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24 años después... — capítulo 28
Sintió ese hielo recorriendo su dedo índice. No pudo evitar el respingo. John se separó de Mary e instintivamente se miró la mano izquierda, ¿qué querían ahora? Como siempre una hora se dibujó en la mano izquierda, 18.30 h.
-¿Qué te pasa?—le pregunto Mary, lo notaba raro desde hacía mucho tiempo, desde la fiesta de Navidad estaba esquivo y desanimado y eso le preocupaba.
-Nada, me dio un calambre en la mano—mintió John—me tengo que ir, me acabo de acordar que he había quedado con Joe para…--por qué no se le venía nada a la cabeza.
La miro a los ojos, le encantaba cuando arrugaba el entrecejo y se cruzaba de brazos. No pudo reprimir abrazarla, era la única que conseguía que se relajará y por eso la había estado protegiendo de todo lo que había pasado.
-Cosas de tíos—le susurró al oído—no te enfades guapa.
No pudo mirarla, sabía que si la miraba, acabaría quedándose y ya llevaba dos reuniones sin ir, no podía ignorar ninguna más.
Mary siguió de brazos cruzados mientras lo veía desaparecer al bajar las escaleras del final del pasillo. Esas cosas le hacía replantearse su relación con él. Le guardaba muchos secretos, en su opinión demasiados. Cada día pasaban menos tiempo juntos y odiaba esas conversaciones que mantenía en susurros con Anne Goyle en casi todas las clases.
Rendida se bajó del hueco de la ventana y comenzó a caminar hacia la sala común y de ahí a su habitación. Era domingo sabía que estaría sola pues todas sus amigas se habían buscado un plan como ella, pero el suyo había salido corriendo. Se sorprendió al abrir la puerta y encontrarse a Rose sentada en su cama tapada con una mantita.
-¿Qué haces aquí?—preguntaron ambas al mismo tiempo haciendo que se rieran.
-Scorp tenía cosas que hacer y me quede aquí leyendo sus cartas del año pasado, ¿y tú?—Rose se deslizo dejándole sitio a su amiga.
-John salió corriendo—suspiro la morena echándose sobre la cama—"cosas de tíos" con Joe—Mary dibujo un puchero girándose hacia su amiga—está muy raro.
Rose sintió los remordimientos en su estómago, todavía no le había dicho toda la verdad a su amiga, en verdad, no le había contado absolutamente nada. Se mordió la lengua intentado disimular que seguía leyendo la carta, pero era imposible concentrarse.
Mary la conocía muy bien y entendió al instante que algo pasaba, llevaba muchos día pensando que pasaba algo, hablaban en susurros y se callaban cuando ella llegaba.
-¿Pasa algo Rose?
-Nada—titubeo Rose, se sentía terriblemente mal—bueno… ya sabes que nos pillaron en Navidad
-Sí, eso lo sé pero no pasó nada ¿no?—Mary la miraba a los ojos muy seria
-Nos interrogaron, porque ya sabes lo de los caballeros están relacionados con los mortifagos y…--no pudo terminar la frase.
-¿COMO?—Mary se levantó de golpe de la cama—¿os interrogaron? ¿Y a mí no? Y ¿por qué? ¿Qué está pasando Rose Jane Weasley?
-Mary—Rose se levantó de golpe dejando las cartas de lado—tranquilízate, John no quiso que te involucraran por tu bien y bueno… sus padres no saben nada de ti, bueno su padre y no quería más problemas, ya había muchos con lo de los mortifagos.
-Genial, para él soy un problema
-Nono—Rose se estaba poniendo cada vez más nerviosa—lo ha hecho para que no sufras
Mary se llevó las manos a la cabeza, intentaba asimilar todo, entenderlo y darle lógica pero no lo conseguía, la habían estado engañando.
-John sigue siendo uno de esos caballeros ¿no?—tenían miedo de hacer la pregunta pero necesitaba confirmar sus sospechas
Rose bajo la cabeza, no podía contestarle, eso era algo de ellos dos, no debía meterse pero tampoco podía ocultarle nada a su mejor amiga.
-Lo sabía, lo sabía—Mary empezó a dar vueltas por la habitación—me prometió que lo iba a dejar cuando empezamos y me volvió a mentir, seguro que ahora ha ido a unas de esas reuniones, o peor—Mary se paró enfrente de su amiga—esta conmigo porque es una misión o algo de eso para vigilarme o para matarme o yo que sé.
-Nono, Mary no pienses eso, John te quiere, tienes que hablar esto con él, seguro que tiene una explicación—Mary no aguanto más y se derrumbó en los brazos de su amiga, sentía como cada recuerdo que tenía con él era una mentira más, que todo lo que habían vivido era una ilusión.
Hermione caminaba por los pasillos de Hogwarts hacia la clase de DCAO, era demasiado temprano para encontrarse con ningún alumno pero ya se podían oír los ruidos de como el castillo iba despertando. Odiaba tener que ser ella, la que acompañara a esa mujer, pero por otra parte quería asegurarse de que no se escaparía.
Los pasos de la mujer, detrás de ella, la estaba poniendo cada vez más nerviosa, no entendía como después de tantos años seguía odiándola igual. No pudo aguantar cuando la típica risita de la mujer sonó detrás de ella. Se giró de golpe y la miro a los ojos.
-¿Algún problema?
-Los pasillos del castillo han cambiado mucho—Umbrige la miro sin borrar su sonrisa, estaba disfrutando de aquello.
-Suelo ocurrir cuando un edificio se reconstruyen—contesto agriamente Hermione mientras seguía andando a paso ligero, le gustaba hacerla andar rápido con sus cortas piernas.
Llegaron al aula, y con un leve toque en la puerta, Hermione paso hacia la enorme aula de prácticas. Se relajó al ver a Dean, por lo menos ya no tendría que estar a solas con esa mujer.
-Buenos días Dean—Hermione le sonrió y se dirigió a él con una carpeta—aquí te dejo los documentos, la señora Umbrige estará esta semana con usted debido a la reinserción que ha solicitado.
Dean miró de arriba abajo a la mujer, parecía que el tiempo no había pasado por ella. Seguía bajita, regordeta, vestida de rosa, con ese sombrerito ridículo que tapaba la única huella del paso del tiempo, las canas. Él también la odiaba, ya había hechos dos escritos en contra de su reinserción pero con la llegada del partido Muggle, todo se había vuelto más liberal y social de lo que ya era.
-Gracias Hermione—Dean cogió la carpeta donde se encontraba la evolución que debía hacer al final de la semana sobre la señora Umbrige.
Hermione sonrió de medo lado, sabía que nadie quería a esa mujer cerca pero no había podido hacer nada. Le dio un abrazo a Dean y se marchó dejándolos solos.
-Profesor Thomas supongo que esta es su aula de prácticas—Umbrige tosió antes de acercarse a él.
-Supone bien
-Nunca vi una sala tan grande, ni que fueran a tener que luchar después, con la seguridad que hay ahora, no existe ningún tipo de amenaza para que los alumnos tengas tantas practicas—Umbrige le dedico su típica sonrisa.
-Señora, Umbrige, esta es mi asignatura, yo decido sobre ella, durante esta semana, se mantendrá a un margen en todas mis clases—Dean le señalo una silla que había al final del aula—se sentará allí y tomara sus notas para la prueba que tengo que hacerle al final de la semana, no quiero interrupciones ni preguntas, todo lo hará al final de la clase y solo se levantará de la silla si yo se lo pido, ¿entendido, señora Umbrige?
La sonrisa de Dolores se desintegro, apretó los labios y tras un leve asentamiento se dirigió con su maletín hacia la silla señala y se sentó.
Los lunes siempre era terribles, empezar la semana era duro, pero los de sexto lo tenían un poco más divertido, teniendo DCAO a primera hora de la mañana. Scorp y John salieron corriendo por los pasillos, odiaban madrugar los lunes, ya que los domingo por la noche era una noche de chicos y se dormían de madrugada. Con la cabeza a punto de explotarle por la resaca llegaron a tiempo antes de que el profesor Thomas empezará la clase.
John busco rápidamente a Mary y se puso detrás de ella, se acercó a su oído y le susurro como siempre "Buenos días". Sin embargo no recibió la sonrisa dulce de su novia sino una rápida mirada de reproche. John miro a Scorp quien se encogió de hombros.
-¿Te pasa algo?—le susurró acercándose a ella por la espalda.
-¿Dónde fuiste ayer cuando me dejaste?—Mary contenía el llanto y Rose notaba toda la tensión que desprendía.
-Ya te lo dije, había quedado con Joe, lo siento
Mary se giró de golpe y conteniendo la lagrimas le escupió—¿con Joe o con tus amigos los caballeros?
-Mary…--John se quedó sin habla, como se había enterado, miro a Rose que bajaba la cabeza y entendió todo—te lo voy a explicar, ven—John le cogió la muñeca para ponerla a su lado
-No quiero escuchar más mentiras John—le dijo Mary en un tono suficientemente alto para que muchos alumnos se giraran
-No te voy a mentir—John se acercó y le susurró—Mary, es muy difícil para mí déjame explicártelo.
-No—Mary se soltó de su agarre—te crees que porque soy hija de muggle me puedes estar engañando todo lo que tú quieras, porque nunca me voy a enterar de nada ¿no? Pues estas muy equivocado…
Mary no pudo aguantar más las lágrimas y corrió hacia la puerta dejando la clase y a John con la cara desencajada. Rose levanto la mano al instante y Dean asintió dándole permiso para salir a buscar a Mary.
-John, está enfadada, lo arreglareis—Scorp le hecho el brazo por encima, sabía que su amigo estaba destrozado por dentro.
Umbrige miraba la escena desde lejos y John noto como alguien los observaba, los ojos de esa mujer se clavaron en los de él. John sintió como ya había visto ese miraba antes, la conocía estaba seguro que la tarde anterior esa miraba había estado en el cementerio, puede que una máscara se la tapara pero él nunca olvidaba las miradas, era la única forma de reconocerlos.
Miedo, el miedo lo recorrió por dentro, había visto a Mary, había visto lo que había pasado y esa mujer era uno de ellos, pero que hacia sentada al final del aula, que hacia una mortifaga en Hogwarts.
-El pelo se me pone de gallina la pensar que ese mujer está durmiendo bajo el mismo techo que nuestro hijos—Ron dio un buen mordisco tras expresar su opinión
-Ron no hables con la boca llena por favor te lo pido—Ginny lo miraba de reojo
-Ron, ya sabes que hemos movido de todo, pero se salvó en los juicios y lleva tantos años limpia que ha sido imposible—Harry se masajeaba las sienes, el día había sido muy largo.
-Dean la vigilará, y los demás también, no debemos preocuparnos—Hermione tenía el estómago cerrado, ella también estaba preocupada, todo se estaba volviendo cada día más complicado y no podía sacar la profecía de su cabeza.
-Estuve en el departamento de Misterios, sigue igual de tétrico que siempre aunque Draco parecía en su salsa—relato Ginny—hay demasiadas profecías en esa sala, es imposible encontrar la que queremos
-¿Por qué tiene que ir Malfoy a todos lados?—Ron odiaba que Draco estuviera tan involucrado en todo.
-Es de fiar—Ted acababa de entrar a la cocina—por fin se durmió Remus y con él Vic—Ted sonrió y se desplomo en el banco.
-¿De fiar?, yo nunca me voy a fiar de un Malfoy—Ron le dio un buen mordisco a su muslo de pollo y negó con la cabeza.
-Me gusta tu opinión Ron—Andrómeda había estado escuchando la conversación desde una mecedora—lo mismo le dije a mis padres cuando me dijeron que tenía que casarme con Lucius.
Ninguno pudo reprimir la risa y el asombro a la vez.
-Sí, Lucius estuvo todo los años en Hogwarts intentando conquistarme y no le sirvió para nada, en cambio Cissy siempre estuvo enamorada de él, dicen que cuando te enamoras de un Malfoy es para siempre, es imposible deshacer ese amor—Andrómeda rio—es una de las historias que tiene esa familia.
-Que chorrada, tienen historias para todo—bufo Ron.
-No lo sé, pero con mi hermana sí que fue cierta, desde el mismo día que ambos se conocieron hubo algo, algo que todos sentían, Lucuis la quería, impidió que ella se unirá a los mortifagos, y ella nunca lo ha dejado a pesar de todo lo que ha ocurrido—Andrómeda se quedó muy pensativa al igual que el resto.
-Andrómeda, sabes donde se encuentras esas historias de las familias mágicas—le pregunto Hermione pensativa
-Existe el libro de los 28 apellidos sagrados, hay vienen todas—Andrómeda sonrió y añadió—mi abuela me regalo uno de pequeña pero lo perdí cuando me escape de casa.
Hermione asintió pensativa, tenía que encontrar ese libro, algo le decía que era la clave. Al levantar la cabeza, encontró la mirada de Ginny, quien le sonrió y ambas entendieron todo.
Siento muchísimo el retraso, pero la universidad me quita todo el tiempo que tengo :( espero al menos actualizar una vez en semana, mil perdones.
Espero que os guste el capítulo y que me digáis que os parece ¿Umbrige? ¿John? jiji
Un beso enorme y como siempre mil gracias