sus invitados. −Gracias a todos por haber venido esta noche tan especial, no bebáis mucho que os necesitamos a todos despiertos para mañana, disfrutar de la cena.
Sus invitados sonrieron y aplaudieron, Draco y Hermione se sentaron, Luna se sentó al lado de su amiga.
−Luna antes de irnos a dormir esta noche, te quiero dar unas cosas. -Le dijo Draco. −Me gustaría que se la dieras a Theo y se las hicieras llegar Blaise y Pansy.