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Marte — capítulo 8
−Bien, nos vemos luego en clase. -Mirándola una última vez se fue.
−Como que te iba a dejar de lado muy rápido, ¿verdad? −Pregunto Fay mirándola. −Yo creo que no, además recuerda que las parejas son para todo el año.
Hermione mirándolas un momento se fue a su mesa.
Seis meses más tarde, la gente ya se había acostumbrado a su nueva vida y todos estaban muy contentos.
Esa mañana el consejo había llamado a James en una reunión urgente.
−Tenéis que bajar a la tierra. -Le dijeron nada más entrar.
−¿Por qué? -Les pregunto.
−Creemos que las cosas pueden haberse tranquilizado, y podéis traer cosas que necesitamos.
−Creía que teníamos comida y agua suficiente para no tener que volver.
−Y lo tenemos. −Dijo un consejero. −Pero nunca va mal tener más.
−¿Qué queréis que traiga?
−Maggy esta ocupándose de hacer una lista, también está preparando una de las naves para que traigáis más agua dulce, salada, mas semillas y animales, pero Maggy te dará una extensa lista, los duendes te darán dinero muggle, que ya no se usa.
−¿Cuándo tengo que ir?
−Escoge tu equipo, y nos gustaría que en una semana salieras.
−James. −El antiguo ministro inglés lo miro. −Se que no quieres bajar, nadie quiere que lo hagas, y es verdad que estamos bien, tenemos este gran planeta para nosotros solos, pero queremos que sea mejor, y solo encontraremos lo que necesitamos en la tierra
−Lo sé. −James los miro y salió del ministerio, iba por la calle paseando, no quería volver a la tierra, le gustaba su vida, era una vida tranquila, los ciudadanos estaban tranquilos y relajados, no les había costado mucho acostumbrarse a su nueva vida, y ahora le decían que tenía que volver a ir.
Charlus que iba paseando con sus amigos al ver a su hijo distraído se preocupo y lo paro.
−James.
El auror al ver que lo habían parado frunció el ceño hasta que vio que era su padre.
−Papa.
−¿Hijo que te pasa? ¿Les ha pasado algo a Lily o a los niños?
−No papa, no es eso, el consejo quiere que baje a la tierra.
Ante eso todos lo miraron.
−¿Para qué quieren que bajes? −Le pregunto Orión.
−Tío quieren que traiga cosas, comida, agua.
−Si son esas cosas son importantes, siempre va bien tenerlas, además nuestros cultivos aun no han sido recogidos.
−Lo se tío, pero no quería bajar, aquí estoy muy bien.
−Lo sé James, pero es importante, así que lo tendrás que hacer.
−Si tío. −Y miro a su padre. −Tengo que ir a hablar con Sirius y Remus.
−Ves, nosotros seguiremos paseando.
−Si papa.
James se despidió de los mayores y se fue a ver a sus amigos, como a él, a ellos tampoco les hizo mucha ilusión tener que bajar a la tierra.
Una semana más tarde, la nave ya estaba preparada para salir, cuando se acercaron Harry, Draco, Ginny y Hermione.
−Chicos.
−Nosotros también queremos ir. −Dijo su hijo.
James los miro. −No vamos a jugar, vamos a buscar cosas que necesitamos.
−Lo sabemos. -Le dijo Draco. −Pero queremos ir, ahora estamos de vacaciones.
−Vamos a llevarlo con nosotros. −Dijo Sirius saliendo de la nave.
−¿Tío Sirius? −Pregunto el slytherin.
Black le sonrió y miro a su amigo. −Maggy ha preparado bien la nave, tenemos una chimenea dentro, si hubiera problemas, podemos enviarlos de regreso, así que todo irá bien.
−Está bien. −Dijo James mirando a los chicos. −Pero tenéis que hacer todo lo que nosotros os digamos y antes de salir, se avisara a vuestros padres, no quiero que llegue la noche y se asusten al no teneros en casa.
−Bien. −Dijo Hermione sonriendo.
Un rato más tarde la nave con el permiso de Maggy y los padres de los chicos salía de Marte hacia la tierra.
−¿Tenemos que traer muchas cosas? −Pregunto Ginny.
−Muchas cosas. −James les sonrió. −Cuando lleguemos nuestra primera visita será la Antártida, allí encontraremos todo el agua salada que queramos.
−Está congelada. −Dijo Hermione.
−Por eso. −Dijo el auror. −Nadie nos dirá nada, y encima con el calentamiento global de los muggles, cuando todo aquello se derrita, no saldrán nadando.
Al escuchar eso todos se rieron.
La semana paso volando y pronto estuvieron encima de grandes glaciales.
−En grupo de 3 saldremos y cogeremos los más grandes que encontréis. -Les dijo James. −Solo hay que reducirlos y ya cuando volvamos los volveremos a hacer grandes. −Y miro a Hermione y Ginny. −Vosotras os quedáis aquí, comprobareis que los muggles no se acerquen y si se acaran nos avisáis.
−Lo haremos.
−Ahora iros a poner la ropa de abrigo, allí fuera hace mucho frío, y coger las escobas, quiero terminar con esta parte hoy mismo, así que vamos.
Todos se fueron a ponerse la ropa de abrigo y salían, mientras Ginny y Hermione se sentaban en la sala de control y comprobaban los monitores.
−¿Crees que vendrán los muggles? -Le pregunto Ginny.
−No tienen por qué venir, tenemos los escudos de invisibilidad y no hemos llamado la atención.
−Eso espero, porque necesitamos cosas, y ellos no los utilizan.
−La verdad es que no. −Y le sonrió.
Unas horas más tarde, ya tenían una gran cantidad de glaciales desde grandes hasta pequeños, con cientos de miles, incluso millones de litros de agua congelada.
James sonrió. −Ahora nos iremos a dar un baño caliente, hemos pasado demasiado tiempo fuera. −Y miro a Hermione. −Quiero que busques grandes lagos de agua dulce, cuando se haga de noche los iremos a buscar, no queremos que nos descubran llevándonos el agua.
−Bien.
Hermione puso la nave en marcha, y los llevo a un gran lago, con los aparatos que Maggy les había dado, era fácil localizar lo que buscaban.
−Hermione. −Dijo James un rato después, se había bañado con agua ardiendo, y se había tomado varios te, con la calefacción de la nave, el frío ya se le había pasado. −¿Has encontrado algo?
−Sí, el lago superior, entre Canadá y Estados Unidos, es muy grande, si nos ponemos en medio no será difícil conseguir el agua.
−Bien. −Y miro el reloj. −Quedan un par de horas para que se haga de noche, cuando el sol se oculte, bajaremos.
−¿Cómo lo haremos? −Pregunto Ginny.
−Con las varitas congelaremos una gran superficie la reduciremos y la meteremos en la nave, luego iremos a otro lago, en total a 5 nos han pedido más de un millón de litros de agua dulce, y necesitaremos gran cantidad.
−¿Pero que no tenemos ya el lago negro? Allí hay mucha agua.
James la miro. −Sí que tenemos el lago negro, y aunque somos pocos necesitamos esa agua no solo para nosotros, sino también para los animales acuáticos que buscaremos.
La pelirroja asintió y miro a su amiga.
−Para conseguir todo el agua que necesitamos, no tenemos que ir muy lejos. −Dijo Hermione y miro a James. −Está el lago hurón no queda muy lejos, y esta misma noche, cuando terminemos con este, podemos ir a buscar el otro.
−Bien. ¿Alguno más en esta zona?
−El gran lago del oso. -Le dijo. −Si conseguimos agua de aquí, no tendremos que ir a otro lado, estos tres son muy grandes, los otros están en África o en Rusia.
James les sonrió.
Cuando el sol se ocultó, reunió al equipo.
−Hemos encontrado tres grandes lagos aquí entre Canadá y Estados unidos, necesitamos más de 1 millón de litros de agua, así que quiero que salgáis y con las varitas hagáis un cuadrado que hará que se congele, cuando lo tengáis lo reducís, y los traéis. −Y miro a su equipo. −Todos estamos cansados, pero cuando terminemos esta parte, nos podremos ir a dormir, mañana cuando todos estemos descansados, seguiremos con la otra parte del plan, ahora todos fuera a buscar esa agua que tanto necesitamos.
Todos asintieron y se fueron a buscar el agua, unas horas más tarde y muy cansados al haber trabajado tantas horas, se fueron a dormir, casi 10 horas después se despertaron.
−Buenas tardes chicos. −Dijo James que había descansado y estaba fresco. −Ahora iremos a buscar árboles y plantas, el mayor bosque es el del Amazonas así que iremos, también aprovecharemos que estamos allí para terminar de coger el agua, es mejor que nos sobre que nos falte. −Y miro a Hermione y Ginny. -Vosotras iréis allí, es sencillo, con varita en mano empezareis a caminar, y las varitas harán su trabajo, cuando tengáis una sección de un kilometro, lo reducirán desde el cielo e iremos a buscar otra parte, solo se reducirán arboles y plantas nada de animales.
−¿Y se verá el lugar que hemos escogido?
−No, nosotros nos llevaremos el original y aquí se quedara una copia. −Y los miro. −Podríamos nosotros coger la copia, pero necesitamos arboles nuevos. −Miro a su amigo. −Sirius acompañaras a las chicas, nosotros iremos a otra zona del bosque y haremos igual, los demás buscaran el agua, Harry y Draco os quedareis controlando que no se acerquen muggles.
−Lo haremos. −Dijo Harry, aunque él prefería salir a buscar las cosas, haría caso a su padre y vigilaría que ningún muggle se acercara.
No mucho tiempo después, Hermione, Ginny y Sirius bajaron de la nave.
−Podemos empezar por aquí. -Les dijo Ginny mirando los grandes árboles.
Sirius comprobó que los arboles estuvieran sanos les sonrió. -Estos árboles irán bien, así que vamos a empezar, yo no estaré muy lejos.
Las chicas asintieron, y con varita en mano una se fue a hacia arriba y otra hacia la derecha y con las varitas, fueron haciendo un cuadrado, dos horas más tarde se volvían a reunir.
−Me toca. −Dijo Sirius que con su escoba se fue volando y lo redujo, cuando tuvo el bosque en su mano, una copia exacta apareció.
−Volvamos a la nave. −Dijo Hermione.
Ginny saco su escoba se subió en ella y Hermione se subió detrás de ella y no tardaron mucho en llegar.
−Muy bien hecho, ya tenemos dos partes. −Dijo James sonriéndoles.
−¿Ya tenemos el agua?