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Nada más que otra historia de zombies y misterios — capítulo 3

No me queda más remedio que huir hacia la escalera de emergencia. Choco con varios hombres payaso, pero al ser una niña no me toman importancia, todo es devastador, los papeles y los golpes vuelan por todos lados.

Logro llegar y bajar las escaleras y me dirijo hacia la oficina de mamá y papa, pero antes de abrir la puerta, una cosa dura y metálica toca mi nuca, -podría denfenderme- me digo mientras intento recuperar el aliento-pero la puerta de la oficina se abre y encuentro a mis padres en mi misma situación.

-ISIS !! Suéltala! Ninguno de nosotros sabe nada- grita mi madre con su rostro morado.

-¿Esta es la mocosa valiosa de la que hablas?- pregunta el hombre que me tiene el arma en la cabeza.

-La mujer acaba de confirmarlo-responde un hombre con maquillaje de demonio- Isis, hija de Geb y Nut. La elegida de Ra, ya que maneja valiosos conocimientos de esta estúpida organización. ¿Qué hacemos contigo pequeña?- dice mientras me pone un dedo en la cara.

-Primero que todo saca tu sucio dedo de mi rostro, y segundo suéltalos- respondo mientras apunto a mis padres con la mirada.

- Hahahhaha- se ríe el sujeto que me tiene prisionera

No pasan cinco segundos cuando el otro hombre apunta a mis padres levanta el arma y les dispara en la cabeza.

-Eso te enseñara a respetarme mocosa -suelta bruscamente el animal que me acaba de quitar lo único que me importaba. No entiendo bien lo que siguen hablando, me siento atontada así que casi no me duele el golpe en la cabeza que me deja noqueada.

Fin del Flashback

Con que eso fue lo que paso, no puede ser, ¿y para que me quieren? ¿No entiendo como paso todo esto? ¡El pendrive!- recuerdo que lo puse en el zapato derecho, y efectivamente cuando lo reviso sigue en su lugar, que alivio.

Agudizo mi vista para reconocer la habitación, pero abren bruscamente la puerta.

-Buenos días Diosa, llego la hora de hacerte unas preguntas- dice el hombre con máscara de payaso- Vamos, todos te están esperando.

Y sin más remedio, sigo al hombre a través de la puerta.