Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Dejame demostrarte que puedo ser un caballero · de

Dejame demostrarte que puedo ser un caballero — capítulo 3

Por fin eran las dos de la tarde y yo iba camino hacia el estacionamiento, Piper iba distraída por la existencia de Jason y todo lo relacionado con él pero aún así logró romper el silencio.-¿Qué es lo que pasó entre, Percy y tú?- me preguntó Piper, sobresaltándome.-Un tonto juego-las palabras se atoraron en mi garganta pero logré sacarlas con un aire indiferente.-¿Qué pasó, Annabeth Chase?-Piper tenía este tipo de mirada que podía ser increíblemente tierna o increíblemente intimidante y en ese momento era justo el punto medio.-Estábamos en clase y fuimos equipo y él y yo platicamos- Y estaba empezando a balbucear pero carraspee un poco para seguir manteniendo mi aire indiferente- y lo castigaron, así que me pidió que estuviera con él en toda su semana de castigo porque al final de todo fue culpa de ambos.-¿Sí sabes que Rachel, Reyna y cualquiera chica en la escuela mataría por estar en tu lugar?- Dijo Piper con aire malicioso.-Créeme, le cambiaría mi lugar a cualquier chica que quisiera.-pero no dejarás pasar la maravillosa oportunidad de hacer enojar a Rachel ¿O sí?La miré y ella tenía la típica sonrisa que hacia cuando estaba a punto de hacer una maldad, empezó a reír y me le uní.-Quizá sea divertido ¿No?-Annie, esto va a ser dinamita pura.Ya estábamos saliendo del estacionamiento de la escuela cuando vi que había olvidado mi carpeta de historia.-Oye, Pipes, ya vengo, olvidé mi carpeta de historia, espérame aquí, te juro que no tardo.-Sí, te espero aquí.Corrí lo más rápido que pude hacia mi casillero y saqué mi carpeta, había corrido tan rápido que tenía el corazón muy acelerado y decidí tomar un pequeño respiro recargada contra mi casillero. Tenía los ojos cerrados pero justo en ese momento sentí una cercanía y abrí los ojos.-Son más de las dos, Annabeth, pensé que ya no te encontraría- Era Percy y tenía sus ojos verdes clavados en mí.-Sí, bueno, olvidé mi carpeta- La agité en el aire. Percy tomo mi muñeca entre sus manos y me sonrió.-tu pulso está acelerado- Sonrió de manera coqueta y juguetona.-Puede ser porque corrí, no te emociones, Jackson.-Oh, en verdad tenía la esperanza de que fuera por mí.- Sus ojos estaban fijos en mí y tenía un toque tierno en los ojos, no coqueto, tierno.-Lamento arruinar tus ilusiones pero está un poco imposible que eso pase- en verdad no lo era, mi pulso no se había calmado todavía aunque ya no sabía si era por haber corrido o porque Percy estaba demasiado cerca, aunque claro jamás hubiera admitido eso en voz alta.- Debo irme- le dije zafando mi muñeca de su agarre.-No te vayas- dijo volviendo a agarrar mi muñeca.-Piper me espera-Dije señalando el estacionamiento.-Entonces te acompaño hasta allá.-Yo puedo ir sola, te juro que no me perderé.-Lo sé- me sonrió con su sonrisa torcida que era sin duda sexy.-de acuerdo, sesos de alga, vamos.No habíamos dado ni 3 pasos cuando Percy me quito mis libros de las manos.-¿Qué te pasa?-volteé a verlo con sorpresa- Son mis libros ¡Dámelos! Los necesito. -Forcejeé para quitárselos.-Solo quiero cargar los libros por ti, eso hacen los caballeros.-Sí, bueno, pero tú no eres uno, así que regrésame mis libros.-No- empezó a reír y corrió por el pasillo con mis libros.-¡PERSEUS!- grité mientras lo perseguía. Él se volteó y rió con más ganas.-¡JAMÁS!- giró hacia otro pasillo que definitivamente no iba hacia el estacionamiento, así que corrí con más ganas para poder alcanzarlo, él se reía y justo cuando volteó para comprobar que tan lejos iba de él se tropezó con la cubeta del conserje y cayó de bruces contra el suelo mojado y por supuesto mis libros salieron volando.-Perdón- dijo mientras recogía con la cara roja como las mismas fresas.Me arrodillé junto a él y puse mis manos en sus brazos- ¿Estás bien? ¿No te golpeaste fuerte?él siguió apilando mis libros y sacudió la cabeza -No, para nada, estoy muy bien, en serio.- Se levantó pero hizo una pequeña mueca de dolor.-¿Estás seguro?-Dije mientras tomaba mis libros.-sí, quizá solo me doblé un poco el pie pero no es nada grave.-Fue divertido eso-Admití.-Bueno, vámonos a detención.-No, ya me tengo que ir-Dije mientras me dirigía hacia la salida.-No no. ¿Recuerdas nuestra apuesta? ¿O prefieres ir a la fiesta de Will conmigo?- me sonrió con la una ceja arriba.-Voy a ganar la apuesta, ni te hagas ilusiones de ir a la fiesta conmigo, sesos de alga. Está bien, vamos a detención pero déjame ir a decirle a Piper que tendré que quedarme.Corrí hacia el estacionamiento sin fijarme si Percy venía atrás y vi a Piper sacudiendo el pie apoyada en una jardinera...-¿Annabeth, te quedaste dormida o qué pasó? Llevo esperándote 20 minutos.-Perdóname, Pipes. Me voy a tener que quedar aquí- dije mientras torcía el gesto.-¿Por qué?- abrió mucho los ojos esperando una respuesta lógica.-Porque se tendrá que quedar conmigo.-me volteé para comprobar que era Percy y sí, efectivamente era él que me había seguido.-¿Por qué me seguiste?-Tenía que asegurarme que no huyeras de mi.-Me sonrió desde arriba y luego se dirigió a Piper- Perdón, pero tu amiga me debe algo y debe quedarse conmigo.Piper me vio buscando una explicación y yo solo pude encogerme de hombros diciendo como "Lo siento".-Sí, no hay problema- dijo Piper con una sonrisa tímida- Te veo mañana, Annie.-Adiós, Pipes.- sacudí mi mano en el air en gesto de despedida y me volteé hacía Percy- En verdad no tenía que seguirme hasta aquí, iba a regresar.-Sí, pero no quería que regresaras sola- dijo viendo hacia el otro lado del estacionamiento así que trate de ver que estaba viendo y me di cuenta de que era Luke Castellán, el chico de último año que yo odiaba.-Ven, vamos, que el castigo empieza en 10 minutos.No dije nada y me encaminé con él hacia el edificio pero volteé a ver a Luke antes de entrar y él también me estaba viendo y mi corazón dio un respingo y lo sentí caer hasta mis pies pero ignoré el lento palpitar y trate de concentrarme en otra cosa.Estábamos en detención y tenía algo así como 15 minutos que no había cruzado palabra con Percy lo cual era bastante extraño ya que él era un parlanchín de lo peor.-Annabeth ¿Por qué odias a Luke?-la pregunta me sobresaltó más de lo que esperaba.-¿Qué? ¿Cómo sabes que lo odio? -Percy bajo la mirada y la fijo en su libreta llena de ¿Partituras?- Espera ¿Tocas el piano?- Percy se sonrojo y sonrió.-Un poco y sé que lo odias por la forma en la que lo ves y la forma en la que te tensas cada que él trata de acercarse.-Nunca nadie me había preguntado eso, pensé que nadie lo había notado.-Yo lo noto, siempre lo he notado. -Sus ojos se habían posado en los míos y me miraban de una forma intensa como tratando de decir algo más.-No lo odio, más bien… duele.- las palabras brotaron de mi boca sin consentimiento mío.-¿Cómo qué duele? ¿Qué te hizo? - Noté una cierta tención en los puños de sus manos.Estaba a punto de contarle todo lo que había pasado con Luke pero el maestro habló.-Señorita Chase, Señor Jackson, no están aquí para platicar, porque si eso es lo que desea les daré 2 semanas más de castigo.-Señor Solace, yo…-Empecé a abogar.-De acuerdo, serán dos semanas más.El señor Solace no era el tipo de maestro que cambiara de opinión fácil, más bien… No cambiaba de opinión y era el padre de Will así que tampoco podíamos discutir mucho con él. Vi a Percy y le lancé una mirada de "Perdón" y él me contesto con una sonrisa de "No hay problema".Faltaban 5 minutos para que acabara el castigo y Percy me puso una nota en mi pupitre sin que el señor Solace se diera cuenta, su letra era rápida y descuidada pero perfectamente legible "¿Tienes mucha prisa por irte a casa?" contesté la nota "¿Por qué preguntas?" y la puse en su pupitre, él tenía la mirada fija en el pizarrón pero bajo la mirada para leerla y contesto casi sin ver "¿Me acompañarías a la plaza?", ya no había espacio en el papel para contestar pero ya no hacía falta porque justo en ese momento dieron las 3:30, o sea que acababa de terminar el castigo.-¿Entonces?- Preguntó Percy mientras agarraba su mochila.- en verdad no tengo prisa así que te está bien, te acompañaré.- ¡Genial!Caminamos juntos hacia la salida y se dirigió hacia su carro, un Prius, que era de su padrastro Paul. Abrió la puerta del copiloto y me hizo un ademán para que mi sentara ahí.-¿Por qué copiloto?-¿Acaso querías la cajuela?-Por supuesto, es el lugar más cómodo de tu carro.-Eso no podrías saberlo, jamás te has subido.-Bueno, lo digo por deducción.-En ese caso tendrás que subirte más seguido y probar distintos sitios en mi carro.Me senté en el asiento del copiloto y el arrancó el carro.Encendí la radio y sintonice una estación que se escuchara bien, y justo encontré una que estaba pasando una de mis canciones favoritas y le deje ahí, y cuando vi a Percy el estaba moviendo la boca simulando que cantaba la canción.-¿Te gusta Snow Patrol?- pregunté con una sonrisa, ninguna de mis amigas escuchaba a Snow Patrol, pero yo AMABA esa banda.-Me encantan, ninguno de mis amigos los escucha pero a mí enserio me gustan.-Dame esos cinco- Levante mi mano para que la chocara con la suya- a mí también me gustan mucho. Chocó su mano con la mía y las mantuvo un segundo en el aire y me preguntó:-¿Cuál es tú favorita?- no sé si Just Say Yes o Crack The Shutters.-¿En serio? Esas son mis preferidas.-¡Que genial!-Habíamos llegado al estacionamiento y no me había dado cuenta pero estaba lloviendo y llovía mucho.- ¡¿En qué momento comenzó a llover?!-hace como 5 minutos, justo cuando pasábamos por la estatua de Artemisa en el parque.-¿No se llama "La Diana"?-Sí, pero me gusta más su nombre griego, al final de todo son la misma diosa ¿No? Solo que en distinta forma, una griega y otra romana.-Vaya que era inteligente, muchas apostarían con que no pensaba en nada, pero su mirada era inteligente como si supiera mucho y dijera poco.Bajamos el carro y fuimos bajo un paraguas, mi paraguas, hacia la plaza y él se dirigió hacia la tienda de instrumentos que estaba al lado de la librería, ambos nos quedamos parados entre ambas tiendas y me dijo:-Tengo que comprar algo ¿Me quieres acompañar o prefieres entrar a la librería y nos vemos en 15 minutos aquí?-Estaba a punto de decirle que sí, pero se me hizo una bobería ir cada uno por su lado.-Está bien, te acompaño y después tú me acompañas a la librería.-lo vi con ojos que esperaban una respuesta y él sonrió y me tomo del brazo y entramos a la tienda de instrumentos y el fue a la sección de partituras y yo me quedé viendo los pianos y los violines. Eran tan hermosos que me quede anonadada y no me di cuenta en el momento en el que Percy se acercó.-En verdad no esperabas que yo fuera algo más que un sesos de alga ¿O sí, listilla?-¿Qué compraste?- pregunté obviamente evadiendo su pregunta. Percy se rió al ver que evadí su pregunta con aire distraído y me tendió un libro de Partituras para piano.- Me gustaría escucharte tocar Piano. - El me volteó a ver, sonrió y se acerco al piano café de pared, un clavinova.-De seguro está la has escuchado- y tocó Claro de Luna de Debussy.-De hecho, esa canción me la ponía mi papá antes de dormir cuando era pequeña.- Los recuerdos me invadieron llenando mi corazón de una sensación cálida y entonces sentí las lágrimas queriendo salir y parpadeé para alejarlas-Ahora, acompáñame a la librería.Y estuvimos en la librería más de una hora, no compramos nada pero revisamos cada estante y me escuchó pacientemente cuando hablaba de Arquitectura o de mis libros favoritos, y terminé llegando a mi casa a las 8:30 de la noche. Percy estacionó su coche enfrente de mi casa y me abrió la puerta.-¿Y así serán todos los días de la semana?- Pregunté.-Mejor- guiñó el ojo y reí.-de acuerdo, quizá sean soportables y gane la apuesta.-¿Ya pensaste en que quieres SI es que ganas la apuesta?-No, te diré cuando la gane.- guiñé un ojo y me dirigí a la puerta de mi casa con Percy siguiéndome- No me voy a perder camino a la puerta, te lo aseguro.-Lo sé.- Sonrió y me dio un beso en la mejilla- Adiós.-Se dio la vuelta y yo me quede pasmada ahí, con la mejilla ardiendo.-No te pierdas en el camino, sesos de alga- grité y el volteó y rió