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Abandonada — capítulo 7
Hermione puso los ojos en blanco, e ignorando a su tía que se había puesto a hablar con Sirius miro a Draco.
−¿Has comprado ya todo?
−Sí, pero te acompaño a comprar lo tuyo.
La leona sonrió y miro a Sirius. −Cuida de mi tía, que no se pierda.
−Oye que yo no me pierdo. −Protesto Lys.
Hermione miro a su tía. −Te recuerdo que en el parque de atracciones, tuvimos que pedir por megafonía que te buscaran, porque te fuiste detrás de un conejo.
−Es que era hermoso. -Se justifico Lys.
−Como quieras. −Y miro a Sirius. −Te la encargo.
−Ves tranquila, yo me ocupare de ella.
−Encantada. −Dijo Lys que agarro a Sirius por el brazo.
−Dios dame paciencia, que la mía se ha terminado. −Hermione cogió la mano de su novio y se fueron a la librería.
−Tu tía es muy interesante. −Dijo Draco sonriéndole.
La leona le sonrió. −Lo es, la adoro, tiene 8 años menos que mi padre, así que como él siempre la ha cuidado, ella es la loca de la familia, pero a veces es exasperante.
−¿Y a que se dedica?
−Arquitecta, se dedica a hacer edificios, aunque tiene esa actitud de adolescente salida, es un gran cerebrito.
−Como tú. −Dijo Draco.
−Como yo. −Y le sonrió. −¿Qué tal todo? He leído todas tus cartas, y me has venido a ver durante el verano, pero igual me preocupo por ti, y más con ese loco viviendo en tu casa.
−No quiero hablarte de eso, no quiero involucrarte más. -Le dijo.
La leona le cogió del brazo para que lo mirara. −Estamos juntos tanto en las buenas como en las malas.
Draco la abrazo y apoyo su barbilla en la cabeza de su novia. −Lo sé, pero esto lo solucionare yo solo con los demás.
Hermione lo abrazo fuerte. −Si necesitas algo, prométeme que hablaras con tu tío Sirius, yo aun quiero venganza contra esos tres idiotas, pero no quiero que nadie más sufra, ¿Qué pasa con tu tía?
−Olvídate de Bella.
−No puedo ella salvo a mis padres, cuando nadie más les ayudo.
−Lo sé, pero ella es una mortifaga solo quiere asesinar a la gente que es como tú, y aunque te ayudo en su momento no lo volverá a hacer, la gente que son como tú le dais asco.
−¿Entonces porque me ayudo? Si le doy tanto asco.
−Porque quiere al cara cortada, por eso te ayudo, para que le debas algo.
−Se lo doy encantada.
−Lo sé, pero yo me ocupare de todo, tú estudia y no pienses en nada más.
−Lo hare, y tú no te olvides de hablar con tu tío.
−Hablare con mi tío, mientras tú no haces nada.
La leona se separo y le sonrió. −Lo haré, te lo prometo, primero terminaremos con ese viejo decrepito y su grupo de locos, y luego iremos tras los traidores.
−Me parece bien. −Draco la beso. −Ahora vamos a comprar tus cosas, si no tu tía terminara volviendo loco a mi pobre tío.
Hermione cerró los ojos y suspiro. −Me había olvidado de ella. −Abriendo los ojos se cogieron de la mano y se fueron a la librería.
Un rato más tarde, los chicos terminaron de comprar y volvieron donde habían dejado a Sirius.
Lys estaba hablando con Sirius en una terraza mientras tomaban unos batidos, los demás estaban también ablando de sus cosas.
−Ya estamos aquí.
Lys sonrió a su sobrina. −¿Has comprado todo?
−Si tía, lo tengo todo.
−Bien. ¿Quieres un batido? Están muy buenos.
−Gracias. −Hermione se sentó al lado de su tía. −¿Qué tal vosotros?
−Hemos hablado de muchas cosas. −Dijo Sirius. −Tu tía es una mujer muy interesante.
La leona sonrió. −Y lo es, ha viajado por todo el mundo.
Lys sonrió a su sobrina. −Algún día tu también podrás hacerlo, es gracias a mi trabajo.
−Ya Hermione me ha dicho que construyes edificios. -Le dijo Draco.
−Mas que construirlos, me dedico a dibujarlos, matemáticas y cosas así. −Lys sonrió al novio de su sobrina. −Me han dicho que vives en una gran mansión antigua.
Draco sonrió. −Algún día te llevare a que la conozcas, seguro que sacas ideas para algún nuevo edificio.
−Seguro. −Y le sonrió. −Voy a pasar mucho tiempo en Londres, me he mudado y voy a abrir mi propio estudio, ya me he cansado de viajar por el mundo.
Hermione al escuchar eso, sonrió a su tía. −Eso es genial ¿Por qué no me habías dicho nada?
−Era una sorpresa, quería que lo supieras cuando encontrara el lugar adecuado para poner mi estudio y ya lo he encontrado. −Lys sonrió a su sobrina, y miro el reloj. −Nos tenemos que ir ya, si no tus padres me reñirán.
La leona se termino su batido y se puso de pie.
−Nos vemos mañana. −Dijo Draco.
−Mañana. −Y miro a Sirius. −Gracias por el batido, estaba muy rico.
−De nada, nos vemos mañana en la estación. -El hombre miro a Lys. −Espero que vengas mañana.
La mujer le sonrió. −Mañana nos vemos y luego te enseñare el estudio, así podrás venir cuando quieras.
Sirius la miro encantado. −Es una idea estupenda.
−Son peores que nosotros. −Susurro la leona a su novio.
Draco la miro y se rio. −La verdad es que si.
Hermione recogió sus cosas y cogió la mano de su tía, para llevársela, pero no parecía que se quisiera mover. −Lys, Sirius no va a desaparecer, mañana ya lo veras en la estación, además luego tenéis todo el día para estar juntos.
−Vale, vale ya voy, pero no me arrastres, que me vas a hacer el brazo más largo. −Lys cogió parte de las cosas que su sobrina había comprado y se fueron.
−Te ha dado fuerte. −Dijo Remus sonriendo a su amigo.
−Es una mujer encantadora. −Dijo Sirius, y miro a todos. −Recoged vuestras cosas, que nos vamos.
−Tío Sirius nos vemos mañana. −Dijo Draco, sonriendo a su tío.
−Hasta mañana.
Cuando terminaron de recoger sus cosas, cada uno volvió a su casa.
Al día siguiente, estaban esperando a que llegara alguien y no tardo mucho en aparecer Sirius con Harry y los demás.
−Buenos días. −Dijo Hermione abrazando a Sirius.
−Buenos días. −Y le dio un beso en la cabeza.
La leona abrazo a Remus y a Dora.− Ahora que estáis aquí, yo ya me voy.
−Cuídate mucho. −Dijo Jane sonriendo a su hija.
−Mucho. −La leona beso y abrazo a sus padres y su tía y entro en la estación mágica, subiendo al tren se fue a buscar un compartimento.
Llevaba un rato allí mirando como los demás alumnos se iban despidiendo de sus padres, cuando la puerta se abrió y apareció Luna.
−¿Puedo pasar?
La leona le sonrió. −Claro que si tonta, ¿Por qué esa pregunta?
−Por lo que paso antes de verano.
Hermione se levanto y la abrazo. −No es tu culpa, nunca te he culpado, solo a Potter y a los Weasley que siempre hacen lo mismo. −Y le sonrió. −Tú y Neville no tenéis la culpa de nada.
La águila le sonrió y se sentó a su lado.
−¿Qué has hecho este verano?
−Hemos ido a Irlanda en busca de criaturas mágicas. −Luna sonriendo saco un pequeño paquete y se lo entrego.
La leona lo abrió y vio que era un llavero de un trébol de cuatro hojas.
−Me encanta es hermoso.
Luna al escuchar a su amiga que le había gustado el regalo que le había traído le sonrió.
Tocaron a la puerta, y se abrió, aparecieron Draco, Theo, Blaise y Pansy.
−Buenos días. −El príncipe se sentó a su lado y le dio un beso. −Ya he visto a mi tío muy contento con tu tía.
−Esos dos antes de que termine el año escolar se casan. −Dijo Blaise.
−Yo digo en navidades. −Dijo Theo.
−¿Apostamos? -Les pregunto Pansy.
La leona sonrió. −¿Por qué no? Es una puesta sana.
−¿Qué apostamos? −Pregunto Luna.
−¿Tu también? −Le pregunto Hermione mirándola.
−Sí. −La águila asintió sonriendo.
La leona se levanto y busco un pergamino y una pluma, y se volvió a sentar. −¿Qué apostamos?
−Nada de dinero. −Dijo Blaise. −Una cena, quien se aleje más de la fecha dicha, tendrá que cocinar para todos, sin ayuda de elfos ni de nadie más, y nada de a restaurantes para que traigan la comida.
Hermione sonrió. −Me gusta. −Cuando lo tuvo apuntado miro a Pansy. −¿Qué fecha dices?
−El 14 de febrero. −Dijo la chica sonriendo.
−San Valentín, una buena fecha. −Dijo la leona y lo apunto.
−Yo digo el 27 de diciembre. −Dijo Theo.
−¿27 de diciembre? −Pregunto Luna mirándolo.
El slytherin le sonrió. −Si mucha gente se casa en esas fechas para aprovechar pasar la fiesta de año nuevo fuera.