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24 años después... — capítulo 14

Se miró en el espejo de su habitación, estaba hermosa, dejarse esos tirabuzones sueltos habían sido un acierto al igual que el vestido de seda y encaje verde oscuro, le resaltaba sus curvas y le hacía un pecho perfecto pero nada llamativo o provocador.

El baile de Halloween era su favorito y por primera vez iría con un chico. Se sonrojo al pensar en él, pero se sereno, Bellatrix Black no podía sonrojarse por un hombre.

Volvió a pasar su barra de labios burdeos por sus carnosos labios y volvió a sonreír. Le pido a su amiga el perfume de la mesita de noche. "Solo dos gotas" pensó no quería que todos se volvieran por su perfume.

Salió de su dormitorio, recorrió el pasillo y salió a su amada sala común. No tuvo que buscarlo, la esperaba sentado en su sillón con un libro que dejo de lado al verla salir por el pasillo de las chicas.

Estaba tremendamente elegante y a pesar de ser dos años menor que ella, ya aparentaba ser todo un hombre, la túnica de gala negra con pajarita a conjunto le daba un aspecto más varonil y la sonrisa que dibujo al verla lo hizo sexy.

-Cómo siempre bellísima—Regulus la mirada hipnotizado—haciendo referencia a tu nombre.

-Gracias, tú también estás muy guapo—le susurro sin bajar la mirada y manteniendo su porte.

-Bella debería dejar que otros te acompañaran a los bailes—ninguno se había dado cuenta de cómo Rodolphus Lestrange se había acercado a ellos—no siempre vas a poder esconderte detrás de tu primo.

Los dientes de Regulus chirriaron por lo bajo, odiaba que le recordaran que eran primos aunque siempre fingía indiferencia cuando algún amigo le preguntaba por Bella.

-Algún día querido Rodolphus—Bella lo miró fijamente, odiaba lo arrogante que era—pero espero que no sea contigo.

Rodolphus no pronunció ninguna palabra, la miró desafiantemente y asintió a modo de despedida.

Bella cogió a su primo de la mano y salieron hacia el Gran Comedor que se había convertido en una enorme sala de baile. Amaba bailar con Regulus, amaba reír con Regulus, estudiar, volar, discutir pero sobre todo besarlo.

Tenían su pasillo secreto, su lugar secreto y ambos sabían que aquello seria secreto por siempre. Pero disfrutaban de cada momento como si fuera el último pues sabían que llegaría ese día en que ambos debían separarse.

Esa noche ella solo tenía 17 años y él solamente 15 pero su conexión era tan alta que sabían que lo suyo sería para siempre. El disfruto de cada beso de ella, ella de cada acaricia de él. Ambos se entregaron el uno al otro, olvidándose del mundo y olvidándose de quienes eran.

Bella se despertó de su siesta acalorada y gracias a los movimientos de Kate quien la miraba y le hablaba sobre algo de la hora. No la escuchaba solo podía pensar en aquel sueño. Nunca había oído nada de ese tal Regulus pero lo averiguaría, si su tía se lo había dejado en su mente era porque era importante para ella.

Mary y Martha se reían mientras se pintaban las uñas, habían decidió ir juntas pues Frank no había vuelto a mostrar interés por Martha y ella no estaba dispuesta a ir detrás de él. Aunque Mary y Rose tenían su propia teoría y era que Frank era demasiado tímido pero pedirle algo tan grande como ir a un baile, para el chico ambos eran amigos.

-Pues que espabile—repuso Martha—no voy a esperarlo toda la vida.

La chicas volvieron a estallar en carcajadas, aunque las de Rose menguaron rápido. Estaba nerviosa y preocupada.

Desde que Scorp y ella hablaron, el chico no la había vuelto a saludar, ni a molestar ni siquiera a mirarla. Definitivamente estaba enfadado, muy enfadado aunque según su primo Albus, al que solo había sacado algunas palabras, Scorp estaba decepcionado.

Otra punzada atravesó el estómago de Rose al recordarlo. Además de los nervios que tenía por saber con quién iría. Se subió de nuevo el escote con nerviosismo, sabía que Mike no era muy partidario de los escotes.

-Cómo te lo subas más te pongo una bufanda y listo—le amenazo Martha desde la cama.

Rose rodo los ojos y siguió pensando, preocupándose y volviendo a pensar.

-Rose, no sé por qué te preocupas por Malfoy—Vanessa la miraba de reojo mientras se ponía las medias—a ti te gusta Mike ¿no?—la volvió a mirar de reojo—y por tanto no quieres volver con Malfoy sino que solo quieres su amistad—la miro de frente—pues asume que todos tus amigos tendrán novia.

-Ya lo sé—le respondió de mala gana.

-Yo creo que te gusta la verdad

-Yo también—Martha y Mary siempre se ponían de acuerdo para esas cosas.

-En ese caso…--Vanessa se rio—conviértelo en algo más que un amigo.

-Qué pesadas sois de verdad—Rose puso los ojos en blanco pero no pudo evitar los bichos en el estómago al imaginar ir con su "amigo" de la mano.

La cena fue fabulosa al igual de la decoración, Hagrid cada año preparaba todo mucho mejor que el anterior. Siempre le ayudaban Dean y Neville quienes se encargaban de encantar las calabazas y de hacer caer sangre de dragón por las paredes.

Rose estuvo pendiente de la mesa de las serpientes, pudo verlo entrar sonriente, sentarse junto con John e incluso diría que la miró muy disimuladamente. Se mordió el labio y su respiración se aceleró olvidándose del resto que la rodeaba.

-Morderse el labio de esa forma queda muy vulgar Rose—Mike la miraba con desaprobación teniéndole su mano para que ambos avanzaran hacia la sala de la fiesta.

-Lo siento—se disculpó pero rápidamente acercó al oído de su novio y le susurro—aunque creo que a ti te encanta cuando te lo muerdo yo.

-Rose—Mike se había separado de ella y la miraba como si se tratara de un ser maligno—no deberías decir esas cosas—se acercó a ella—estamos rodeados de personas.

-Mike, por favor, ellos también lo hacen—le sonrió pícaramente—y cosas peores.

Mike meneo la cabeza haciéndose el ofendido y no dijo nada más. Continuaron andando en silencio cogidos de la mano.

"Sí, es verdad que es un poco aburrido", pensó Rose mientras ambos caminaban. Sabía que estaba a su lado pero lo sentía lejos y frio, muy frio.

La sala era genial, se notaba que James y Fred se habían encargado de ella, no solo había calabazas sino miles de confetis, velas flotantes, papelillos de colores, pastelitos de todas clases, una barra llena de "alcohol", aunque para los profesores era zumo de calabaza y cerveza de mantequilla y sobre todo mucha música muy alta.

Mike arrugó la frente, odiaba los ruidos altos que le impidieran hablar. Rose lo ignoró y lo llevo hasta una mesa donde ambos cogieron dos cervezas de mantequilla. Martha y Mary llegaron a su lado de repente y las tres chicas brindaron con una sonrisa enorme.

Poco a poco la sala se fue llenando a la vez que la luz iba desaparecieron dejando focos de luces de colores.

-No sé cómo te puede gustar esto—se quejó Mike a gritos mientras se tapaba lo ojos cuando un foco lo alumbraba—vamos está ahí mi amigo Greg.

Rose se despidió con una mirada de súplica a sus amigas. Greg era tan aburrido como Mike pero tuvo que aguantar allí de pie mientras ambos hablaban sobre un libro del club.

Empezó a mirar a todos los alumnos, pudo ver a James con Fred haciendo un cóctel que solo ellos podrían beber, a Vanessa con su novio, bailan como locos, a Alice hablando con su amiga Mel y riéndose,… fue entonces cuando vio ese pelo rubio platino.

Estaban todos juntos, John con una chica de pelo oscuro que Rose había visto con ellos en alguna ocasión, Joe fumando y con una copa en la mano, Albus con Bella y Scorp con Anne.

No se lo podía creer, cómo podía estar con ella. Anne le sonreía como una chica estúpida que mirada a un héroe. Scorp le pasaba la mano por su pelo suelto y le devolvía la sonrisa que tanto le gustaba a Rose.

No pudo aguantarlo más, y escupiendo una rápidas palabras de disculpas se alejó de Mike en busca de sus amigas, las necesitaba con urgencia.

Mary, que se había dado cuenta de todo antes que su amiga, la intercepto antes de que esta llegará aa baño.

-Relájate Rose

-Pero tú los has visto—Rose apretaba los dientes con furia.

-Sí, creo que todos los hemos visto—le recordó Martha quien le traía una copa—Rose no debería importante con quien sale o deja de salir.

-Vale, si tienes razón—tomo un sorbo enorme de su copa—pero me importa y mucho, Anne no vale nada, es un putón.

-Rose—le recrimino Mary sorprendiéndose del vocabulario de su amiga.

-Mary, Rose tiene razón pero no te debe de importar, es su vida—sentencio Martha—además a lo mejor han venido como amigos.

Las tres chicas volvieron a mirar hacia el rincón donde se encontraban las serpientes. Seguían allí juntos y habían empezado a bailar. Rose se acordó de cuando ellos habían estado bailando en Hogmeade hace pocas semanas y se maldijo por haber rechazo la segunda invitación.

-Nos está mirando—le dijo Anne disimuladamente en el oído a Scorp.

-¿Está enfadada?—le pregunto sonriendo.

-Creo que sí—rio Anne—bésame

-¿Cómo?

-Se pondrá furiosa—y le repitió—bésame.

Scorp dudo, besarla sería un arma de doble filo, pero tenía que arriesgar si quería ganar algún día.

Se acercó a ella, como se hubiese acercado a Rose, agarró su cintura imaginándose que era la de Rose y la beso deseando que esos fueran los labios de Rose.

-Me estoy muriendo—anunció Rose cuando los vio besándose

-No seas dramática Rose—le pidió Martha—y deja de mirarlos.

Mary se mantenía ausente miraba con tristeza como John besaba con pasión a aquella chica de Slytherin, sintió ganas de llorar pero se las aguanto. Al igual que Rose que se bebió una copa más de un solo sorbo.

-Otra vez bebiendo—Mike había llegado como siempre sin que nadie se diera cuenta—Greg ya se va, ¿nos vamos?

-Yo me quedo—Rose ni lo miraba—vete tú.

-Hemos venido juntos Rose, deberíamos irnos juntos—le agarro la mano—vamos te acompaño a la torre.

-He dicho que me quedo—Rose tiro de su brazo y Mike no tuvo otro remedio que soltarla.

-Hablamos mañana

Las tres amigas se miraron cuando Mike se dio la vuelta y se marchó. Rose volvió a beber de su copa y a mirar de reojo a Scorp. Martha negó con la cabeza y Mary siguió sumida en sus recuerdos.

Cada vez quedaban menos alumnos en la sala pero las tres amigas seguían allí, Rose no sentía ni el efecto del alcohol, cada beso que se deban le helaba la sangre. Mary ya estaba sentada y quejándose del dolor de pies y Martha hablaba en una esquina con Frank.

Rose vio su oportunidad cuando Anne se marchó al baño y sin pensárselo dos veces fue hacia él. Sus altos tacones se hacían notar entre la poca gente que había pero sobre todo en los oídos de Scorp quien se volvió de inmediato quedándose ambos mirándose.

-Hola—rompió el hielo Rose.

-Hola—Scorp le dedico una las sonrisas favoritas de ella—y tu acompañante.

-Ya se fue

-¿Te dejo sola?

-Con mis amigas

El silencio se apodero de ellos dejando solo la música de fondo.

-¿Y tú acompañante?—Rose apretaba fuertemente la mandíbula no pensaba pronunciar su nombre.

-En el baño—Scorp seguía sonriendo.

-Natalie Miller tendrá un buen reportaje mañana—quería sacar el tema y encontró la excusa perfecta

-¿Por qué?

-Habéis vuelto ¿no?

-Puede—sí, había conseguido enfadarla.

-Las segundas partes no son buenas—Rose intentaba dibujar una sonrisa pero le era imposible—o eso dicen.

-Deberías tenerlo en cuenta—se acercó a su oído y le susurró—por qué creo y sé que la nuestra seria perfecta

La respiración de Rose se aceleró pero no pudo contestarle pues Anne apareció al lado de Scorp.

-Había una cola enorme—se quedó mirando a Rose y le sonrió con superioridad—Hola Rose.

-Anne—Rose trago saliva y sin mirarlos a la cara añadió—adiós.

Llego a Mary y la cogió del brazo sacándola de allí, no aguantaba más, necesitaba explotar. Caminaban deprisa por los pasillos hasta que la vista de ambas se nublo por las lágrimas. Se miraron y sin esperar un segundo más se abrazaron llorando.

-Me ha mirada diciendo: mira he ganado, lo tengo yo, es una estúpida.

-Y un putón—ambas se miraron y se rieron entre lágrimas.

-¿Es John?—Rose había sospechado siempre que algo había pasado entre ellos dos.

-Sí, nos liamos y desde entonces no me ha vuelto a hablar—dos lagrimas se deslizaron por las mejillas de Mary—y ahora sale con esa, que no sé ni cómo se llama.

-Vamos Mary—Rose la abrazaba con fuerza—él se lo pierde, pasa de él.

-Pasa tú también de Malfoy—Mary miraba pícaramente a su amiga—o deja ya a Mike.

-No puedo dejar a Mike, me ayudó muchísimo el año pasado, es un gran chaval—Rose se mordía el labio—además ni siquiera sé si Scorp quería volver conmigo ahora que tiene a Anne—Rose bajo la cabeza—ella es mucho mejor que yo en todos los sentidos.

-Rose—Mary se puso muy seria—ni se te ocurra decir eso, tú vales mil veces más que ese putón.

Ambas volvieron a reírse de la expresión, se dieron un último abrazo y se prometieron no volver a llorar por esas serpientes, por lo menos en lo que quedaba de noche.

Anne se tiró en la cama de Scorp a la vez que se deshacía de sus tacones, estaba agotada de tanto bailar. Scorp se quitaba la camisa y miraba con el ceño fruncido hacia la cama vacía de Albus.

-Deja de preocuparte, estarán dándose el lote—le dijo Anne—pero sin pasar a mayores—se acercó a él desde la cama y tiro del chico—ven.

Ambos se quedaron tendidos en la cama, ella le acariciaba el torso desnudo de él y él el cabello de ella.

-Scorp si quieres podría hacer correr el rumor de que nos hemos acostado—Anne lo miraba con una sonrisa delicada.

-Eso sería demasiado Anne—se rio Scorp.

-También podría ser verdad—la chica se puso encima de él—deberías perder ya la virginidad, la gente habla mucho.

-¿De mi virginidad?—Scorp enarco una ceja

-Sí—Anne se reía—enserio cuando se enterara correría a preguntártelo y se moriría de celos.

-Y también dejaría de hablarme para siempre—termino de decir Scorp—la decepcionaría.

Anne se mordió el labio pensando—mira correré el rumor, un rumor falso y cuando te pregunte y le digas que no…

-¿Me besará?

-Sí

Los dos empezaron a reírse hasta que la risa acabo y se quedaron mirándose el uno al otro. Anne se inclinó sobre él y le beso el cuello haciendo que Scorp cerrará los ojos. De forma instintiva Scorp le bajo la cremallera del vestido. No pensaba en Anne pensaba en Rose, Rose, Rose…

Despertó de ese sueño cuando Anne le desabrochó el botón del pantalón y le susurro—te va a encantar—en el oído.

-Para para—le cogió las manos a Anne y la tumbo a su lado—prefiero que el rumor siga siendo un rumor falso.

Anne negó con la cabeza—como quieras—le dio un beso en la mejilla y cogiendo sus tacones y su vestido salió en ropa interior de la habitación de los chicos.

Scorp se llevó las manos a la cabeza, sabía que John le recordaría lo estúpido que había sido dejando pasar esa oportunidad pero él solo podía pensar en su Rose y quería que ella fuese la primera y la única en su vida.

Siento el retraso :( espero que me perdoneis, aquí os traigo otro capítulo que espero que os guste

Muchos besos ^^