Los muñecos del amor — capítulo 12
Una noche antes de la cena, el profesor Dumbledore pidió silencio.
−Buenas noches a todos, este año celebraremos un baile de navidad, a partir de 3 todos podrán ir, y ahora a cenar.
El profesor se sentó en su silla y la cena se puso encima de las mesas.
Blaise le sonrió a Pansy. −¿Iras conmigo?
−Iré contigo. −La slytherin miro a Draco. −Iras con Herms, ¿verdad?
−Iré con ella, mañana la invitare. −Y miro a Theo. −¿Con quién iras?
El castaño miro a la mesa de ravenclaw, y luego volvió la vista a sus amigos. −Le pediré a Luna haber si quiere venir conmigo.
−Seguro que ira contigo. -Le dijo Pansy.
−¿Cómo estás tan segura? −Pregunto Theo mirando a su amiga.
−Por que las mujeres tenemos un sexto sentido para esto.
Blaise se rio y miro a su amigo. −Las mujeres son brujas para estas cosas.
−Mañana se lo pediré. −Dijo Theo.
−Bien, pues ya estamos todos.
−Sí. −Y se pusieron a cenar.
Al día siguiente nada mas despertarse, Draco vio que Hermione no había entrado aun en el gran comedor y la espero fuera, no tardo mucho en verla aparecer.
La leona al ver al príncipe se acerco con una sonrisa.
−Buenos días.
−Buenos días. -Le saludo. −Te estaba esperando, para preguntarte si quieres venir al baile conmigo.
Hermione le sonrió. −Será un placer ir contigo
−Gracias, ahora tenemos que ir a desayunar.
−Sí, tenemos pociones y no quiero llegar tarde.
−Hasta luego. −Draco le dio un beso en la mejilla y se fue.
La leona se fue a su mesa sonriendo como una boba, pero no lo podía evitar, su príncipe le había pedido que fuera su pareja en el baile.
−¿Herms y esa sonrisa? −Pregunto Ginny sentándose a su lado.
−Draco me ha pedido que sea su pareja en el baile. −Dijo la leona mirándolo.
−Felicidades, eso es genial. −Y miro a Harry.
−Pídeselo tú. −Dijo la castaña mirándola. −Si esperas a que el te lo pida, te harás vieja, y puede que se lo pida a otra chica.
Ginny la miro y asintió. −Lo haré, se lo pediré, deséame suerte.
−Suerte, ahora tenemos que desayunar, si no llegaremos tarde.
−Sí. −Y se pusieron a desayunar.
Unas horas más tarde, Draco salía de la biblioteca después de estudiar un rato, cuando se encontró a Hermione con un chico de ravenclaw, los dos se estaban riendo, celoso se le acerco.
−Herms.
La leona al ver a Draco le sonrió. −Hola.
−Yo me voy. −Dijo el ravenclaw.
Hermione lo miro. −Nos vemos Tim.
−Chao. −Y se fue.
La leona miro al príncipe. −Quita esa cara, solo somos amigos nada mas, ¿Cuántas veces te tendré que decir que solo me gustas tú?
Draco la miro. −No me gusta ese tipo.
−A ti no te gusta nadie. −Sonriendo le cogió del brazo y se pusieron a caminar. −Ya tengo tus regalos de navidad. −Y le sonrió. −Te lo estoy haciendo a mano, espero que te gusten.
El príncipe la miro. −Todo lo que me hagas me gusta.
−Eso espero, porque me estoy esforzando mucho.
−Hermione, Herms. −Ginny se acerco corriendo.
−Pequeña Weasley estamos ocupados. −Dijo Draco mirándola.
La pelirroja le sonrió. −Solo es un momento, luego la tendrás para ti solo. −Y miro a su amiga. −Harry me ha dicho que si, que ira conmigo al baile, que no sabía con quien ir.
La leona le miro sonriendo. −Eso está muy bien, por eso te dije que lo invitaras tu, la mitad de las veces mi amigo no sabe ni donde tiene la cabeza.
−Gracias. −Y miro a Draco. −Te la devuelvo. −Y se fue corriendo.
−Ni que fuera una brudger. −Protesto Hermione.
−Yo creo que es mejor una snitch, las brudger son feas. −Draco le sonrió.
−Gracias.
−Es la verdad, ¿tienes algo que hacer?
−Ahora nada.
−¿Quieres pasear conmigo?
Hermione lo miro. −Contigo voy a cualquier lado.
Draco se rio. −De momento a pasear, luego ya veremos.
−Sí. −Y los dos se fueron a pasear.
Por la noche, Draco se sentó entre sus amigos sonriendo.
Blaise lo miro. −Veo que ya tienes pareja para el baile.
El príncipe asintió. −Hermione ha aceptado ir conmigo.
−¿Vas a ir con Hermione? −Pregunto Krum mirándolo.
Draco lo miro sonriendo. −Sí, ella es mi novia, es normal que vayamos juntos.
−¿Desde cuándo sois novios?
−Desde el verano en los mundiales de quidditch.
El búlgaro lo miro frunciendo el ceño.
Pansy miro a su amigo. −Tendrás que buscar un hermoso regalo, ella se está esforzando mucho por el tuyo.
Draco asintió. −Lo sé. −Y se sirvió un gran plato de comida.
El día del baile no tardo mucho en llegar, Ginny le había dicho a Hermione que le ayudaría a prepararse, cuando termino la miro sonriendo.
−Estas hermosa, el príncipe se caerá de espaldas.
La leona le sonrió. −No quiero que se caiga, quiero bailar con él.
Ginny se rio. −Puede que ni eso.
−Ahora bajemos, seguro que nos están esperando, y no quiero que se vayan corriendo.
−No, no queremos. −Y bajaron.
En la entrada del gran comedor, Draco y Harry estaban esperando a Hermione y Ginny, cuando las vieron bajar con sus hermosos vestidos, se les acercaron.
−Estas hermosa. -Le dijo Draco a Hermione.
−Gracias. −Y se sonrojo. −Tú también estas muy guapo.
−Gracias. ¿Entramos?
−Entramos.
Draco cogió a Hermione de la mano y entraron en el comedor, donde ya habían muchos alumnos.
Un par de horas Draco miraba a Hermione.
−Quiero que me acompañes a un lugar.
La leona lo miro. −¿Dónde?
−A la sala de los menesteres.
Hermione lo miro, era de sobra conocido por los alumnos, que ese lugar era el picadero de la escuela, los alumnos iban para poder estar juntos, y aunque los profesores lo sabían no podían hacer nada pues era la sala que iba y venía.
−Nunca he estado con nadie, no quiero defraudarte.
Draco la beso y la miro. −Nunca me defraudaras, yo tampoco he estado con nadie, será nuestra primera vez juntos, solo nosotros nunca habrá nadie más.
−¿Me lo prometes?
El slytherin la beso de nuevo y le sonrió. −Tú y yo nadie más, te lo prometo por nuestro amor.
La leona asintió y dejo que Draco la llevara, al llegar a la sala dieron tres vueltas y la puerta apareció, entraron y dejaron el mundo fuera.