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Leyendo a la tercera generación — capítulo 3

-¿Qué quiere decir ese titulo?- pregunto Harry indignado- Ese chiste no es gracioso.

-Querido Harry, le aseguro que el profesor Dumbledore y yo estamos más que seguros que no es un chiste- aseguro el primer ministro.

-Pero yo no tengo hermanos, ni tíos ¿Hay otro Potter en el mundo mágico?- el joven de lentes se giro hacia Lupin y  Sirius.

-Por el momento no, cachorro- aseguro Sirius con una sonrisa deslumbrante.

-Entonces, como demonios…

-¡Cállate Harry!- exigio Hermione- ¿No puedes ser optimista por una vez en tu vida y pensar que ese chico es tu hijo?- le grito la castaña exasperada

-Pero yo…

-Mamá comienza- le pidió Ginny, interrumpiendo a Harry sin disimulo.

¿Qué hay pasado? Seguramente deben estar confundidos por mi hermoso nombre.

-Mucho- afirmo Harry.

Pues déjenme decirles que soy un nuevo y mejorado James de una nueva y mejorada generación.

**-**Tantos recuerdos- dramatizo Sirius, intentando ocultar su verdadero dolor.

Soy el Potter más guapo jamás visto.

-Es identico a su abuelo- festejo Lupin.

-Lamentablemente si- se quejo Snape.

-Por favor, no comiencen a pelear- exigió la profesora McGonagall, dirigiéndole una mirada nada amable a Snape.

Con el mejor nombre jamás escuchado; James Sirius.

-¡Wuju! Gracias cachorro- afirmo Sirius, abrazando a su ahijado.

-Señor Potter le ha hecho un mal al mundo- negó McGonagall.

-¡Qué no es mi hijo!

La combinación perfecta de mis padres.

-¿Quién será la madre?- pregunto Cho, esperanzada. La lectura se vio interrumpida por la puerta, que le daba la bienvenida a Oliver Wood.

-Disculpen la tardanza- se disculpo el joven jugador- estaba en práctica- el chico camino hasta la mesa de Gryffindor donde saludo a su viejo equipo de Quidditch y a algunos conocidos, Oliver se llevo más de una mirada que no tenía nada de inocencia, más de una chica se lo comía con la mirada. Pues si bien el fue siempre atractivo, ahora tenía su cuerpo más tonificado, su voz era mucho más profunda y sus rasgos más masculinos. Aunque todas las chicas de quinto para arriba querían desvestirlo ahí mismo, el únicamente se fijaba en Katie Bell, quien le sonreía tímidamente.

-Ehn bien, joven Wood, no se preocupe- el director rompió la atmósfera un tanto incomoda que se había formado con la llegada del jugador.

-Huele como a hormonas por aquí- todos los chicos del comedor se rieron por el comentario de Sirius, pero las chicas lo miraron muy mal.

-Molly, por favor- pidió el ministro. Angelina le explico con breves susurros a Wood lo que había pasado hasta ahora.

¡Por cierto! Se me había olvidado completamente. Soy hijo de… obviamente Harry Potter.

-No, eso, eso es imposible, yo…- Molly soltó el libro y fue a abrazar a Harry, ya entendía porque Albus le había pedido que leyera, como ella consideraba a Harry un hijo más, James seria siempre tratado en su casa como un nieto.

-Felicidades cachorro.

-Felicidades Harry- le sonrió Remus.

-Felicidades señor Potter- le sonrió la profesora Sprout.

-¡El no puede ser mi hijo! ¡YO moriré a manos de Voldemort!- todos se quedaron callados, un poco aturdidos por el arrebato de Harry, a el pobre chico ya le estaba pesando la idea de ser un cobarde y no enfrentar a Voldemort, porque no se le ocurria otra forma de estar vivo en el futuro. Molly tomo el libro, decidida a seguir leyendo.

Si papá, estas vivo. Soy tu hijo y vencíste a Voldemort. Deja el drama ¿Si?

Todos se rieron por el ceño fruncido de Harry.

-Ya le enseñare yo modales a ese niño- más risas seguidas de abrazos y felicitaciones.

Y, mi madre es…

-Arthur, sigue leyendo, enserio tengo que ir al baño- le anuncio Molly, entregándole el libro a su esposo y saliendo del salón con enormes ganas de orinar.

Papá ¿Quieres levantarte?

-¿Es conmigo?- pregunto Harry.

-Si hijo, eso dice el libro- afirmo el señor Weasley.

Muy bien, alejate de la mesa en donde estes.

Harry haciendo caso sin saber muy bien porque, camino hasta el extremo de la mesa más cercano a la puerta.

Ahora, buena suerte. Mi hermosa mami es Ginny Weasley.

El silencio total reino el gran comedor, todos intercalaban sus miradas de Ginny a Harry.

-Sabes Potter, tu hijo tiene razón. Voldemort no te matara- comenzó Percy.

-Lo haremos nosotros- finalizo Bill. Cinco cabezas pelirrojas iban tras el pobre azabache, quien estaba totalmente indefenso, pues su padrino estaba abrazando a Ginny, sus mejores amigos estaban igual de shockeados que los padres de James Sirius y el resto del salón estaba demasiado entretenido con el espectáculo.

-¡Ron! Ayudanos- grito Fred.

-No- los cinco hermanos mayores del chico voltearon enfadados.

-¿De qué hablas?- pregunto George.

-Esta es la cosa más bizarra del mundo, pero si algún idiota entrara en la vida de Ginny, es mejor que sea un idiota dentro del rango y… ¿Quién mejor que Harry?- el niño que vivió asintió enérgicamente.

-Eso quiere decir que…- comenzó a hablar Percy.

-Que tienen que dejar de ser unos idiotas infantiles- gruño Ginny poniéndose de pie- si yo quiero hacer al innombrable el padre de mis hijos eso no seria asunto suyo.

-Ginny, eso seria asqueroso- negó Ron.

-Y mi decisión así que, siéntense y cállense nadie les pidió que opinaran- los gemelos y Percy se sentaron a regañadientes-Bill y Charlie dejen de ser unos tarados, vengan acá.

-No- negó el mayor de los pelirrojos

-¡Papá has algo!- lloriqueo la pelirroja. Arthur, que leía para el solo y estaba extasiado con lo gracioso que era su nieto, fue consciente de las miradas que recibía.

-Eso esta mal muchachos, muy pero muy mal…- hablo tranquilamente, la puerta se volvio a abrir y todo el gesto de dulzura abandono la cara de Molly Weasley.

-¿¡Qué demonios pasa aquí William y Charles Weasley!?- grito la mujer de mediana edad.

-Mamá, James Sirius es hijo de Ginny, este idiota la embarazo- explico Charlie.

-¿Y es qué querían a Harry para ustedes?- todos los presentes rieron sin disimulo- ¿O querían que su hermana fuera virgen a los cuarenta.

-A los cincuenta- corrigió Bill.

-Discúlpense con el pobre Harry- los dos lo hicieron a regañadientes- ahora ven aquí cariño, déjame abrazarte- Harry sonrió agradecido y se fue a sentar junto a sus amigos nuevamente.

Ahora si podré hablar libremente y decir que como yo soy el más fabuloso, yo debí abrir este fantástico libro, no mi aburrida prima Molly.

-Molly me pareció entretenida- negó Angelina.

¡Y husmear en el trasero de ese dragón fue lo más divertido del mundo!

-Creo que el dará dolores de cabeza- apunto Luna.

-Pues su tío Charile le enseñara al niño dolores de cabeza que se debe y no se debe hacer con un dragón- afirmo Charlie.

Soy Gryyfindor, como todo buen Potter y todo buen Weasley.

-¡Así es!- grito Fred

-Buen niño, sobrinito- continuo George.

-La casa de los valientes gana- vitoreo Sirius.

Bueno, no tooooodo buen Weasley y Potter tiene que estar en Gryffindor.

-Uhh… secreto- se intereso Seamus.

Tengo 16 años.

-Yo pensé que era más chico- opinó Ginny, que a pesar de estar contenta de averiguar que tendría un hijo con nada más y nada menos que Harry Potter. Tenia sus sentimientos un poco revueltos, pues si bien el niño que vivió le había gustado, en ese momento no sentía nada verdaderamente importante hacía el. Sería cuestión de tiempo.

Soy el buscador del equipo de Quidditch de mi casa.

-Igual que yo- aplaudio Harry.

Tengo una hermosa y sensual novia ¡Auch!

-Arthur ¿Estas bien?- pregunto Molly.

-Si, es que así lo pone el libro. Ten Molly, termina con la lectura tu.

Esta bien… no es mi novia.

El comedor estalló en sonoras carcajadas.

-Es idéntico a su abuelo- repitió Lupin, completamente feliz.

Mi mejor amigo es Fred.

Todos se voltearon a ver a los gemelos.

-Por supuesto que es mi hijo hermanito- George abrazo a Fred.

-Puede ser de cualquiera de nosotros- negó Ginny.

-No, se que es de George.

Pero creo que ya estoy revelando demasiado.

-Lo ves, es mi hijo, es más que obvio- se obstino George.

¡Adiós pasado!


James bajo las escaleras de una manera muy silenciosa.

-¿Creen qué este en Hogwarts?- pregunto Hermione a nadie en especifico.

El no había sido silencioso ni el día que nació

Se escucho un suspiro de todas las personas cercanas a Potter, que sabían tenían que compartir con el pequeño.

Pero en ese momento, tenía que comportarse lo mejor posible, si quería conseguir lo deseado.

-Esta en su casa he intenta resolver un problema para ir a algún lado- aseguro Tonks. Todos se voltearon a verla- es cierto.

En la sala de estar se encontraban sus dos hermanos pequeños; Albus y Lily.

-¡TIENEN TRES!- gritaron todos los hermanos Weasley.

-Es posible que sean más- se burlo Neville.

-Harry, hermano yo intento ayudarte pero no me la pones fácil- gruño Ron.

-Maduren- pidió Ginny entre risas. Harry le sonrió a su director que lo miraba con un brilló especial en los ojos.

Quienes no rompían un plato… si no la vajilla entera.

-¿Crees qué sea cierto?- pregunto Ginny, Harry se encogió de hombros.

Pero como el era el mayor, siempre lo regañaban era a el…

-Porque tiene que dar el ejemplo- expresó la profesora McGonagall y Molly asintió.

Bueno, es posible que el siempre fuese el de las ideas.

-Lo sabía- dijo Ginny.

Pero ellos no se negaban.

Todos se rieron.

Se sentó en un sillón individual libre, junto al sofá grande en donde estaban sus dos hermanos jugando ajedrez.

-¿Qué hay perdedores?

Aun más risas.

-Estamos ocupados James- le dijo distraidamente Lily.

-Tranquila moco, no pienses tanto porque se te quemara el cerebro.

-¡Le dice a su hermana moco!- se rió Dean.

-Ese niño aprenderá- afirmo Ginny.

Todos los hermanos mayores lloraban de la risa.

-¡Mamaaaaaaaa!

-¡Voy a aparecer!

-James Sirius deja en paz a tus hermanos, baja los pies de la mesa y por el amor a Merlín ¡Súbete esos pantalones!

-Mi niña, ya eres toda una madre- se encantó Molly.

-Y tan parecida a mamá que asusta- susurro Bill.

Ginny entraba al salón, con su cabello pelirrojo al nivel de la barbilla y tan esplendida como siempre.

Ginny sonrió, le encantaba su descripción.

Justo detrás de ella venía su esposo.

Todos escuchaban atentamente la descripción de Harry.

El auror Harry Potter.

-¡Soy auror!- comenzó a festejar el chico, moviendo sus manos de una manera graciosa.

-Seguramente eres el tío que protegerá a Molly- anuncio Parvati.

-Por supuesto que lo haré- afirmo viendo a Percy.

Tan apuesto como siempre.

Harry rió, el no se consideraba muy apuesto que digamos.

-Hazle caso a tu madre, James- ordeno el hombre.

Arthur le sonrió a su yerno.

- A mi hermosa madre, querrás decir papá.

-Huele a patraña- afirmo Wood, interviniendo por primera vez esa mañana.

Ginny miró a su hijo encarnando una ceja

-¿Qué quieres?

Todos rieron viendo a la pelirroja.

-Es mi hijo, tengo que conocerlo.

-Yo, nada mami. ¿Soy yo u hoy estas más hermosa de lo habitual? Tu cabello luce radiante ¿O son tus ojos? Todo en ti luce tan genial que es difícil escoger algo.

-Eso no te servirá esta vez James.

-Me gusta tu forma de criar- asintió Moody.

-Gracias Alerta permanente.

-Eso quiere decir que antes ha funcionado.

-Te agarraron- se burlo Sirius.

-¡No iras a la fiesta y punto!

-¡Mamá eso es tan injusto!

-Te he perdonado muchas cosas, pero ya basta no hay ni una excusa más, cruzaste la linea.

-¡Busca ayuda en tu padre!- exigió la mitad del comedor, incluyendo a los Slytherin.

-¡Papá!

-Así es- festejaron.

-James no. Si tu madre dice no, es no- A pesar de la normal tranquilidad en Harry, cuando este se ponía de lado de su esposa no había quien lo hiciera cambiar de opinión.

-Son como mamá y papá- dramatizo Charlie.

-No me he portado tan mal este año, además ni siquiera fue mi idea.

-Nunca es tu idea- gruño su madre.

-Quizás es verdad y sus amigos lo arrastraron- anuncio Lupin, volteando a mirar a Sirius quien reía sin disimulo.

-No fuiste tu quien puso las ratas en los uniformes de los jugadores de Ravenclaw… fue Fred.

La casa nombrada frunció el ceño, mientras el resto moría de la risa.

Lily se levanto de su asiento, dominada por la risa.

-No fuiste tu quien hizo explotar la mesa de Hufflepuff, fue Dominique.

Aun más risas y miradas malas por parte de los tejones.

-No fue idea tuya hacerles creer a los de primer año que tenían que aprender una rutina de baile para la selección de su casa. Fue de Frank

-¡Qué malo!- negó Lavander, muriendo de la risa. Al igual que todos en el comedor.

-Adopto a tu hijo- acepto Fred- o lo compro, vendemelo.

Esta vez fue Albus el que se tuvo que retirar.

-No fuiste tu quien hizo explotar el inodoro de la sala de profesores.

-¡FRED Y GEORGE!- grito Ginny.

-¿Qué te hace pensar que nosotros le dimos la idea?- la pelirroja los mato con la mirada, a pesar de que estaba molesta no los pondría en evidencia frente a su madre.

-Ese si fui yo, el tío George me dio la idea.

-¡GEORGE!- gritaron Ginny, Molly, Hermione, Tonks, Katie y Angelina.

-¡SEÑOR WEASLEY!- Las imitaron McGonagall, la señora Pomfley y la profesora Sprout.

-¡Eres un genio!- aseguraron Charlie, Fred, Sirius y Lupin.

-No es para tanto mamá.

-McGonagall estaba sentada.

El comedor no pudo más, las carcajadas se escucharon hasta Hogsmade y tuvieron que esperar un buen rato para que todos se calmaran.

-Harry James Potter si te atreves a reírte esta noche dormirás con Canuto.

-Así se hace Ginny, a dormir con el perro- la nombrada volteo los ojos exasperada por la palabras de Lee Jordan.

-Mi amor, no me estoy riendo- aseguro Harry, con una risa mal disimulada. La pelirroja se puso de pie.

-Ha sido demasiado, olvídate de la fiesta.

-¿Pero qué hizo para que se olvide de la fiesta?- pregunto Kingsley.

Y se marcho nuevamente hacía la cocina.

-Esta vez te pasastes campeón- le dio apoyo moral su padre y se fue tras su esposa.

Ginny miro mal a Harry, quien le sonrio con disculpa.

Pero lejos de estar molesto, James estaba encantado. Su madre le había recordado viejos tiempos, y después de todo… Las celebridades no iban a todas las fiestas.

-Es todo- finalizo Molly.

-Comamos, y después continuamos- todos comenzaron a comentar de lo divertida que era esta generación de Weasleys y quien sería el próximo en presentarse, cuando el postre termino, le entregaron el libro a Percy Weasley, quien realizo el hechizo que le indicaron y leyó.

-Teddy Lupin.

Justin Blau como James Potter.