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Historia 183214 — capítulo 24

Cass bajo las escaleras de la sala común de Gryffindor con mucha flojera, se tambaleaba y apenas podía abrir los ojos, también, no tenía muchas ganas de ir al baile, pero ya era una obligación porque Harry era un campeón.

-¡Despierta Cass!- grito Hermione- tienes regalos.

  • Su mirada se enfocó en los tres regalos envueltos.

Abrió el primero, era uno pequeño, tenía una letra peculiar, aparte de que era una caja blanca, la abrió y dejo ver un collar, era un collar muy hermoso, tenía una pequeña bola con una flor de Lily dentro, era pequeña, y de pronto vio que el color se tornó rojo, no sabía porque, pero era muy bonito.

-¿Harry?

-¿Qué pasa Cass?- el sonrió, aún seguía en piyama.

-¿Me podrías poner este collar?- pregunto ella con toda la confianza del mundo.   

-Esta hermoso- dijo el- bien me tengo que preparar para clases.

Ya en el comedor, Cass se sentó junto a su pareja y sus amigos.

-Hermione -exclamó de repente Ron, sorprendido-, tus dientes...

-¿Qué les pasa?

-Bueno, que son diferentes... Lo acabo de notar.

-Claro que lo son. ¿Esperabas que siguiera con los colmillos que me puso Malfoy?

-Están súper bonitos- dijo Cass, ella se había dado cuenta de algo, el trio dorado cambiaba con rapidez, suponía que era por el tiempo que no los vio, Harry se ponía cada vez más apuesto, Ron se volvía mucho más maduro y Hermione se estaba poniendo cada vez más hermosa, era tan diferente.

-No, lo que quiero decir es que son diferentes de cómo eran antes de la

Maldición de Malfoy. Están rectos y... de tamaño normal.-Hermione les dirigió de repente una sonrisa maliciosa, y Harry también se dio cuenta: aquélla era una sonrisa muy distinta de la de antes.

-Bueno... cuando fui a que me los encogiera la señora Pomfrey, me puso Delante un espejo y me pidió que dijera «ya» cuando hubieran vuelto a su Tamaño anterior -explicó-, y simplemente la dejé que siguiera un poco.

-Ya es hora de ir a clases- y era cierto, casi todos en el gran salón se habían ido.

Durante la última clase, Cass se escapó, tenía que arreglarse rápido y afortunadamente se encontró a Hermione también.

-¿Ya tienes todo preparado?- pregunto Cass.

-Sí, me escape a Hogsmade para comprar el vestido.

-¿No les avisaron a tus padres?- pregunto extrañada.

-Sí, pero andamos con dificultades de dinero, ya sabes, la moneda mágica es más cara que el euro- Cass no comprendía tanto las cosas muggles pero igual, había visto varios artefactos, que eran maravillosos.

-¿y tú vestido?- pregunto, ella lo mostro, era rojo con blanco, largo y sin mangas, lo que era muy atrevido para todos.

-Combina con tu cabello, es muy bonito- le sonrió Hermione.

Más tarde la sala común tenía un aspecto muy extraño, llena de gente vestida de diferentes colores en lugar del  gris y negro. Parvati aguardaba a Ron al pie de la escalera. Estaba realmente muy guapa, con su túnica de un rosa impactante, el pelo negro en una larga trenza entrelazada con oro y unas pulseras también de oro que le brillaban en las muñecas. Harry visualizo una pelirroja, se veía muy hermosa, sus facciones leves, se habían endurecido un poco con el traje y el peinado, la hacían ver más mayor pero al mismo tiempo infantil.

-Estás... hermosa-dijo algo impresionado

-Gracias -respondió ella

-Bien-contestó Ron, mirando a su alrededor-. ¿Dónde está Hermione?

Parvati se encogió de hombros y Cass le dijo a Harry:

-¿Quieres que bajemos?

-Vale -aceptó Harry, Fred le guiñó un ojo a Harry cuando éste pasó a su lado para salir por el hueco del retrato. También el vestíbulo estaba abarrotado de estudiantes  en espera de que dieran las ocho en punto, hora a la que se abrirían las puertas del Gran Comedor. Los que habían quedado con parejas pertenecientes a diferentes casas las buscaban entre la multitud.

-¡Oh, no...!-exclamo Ron

Se inclinó un poco para ocultarse detrás de Harry porque pasaba por allí Fleur Delacour, imponente con su túnica de satén gris plateado y acompañada por Roger Davies, el capitán del equipo de quidditch de Ravenclaw. Cuando pasaron, Ron volvió a enderezarse y a mirar por encima de las cabezas de la multitud.

-¿Dónde estará Hermione?-repitió.

Llegaron unos cuantos de Slytherin subiendo la escalera desde su sala común, que era una de las mazmorras. Malfoy iba al frente. Llevaba una túnica negra de terciopelo con cuello alzado, y Harry pensó que le daba aspecto de cura. De su brazo iba Pansy Parkinson, con una túnica de color rosa pálido con muchos volantes. Tanto Crabbe como Goyle iban de verde: parecían cantos rodados cubiertos de musgo, y, como Harry se alegró de comprobar, ninguno de ellos había logrado encontrar pareja, Cass trato de buscar Sebastian pero no lo logro, Laurent iba con Michelle.

En ese momento los llamó la voz de la profesora McGonagall:

-¡Los campeones por aquí, por favor!

Ella y Harry se despidieron de Ron y Parvati, y avanzaron. Sin dejar de hablar, la multitud se apartó para dejarlos pasar.

Primero se acomodaron Fleur Delacour y Roger Davies, después Cedric Diggory, a este Cass le sonrió, él iba con Cho Chang, de Ravenclaw, después estaban ellos y por último y en donde todos tenían la mirada enfocada, Victor Krum y ¡Hermione! Con su hermoso vestido azul.

Empezó la música, Snape y Alessandra, que tímidos no se atrevieron a bailar, veían a los campeones hacerlos, Snape enfoco su mirada en Harry y Cass, parecía el vivo retrato de James y Lily Potter, a algunos les agarro la nostalgia.

-Tranquilo Harry- le susurro Cass, ya que Harry estaba dando pasos muy torpes.-Suave, siente la música.

El baile siguió con la banda, todos se divertía, Cass se quedó un rato más con Harry, lo estaba disfrutando mucho, pero más al rato el trio se dispersó.

-Lamento lo de Ron y Hermione- dijo Harry despidiéndola.

-Está bien, tengo que irme- anuncio Cass y le dio un abraso a Harry.

Cass se apresuró a ir a su habitación, tenía algo importante que hacer.

Sebastian estaba en la Sala común de Slytherin, miraba el fuego de la chimenea, nadie se había acordado de su cumpleaños, solo Dumbledore y su tío, al igual que Alessandra, ella le había dado una bolsa de ranas de chocolate.

Cass entro por la puerta de la sala común, a Sebastian se le hizo extraño.

-¿Cómo entraste?- pregunto él.

-Bueno, tengo un hermano en Slytherin- contesto ella sonriendo.-¿Creíste que lo iba a olvidar? Eres mi mejor amigo.

El trato de esconder la sonrisa enorme, pero no se pudo resistir, abrió la caja y sonrió, saco un collar plateado de las Reliquias de la muerte.

-¿Es broma?- respondió- Esto es genial.

  • Si bueno, Louis me ayudó mucho y como sé que es tu cuento favorito, pensé en regalártelo- tomo una pausa-Escucha, sé que me equivoque, sé que cometí un gran error, pero, no quiero perder a mi mejor amigo, ¿podrías perdonarme?

La música sonaba muy fuerte, era una canción lenta, Sebastian le estrecho la mano y ambas se entrelazaron para después bailar.

-¿Eso es un sí?

-Claro- la abraso.