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Leyendo a la tercera generación — capítulo 36
-Esteffan Thomas.
Dean tomo un gran sorbo se aire y asintió, su hijo.
Pasado, que felicidad hablar con ustedes. ¿Cómo va todo? Bueno, el chico Thomas reportándose.
Dean y Parvati sonrieron.
Como es más que obvio soy el hijo mayor de Dean Thomas y Parvati Patil,
-Más te vale que yo sea el padrino- le dijo Seamus, el moreno solo volteo los ojos.
Tengo 21 años de edad y soy el novio de la chica más hermosa del mundo; Lialddin.
-¿Lialddin que?- se exaspero el joven.
-Relájate- gruño Parvati- saber su apellido no cambiara nada.
Las personas suelen bromear (No tanto como con los Jordan) Debido a que no soy moreno como mi padre, al contrario.
Todos se rieron viendo a Lee y a Dean.
Fui Gryffindor en mis tiempos de Hogwartwudentense.
-¿Eso es al menos una palabra?- pregunto Draco.
-Es posible- asintió Zabini.
Soy gran amigo de Mickey, Ted, S, Josh y Ol. También me agradan Nott y Zabini.
-Todos en esta generación se agradan- silbó Ron.
-Eso es algo genial Ronald- le riño Hermione.
-No, no sería divertido no tener con quien pelear- se obstino el joven.
Estoy trabajando en el ministerio como auror.
-¡Genial!- dijeron Dean y Seamus.
-¡No me gusta!- gritaron Lavander y Parvati.
Mis padrinos son Ginny Weasley y Seamus Finnigan, supongo que es todo.
-Gracias Dean y Parvati- le dijo Ginny.
-Por nada Ginn.
-No es nada- le aseguro Patil, sonriendo.
-Yo ya lo sabía- aseguro Seamus, dándose aire.
¡Por cierto! Fui cazador del mi equipo ¡Que viva el Quidditch!
-¡Qué viva el Quidditch!- gritaron todos los hombres en el comedor, en especial Oliver Wood.
Esteffan iba caminando tranquilamente por las calles muggles de Inglaterra, era sorprendente ver a todas esas personas que escuchando sin oír y viendo sin observar vivían una realidad distante a la realidad en la que el creció.
Dumbledore asintió, estaba de acuerdo con el joven.
El moreno nunca pensó en los muggles como alguien inferior o idiota, al contrario, veía en ellos una capacidad increíble para avanzar por si mismos.
Todos los nacidos de padres muggles sonrieron enormemente.
Tenía una firme teoría de que la vida de los magos era el camino fácil, también sabía que las personas no-magas vivían en su burbuja personal porque ellos lo querían, no porque los magos los obligaran,
-Que idiotez- susurro Lucius, ya estaba haciendo un esfuerzo inmenso en no meterse con nadie, por pedidos de su esposa, pero de ahí a aguantarse charla de muggles había un camino muy largo que recorrer, y el no estaba dispuesto a hacerlo.
Esas personas solo tenían que esforzarse un poco, utilizar un dos por ciento más de su cerebro y sin duda descubrirían la fina capa que ocultaba la comunidad mágica del mundo real.
-Siempre lo he creído de esa manera- aseguro Flitwick.
Los muggles eran tan inteligentes que obligaban a los magos a vivir encerrados y adaptarse a la forma de vida de las personas "Corrientes".
-Muy cierto- asintió Arthur Weasley, completamente emocionado.
Los autos, los celulares, los aviones, los trenes. Todos inventados por ellos, y ahora elementos indispensables para los magos.
A los Slytherin no les gustaba mucho esa idea.
Después de tomar un helado, Thomas decidió que era hora de volver a su apartamento,
-¡Y dale con la tontería de vivir solos!- chillo la Señora Weasley, causando que todos se rieran animadamente.
Prefirió alargar un poco el camino para poder evitar el escrutinio de personas que se amontonaban en la Oxford Street,
Mas de la mitad de los presentes no conocían esa calle, así que no podían afirmar si había o no tal "Escrutinio"
Cruzo dos cuadras antes de llegar a la calle principal que lo llevaría al tren de camino a casa.
Parvati suspiro, no le gustaba mucho eso.
El camino largo era realmente tedioso si estabas apurado, pero con un clima de 19C° y sin mejor cosa que hacer que caminar, Esteffan no tenía problemas en pasear por el campo histórico.
-¿Soy el único que tiene un mal presentimiento?- pregunto Hagrid.
-No- le respondió la mitad del gran comedor.
En temporada alta estas calles eran abarrotadas por turistas que querían exprimir hasta el último detalle de la fantástica capital de Inglaterra,
Todos estaban mortalmente atentos.
Sin embargo, a principios de Mayo, no eran más que solitarias calles con infinidades de callejones sin salida.
-Eso no se escucha bien- afirmo Sirius.
Esteffan se percato que el sitio era realmente deprimente y aterrador cuando todos esos letreros fluorescentes estaban apagados,
-Vamos cariño, apresúrate- pidió Tonks.
Por un momento sintió un frío recorrer su espalda, como si un dementor hubiese invadido su espacio personal,
-¡No!- grito Parvati, con la mano sobre la boca.
Apurando su paso se lamento inmediatamente de haberse desviado de la calle principal de comercio,
-Debiste quedarte ahí- chilló Ginny.
Añoraba Las personas abarrotadas de bolsas en la Oxford, los autos carísimos de la Downing e incluso el, que ya le parecía aburrido, museo de Holmes en la Baker.
Los sangre limpia estaban completamente perdidos, no sabían de que hablaba el chico.
Intento pensar en cosas alegres mientras, prácticamente, salía corriendo de allí;
-Diablos- dijo Moody.
Pensó en su mamá,
Parvati sonrió.
En las historias de sus abuelos,
Dean sonrió.
En la sonrisa de su novia,
Todas las chicas sonrieron en medio de un "Aw" colectivo.
En la alegría de su hermanita.
El comedor se lleno de sonrisas temblorosas.
Se encontraba justamente en la mitad del recorrido, le costaría lo mismo devolverse al inicio de las calles como llegar hasta el final,
-Entonces apúrate- gruñó Lavander.
Ya podía sentir el calor que emanaba de las personas cuando lo escucho, no fueron uno, ni dos.
-¿Qué? ¿Qué? ¡¿Qué!?- grito Parvati, asustada
Era golpe tras golpe, chillido tras chillido, impacto tras impacto.
-Mierda- susurro Draco.
Esteffan estaba apunto de salir corriendo de allí cuando escucho la voz de una mujer pidiendo que parará.
-¡No!- se quejo Moody- Bastardos.
Dio una larga mirada al final de su recorrido y sin dudarlo corrió hacía el,
-¿Qué? ¿Qué hizo?- pregunto Dean.
Corrió devuelta hacia un oscuro callejón de donde provenían los golpes.
A pesar de que todos estaban asustados porque lo que le podía pasar al chico, estaban un poco entusiasmados por la idea de su heroica acción.
Sin embargo no fue el único, podía escuchar como varios pasos lo seguían desde la Oxford Street, solo le tocaba rezar que estuviesen de su lado.
-Por favor- pidió Lavander en un susurro inaudible.
Cuando finalmente llego al origen de los golpes pudo divisar a una figura fuerte sobre una minima persona que se encogía y trataba de esquivar los impactos.
-Por Merlín- susurro McGonagall, blanca como el papel.
No tardo en darse cuenta que el hombre estaba golpeando a una chica.
Dumbledore cerró los ojos fuertemente.
Sin siquiera meditarlo salto hacía la figura, esta invadida por la sorpresa ni siquiera se defendió, pero esto duro muy poco, pues unos minutos después el chico tenía el ojo morado y los labios sangrando.
-Mi bebe- chillo Padma, desde la mesa de Ravenclaw, preocupada por su sobrino.
Sin embargo Esteffan no dejo de golpear al hombre que anteriormente había atacado a la chica, ninguna excusa era suficientemente buena para golpear a una mujer.
Todos los hombres presentes asintieron.
Pero algo más invadió su mente en ese momento, la chica estaba inconsciente y su cabello y rostro estaba lleno de sangre.
-Merlín- susurro Harry- que este bien, por favor.
Dos chicos llegaron en ese momento; una pareja. La joven pidió ayuda a gritos y Esteffan explico a tropezones lo que había escuchado, el chico pateo al imbecil inconsciente en el suelo.
A pesar de la preocupación, varios sonrieron.
-Ya llame a una ambulancia y la policía viene en camino- explico la morena con el celular en la mano.
-Gracias al cielo- aseguro Dean.
-Esta chica morirá si espera más tiempo- aseguro Thomas, se puso de pie y cargo a la chica como una princesa- Esperen a la policía y expliquen todo-
El aura de preocupación invadió una vez más el gran comedor.
No se podía aparecer, pero demonios, la chica no podía esperar más tiempo. Saco cuentas mentales y el hospital principal de Londres se encontraba a unas cuantas calles.
-Tu puedes- dio apoyo Charlie.
Sin dudarlo salió corriendo, gritando a las personas que se apartaran de su camino, tuvo un mal presentimiento, no le dio importancia y siguió su camino, antes de lo esperado llego a dicho lugar.
-Muy bien- festejo Lee.
-¡Ayuda!- exigió- Esta chica esta muriendo.
Nadie hacia ruido, estaban completamente asustados.
Una doctora llego a su lado y un grupo de enfermeros trajo una camilla, preguntaron si era familiar y explico que ni siquiera la conocía. Explico rápidamente la historia y la mayoría de las personas alrededor lo miraron asombrados, era un gran comportamiento para un chico tan joven.
"Ese es mi bebe" pensó Dean "Mierda, si que sabre criarlo"
Sentado en la sala de espera, solo le quedaba esperar tranquilamente a que dieran razón de la chica, saco su móvil y llamo a la única persona con quien quería estar en ese momento.
-Su novia- aseguro George, sabía que no serían sus padres.
-Si, es el- Esteffan vio como la pareja del callejón se acercaba a el, acompañados de un policía.
-No puede ser nada malo- dijo Padma.
-Claro que no, el fue el héroe- Afirmo Lavander.
-¿Qué es un policía?- quiso saber Astoria.
-Es como un auror, pero muggle- explico Hermione.
-Buenas noches hijo- Lo saludo el guardia- ¿Cuál es su nombre?
-Esteffan, Esteffan Thomas- explico una voz tras el chico, Thomas abrazo a Lial como un niño cuando ve a su madre después de mucho tiempo- ¿Estas bien?
-Les dije que sería su novia- susurro George. Pero todos estaban más concentrados en cual sería la respuesta del chico.
El joven negó con la cabeza, aun abrazando a su novia, la verdad es que había sentido muchísimo miedo en ese callejón.
-Mi nene- susurro Parvati.
-Me gustaría escuchar la historia.
-No quiere revivirla- gruño Ron.
-A mi también me gustaría, oficial- Los cuatro chicos se voltearon hacia aquella voz con acento americano.
Hannah, al ver que nadie la interrumpía, continuo.
A pesar de que Esteffan amaba a su novia como a nadie, el simplemente no podía negar el hecho de que habían mujeres muy guapas en el mundo.
Se escucharon algunas risitas a lo largo del comedor.
La mujer frente a el, más que guapa era impresionante.
-Bueno, hola- bromeo Sirius, ganándose algunos golpes y algunas risas.
Parecía una súper modelo, aunque quizás era un poco baja para serlo.
Aun más risitas y susurros.
Tenia el cabello negro como la noche, podías mirarla toda una vida y no encontrarías ningún defecto en ella,
-Holaaaa- volvió a decir Sirius, en tono "Conquistador"
Pero lo más impresionante de todo eran sus ojos; No eran grises, ni café, ni negros, ni marrones, ni verdes, era un azul tan intenso y extraño que se catalogaba como morado, no como azul
Todos estaban en shock, querían conocer a esa mujer,
- Soy la doctora Brooke Dannevon, cirujana emergenciologa y me gustaría saber que le ocurrió a esta chica.
-Acaba de decir como, diez palabras, que no tengo ni idea de que quieren decir- aseguro Moody.
-Es una medico, es decir como una sanadora- todos asintieron hacia Colin- Los cirujanos son, lo que ustedes llaman "Cosen a las personas"
-¡Qué horrible!- gritaron McGonagall, Molly, Sprouse, La señore Pomfley y Tonks. Los que sabían como realmente era, ahogaron una pequeña risita.
El chico explico nuevamente la historia, todos los escuchaban atentamente y asentían en los momentos requeridos. Tanto la doctora como el oficial lo felicitaron por su gran acción.
Todos los presentes sonrieron.
-Disculpen la interrupción- se disculpo un joven bastante apuesto- Pero ¿Cómo dices que es la chica a la que atacaron?
-No más problemas- rogó Seamus.
La morena que había ayudado a Esteffan explico lo poco que pudieron ver.
Todos estaban completamente atentos.
-¡¿ES JANE!?
-Su nombre es Jane- susurro Molly.
-Discúlpeme ¿Usted es Tyler Marsden?- el chico asintió ante las palabras de la doctora- Acompáñeme por favor.
-¿Qué? ¿Quién es el? ¿Qué demonios?- Pregunto Nott, exasperado.
˜
-¡Esteff! Sales en las noticias, eres el héroe del año- lo abrazo Lial.
-No me veo como un héroe.
-¡Claro que lo es!- gritaron todas las chicas presentes.
-Pues yo si te veo así.
-Aw, que tierna- susurro Hannah, para ella misma.
-Solo estaba preocupado- acepto el joven- ahora estoy más que feliz, ya que se que Tyler cuida a Jane como nadie.
-Al menos- suspiro Arthur,
-Eso es muy dulce, tú eres muy dulce.
-Lo es, mi bebe es muy dulce- asintió Parvati.
-¿Aun cuando no me considere un héroe?
-Siempre serás mi héroe.
-¡Qué ternurita!- gritaron la mayoría de las chicas.
-Dios, que capitulo tan emocionante- aseguro Ginny.
-Demasiado para mi gusto- respondió Fred, ganándose unas cuantas risas.
-Bueno ¿Quién lee el siguiente?- pregunto Dumbledore.
-Yo quiero- aseguro Wood, el libro llego hasta el, utilizo el hechizo requerido y leyó para todo el comedor.
-Alex Finnigan.
Keegan Allen como Esteffan Thomas.
Candice Accola como Jane Lehn.
Stephen Amell como Tyler Marsden.
Megan Fox como Brooke Dannevon.