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Historia 181965 — capítulo 25
Pasaron los días y las personas ya estaban más que inquietas por saber cual seria la segunda prueba. Hermione y Harry estaban apunto de tomar la cena en el gran comedor cuando Ron se acercó corriendo a ellos. --Por fin le saque a Fred la información para saber en donde están las cocinas.—decía Ron emocionado.—así que antes de venir fui a ver un poco y no saben lo que me encontré. --¿Qué te encontraste?—pregunto Harry. --ya lo verán, solo síganme, pero rápido que vamos a comer ahí—dijo Ron. Harry y Hermione corrieron siguiendo a Ron, Hermione se quejaba pero la curiosidad podía mas con ella. Se pusieron delante de un enorme cuadro de un frutero, Ron le aconsejo a Hermione que le hiciera cosquillas a la pera verde que se encontraba ahí, cuando Hermione estiró su mano a el cuadro empezó a hacer lo que Ron le había dicho mientras que la fruta soltaba pequeñas risitas y se retorcía, y de pronto se convirtió en un gran pomo verde. Ron lo accionó, abrió la puerta y empujó a Harry y Hermione por la espalda obligándolos a entrar. Dieron un vistazo rápido al lugar, era una sala enorme y con el techo muy alto, tan grande como el gran comedor sólo con la exención que en ese lugar estaban ollas y sartenes colgadas por todas las paredes y una gran chimenea de ladrillo en el fondo. Hermione y Harry vieron a un elfo que se encontraba sentado a un lado de la chimenea. --¡Es el elfo que tomo tu varita en el mundial, Harry—dijo Ron.—creí que tenían que venir a verlo. --Hola, ¿Cómo te llamas?—pregunto Hermione acercándose al elfo--¿me escuchas? El elfo no contesto. --¿Winky? Así te llamas cierto -hablo Harry. --creo que no quiere hablar—dijo Ron. --¡A Winky le han dado la prenda!—soltó de pronto el elfo.—mi amo me ha liberado. Winky chillaba tan fuerte que resonaba en todo el lugar. --¡oh, Dios!—dijo Hermione.—no llores Winky, no llores por favor… Pero pareciera como si a la elfina le dijeran todo lo contrario ya que lloro aún con más fuerza. --¿Les apetecería algo de comer?—pregunto un pequeño elfo a los chicos. --¡Claro!—contestó Ron inmediatamente. Al instante, unos diez elfos se acercaron con platillos de todo tipo y con postres. --¡Que buen servicio!—dijo Ron sonriendo, mientras tomaba una gran rebanada de pastel de chocolate. Hermione fulmina a Ron con la mirada, pero en cambio los elfos parecían que estaban más que encantados de servirles.Harry y pudo notar que más de un elfo le miraba con desprecio a Winky, como si esta fuera la más grande pecadora sólo por ser libre. --¿Cómo llegaste aquí? -pregunto Harry curiosos. --Dobby le mencionó a Winky que el profesor Dumbledore podría ayudarme.—dijo la Winky.—Winky no quiere trabajar aquí, Winky quiere volver con su amo. --¿Dobby?—pregunto Hermione. --Dobby, le sirve a los Malfoy—chillo Winky.—Los Malfoy son los amos de Dobby… aún que Dobby es un elfo malo señor, Dobby le tiene miedo a sus amos, pero es que Dobby es un elfo malo señor…--Winky respiro muy peofundo--¡Pobre señor Crouch!, ¿Cómo se las arreglará sin Winky? He cuidado de los Crouch toda mi vida, y mi madre lo hizo antes que yo, y mi abuela antes que ella…¿Qué dirían si supieran que me han liberado? --Winky—hablo Hermione. -el señor Crouch puede arreglárselas sin ti. Lo hemos visto. --¿usted ha vista a mi amo?—pregunto Winky. --sí—contestó Hermione.—él y el señor Bagman son jueces en el torneo. --¡el señor Bagman es un mago malo! A mi amo no le gusta. --¿Bagman malo?—dijo Harry. --¡Mi amo le contó le contó a Winky algunas cosas! Pero Winky no lo dice, Winky aún guarda secretos…--chillo Winky más fuerte—Mi amo me necesita, pobre amo, no tiene a Winky para que lo ayude. Fue imposible sacarle a Winky otra palabra sensata, así que los chicos sólo se destinaban a comer en silencio oyendo los horribles chillidos de Winky que cada vez se oían más fuerte, Hermione la miraba con pena, mientras que Harry y ron hacían todo lo posible para no oírla concentrándose más en la comida que en el pobre elfo que lloraba desesperadamente enfrente de la chimenea. Cuando los chicos acabaron de comer se dispusieron a ir a la salida de las cocinas, pero un montón de elfos los perseguía ofreciéndoles múltiples postres, que por supuesto Ron y Harry no pudieron negar. Mientras que los chicos se llenaban las bolsas de su túnica con empanadas y dulces, Hermione los miraba con desaprobación. A la mañana siguiente la profesora McGonagall tenía a sus alumnos enfrente de ella, desde los de cuarto curso hasta los de ultimo. --se acerca el baile de navidad: constituye en una parte al torneo de los tres magos, así que es nuestra oportunidad de relacionarnos con los colegios extranjeros. Al baile sólo pueden asistir alumnos de cuarto en adelante, pero si desean invitar uno de un curso menor esta bien… Varios cuchicheos se oyeron entre las chicas, risas nerviosas y uno que otro comentarios de chicos. --será obligatorio túnica de gala—mencionó la profesora.—el baile comenzará a las ocho y terminara a la media noche, tendrá lugar en el gran comedor. No espero un mal comportamiento que nos deje mal delante de otras casas o delante de los colegios extranjeros, les pido que se comporten. En una cuestión de segundos la campana sonó, los estudiantes de Gryffindor salieron como siempre tan alborotados como siempre hacia el gran comedor. Al parecer la noticia del baile ya había sido informada a todos, pues las chicas formaban grupitos y miraban a uno que otro chico que pasaba por delante de ellas, mientras que los alumnos que estaban en un curso menor a cuarto año se juntaban con los mayores para ver si alguno tenía suerte de ser invitado. Cuando los días pasaron más gente se veía ilusionada por el baile, la mayoría paseaban con sus amigos presumiendo cual seria su pareja y uno que otro aún mirando de reojo a un chico o chica con la que deseaban ir, o simple, ente discutiendo el hermoso vestido que las chicas estrenarán el día del baile.La verdad es que nunca se había visto tanto entusiasmo de los alumnos por pasar las vacaciones de Navidad en Hogwarts, pero ahora era tan sorprendente el numero de personas que se había apuntado para pasar sus navidades en el castillo. A Harry le divertía un poco la situación, pues varias chicas al ver que el azabache no se animaba a pedirles cita ellas decidieron tomar la iniciativa. Una chica de tercer año de Hufflepuff con el cabello rizado se acercó a Harry a pedirle ser su cita, Harry de la manera mas amable le respondió con una negativa, dejando a la chica un poco dolida y muy avergonzada, no obstante dos chicas más de quinto año se acercaron a la hora de la cena a Potter esperanzadas de poder ir con él, pero al igual que con la chica de Hufflepuff, Harry se volvió a negar. --No entiendo con quien vas a ir.—solto Ron mirando a su amigo.—las chicas se van a cansar de pedírtelo. --No me importa.—río Harry.—si se los pidiera de nuevo ninguna se negaría. --pero en serio, ¿Con quien irás?—pregunto Ron.--¿Tienes a alguien en mente? Harry no contesto la pregunta de Ron, solo se dispuso a sonreír y tomar un trozo de pastel de calabaza. Harry si había estado pensando cual seria su pareja del baile, más de una vez se imagino a él y a Cho bailando en el centro de todos pero… ¿Realmente quería ir con Cho? Era linda, claro que era linda, pero era un poco irritante, tal vez sea esa la palabra correcta, en su cita había sido un poco celosa y se veía que solamente se disponía hablar de Cedric.Por alguna razón Harry no quería ir con cualquier chica, quería a alguien especial sólo por esa noche, pero quería a alguien con quien pudiera platicar, hablar un poco de quidditch he intercambiar un poco de ideas respecto a los equipos, quería que su chica fuera espontánea, que fuera linda ¿Por qué no?, graciosa, divertida, natural, ¿Acaso es mucho pedir?, una chica que le hiciera olvidar lo que había pasado en las vacaciones, una chica con la que pudiera olvidar todo lo ocurrido, solo por una noche. Pero… ¿en donde encontraría todos esos requisitos?La mirada de Harry fue a parar a la persona que estaba a punto de salir del gran comedor, su larga cabellera pelirroja se movía al mismo compás que ella, pero… ¿Vale la pena invitar a esa pelirroja al baile?