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Historia 179150 — capítulo 3

Habían pasado dos años desde que Clary se mudó y todo marchaba perfectamente para ella, pues en las noches no podía escuchar los gemidos de dolor de su madre cuando Valentine llegaba y la golpeaba

Esto había ocurrido desde hace algunos meses, llegaba muy de noche y tomado y acusaba a su esposa de acostarse con Stephen Herondale, el padre de Jace, pues según el pasaban mucho tiempo juntos, durante las noches Joselyn cerraba las puertas de sus hijos para que él no les hiciera daño

Aunque sabía que eso no duraría mucho, tenía que huir de ahí y pronto para el bien de sus hijos y el de ella, le dolía saber que el hombre que más amaba en el mundo la tratara así, como si todo lo que habían pasado no significara nada para él, como si todo fuera un simple sueño del que acababa de despertar o un golpe en el estómago que la dejaba sin aire

Jace tenía un mal presentimiento, sus padres habían salido a cenar y no regresaban, por si fuera poco estaba lloviendo muy fuerte, los truenos resonaban en sus oídos como una vieja balada, estaba con los Lightwood y muy probablemente dormiría con ellos esa noche, como siempre le tocaba una habitación que tenía una ventana y un pequeño balcón, frente a este se veía la ventana de Clarissa y normalmente le hacía bromas aventando pequeñas piedras que la asustaban. Si tuviera la fuerza apropiada podría saltar a su ventana de ella y entrar a la recamara

Con el tiempo que había, era muy difícil manejar, Stephen iba un poco rápido para el gusto de su esposa. Querían llegar lo más pronto posible, pues Jace estaba solo y seguramente tenía miedo

-amor, vas un poco rápido- le susurro ella

-tranquila querida todo estará bien

Ambos callaron, iban por una curva peligrosa, Stephen perdió el control. Los gritos de su mujer que se combinaban con la tormenta.

El coche estaba destrozado, ahí estaban los dos cuerpos de un matrimonio que apenas se movían, los frenos no habían servido, Stephen susurro por última vez el nombre de su amada esposa y ella el de él y su ultimo pensamiento fue su hijo: Jace

En el funeral iban de blanco, Jocelyn le explico a sus hijos que era una tradición entre amigas, Jace evitaba a todos, se mudaría con Lightwood y se quedaría en la habitación que antes era solo para una noche con ellos.

Jocelyn miraba el cuerpo inerte de su amiga cuando sintió la presencia de un apersona y al voltearse se quedó sin aliento

-Luke…-susurro- creí que estaba es Londres

-Hola Jocy- el la miro con sus profundos ojos azules- al parecer te debo una explicación pero no aquí, con Valentine tan cerca

Como si lo invocara, Valentine apareció

-Lucian- dijo con desprecio- te creía en Londres

-Al parecer eso es erróneo

Luke sonrió una vez más a Jocelyn y se dio la vuelta para marcharse, Valentine agarro a su mujer de la cara para que lo viera a los ojos

-¿Qué hacías con él?

-Nada

-No mientas, o te ira mal

-Valentine te juro que no pasó nada- tartamudeo

Clary estaba sentada en las escaleras, miro a todos los invitados, uno de ellos se le acercaba, tenía unos hermosos ojos azules

-Hola Clary

-No hablo con extraños- le murmuro

-Soy Luke, era amigo de tu mami- ella lo miro y le sonrió- quiero que me hagas un favor ¿sí?

-Si

-ten- le dio un papelito- es mi número de celular, quiero que me llames cuando lo necesites y te prometo que iré directamente a tu casa

Ella asintió y lo vio salir por la puerta

Jace miraba por la ventana, el viento soplaba levemente y movía las hojas de los arboles

-Lo siento mucho- dijo una vocecita dulce, al voltearse vio a Clary en su vestido blanco- de verdad que lo siento

  • no deberías decirlo

-Jace…es normal estar triste…sé que ellos no querrían verte así

-¡no hables! ¡Tú no sabes que querrían ni nunca lo sabrás!

-Jace- susurro ella y lo sintió caer en sus brazos

-Los extraño - sollozo en su hombro- los extraño Clary

Ella lo miro a los ojos, húmedos por las lágrimas

Sabía que no era correcto, pero había visto a sus padres hacerlo y a las princesas de los cuentos aunque ya casi no le gustaran

Como cualquier beso fue cortito y dulce, con todo el cariño que ella pudo darle. Se dio la vuelta y salió del cuarto