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Pasado — capítulo 6
No pensé, sólo actúe Baje del escenario corriendo, estaba aterrada y si.... no el no me delataría ¿verdad?Tuve suerte de que salí corriendo cuando ya todo había acabado así que Serpent y Mery me siguieron -chicos....yo...yo me tengo que ir, me van a pillar, intentare ir al próximo ensallo, lo prometo-y antes de que pudieran decir nada volví a salir corriendo como sí fuera cobarde, cosa que me enfureció, soy una leona, no una cobarde. Fui tras el cubo de basura donde se supone que se encuentra mi traslador, y me encontré a Sirius esperándome, del susto mi pelo se volvió lila oscuro, y mis ojos grises como los suyos, el sonreía, mientras yo lo miraba nerviosa. -Vaya Cachorrita, tienes una vida más interesante de lo que pensaba, y mucho talento-dice con diversión en la voz-ese Rubio....¿es tu novio? No parece tu tipo, es algo...radical-me pregunta y yo noto algo extraño en su voz...parecido a los celos, pero rápidamente lo niego es imposible que Sirius Black sienta celos hacia mi. -yo...el es Serpent-es lo único que a decir-toca la guitarra eléctrica, ya sabes....ese instrumento que estaba tocando cuando tu...-mi voz se va apagando lentamente. -no voy a decir nada Keir-en cuanto dice eso suspiro de alivio, pero luego me doy cuenta de que dijo mi nombre, eso me suena a chantaje-por la cara que pones veo que ya sabes que estoy pensando princesa-y con un movimiento ágil me tira de forma que acabe sentada en su regazo, (el estaba sentado en una caja de madera) al tenerlo tan cerca me estremecí involuntariamente-quiero que me dejes ir a tus prácticas-me dice y hace un puchero tierno -yo..-digo indecisa y nerviosa -por favor-dice con una voz extremadamente dulce, cosa que lo hace ver adorable -oh está bien, pero cuando digo que no se lo digas a nadie es a nadie ¿entendido? Ni siquiera a mi hermano-le digo con voz de mama regañona, el asiente aparentemente feliz con eso-y ahora volvamos a Hogwarts, espero que no se dieran cuenta de que no estábamos-le digo al oído y siento que el se estremece con el roce de mi aliento en su piel, yo río bajito y pongo una mano sobre el traslador-coge el traslador anda-le digo bajito y el lo hace Y así señoras y señores es como acabamos en medio de Hogsmeade, con Sirius debajo mía dejando atónitos a todos los que nos observaban, desde allí fuimos riendo hasta el castillo, y cuando llegamos procuramos no hacer ruido.