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Historias de la tercera generación — capítulo 6
La muchacha había heredado el nombre de la mejor madre que había en el mundo, al menos eso era lo que le dijo su padre cuando ella le preguntó cuando tan solo tenía tres años. Percy Weasley estaba demasiado agradecido a su madre como para no ponerle su nombre a su hija mayor. Aunque pasasen los años, Percy no iba a poder perdonarse haber dejado a su familia de lado en aquellos tiempos de guerra, una guerra que le arrebató a uno de sus hermanos. Y encima, la chica era una viva imagen de él en cuestión de estudios, aunque no en carácter.
Molly no sabía llevarse mal con nadie, ni siquiera con su hermana Lucy aunque la sacara de quicio. La mayoría la describía con tres palabras: alegre, feliz...y predecible. A decir verdad, esa última palabra no le gustaba, pero sabía que era verdad, por mucho que le pesara. Era como un libro abierto, ni siquiera sorprendió a nadie cuando la enviaron a Ravenclaw el día de su selección, la verdad era que la única sorprendida de ir a la casa de las águilas fue ella, que había deseado con todas sus fuerzas ir a la casa de los leones igual que lo había hecho el resto de su familia, incluido su padre. En poco tiempo supo que el Sombrero Seleccionador no se había equivocado para nada, aquella casa era perfecta para ella, aunque en ella no estaban muchos miembros de su familia. Molly pronto logró hacer amistad con muchos compañeros de casa. Su hermana Lucy fue la que sorprendió a todos al ser seleccionada para Slytherin, aunque Molly lo aceptó desde el primer momento y no le extrañó para nada. A Lucy le encantaba llevar la contraria en todo...sobretodo si molestaba a su padre, pero Molly sabía que aquello no lo había hecho adrede, el que decidía la casa era el Sombrero seleccionador. -¿De verdad quieres ir a estudiar a Francia?- le preguntó su padre por décima vez aquella mañana.-Papá, ya te lo he dicho, quiero ir a Francia a estudiar con Dominique. No lo preguntes más, por favor, ya he tomado una decisión y no me echaré hacia atrás.-Pero Molly, Francia está lejos...-Tengo dieciocho años, se cuidarme sola y estaré con Dominique. Además, así podré mejorar mi francés y aprender más de Francia. Si hubieras tenido la oportunidad cuando eras joven, ¿no hubieras ido tambien a Francia?Su padre asintió y se levantó de la silla, le estaba resultando muy duro asumir que su hija mayor se mudase a Francia. Pero la verdad era que Molly no solo se iba a Francia para estudiar...sino también para estar con un chico al que había conocido hacia ya casi un año en Hogwarts. Había sido al principio de su último año, y era ni más ni menos que Donovan Gletcher, un chico de Huffelpuff que le había presentado su prima Roxanne. No sabía como su prima había sabido que se llevaría tan bien con aquel chico.Molly jamás había pensado que se iría a otropaís por amor...pero Donovan era increíble. La que la había convencido de que fuese con él era su hermana. Por primera vez siguió su consejo...y no se equivocó para nada. En ocasiones había que guiarte por lo que decía el corazón y no la razón...