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Historia 180614 — capítulo 8
Ginny no entendía como había pasado años de vida sin Harry.
Sin los abrazos, los besos, las mordidas, las lamidas, las risas, las cosquillas y la complicidad. Y sin el sexo.
Arriba, abajo, adelante y atrás, rozando su parte más sensible contra Harry, mientras lo sentía en su interior. El ojiverde estaba contra el respaldo de la reposera de madera y Ginny, en todo el sentido de la palabra, lo montaba con la destreza que había adquirido en el último par de años.
-Gin- los gemidos roncos de Harry le erizaban la piel, ya quisieran las reporteras de las revistas poder fotografiarlo en este momento, desnudo, sudado, con la mandíbula apretada.
El calor se vientre explotó, arrasando con todo a su paso, volando el mundo y llevándose a Harry en el camino.
-Esto de la luna de miel me agrada- murmuró, mordisqueándole detrás de su oreja.
La casa, perteneciente a los abuelos de Harry, había sido restaurada para la luna de miel. Una finca al sur de italia, donde el vino era delicioso, el agua estaba tibia durante la noche para nadar y estaba repleta de rincones donde hacer sus cositas de adultos.
Y no había ojos curiosos ni interrupciones, la limpieza y la comida era obra de elfos domésticos pertenecientes a la familia Potter desde antes del nacimiento de Harry, Hermione al enterarse había exigido la liberación de las criaturas, pero cuando él se las ofreció, los elfos se negaron a marcharse y solo se dedicaron con esmero a malcriar a sus nuevos y amables amos.
-Estoy tan sudada que da asco- se quejó, sentía la piel pegajosa por el calor y el sudor, se quitó la parte de arriba del traje de baño, lo único que le quedaba de ropa, ante la mirada esmeralda, atenta y devoradora, camino hasta el filo del lago que pertenecía a la propiedad y se metió al agua tibia. -¿Cuánto tiempo nos quedaremos?- preguntó.
-Todo el tiempo que quieras, tus deseos son ordenes- no paso mucho tiempo para que él se le sumara ajuguetear en el agua. -¿sabes pelirroja? creo que aún me quedan energías.
-¿Es una especie de insinuación?- Ginny se acercó a besarlo.
-¿Insinuación? diría que es bastante directa la idea. Sujétese, señora Potter- rió y lo rodeó con brazos y piernas, mientras él aparecía en la habitación matrimonial.
Las sábanas se pegaron a su piel húmeda, mientras las manos indiscretas de Harry recorrían todas sus curvas y secretos. Desde hace poco más de dos semanas era su mujer y él se tomaba muy apecho el hecho de que era suya, que podía poseerla y reclamarla de nuevo una y otra vez.
Arqueó su espalda, mientras sus ojos captaron la tentación que la distrajo.
-Amo a estos elfos- sobre la fina mesita de noche, descansaban las fresas con chocolate que eran su perdición. -toma una, ¿cómo puede ser algo tan delicioso?- dejo que el chocolate se fundiera en su boca, mientras Harry la besaba.
-Se me antoja algo más delicioso aún.
-No creo que haya algo mas delicioso.
-¿Tú crees? Apuesto lo que tú quieras- y mientras la pelirroja se mordía el labio, manchado con chocolate, Harry besaba en línea recta, descendiendo por su vientre...
Y el mundo volvió a volarse.
Capitulo dedicado a Irsl2992 y Bell Black por la palabra Chocolate, WendelinLaHechicera por Juguetear y Afrodita18 por Sexo.