← 24 años después... · de
24 años después... — capítulo 41
El olor de la habitación era insoportable, las arcadas y los vómitos de John habían inundado toda la estancia. Scorpius lo miraba con el ceño fruncido mientras lo ayudaba poniéndole trapos fríos en la frente y sujetándole la cabeza para que no cayera dentro del wc.
-Te lo advertí Joe—estaba enfadado con los dos, uno por imprudente y el otro por darle todo como si fuera un juego—le iba a sentar mal esa mierda y mira como esta.
-Ehh que yo no le obligue a nada—Joe había desarrollado una tolerancia perfecta a todo, después de dormir una horas estaba como una rosa—si estuviera Albus sabría que darle, tiene de todo en ese maletín, ojala supiera que me dio la última vez
Scorp no pudo responderle pues John volvió a vomitar lo poco que le queda en el estómago. Estaba cabreado muy cabreado y no entendía donde se había metido Albus, él debería estar aquí, ayudándolo con estos dos locos y sobretodo sacando algo milagroso de su maletín.
Cuando la puerta se abrió lentamente, parte del cabreo de Scorp se evaporó cuando el pelo desordenado de Albus entro por ella. Se quedó quieto mirando la situación desde la puerta de entrada y rápidamente cerró la puerta, ningún profesor podía ver a John así, ¿pero que había pasado en la fiesta?
-¿Desde cuándo lleva vomitando?—pregunto mientras se dirigía a su maletín.
-Dos horas, según Joe mezclo el alcohol con el polvo ese, ¿cómo coño se llama Joe?—grito Scorp desde el baño arrugando la nariz por el olor
-Ya se lo que es—anuncio Al a la vez que cogía un botecito con liquido dorado y le vertía dos gotas de uno azul.
Fue directo al baño y entre él y Scorp consiguieron que John tragara el líquido, en pocos segundos dejo de vomitar y la respiración del chico se calmó incluso abrió los ojos.
-Estás loco John—Albus lo cogió por un brazo y Scorp por otro y ambos lo llevaron a la cama donde John se dejó caer, estaba destrozado, como si le hubieran dado la mayor paliza de su vida.
-Por Merlín, una charlita ahora no, la cabeza me va a explotar—se quejó el moreno llevándose las manos a las sienes.
-Ya hablaremos tú y yo luego—le advirtió Scorp mientras se quitaba la camisa, no había podido pegar ojo en toda la noche—y tú, ¿dónde te metiste? Me dejaste toda la noche solo con estos dos
Albus desvió la mirada, si lo miraba lo descubriría y todavía no estaba preparado para la furia de Scorp sobretodo cuando ya estaba cabreado.
-Pues con su novia, lo que tú hubieras hecho si no fuese una de Gryffindor—bromeo Joe desde su cama.
-¿Estuviste toda la noche con mi hermana?—Scorp arrugo el entrecejo dejando caer sus pantalones y mirando fijamente como Albus se removía nervioso
-Sí y con sus amigas también con Orion—se le daba fatal mentir, y lo peor es que Scorp lo conocía lo suficiente como para saber ese detalle de su personalidad
-¿Orion?—Orion Roseir y Albus no se llevaban precisamente bien como para pasar una noche de fiesta juntos—Albus…--lo llamo el rubio, estaba empezando a volverse a cabrear mucho, solo necesitaba que Albus le confirmara que lo que estaba pensando no había pasado—me tienes que contar algo
-No
-Albus mírame a la cara—bufo Scorpius nervioso e histérico, no podía haber pasado.
-Vale, tranquilízate—Albus se giró de golpe apuntándolo con la varita, lo había pillado antes de lo que él había planeado y no sabía cómo iba a reaccionar su amigo.
-Joder—grito Joe—por fin te la tiraste
-CÁLLATE—le grito Scorp a Joe sin mirarlo no podía apartar la mirada de los ojos verdes de Albus—dime que no es verdad, que solo dormisteis, lo puedo llegar a entender
-Venga ya Scorp, déjale—John se había incorporado—algún día tendría que pasar.
-YO TE MATO—Scorp se lanzó hacia su amigo, su mirada le había delatado pero Albus le lanzo más rápido un protege que hizo que Scorp aterrizara en su cama—solo tiene 15 años!!
-Tío tranquilízate ¿vale?—John se había levantado de la cama—Bella es suficientemente mayor y más madura que tú y yo juntos, y además es algo de ellos dos, tienes que respetarlo.
La cabeza de Scorp iba a explotar. Había pasado una noche horrible cuidando de John, echando de menos a Rose y para rematar lo de su hermana y su amigo. Puede que fuese lo más normal del mundo, pero para él, Bella era su hermana pequeña, y no podía ni quería imaginársela en esa situación, aunque al menos prefería que fuese con Albus que con otro capullo que solo quisiera eso.
No puedo quedarse ni un segundo más en la habitación, no quería ver a Albus, porque sabía que necesitaba procesar todo para poder controlarse. Tenía que aceptarlo, como algo más de la vida, su hermana crecía como crecía él.
-Relájate, te va a ir genial—Fred frotaba los hombros de su amigo y primo inspirándole ánimos.
-Suerte James
-Suerte Potter
-Estamos contigo Potter
-Machácala
Todos sus compañeros le daban ánimos mientras se dirigían hacia el círculo donde debían situarse los espectadores. El duelo final se iba a celebrar en el jardín central del castillo, los profesores no querían dejar un excesivo espacio, pues querían controlar cual imprevisto.
James no podía decir que no estuviera nervioso, intentaba aparentar normalidad pero Alice lo conocía ya bastante bien. Sabía que las manos les iban a empezar a sudar, que el corazón se le aceleraría levemente y que todo ello lo desconcentraría frente a Margaret que desde el otro extremo parecía totalmente tranquila y segura de sí misma.
-Ven James—Alice arrastro de él hasta un rincón donde nadie los podía oír—puedes con ella, ¿vale? Confía en ti mismo y no te dejes llevar por lo nervios—Alice la había cogido las manos y lo miraba a los ojos—y sobretodo no la subestimes, si ha llegado hasta aquí es porque es buena
-Y porque la dejaste ganar—le recordó James con una sonrisa, se estaba relajando
-Bueno—Alice no pudo evitar reírse—pero aun así es buena
La pareja se abrazó cuando oyeron como llamaban a James para empezar el duelo. Se dieron un rápido beso y se estrecharon las manos con más fuerza.
James camino al centro del jardín, allí lo espera Neville junto al profesor Slughorn quien estaba acompañado de Margaret.
-Juego limpio, nada de hechizos prohibidos, solo se permite la fuerza física en el caso de que ambos os quedéis sin varita, nada de escobas u otros utensilios como pociones u objetos mágicos—Neville explicaba a ambos las normas mientras Horace asentía en todo, dándole la razón—¿preparados?—ambos chicos asintieron
Margaret y James dieron cinco pasos de separación, se saludaron y la directora dio la señal de inicio.
-Bombarda—grito sin que James lo esperaba Margaret pero el chico pudo reaccionar a tiempo
-Aresto Momentum—grito haciendo que la explosión de detuviera lentamente dándole tiempo al chico a apartarse—Demaius
Margaret lo esquivo con un Protego seguido de Rictusempra que por poco le hace a James perder el duelo si no fuese por un rápido movimiento, las cosquillas era un punto débil en él. Cuando el sol daba de lleno en el jardín y el duelo se había alargado 40 minutos, todos los espectadores empezaron a ponerse nerviosos. Mientras que James y Margaret empezaban a agotarse.
-Silencio—lanzo Margaret dejando a James sin voz y sin dejarle reaccionar lanzo por su varita una serpiente, sonreía, tenía a James Potter sin poder hablar y sabía el asco que le daban las serpientes.
*Tarantallegra,*pensó James intentando ignorar al reptil, no era muy bueno lanzando hechizos sin hablar, pero por una vez deseo que ese le saliera bien. Y sonrió cuando empezó a ver a Margaret sin control sobre sus piernas. Seguía sin poder hablar así que volvió a concentrarse. Expelliarmus.
La jugada de Margaret le había salido mal, pensaba que James sería incapaz de lanzar hechizos sin voz, incluso el mismo chico se sorprendió de sí mismo pero cuando la varita de la chica llego a su mano, la euforia lo inundo.
No podía gritar pero cuando se volvió hacia sus amigos, lo entendieron perfectamente, todos los leones gritaron por él. Tenían en su casa al mejor duelista de las tres escuelas de magia, aquello era todo un honor.
En cambio Margaret, cuando recupero el control de sus piernas, grito con furia y salió del jardín sin querer escuchar a nadie. Todas las serpientes tenían muy mal perder. Aun así Albus felicito a su hermano, seguían sin llevarse bien pero estaban intentando recuperar la relación poco a poco.
-Lily—la chica que iba hacia la fiesta en la sala común se giró al escuchar su nombre
-Peter—sonrió al verlo, no había hablado con él desde el partido, el chico se había sentido muy culpable de la derrota.
-Hola, buaa tu hermano ha estado genial
-Sii, vienes ahora a la fiesta ¿no?
-Claro—ambos empezaron a caminar junto hacia la torre—ayer… bueno… debería haberte hablado… pero uff… me daba vergüenza después del desastre en el partido
-No digas eso Peter, jugamos genial todos, pero bueno esta vez ganaron ellos—Lily le sonría con facilidad sin sentir lo nervioso que estaba el chico—no te sientas culpable, ya te dijo James que jugaste genial.
-Ya… bueno… no sé si ahora, después de… bueno todo… sigues queriendo ir conmigo—le costó mucho más de lo que había pensado, joder, ya había salido con más chicas y ahora con ella se ponía así de tonto.
-Peter—Lily se paró y se giró hacia él—claro que sigo queriendo ir, por no coger un pelotita no voy a cambiar de idea, te dije que sí porque me apetece—Lily se encogió de hombros con naturalidad—nunca he ido con un chico, bueno que no sea Hugo
Peter no pudo evitar sonreír, le encantaba con la naturalidad con la que hablaba Lily, cualquier otra chica hubiese omitido aquel detalle de decir a un chico que era su primera cita. Pero Lily era así, totalmente natural.
-Vale, lo siento, lo de ayer me afecto un poco—Peter se rasco la nuca sin poder dejar de mirarla a los ojos—nos lo vamos a pasar genial
-Eso seguro, espero que bailes bien—bromeo Lily mientras reanudaba el paso y empezaba una conversación trivial con el chico sin darse cuenta de cómo la miraba. Peter tenía que admitir que lo que sentía por ella era algo más que un simple "me gusta"
-Tengo una resaca horrible—Meg la compañera de Alice se frotaba las sienes a la mañana siguiente de la celebración—así no voy a ligar nada con Dan
-Meg eres una exagerada—Alice rebuscaba un sujetador antiguo por su baúl—Lily estoy segura que te quedara bien, sino le pregunto a Rose
-Estoy emocionada la primera cita de la pequeña Lily, y no nos habías contado nada—Liss la miraba de arriba abajo—y pensabas ir con cualquier cosa
-Somos amigos, yo creo que no es una cita—Lily estaba confundida desde que le había contado con quien iba a Alice, ella había entendido aquella cita como una salida de amigos no como algo más, si fuese así se habría dado cuenta ¿no?
-Por favor, tú has visto cómo te miraba anoche—Meg había intervenido—ojala Dan mirándome así.
Todos estallaron una risotada mientras le buscaban algo sexy a Lily y la ponían más nerviosa y confundida. La obligaron a meterse en el baño y a que Liss se encargara de la depilación exhaustiva y que Alice eligiera la ropa interior y los zapatos.
-Alice, ¿dónde te metiste en el desayuno?, necesito uno de esos masajes tuyos, preferentemente sin ropa—sugirió pícaramente y con una sonrisilla James cuando entro a la habitación y se dirigió al baño—ohh—el calor le subió a las mejillas cuando vio a su hermana allí, con Liss tenía confianza pero con su hermana pequeña…
-Ahora no puedo James, luego—Alice solo lo había mirado de reojo pues estaba debatiéndose entre dos tacones muy parecidos
-¿Qué hace mi hermana aquí?—sin que nadie se diera cuenta Fred apareció detrás del chico con una mochila con comida, Liss le había avisado de que necesitaban desayunar en la habitación.
-Lily tiene un cita—Liss abandono el suelo del baño levantándose con entusiasmo mientras se dirigía a saludar a su novio—estamos tan entusiasmadas.
-¿Una cita?—James enarco una ceja, nunca había tenido que tener estos tipos de problemas, todo el mundo sabía que su hermana era intocable
-No es una cita—grito con desesperación Lily—vamos como amigos, una cita es de novios
-Nonono, Lily se empieza con una cita y ya después como novios—le explico Liss
-Liss cállate—James empezaba a ponerse nervioso, no entendía nada
-James—Alice dejo la decisión e los tacones para más tarde—tranquilízate, y no te pongas como un hermano celoso
-¿Quién es?
-Uhh, ¿James voy por el bate?
-Sí
-¡James!—Alice se cruzó de brazos en frente de él mientras Lily ponía los ojos en blanco
-Peter, es un amigo así que tranqui—le anuncio finalmente Lily desesperada por finalizar el interrogatorio
-El pequeño Creevey—Fred no pudo evitar reírse a carcajadas.
-Pero si tiene 16 años, ese de que va, no vas con él, que te quede claro, hora voy a hablar con él yo—James estaba que no se creía nada, entrenaba con ellos y no se había dado cuenta de las intenciones del chico, estaba perdiendo facultades.
-Ni se te ocurra—Lily se había levantado y puesto enfrente de él con los brazos cruzados—voy con él y punto.
James salió dando zancadas, Lily tenía el mismo carácter que su madre, no se lo podía llevar la contraria. Pero eso no le iba a impedir tener unas palabras con el pequeño Creevey. Necesitaba más apoyo así que de dirigió hacia el comedor, tenía que buscar a su hermano y esperaba que por una vez en su vida le ayudara en algo. Estaba en su mesa con sus amiguitos los pre-mortifagos, eso no le impidió llegar hasta allí.
-Albus, puedes venir—le pregunto sin mirar al resto.
Ambos hermanos caminaron hasta el final del comedor en un lugar donde James considero que nadie los escucharía.
-Lily van con Peter Creevey al baile—los ojos de Albus se abrieron como platos—he intentado prohibírselo pero ha sido imposible, ya lo conoces, así que creo que deberías venir conmigo a hablar con el pequeño Creevey, solo para dejarle claro
-De que no haga daño a Lily
-Exacto—James se asombró de que por una vez ambos estuvieran de acuerdo en algo—he pensado que bueno, te tiene un poco de respeto, supongo que por la panda con la que andas, así que podías hacer de pre-mortifago y yo de yo por supuesto
Albus puso los ojos en blanco, ¿enserio, pre mortifago? No tenía un mote mejor. No quiso añadir nada más ambos se dirigieron hacia los jardines, James había visto allí a Peter con sus amigos. Bajaron la ladera sin quitarle el ojo de encima al chico.
-Peter—lo llamo alegremente James, los cuatro que estaban sentados en el césped se miraron el uno al otro, era raro ver a los hermanos Potter juntos
-James—sonrió con cautela Peter—¿paso algo?—pregunto mirando a ambos chicos alternativamente
-Cuidado con Lily—Albus intentaba estar serio, con esa cara que ponía siempre Scorp cuando se enfadaba o eso ojos amenazante de John.
-Exacto—sonrió James—podéis pasarlo bien en el baile, pero ambos—señaló a su hermano y a él—te estaremos vigilando
-Pasarlo bien—termino Albus mientras ambos se daban la vuelta, sí su hermano tenía razón, Peter le tenía respeto, si hubiera venido con John o Scorp… hubiese sido mejor.
Cuando los hermanos estuvieron fuera de la vista de Peter, se chocaron las manos y por primera vez después de muchos años se sonrieron el uno al otro. Era como cuando eran pequeños y ambos hacían el tonto para que Lily dejara de llorar. No pudieron evitar esa punzada en el pecho, se echaban de menos.
Holaa ^^ lo sé tengo épocas en las que actualiza más a menudo que otras (estoy de vacaciones, Feria de Abril jiji )
Os dejo este capítulo y actualizo ya la semana que viene, tengo intención de escribir ya todos, pues el final esta muy cerca, el próximo sera el baile, que supongo que lo haré en dos partes porque quiero hablar de todos un poco
Bueno dejarme que os ha parecido: la unión de los hermano Potter? la reacción de Scorp?? la inocencia de Lily?? jiji
Un besito y mil gracias por leerme :)