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Historia 179518 — capítulo 13
La chica asintió y se sentó en una silla, pero no tardo mucho tiempo en levantarse y ponerse a caminar de un lado para otro.
Un rato más tarde, Sebastián salió, Hermione al verlo se acerco ansiosa por saber cómo estaba su madre y su hermano.
−¿Cómo están?
El hombre le sonrió. −Perfecto, has tenido un hermano, como querías.
Al escuchar eso, la leona abrazo fuerte a su padre. −¿Cuándo los puedo ver?
−Pronto, ahora les están lavando.
−Felicidades. −Sirius le sonrió.
−Gracias. −Poco a poco todos fueron felicitándolo.
Un rato más tarde, una medimaga se les acerco, y por casualidades de la vida era la amiga de Sirius.
−Sebastián, ya puedes pasar a ver a su mujer y a tu hijo, habitación 28.
El hombre asintió. −Gracias Mary. −Y miro a su hija. −Vamos.
−Sí. −Y los dos fueron a la habitación.
Al entrar vieron que Jane estaba sentada en la cama con el bebe en brazos.
−Mama. −Hermione se acerco y le dio un beso en la mejilla y se puso a ver a su hermanito. −Muy guapo. −Y miro a sus padres. −¿Qué nombre le vais a poner?
Sebastián, le sonrió. −No, es le vais a poner, es le vamos a poner. ¿Qué se te ocurre a ti?
−Me gusta Eric.
−Eric Cross, me gusta. −El hombre miro a su mujer. −¿Qué te parece a ti?
−Me gusta mucho también. −Y miro a su marido. −¿Lo quieres coger?
Sebastián asintió cogió a su hijo y se sentó en un sofá, mientras Hermione se apoyaba en el pecho de su madre.
−He estado muy preocupada por ti. −Confesó la leona.
−Lo sé. −Jane le dio un beso en la frente y la abrazo. -Ha sido muy sencillo, además nunca os abandonare, hablando de abandonar. ¿Dónde están los demás?
Hermione miro a su padre. −¿Qué no iban detrás nuestro?
−Pues sí, pero deben de haberse perdido.
−Puede los voy a buscar. −La leona dio otro beso a su madre y salió al pasillo.
Hermione no tardo mucho en volver y los miro. −Se han quedado atrás, para darnos tiempo para estar los cuatro juntos.
Sebastián les sonrío. −Vosotros también sois de la familia, así que no os de vergüenza, pasar.
Sirius se acerco a su amigo y miro al bebe. −Menos mal que se parece a Jane.
−Oye. −Protesto el hombre. −Que yo soy muy guapo, te recuerdo que yo ligaba mucho más en Hogwarts que tu.
−Eso no se lo cree nadie.
−Oh por Merlín, estáis aquí para ver al nuevo integrante de la familia o para hablar de quien ligaba mas de todos. −Protesto Narcissa mirando a su primo y a su amigo.
−Os digo algo. −Todos prestaron atención a Draco. −No es por decir nada, pero de todos yo soy quien más liga.
−Huy si el príncipe. -Le dijo Hermione. −Que yo sepa últimamente no se te ven muchas conquistas.
−Porque yo no quiero. −Dijo Draco.
−Huy sí, porque el señor no quiere. −Y se volvió a sentar en la cama junto a su madre.
−Cariño no les hagas caso, todos son iguales. −Jane le sonrío.
−Sean de la edad que sean. −Dijo Ginny que se sentó en uno de los sofás.
−Os habéis metido en un lio. −Dijo Dora mirándolos.
−En uno bien grande.
−Olvidaros de eso. −Andrómeda como la mayor puso paz en la habitación. −¿Qué nombre le vais a poner?
−Eric. −Sebastián les sonrío. −Lo ha decidido Hermione y los dos estamos de acuerdo.
−Es un bonito nombre, ¿Cuándo podéis volver a casa?
−Espero que pronto, no me gustan los hospitales.
Al escuchar eso, todos miraron a Jane.
−Te recuerdo que eres medimaga.
−Me gustan los hospitales pero como doctora no como paciente.
−Se dicen que los doctores son los peores enfermos de todos.
−Eso siempre.
Mary entro en la habitación y negó a ver a tanta gente allí dentro. −Todos fuera, solo se pueden quedar la familia, Jane tiene que descansar.
Sirius la miro. −No seas así que queremos estar con ellos.
Mary lo fulmino con la mirada. −No me vas a hacer cambiar de opinión, ahora todos fuera. −Y le sonrío. −No te olvides que esta noche tenemos una cita. −Y antes de que el hombre pudiera decir nada se fue.
−Huy una cita. −Canturreo Hermione con una sonrisa.
Sirius la miro. −Mas madurez que eres la hermana mayor.
−Tengo 17 años, puedo ser una niña si quiero aun. −Se levanto dio un beso a su madre y se acerco a su padre. −Ya me voy a la escuela, le pediré al profesor Dumbledore, permiso para ir a veros a casa.
−Te esperamos.
−Sí. −Hermione dio un beso a su hermanito y otro a su padre y se fue.
Unos días más tarde, Lucius estaba saliendo de Gringotts, cuando fue interceptado por Greengrass.
−Lucius.
El hombre lo miro. −¿Querías algo? Si no me tengo que ir, tengo asuntos que resolver.
−Seguro que con Cross.
−Eso a ti no te importa.
−Déjalo.
Al escuchar eso, Lucius lo miro. −¿Qué deje el que?
−¿No te molesta ser el tercero en el poder? -Le pregunto Greengras. −Cuando él no estaba y Black estaba en la cárcel, nosotros éramos quienes mandábamos aquí, pero ahora con esos dos de regreso las cosas son diferente, si nos unimos las cosas serán como antes.
−Un golpe de estado. −Se escucho detrás de ellos.
Al escuchar eso, los dos hombres se giraron y vieron a Sirius y Sebastián que los miraban.
Cross miro a uno de sus mejores amigos. −¿Qué dices, Lucius?
−No hay nada que decir. −Malfoy miro a Greengrass. −Nunca me intereso el poder, si es verdad que cometí muchos errores, pero nunca dejaría a uno de mis mejores amigos por alguien que solo le interesa el poder, el dinero y el alcohol sobre lo demás, ya puedes buscarte a otro aliado en mi no lo encontraras.
Cross miro divertido a Greengrass. −Aunque te hubieras unido con Lucius, no me hubierais alcanzado ni el 10% de todo lo que tengo, recuerda que tengo a Jane a mi lado y ella es la única que puede alcanzarme, y con lo que tú te gastas en alcohol, hubieras arruinado a mi amigo en pocos meses. −Y miro a Lucius. −¿Te vienes? Te quiero enseñar unos negocios nuevos de los que me voy a ocupar, van a dar muchos intereses.
−Me apunto. −Y así los tres hombres se fueron y Greengrass se quedo más furioso de lo que ya lo estaba.
El tiempo fue pasando y por fin ya estaban en su graduación, después de siete años Hermione por fin se graduaba de Hogwarts, su sueño era convertirse en una gran escritora, e iría a una universidad muggle a estudiar literatura.
Sus padres que le apoyaban, le habían dicho que no necesitaba estudiar empresariales para llevar las empresas de la familia, que para eso estaba él y su abogado que lo hacía muy bien, que disfrutara de sus años en la universidad.
Y lo haría, estudiaría mucho y se dedicaría a escribir, y como viviría con sus padres y tenían mucho dinero no se tenía que preocupar en trabajar para conseguirlo.
Después de que el profesor Dumbledore dijera unas palabras para los graduados, estos se fueron de fiesta a Hogsmeade.
Al día siguiente, recogieron sus cosas y se fueron a buscar el tren, cuando llegaron a Londres todos los esperaban.
Hermione se acerco a sus padres y los abrazo fuerte.
−Felicidades por tu graduación. −Sebastián le sonrió. −Ahora vacaciones, hasta septiembre.
−Sí, pero eso será mañana ahora estoy cansada.
−A casa. −El hombre miro a Draco. −Ya han traído a Black, este año no iremos a Escocia, Eric es muy pequeño y no queremos ir.
−Gracias por traerlo, mañana lo iré a ver, ahora estoy cansado, solo quiero dormir.
−Es normal han sido muchas horas en tren.
−No os olvidéis que mañana hay fiesta. −Blaise les sonrió. −Así que ninguno se puede escaquear, si no os iré a buscar y os llevare cogidos de la oreja.
−¿Dónde es la fiesta? -Le pregunto Hermione.
−En mi casa.
−Estaré allí, pero ahora a dormir. −Se despidió de todos, y se fue con sus padres.
Al día siguiente, la leona se despertó y bajo a desayunar con sus padres, mientras desayunaba Hermione miro a su madre.
−Necesito ropa para esta noche.
Jane le sonrió. −Iremos a comprar ropa, es hora de cambiar tu guardarropa, ya no estás en la escuela.
−Sí. −Y siguió desayunando.
Cuando terminaron, Sebastián le pidió que no se moviera que tenía una cosa para ella, y se había ido corriendo.
Hermione miro a su madre. −¿Sabes de qué va?
Jane le sonrió. −Ni idea, pero ya sabes cómo es tu padre, siempre va con secretitos.
−Oye que yo no tengo secretos. −Protesto Sebastián que volvió, se sentó de nuevo en su silla y le entrego un sobre.
La leona lo abrió y vio que había tarjetas de crédito, dejo de mirarlas y vio a su padre. −¿Para mí?
−Para ti, ya estás en la universidad, y no está bien que nos vayas pidiendo dinero, así que ahora tienes las tarjetas, y mañana iremos a comprar un coche.
−Gracias. −Hermione se levanto y los abrazo.
−De nada, ahora nos vamos de compras. −Jane le sonrió. −Tu padre se ocupara de Eric.
−Lo haré, divertiros.