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Sentimientos sacados de un mar de letras. — capítulo 7
No hablaba con Albus desde ese día, para ser sincero no sabía que estaba enojado hasta que le hablé y me ignoró por completo; así que, así estoy, sentado con Nia, estoy pensando seriamente que ella es una adicta a los dulces, pues está devorando varitas de regaliz muy rápido. La ignoré mientras movía la pierna de arriba hacia abajo nervioso esperando al azabache.
Entonces entró, con la túnica algo desaliñada, el cabello incontrolable y ojos verdes esmeralda, Albus me miró un segundo y luego se dispuso a subir las escaleras al dormitorio, Nia y yo nos levantamos casi al instante siguiéndolo.
Abrimos la puerta y ahí estaba él con la cabeza sobre el respaldo de la cama, leyendo la revista "corazón de bruja" (si, Albus era fan de la revista) rodó los ojos al vernos entrar, Nia se acostó a su lado y este la ignoro.
—Tenemos que hablar. —Dijimos Nia y yo al mismo tiempo.
— ¿Ahora si se dignan a decirme? —Resopló molesto.
—No seas imbécil y escucha —Le espetó Nia pateándolo haciendo que cayera de la cama.
—Vale, pero habla rápido —Dijo molesto.
—Pues… veraz —Albus levantó las cejas esperando a que hablar —. Mira Albus… como te lo digo.
—Ya habla, que me tengo que ir —Me corto.
—Es un historia larga, mejor cuando tengas tiempo te lo digo —Me encogí de hombros tratando de salir, Nia me mando una mirada acecina haciéndome volver —. No, tengo que hacerlo —Murmure para mí mismo dándome ánimos.
—Bien —Albus alargó la "E" mientras me miraba como un bicho raro.
Albus me miró.
Yo lo miré.
Nos miramos.
Creo que eso pasa cuando te miras con las personas ¿No? Se ven mutuamente… ¡Concentración Scorpius!
Agarré aire empecé, sólo paraba para tomar una gran bocanada de aire para seguir hablando. Albus sólo se limitaba a mirarme sin decir nada, sin alguna expresión facial, Nia me daba ánimos desde la cama devorando las varitas de regaliz. Y cuando por fin termine le di la espalda tratando de no verlo.
—Se puede tocar la tensión —Nia extendió las manos como si quisiera agarrar algo, vaya manera de romper el silencio Nia.
—Para empezar —Comenzó con un tono incomodo —, ya sospechaba que te quisieras tirar a mi prima.
—Sí, todos lo sabemos —Nia levanto la mano como si estuviera en clase mientras decía eso, Albus frunció el ceño al ver que tenía la boca llena de regaliz.
—No me quiero tirar…
—Bueno, ya sabía que querías comerte a mi prima a besos y llevártela a algún lugar más privado para hacer "sus" cosas —Especificó Albus rodando los ojos, Nia extendió su brazo para chocar los puños con Albus.
—Así suena más elegante —Afirmó La peli morada asintiendo.
— ¡Boom! —Gritaron ambos cuando sus puños se separaron asimilando una explosión.
—Tómenme en serio —Exclame cruzándome de brazos. Albus me sonrió.
—Está bien, no importa, solo quería que te dignaras a darme cara y decirme todo lo que sentías —Se encogió de hombros y luego se puso serio —Pero…
— ¿Pero?
—Creo que Rose está saliendo con alguien, de todos modos —Mi mandíbula cayó al suelo, Nia abrió los ojos de par en par y nunca me había quedado tanto en shock.
— ¿Qué? —Preguntó él sin comprender.
Me acerque a la cama, me puse de rodillas a ella y tomé a Albus de los hombros zarandeándolo, este solo me miro con los ojos bien abiertos.
— ¿Quién? —Le dije zarandeándolo, Nia había soltado las varitas de regaliz y se centraba en la respuesta de Albus.
— ¿Quién qué? —Pregunto desconcertado por tanto movimiento tan de repente.
— ¡¿Quién sale con ella?! —Gritamos con ambos sobre él.
— ¡Bájense de encima! —Nos gritó a ambos cerrando los ojos al ver lo cerca que estábamos.
Ambos nos quitamos de encima suyo mirándolo expectante, yo quizá estaba celoso, pero pff… ¿De quién? Rose no estaba interesada en chicos ¿O sí? ¿Ella lo hubiera dicho verdad? Bueno, no es como si no esperara que nunca se enamorara de alguien y que estuviera soltera todo el año escolar; porque soy la única persona que la ve ¿Cierto?
—No lo sé —Dijo Albus, apreté los dientes y le di un golpe en el hombro, seguido de Nia que también lo había hecho. — ¡Auch! —Chilló sobándose ambos hombros.
— ¡No estás seguro! ¿Cierto?
—No. —Respondió él encogiéndose de hombros provocando que ambos le propináramos otro puñetazo en los hombros. —Pero, miren es obvio ¿No lo creen?
Ambos negamos efusivamente. Albus suspiro cansinamente.
—Ella suspira todo el tiempo, se distrae más de lo normal, es grosera, a veces hasta incluso se sonroja sin ningún motivo alguno, ¿La han visto con esas sonrisitas extrañas? ¡Estas más que enamorada! —Sentí que me apuñalaban el corazón una vez —el otro día la vi hablando con Lily y decía "Es tan lindo, creo que me he enamorado de él" —Segunda apuñalada en el corazón. —. Y por último, la hoja que tenía ¡Quizá iba con ese chico! Él probablemente se la había entregado ¡Tiene lógica! Aparte, últimamente se va temprano de clases o del periódico, obvio se va a ver con él —Tercera apuñalada en el corazón; mi corazón no es tan fuerte, y quizá termine muriendo si seguía con palabras tan cueles. Albus, ten piedad de mí.
Froté mi cara con las manos, Nia me dio unas palmaditas en los hombros consolándome mientras miraba asesinamente a Albus por haber hablado de esa forma sabiendo que yo quería a Rose.
—Probablemente, no se —Ambos nos miramos como buscando una excusa. —Lo siento, no tengo algo, Rose se encontró otro, es mejor que te rindas.
Fruncí los labios.
—Es mentira —Dijo Nia riendo — ¿Crees que lo dejaremos así? ¡Vamos a acosarla! ¡Sabremos su secreto! ¿Qué tanto esconde?
— ¡Pues claro! No dejare que un estúpido salga con mi prima —Levanto el puño al aire junto con Nia, los mire levantando la ceja.
— ¡No seas aburrido y síguenos! —Nia rio y tomo mi brazo.
— ¡Yai! —Dije fingiendo entusiasmo mientras Nia levantaba mi brazo izquierdo.
(×××)
Caminé por los pasillos solo, era la primera semana y despues de ayudar a ese niño llorón que estaba en el dormitorio salí y me fui a investigar.
— ¡Tu! —Escuche la voz de alguien gritar, me gire y vi a una chica de cabello rojo fuego mirándome.
Fruncí las cejas mientras ladeaba la cabeza sin entender. Era igual de pequeña que el otro chico del dormitorio, ojos igual de intensos que los del chico, vagamente, ambos se me hacían familiares ¿Cuál era el nombre del chico? Alan, Albino… Al algo…
Estaba parada ahí con su cabello recogido en dos coletas alborotadas, pues algunos mechones parecían fuera de lugar, tenía pecas por toda la cara y las mejillas levantadas; su barbilla permanecía en alto mientras me miraba con intensidad, entonces lo note: el chico con el que había hablado antes estaba detrás de la espalda de la chica.
Con un brazo en la cintura, la espalda recta y la barbilla en alto me apunto acusadoramente.
—¡Has molestado a mi primo! —El niño que empieza con Al del cual no aun no recuerdo su nombre negó con la cabeza.
—Pero, Rose, ya te dije que no me molesto… —Murmuro en voz baja pero la chica loca lo cayó.
—Si vuelves a molestar a mi primo — ¿Cuál era su nombre? ¿Cuál era su nombre? —, te las veras conmigo ¿Escuchaste? —realmente no la escuchaba, estaba en mi mundo tratando de recordar el nombre de Albus… ¡Albus!
— ¡Albus! —Exclamé orgulloso por recordar el nombre, sonreí y lo miro. — ¿Qué hay? —le pregunté sonriente.
—Nada, mi prima no me entendió cuando le conté de ti y ahora quiere matarte por haberme molestado —Dijo con naturalidad, ¿Qué?
— ¡No vuelvas a tocar a mi primo! —Infló las mejillas que estaban algo rosas, vaya, que gento tan adorablemente infantil.
—No he molestado a nadie, al contrario, lo ayude a que dejara de llorar —Le explique a la loca que tenía enfrente.
— ¿Ah no? Ha venido a mí para decirme que…
—Pero si yo te dije que era bueno —La niña lo cayó de nuevo con un "Shuuu" — ¡Así que no te le acerques más!
— ¿Qué? ¡No! —Dijo el azabache molesto —. Rose, este no era el plan, te dije que quería ser su amigo y tú me ibas a ayudar. —La niña le dio una gran sonrisa mientras le guiñaba el ojo.
—Como digas —Dije encogiéndome de hombros mientras me marchaba.
Me gire y me dispuse a seguir buscando los salones para memorizarlos y no perderme. Escuche pasos rápidos detrás de mí y pronto, sin saberlo o pensarlo, ya estaba en el suelo tirado.
— ¡Espera! —Tenía a la niña arriba mío con sus manos a los lados de mi cabeza y sus pequeñas piernas alrededor de mi cuerpo, la mire asustado. Sus ojos azules me parecían más grandes que antes e incluso mas brillantes; me miraban expectante, como si estuviera siendo observado con un telescopio de cerca, me sentí expuesto de alguna manera; quizá debería de preocuparme por que tengo a una loca sobre mí, en vez de lo bonitos que son sus ojos.
— ¿Qué… —Balbucee tratando de quitármela de encima pero era sorprendentemente más fuerte que yo… una niña era más fuerte que yo.
—Seamos amigos —Acercó su cara más a la suya poniéndome nervioso e invadiendo mi espacio personal, aunque ese ya estaba siendo invadido.
Seamos amigos…
Seamos amigos…
Seamos amigos…
Desperté cuando alguien me empezó a agarrar a almohadazos. Gruñí tomando la almohada y aventándosela en la cara a Albus, este se fue hacia atrás tambaleante cayendo al piso.
— ¡Hey! —Se quejó.
—Yo debería decir eso —Murmure molesto.
—Oye, entiendo que te guste mi prima, pero sabes, preferiría que no tuvieras ese "tipo" de sueños con ella. —Sentí mis mejillas calentarse intensamente.
— ¡No soñé eso! —No dije arrojándole ahora mi almohada a la cara.
(…)
— ¡Bien comencemos! —Dije encajando el palo de mi escoba al piso del campo.
Ahí estaba yo, frente a los chicos que elegiría para el equipo de quidditch. A lo lejos vi a Alessa en las gradas con un abrigo blanco y unos guantes azules, su espumoso cabello iba cubierto por un gorro azul marino; me saludo con la mano y yo hice lo mismo.
—Comenzaremos dando una vuelta por el campo —Avise, y así fui mirando la técnica de vuelo y comenzar a sacar a algunos. Definitivamente no me gustaba tener que sacarlos, pues las chicas casi lloriqueaban, los chicos se enojaban y había algunos más grandes que yo, y aunque me duela admitirlo, me daba algo de miedo.
Jugamos un pequeño partido cuando saque a la cantidad suficiente de estudiantes, y así quedó:
El guardián era Albus.
Los cazadores, eran tres chicas bastante buenas que sincronizaban perfectamente, (aparte de que una de ellas es bastante guapa) Sabrina, Sabana y Samantha, si, todas empiezan con ese, fue extraño, total, podre diferenciarlas ¿Cierto?
Los golpeadores era dos hermanos, uno mayor que el otro, sinceramente, no sé, se parecen demasiado, su nombres ni siquiera los recuerdo. Pero, eran los mejores que había.
Y el buscador, era yo.
Así había quedado el equipo, al final Albus se me acercó y me dio una palmada en el hombro luego de irse a los vestidores a cambiarse, estaba nublado y pronto llovería. Me acerque volando a las gradas y fui directo a donde Alessa, ella me sonrió y se levantó para hablar.
—Hola Scorpius Malfoy —Saludo sonriendo.
—Sólo Scorpius. —La corregí. — ¿Y bien? ¿Qué te ha parecido?
—Bien, claro, si ignoramos que todo el partido coqueteaste con la chica S —Se encogió de hombros, reí incomodo —. Fue un buen partido, me gusta Albus.
—¿Qué? —Pregunté abriendo los ojos como platos, por primera vez vi las mejillas de Alessa teñirse de colores y con ambas manos frente a su cuerpo negó.
—No, no, no… Digo, me gusta como juego, no él, bueno, es agradable pero —Balbuceaba, levante una ceja sin comprender.
—Bien —Reí.
— ¿Cómo se vuela en escoba? —Me preguntó mirándome flotar.
— ¿No te has subido nunca a una? —Le pregunte sorprendido mientras ella negaba. —Ven, súbete, te paseo si quieres —Mire el cielo que parecía a punto de explotar en tormenta —Pero, solo una vuelta, pronto comenzara a llover.
— ¿Puedo?—Me pregunto con emoción en la voz, asentí y la ayude a subir a la escoba.
—Mira, si te inclinas hacia delante la velocidad va a aumentar —Tome las manos de Alessa en el palo porque estaba temblando y si se caía seria mi fin.
Me incline hacia delante y la escoba fue un poco más rápido, Alessa emitió un pequeño chillido asustada, me reí bajo para que no se diera cuenta que para mí, la situación era más que graciosa.
—Si nos giramos a la izquierda —Dije girando a la izquierda —Vamos, obviamente a la izquierda… y a la derecha.
Me gire rápido dando una vuelta, Alessa volvió a gritar y esta vez no pude evitar reprimir mi risa al verla tan asustada.
—Demos unas piruetas —Le dije sonriendo —. No son la gran cosa, pero agárrate fuerte.
Vi sus manos aferrarse al palo de la escoba hasta el punto en que sus nudillos se pusieron blancos, aguante la risa y comencé a volar hacia arriba mientras giraba en diferentes direcciones.
—Esta es la última dije volando lo más arriba que puse —Alessa suspiro aliviada, y yo sonreí con malicia.
—Tengo una pregunta —Me dijo antes de que comenzara a volver —. ¿A ti te gusta Rose?
Perdí el control de la escoba haciendo que ambos tambaleáramos en el aire y ella casi cayera el piso.
— ¿A qué viene la pregunta en medio del aire? —Dije sonriendo nerviosos.
—Tomo eso como un sí, casi me matas, así que tiene que ser un si —Dijo con la voz entrecortada.
Puse una mano sobre su cintura y con la otra toma el palo de la escoba lo más fuerte que pude, y comencé a descender en picada dando vueltas. Alessa solo gritó. Antes de llegar al piso frene y deje la escoba en el pasto del campo, Alessa bajo tambaleante pareciendo a punto de vomitar.
—No vuelvo a subirme a esa cosas —Susurro respirando agitadamente.
Apuntó la escoba y con una mano rubio su boca como si fuera a vomitar, pero al parecer lo detuvo, sus ojos estaban llorosos, con la mano se hecho aire mientras pestañeaba varias veces. Quizá si me pase.
— ¿Ya terminaron de besuquearse en el cielo? —Escuche una voz decirnos, y lo peor es que era de ella.
—Hola Weasley —Me miro con las manos en la cintura levanto las cejas haciendo que me cohibiera, hice una mueca.
—Los dos, rápido tenemos que terminar el periódico de esta semana.
—Yo iré a cambiarme primero —Dijo Alessa sonriéndome cómplice, ya tenía suficiente con esas miradas raras —… y a vomitar —susurro yéndose al castillo sola.
Rose me miro unos segundo, bufo y siguió a Alessa, la tome del hombro y la hice parar.
—Déjame ir, no quiero hablar contigo.
—No te voy a dejar ir —Le dije, y me sentí posesivo, se cruzó de brazos.
—Scorpius, para que me quieres —Para muchas cosas, pero eso me lo dejare a mí.
—Para hablar, tu para que crees, te la has pasado ignorándome y tratándome feo —Dije con cara de perrito, Rose se encogió de hombros mostrando su desinterés.
—Me di cuenta que no valía tratar de estar contigo si tú no mostrabas el mismo afecto que siento yo —Sonrei como bobo al escuchar que me quería de una forma distorsionada.
—Sabes que no soy bueno en eso de…
—Scorpius, has tenido miles de novias y te he visto ser cursi a morir —Dijo riendo con sarcasmo —. Somos amigos, se supone que deberías de ser más no se… afectuoso.
Me acerque a ella y acorte la poca distancia que nos separaba en un abrazo.
—Estoy siendo afectuoso ahora —Murmure frotando mi nariz con su cuello mientras inhalaba su aroma a flores, estoy completamente que hacia una conspiración con su nombre y el perfume —Rose, estoy siendo afectuoso ahora ¿Volvemos a ser como antes?
—Me haces cosquillas —Dijo con la voz temblorosa, sonreí sobre su cuello.
—Todos los días te veo y me doy cuenta que te necesito cerca —Me separe de ella y junte nuestras narices, sus ojos grandes me miraron y sentía su aliento sobre mi boca pero me contuve, tenía que hacerlo. La pupila de sus grandes orbes azules de había dilatado y sólo me miraban a mí, y a nadie más que a mí. —. Te quiero cerca de mí, y no de nadie más, solo conmigo ¿Es mucho pedir? Rose… —No dijo nada, solo se quedó callada.
—Somos amigos Scorpius —Y sentí como eso se clavaba en mi pecho, y una vez más tuve que mentir.
—Te extraño, estas a mi lado pero, no es suficiente, te quiero más, quiero que seamos como antes… —Mentí, no quería ser su amigo, quería ser algo más, pero como siempre tuve que mentir. —. Y me doy cuenta que te extraño, te tengo cerca, pero extraño la relación que teníamos. Extraño la forma en la que me tratabas. Vuelvo a mirar atrás una y otra vez, y me doy cuenta de que muchas cosas cambiaron…y eso meduele.
Nos miramos de nuevo profundamente, y no podía escuchar otra cosa que no fuera el sonido de mi corazón palpitar en mi pecho, sentía calor a pesar que estaba comenzando a helar. Baje mi mirada a sus labios sin poderlo evitar ya, ella lo noto, se había puesto más nerviosa.
Me acerque más a su boca para acortar la distancia…
¡Boom!
Un trueno nos hizo sobresalta y entonces la lluvia comenzó a caer.
—Hay que volver —me grito dándose media vuelta y comenzando a correr.
La lluvia era tan fuerte que solo se escuchaba la forma en la que caía y se estrellaba con el piso. Y sin poder evitarlo lo grité con la esperanza de que no me escuchara.
— ¡Te quiero! —Le grite mirando como corría para que la lluvia no la alcanzara. — ¡Te quiero Rose! ¡Me gustas! ¡Se mi novia! ¡Escúchame! ¡Solo te quiero a ti!
Se paró en seco y se volteo a mí, mi corazón se paró ¿Me había escuchado? Mi respiración era agitada, la veía, mojada por la lluvia, con las mejillas rosas, su cabello aplastado y aun así alborotado, tan hermosa, tan única, tan brillante, tan ella… tan Rose.
Corrí y la bese.
Nuestros cuerpos fríos y helados por la lluvia se calentaban por el contacto de ambos, ella me abrazo por el cuello y me siguió el beso, y por primera vez en mucho tiempo, me sentí completo, a quien le importaba la lluvia, yo la quería a ella más que a nada y unas cuantas gotas de agua y el frio entrando en mis huesos lo valían solo para estar sintiendo la sensación del contacto de nuestros labios.
Eso debió pasar, pero no, no pasó.
No hubo beso.
No me sentí completo.
No me quería.
No la tenía.
No era mía. Y probablemente no lo seria.
Había tenido la oportunidad, y la desaproveche.
Y sí, me equivocaba al pensar que no era el único que la miraba.
Solo se giró y me grito "¡¿Qué esperas?!" Que casi no alcance a escuchar si no hubiera alcanzado a leer sus labios.
Pero no podía, me dolía tenerla tan cerca y tan lejos al mismo tiempo. Tan cerca porque éramos amigos, porque ella era Rose y era afectuosa, porque me sonreía porque estaba ahí y con una sola mirada me tranquilizaba, tenía su afecto, y su cariño pero no como quería. Quería que me quisiera y por eso estaba tan lejos de mí.
N/A:
Llámenme cruel, hija de Snow, hija de Umbringe, no me importa ¡Soy genial! Ajajajaja
Sinceramente, lo siento, pero, les va a doler esto. Había pensado en serio poner el beso, but, no podía; esataba entre el beso o que Rose volteara y gritara que se apurara, asi que hizo un juego y termine juntando las dos.
Sorry not sorry.
Déjense de cosas, saben que les encanto la forma de Scorpius, a mí me encanta este, no sé, siento que es más inocente que el otro de Sólo ¿Amigos? Y Rose es más infantil y femenina. Aclaro, entre Alessa y Scorpius no hay nada, aunque, hay cierta atracción física por el hecho de ser iguales pero no hay nada entre ellos dos, incluso son grandes amigos, pero solo eso.
Y sí, me levante a las seis a escribir esto, mi diario, a corregir solo amigos, a hacer Innocence (aun no la publico), corregir Friendzone y muchas cosas.
Estoy. A. Punto. De. Explotar. Por. Exceso. De. Ideas.
Bye chicos, espero sus comentarios asesinos, saben que los quiero mucho.
Atte: Alguien muy cruel.
Wattpad: SkyPaperxX
Frase: Y me doy cuenta que te extraño, te tengo cerca, pero extraño la relación que teníamos. Extraño la forma en la que me tratabas. Vuelvo a mirar atrás una y otra vez, y me doy cuenta de que muchas cosas cambiaron…y eso meduele.
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