Por una noche de pasión, estoy embarazada de mi mejor amigo Scorpius Malfoy, ¿y ahora que harás Rose Weasley? — capítulo 6
París, Francia
Sonaba los acordes de la canción de Carla Bruni L' Amour . Rose tarareaba dicha melodía, sin poder evitar que algunas lágrimas cayeran por sus mejillas.
La pelirroja iba manejando su vehículo, mientras escuchaba música. Las canciones francesas eran sus preferidas, le gustaba mucho lo que la hacían sentir y la voz de sus cantantes. Cuando la canción termino, empezó Mon Amour- Mon Ami de Marie Laforet , y ahora sus lágrimas caían como verdaderas cascadas. Le gustaba martirizarse, así lo sentía.
Iba a buscar a su hijo Arthur a la escuela, el pequeño de diez años rubio y de ojos azules era su adoración. La habían llamado para avisarle que tenía fiebre.
-Vengo a buscar a Arthur Scanmander, soy Rose Scanmander- señalo la pelirroja
-Enseguida- dijo una mujer de unos cuarenta años
Cuando vio aparecer a su hijo por la puerta, se sorprendió al verlo con los ojitos rojos y pálido como una hoja de papel.
-¿Qué te pasa?- le pregunto con tono maternal.
El niño no respondió, sin embargo, se aferro a ella con todas sus fuerzas
-Ha estado así toda la mañana. Le tomamos la temperatura y tiene 39 grados, además dice que le duele mucho la garganta.
-Oh mi pequeño, debes haberte pegado algún tipo de resfrió. Te llevare al hospital de inmediato.
Tomo las cosas del niño y con cuidado se dirigieron a urgencias del Hospital de niños de San Mungo Francés.
Tardaron cerca de media hora, cuando por fin los atendieron.
-Tiene la garganta muy roja, todo indica que tiene amigdalitis. Le daré esta poción y se la tomara cada doce horas- le señalo el medimago- En dos días más los quiero de vuelta.
-Gracias- dijo la pelirroja.
Al llegar a casa, Arthur se acostó en su cama, mientras Rose le preparaba sopa para que se sirviera.
-Hola cariño- dijo Lorcan, al entrar al salón principal.
-Hola- dijo la pelirroja
-¿Qué ocurre?- pregunto el hombre, al ver la cara de preocupación de Rose.
-Arthur está enfermo, tiene amigdalitis. Pero no te preocupes, ya lo lleve a San Mungo, le dieron una poción, pasado mañana tiene control médico.
-Que bueno. Te puedo pedir que por favor me traigas algo de comer, mientras… estaré en mi oficina viendo unos papeles
-Claro- señalo Rose
Lorcan entro en su oficina y cerró la puerta. Abrió su maletín y lo primero que vio, fue la orden de su superior. Tenía que volar a Inglaterra dentro de los próximos días. Era el brazo derecho del ministro de magia francés, además de ser un abogado muy reconocido dentro de su gama. Su jefe le había pedido, más bien ordenado, que tenían que volar a Inglaterra para un asunto biministerial entre ambas naciones. Querían reforzar entre otras cosas, las celdas de Askaban, y hacer nuevas políticas públicas donde se garantizara el orden de las naciones mágicas.
-Lorcan, la cena está servida- dijo Rose
-Voy- grito el rubio, guardando los documentos dentro de su maletín. No tenía planeado decirle nada a Rose, luego le inventaría algo, pero decirle que tendría que viajar a Londres, no estaba en sus planes.
-Esto esta delicioso- dijo Lorcan, saboreando la cazuela de pavo.
-Gracias.
-¿Cómo esta Arthur?
-Comió lo que pudo, su garganta esta inflamada. Tiene dos días de licencia, no irá a la escuela.
-Ok. ¿Cómo te ha ido en la publicación de tus libros?
-La editorial me dijo que tendría hasta fin de mes para entregar los manuscritos terminados. Tuve que hacer algunas modificaciones a los que tenía ya listo.
-Me parece increíble. Sabes, ayer llamaron de la editorial y me sorprendió que preguntaran por una tal "señorita Weasley"
-Lorcan, no quiero que nadie crea que me ayudan. Eres muy reconocido aquí en Francia, quiero ser reconocida por mí misma. La editorial mágica es…
-Solo quiero… que todo el mundo sepa que eres mía. ¿Tanto te cuesta entender?
Rose dejo de comer, no le gustaba el tono de voz de su marido.
-No me hables así- le pidió la pelirroja
-¿Cómo?
-A veces hablas como si fueras mi dueño, y no lo eres.
-Eres mi esposa y madre de mi hijo.
Rose lo quedo mirando fijamente.
-Lorcan, ¿Por qué sigues conmigo?
-Porque te amo Rose
-Pero yo no, esto se está volviendo muy duro y cruel para ambos.
Rose se asusto cuando Lorcan golpeo la mesa.
-Cuando te conocí, me volviste loco. Cuando supe que estabas embarazada de Malfoy, no pensé en nada, solo quería que estuviéramos juntos para siempre, por eso te pedí matrimonio, sin importarme que ese bebé fuera de otro.
-Lorcan…
-¿Piensas que Scorpius Malfoy, piensa en ti? Debe tener a muchas mujeres detrás de él o en su cama, y tú aun guardas la esperanza de estar con él.
-Eso no es cierto
-¡Entonces dime ¿Por qué mierda no podemos estar juntos como un matrimonio, hacer el amor como dos esposos?!
-Baja el tono de voz, que Arthur se va a despertar.
Lorcan la quedo mirando y suspiro.
-Me voy al estudio. Tengo unos papeles que firmar para mañana, pero no te preocupes, dormiré allí.
Continuará…