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Historia 183214 — capítulo 7

-¡Levántate! ¡Levántate!- gritaba Draco Malfoy para despertar a Cass.

-¿No estás un poco grandecito como para estos juegos? Ya tienes once años.- dijo Cass adormilada y fastidiada.

-¿No recuerdas que día es hoy?- la respuesta fue obvia ya que Cass se levantó inmediato.

-¡Fuera de mi cuarto! Tengo que arreglarme- ordeno ella y su hermano salió corriendo sacándole la lengua.

Hace mucho que había preparado la ropa para ese día, era tan pero especial que ni siquiera se dio cuenta como volaban los días, ni las horas.

El agua tibia le daba escalofríos, recordaba las quemaduras y todavía cuando se acercaba a ella, sentía la piel sensible, respiro hondo y cambio el agua tibia por la fría, así se sentía más a gusto.

El vestido era floreado y azul cielo, tenía unos hermosos zapatos negros y no hizo falta peinarse el cabello, suelto lo tenía hermoso, amaba su cabello, su hermoso cabello rojo, siempre había tenido la duda de quien lo había heredado pero le agradecía cada día de su vida porque para ella eso es lo que la hacía bonita.

-vaya… te vez muy bonita, mi amor- dijo Lucius mientras se acercaba a ella para darle un beso en la frente- ¿estas lista?

-¿no ira mama con nosotros?- pregunto ella un poco desilusionada.

-Ella ira con Draco al Callejón Diagon.

-¿y cuando iré yo?- pregunto ansiosamente.

-Mañana, preguntona- sonrió Lucius.

Ella también sonrió y pronto agarraron los polvos flu para aparecerse.

Cuando llegaron un grupo de personas grandes los estaba esperando.

-Buenas tardes Director- saludo Lucius con un tono de arrogancia.

Pero Dumbledore no le intereso el tono de voz de Lucius, lo que le llamo la atención fue la pelirroja que estaba con él.

-Buenas tardes Lucius- sonrió Dumbledore.- Usted debe ser Cassiopeia ¿no es así?

-Oui- dijo Cass- perdón, estoy un poco acostumbrada, supongo.

-Más bien nerviosa- sonrió de nuevo Dumbledore-¿un dulce de limón?

-¡Claro!- dijo la niña agarrando el dulce con confianza.

-Cass- Lucius hizo una señal para que la niña no lo comiera.

-Creo que será mejor que empecemos por presentarte a tus nuevos profesores.

-¡estupendo!-grito la niña

-Ella es la profesora McGonagall, será tu maestra de Transformación.

-Es un gusto conocerla profesora McGonagall, 99.5- dijo la niña.

-¿99.5?-Pregunto la profesora McGonagall

-Fue mi promedio en su materia en Beauxbatons- McGonagall sonrió acariciándole las mejillas a la niña.

-Ella es la profesora Sprout

-Mucho gusto en conocerla, la verdad su materia es una de las más maravillosas que he estudiado, aunque los demás no lo aprecien-

La profesora Sprout también sonrió como McGonagall.

-El profesor Flitwick que se encarga de Encantamientos.

-¡Encantamientos! Enserio es un gusto conocerlo.

  • y nuestro nuevo profesor Quirrell de Defensa contra las artes oscuras.

-¡Perfecto! ¿Sabe? En la academia donde estaba teníamos un juego que se llamaba Checkpoint- los profesores pusieron atención a lo interesante que se oía- trata sobre Duelos y el que al último tenga el mejor puntaje tiene un promedio general bastante bueno.

-y por último él es el profesor Snape se encarga de pociones- Severus volteo a ver a la niña y se le quedo viendo, sus ojos, su piel, su cabello, ella era Lily, Cass extendió su mano.

-¡Pociones! Sinceramente era la materia que más me gustaba en Beauxbatons, si no fuera por la profesora- Dumbledore rio ante esto.

-Bien será mejor que empecemos la selección.

-¿papa?

-¿Si cariño?- los profesores presentes se extrañaron por la ''palabra cariño'' jamás pensaron oír eso de los labios de un mortifagos como Lucius Malfoy.

-¿Puedes esperar afuera? Quiero que todo sea una sorpresa- Lucius acepto.

-¿Estas lista?- pregunto McGonagall y ella asintió con la cabeza.

'' Miren que tenemos aquí, una Malfoy, tienes pasión por las artes oscuras como toda tu familia, eres noble, darías todo por las personas que amas, pero donde te pondré, veo que eres inteligente, tu mente está bien abierta, pequeña me recuerdas a una personita, tu futuro será exitoso pero primero tendrás algunos baches, niña piensa en la realidad, pues le falta eso a tu vida, un poco de verdad''

-¡Gryffindor!- grito el sombrero.

Cass se quedó helada y los profesores lo notaron, no sabía cómo decírselo a su padre, pero era demasiado tarde, el entro por la puerta.

-¿¡Gryffindor?! ¡GRYFFINDOR! ¿Cómo me pudiste hacer esto? ¡Eres mi hija!- grito.

-Yo…-

La mano pesada de Lucius callo en la mejilla de la niña y ella cayó al suelo.

-¡Pero como te atreves!- grito McGonagall mientras ayudaba a la niña a pararse, todos en la sala quedaron completamente boquiabiertos, Dumbledore pidió a Lucius que se retirara, le dijo que él le daría el tour por Hogwarts, pero Lucius furioso, desapareció antes de que pudiera decirle.

Cass lloraba, su mejilla estaba roja y los profesores intentaban calmarla.

Dumbledore la acompaño en su recorrido.

-Nunca me había golpeado- seguía llorando la niña.

-Veraz, su familia…tu familia ha tenido a todos sus familiares en Slytherin, ya es casi una tradición.

-Pero yo no soy como ellos, ni siquiera me parezco, yo no soy rubia como ellos, yo no tengo ojos grises como ellos, ni siquiera mis hábitos son como ellos, sé que soy diferente, solo que no entiendo el porqué.

-Bueno, lo diferente no es malo, es lo que nos hace personas, lo que nos hace únicos.

Cass sonrió.

-¿A dónde vamos ahora?- pregunto la niña.

-A las mazmorras, ahí serán tus clases de pociones.

-El profesor Snape no sonríe mucho ¿verdad? Da un poco de miedo

-No sonríe mucho, pero si en verdad lo conoces, te aseguro que te ganas a una persona muy leal- sonrió Dumbledore.

Cuando entraron al salón, el profesor Snape archivaba unas cosas en su escritorio.

-¡Oh! Severus, no esperábamos encontrarte aquí- el profesor no respondió.-Te la dejare, necesita darte el informe de calificaciones y tienes que evaluarla.

Ella se sentó en un escritorio, esperando.

-¿Tiene sus calificaciones?- pregunto Severus, ella le tendió el papel.-bien, hará una poción multijugos.

Ella se la sabia de memoria, el profesor no terminaba de mirarla, se preguntaba porque tanto parecido, pareciera que era una broma pesada, pero no.

-Déjeme curarle la hinchazón de su mejilla- Snape se acercó más a ella, la tenía inflamada, por fin podía ver los ojos, pero en vez de encontrarse con los que tanto extrañaba, se encontró con unos Azul verdoso.

Severus sonrió, no podía ser su clon después de todo.

-entonces si sonríe, eh- dijo Cass.

El volvió a sonreír, ni siquiera sonrió de verdad solo curvo un poco sus labios.

-Gracias profesor Snape- sonrió ella y se despidió.

La que la acompaño en el resto fue la profesora McGonagall, que le explico cada detalle del castillo.

-Y esta es la sala común de Gryffindor- algunos cuadros murmuraban algo sobre un tal ''Harry Potter''.

-Profesora

-¿Qué pasa?- contesto McGonagall.

-¿Quién es Harry Potter?, las personas de los cuadros han estado todo el tiempo hablando de el- dijo la niña McGonagall la miro extrañada.

-¿No sabes la historia del niño que vivió?- pregunto ella y la niña negó con la cabeza.

-Bueno, había una vez un mago tenebroso muy poderoso, fue el causante de la primera guerra mágica. Una noche el treinta y uno de octubre de 1981, el mago tenebroso irrumpió en la casa de los Potter y los asesino- Cass abrió mucho los ojos antes de decir algo.- Cuando iba a matar a Harry, el hijo de los Potter, la maldición reboto y el mago tenebroso desapareció, todos se preguntaban porque un niño de tan solo un año había sobrevivido a una maldición tan poderosa como esa, nadie más volvió a ver al mago tenebroso.

-¿y es cierto todo esto?- pregunto la niña con fascinación.

-Claro que es cierto, Harry viene el año que viene, es su primer año- contesto McGonagall.

  • Eso sí que da miedo, ¿el mago tenebroso se fue para siempre?

-Todos dicen que sí, pero aquí entre nos, hay que estar preparadas, los magos como él no se rinden tan fácil- dijo McGonagall con toda la seguridad del mundo.

Al final del recorrido, tuvo una cena con los profesores, Lucius fue a recogerla, se disculpó con ella pero ella le tenía miedo, trato de respirar hondo y fue a su casa, Hogwarts era un maravilloso lugar, incluso más que Beauxbatons.

Se quedó dormida pensando en el niño que vivió, lo grandioso que era su historia y pensando donde estaría en ese momento.