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Sentimientos sacados de un mar de letras. — capítulo 3
— ¡Alessa corre! —Escuchó gritar. La niña de rulos rubios corrió mientras sentía sus pies descalzos quemarse bajo la ceniza.
—Marian —Gritaba la pequeña girando a su hermana mayor y viendo como le sonreía antes de sus últimos minutos.
Cayó. Una viga de madera cayó del techo aplastando a Marian.
Marian lo comprendió, sabía que ese era su último día, por eso miro la espalda de Alessa y sonrió; vio cómo su hermana se giraba para verla, y se lamentó, ella estaría sola. No la protegería más, y eso le ardía en el pecho, pero ya no había vuelta atrás, ella iba a morir.
— ¡Marian, no! —Gritó estirando su pequeño brazo como si de esta forma pudiera salvar a su hermana mayor.
Se tiró al piso atónita, no lo comprendía bien aún, ¿Que había pasado? ¿Qué pesadilla era esa? Alessa no lo comprendía. Por eso, al ver a su hermana ser aplastada por esa madera gigante envuelta en llamas, sintió un dolor apretar su pecho. Sin comprender, cayó de rodillas al piso y comenzó a llorar a gritos, gritos fuertes, suplicantes.
Pronto, se desmayó sin más perdiendo la poca cordura que le quedaba, pensando que ella moriría de igual forma, pero no contaba que una lechuza había sido enviada al ministerio y segundos después de haberse desmayado alguien llegó para salvarla.
Presente. Scorpius Malfoy.
—Scor, te lo digo, si esto sigue así, voy a llorar de miseria —Se quejó Vania golpeando su cabeza en la pared.
Vania era mi mejor amiga desde tercer año, ella es dos años menor que yo y la conocí cuando enfrento a unos chicos de sexto que molestaban a alguien, Albus y yo la llamamos Nía. Nía era pequeña, con ojos ámbar casi amarillos y nariz pecosa, ella tenía el cabello morado que resaltaba con su piel pálida y ojos poco usuales. Nía era incluso más pequeña que Lily su altura estaba alrededor del metro cuarenta y pico.
Nia se quejaba de lo injustos que estaban siendo los maestros, pues, estaban encargando más tarea de lo normal y ella tenía que prepararse para las audiciones de Quidditch.
—Vamos Nia—Le dije riendo por su escepticismo, Nia negó con la cabeza mientras frotaba su cara con las manos—No es tan malo.
—Oh, claro que lo es. —Respondió dándome un pequeño golpe en el hombro, que para eso tuvo que ponerse de puntas.
—S, pregunta —Dijo mirando dentro de su mochila — ¿Qué hablaste con la Sr. Veela?
— ¿Sr. Veela? —Le pregunte riendo, Nia se encogió de hombros. —Espera, ¿Cómo sabes que es una Veela?
—Te lo digo yo, la chica toda pode…
—Te pregunte el ¿Por qué?
—Bueno, es que mira, atrae a todos los hombres naturalmente por su belleza, es obvio que es una Veela. Las Veelas se caracterizan por su belleza sin igual; su cabello rubio dorado y ojos azules —Explicó en fin.
—Buena observación, hasta ahora, tres personas lo saben.
— ¿Quiénes?
—Rose, tu y yo —Nia levantó una ceja mientras sonreía un poco, fruncí el ceño sin comprender su gesto.
— ¿Por qué esa expresión?
—Parece alguien extraña… —Opinó encogiéndose de hombros para cambiar de tema sobre su gesto.
—Sí, es algo interesante.
—Yo dije extraña, no interesante. ¿Estás pensando en llevarla a algún lejano como a las otras chicas? Porque parece algo inalcanzable para ti —Eso me gustaba de Nia, era directa y graciosa.
—No, no la voy a llevar a algún lugar. —Explique poniendo mis manos en los bolsillos restándole importancia.
— ¡Me tengo que ir a la siguiente clase Scorpius! —Me dijo dándose media vuelta, comenzó a correr en dirección opuesta mientras agitaba su mano.
— ¡Nia! —Se giró agitando su cabello morado — ¡Te veo en el salón de pociones despues de clases!
Nia pareció confundida ante mi petición pero solo asintió. Rose estaría feliz de que llevara a alguien más a nuestro nuevo "Club secreto" para revivir el periódico escolar.
(…)
Iba directo al salón de pociones para ver ahí a los chicos y hablar sobre lo que haríamos para el periódico. Pero una chica caminaba mirando alrededor con curiosidad y captaba la atención de los demás, sonreí al verla absorta en sus pensamientos.
Me acerque a Alessa con paso normal para saludarla pero antes de llegar a ella se giró y me sonrió de lado. Me quedé helado ¿Era algún tipo de vidente? No lo sé, pero que supiera que iba a saludarla me inquietaba.
—Hola —Me saludó mirando el papel tapiz de la pared donde un unicornio y un dragón estaban frente a frente inclinándose uno con el otro. —Qué bonito ¿No crees?
—Si… —Dije mirándolo también, sentí las miradas asesinas hombres en mí.
—Alessa —La llamé captando su atención. —Y tu… ¿Estás sola?
Los ojos de Alessa que admiraban el papel tapiz con anhelo cambiaron a unos sombríos, sentí la respuesta llega a mi sin necesidad de ser dicha.
—Scorpius —Pronuncio mi nombre —todos algún momento estamos solos.
— ¿Tú crees?
—Claro que sí.
— ¿La soledad duele? —Alessa sonrió con tristeza pero no me respondió en cambio solo cerro los ojos con una sonrisa en los labios.
—Sabes algo —Me tomo la mano entrelazando nuestros dedos entre si—. Hay momentos en los que miras atrás y no sabes exactamente qué pasó. Sólo sabes que desde que paso, nada volvió a ser lo mismo.
La miré y me di cuenta que ella quería escapar de la soledad, quería hacerlo al igual que yo. Alessa gritaba en silencio, su mente estaba llena de pensamientos negativos, ella estaba llena de soledad, el vacío en su pecho, sus ojos sin brillo. Ella necesitaba salir.
Tome su mano fuerte contra la mía y la puse sobre mi pecho, me miro impresionada un segundo.
—Te enseñare a vivir —Le dije —no puedo prometerte sacarte de tu soledad, pero puedo prometerte aprender a sonreír, prometo no dejarte sin nadie al alrededor, y no hablo de todas las personas que atraes por tu belleza —Alessa ladeo el labio inferior y sus cejas se curvaron como si quisiera llorar— te prometo amigos verdaderos, personas que sonrían y te alegren el día. Conozco personas así, ellas lo hacen conmigo todo el tiempo, así que Alessa, ven conmigo, te mostrare lo hermoso que puede ser el mundo con personas de sentimientos reales. Te enseñare que la soledad llega a ser hermosa de esta forma.
Alessa se mordió el labio inferior y cerró los ojos una vez más. Me sonrió como lo hizo el otro día, con expresión preocupada y divertida.
—Entonces, Scorpius Malfoy —Sus ojos brillaron — enséñame lo hermosa que puede ser la soledad.
La tome de la mano y la obligue a seguirme aunque no dijo nada podía sentir que su vacío se había llenado. La llevaba al salón de pociones, Rose estaría feliz de tener a dos nuevas chicas en el grupo.
N/A:
Hola mis pequeños amigos.
Lo primero es una parte de la historia de Alessa.
¿Saben por qué dije en el capítulo pasado la primera historia?
Porque (obviamente) será la primera historia contada.
Sera así:
Primera historia: "La belleza y la elegancia nunca dijeron que eran tan solitarias" Alessa Rosseau.
Segunda Historia: Él quien dijo "La segunda cosa más fuerte que el amor es: la amistad" Albus Potter.
Tercera Historia: "La fuerza no es ser grande y musculoso, sino ser amable y modesto "Vania Blair.
Cuarta Historia: "Quienla inteligencia y carisma le sobraban, pero, le faltaba algo más importante,amor." Hugo Weasley.
Quinta Historia: "La valentía nunca había sido personificada en un pequeño gato asustadizo" Lily L. Potter.
Sexta Historia: "A quien el amor le dio una mala jugada" Rose Weasley.
Séptima Historia: "Siempre hay un poco de luz donde hay oscuridad, sólo tienes que buscar dentro de ti" Scorpius Malfoy.
No sé cuántos capítulos por historia, pero yo calculo de tres a cinco.
Frase: Hay momentos en los que miras atrás y no sabes exactamente qué pasó. Sólo sabes que desde que paso, nada volvió a ser lo mismo.
La saque de Pinterest :v creo que alguien la escribió y no puso su nombre en ella así que les dejo el link de la frase: https://www.pinterest.com/pin/304063412319293083/
Atte: Yo. Paulina o SkyPaperxX (preferentemente Sky)