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La Tercera Generación en 1997. — capítulo 1
1 años y medio atrás. —¡Hija, que tengas eso es un orgullo para mi! Escucho a su mujer decirle a su princesita. Rose llamo a su madre para mostrarle algo, pero a Ron no. Y como el quería enterarse se le ocurrió espiarlas detrás de la puerta. —Gracias, ma'. La directora McGonagall dijo que te lo podía decir a ti, como tu ya lo tuviste, dijo que no había ningún problema. —¿McGonagall te explico como usarlo? —Si, ya lo tengo todo controlado. Desde que me la dieron, el primer día del curso, quería decírtelo. Ron queriendo saber que es, entro. Rose y Hermione le dirigieron una mirara reprobatoria. —¿Estabas espiando? —preguntaron las dos, causando una sensación de terror a Ron. Si algo temía el, ademas de las arañas, era a su esposa e hija. —Ustedes no me quieren decir nada —se cruzo de brazos, como un niño pequeño. Ellas dejaron de mirarlo mal, les daba gracia que su padre se ponga como un crió. —No creo que la profesora se enoje —razono Rose, sacando una cadena de su remera—. Tu se lo mostraste a tío Harry y ellos no te dijeron nada. —¿Que cosa le mostraste a Harry y a mi no? —pregunto Ron, indignado. —¿Te acuerdas que en el tercer curso, cuando a Sirius le iban a dar el Beso del Dementor? —Ron asintió— ¿Te acordas que te conté que Harry y yo retrocedimos en el tiempo con mi Giratiempo? —volvió a asentir—. Bueno eso era. A Rose le dieron uno, para que estudie mas materias. —Felicidades, hija. Igual que tu madre —le sonrió a las dos muchachas de su vida—. ¿Y por que no me lo dijiste? —La profesora McGonagall dijo que se lo podía decir a mamá nomas. Por favor, pa', no digas nada. —Bien. Vamos a la casa de Harry, nos están esperando —dijo Ron, ayudando a levantar a su mujer.
**Actualidad.**Ya a las 7 de la tarde, se encontraban todos los primos, con Teddy y Scorpius, sentados en el jardín, mientras los adultos terminaban de poner la mesa. —Ya vengo —Rose se levanto y fue hacia la casa. —Teddy, ¿que es esto? —pregunto Fred II, levantando la mano, dejando ver una cadenita que tenia reliquia atada. —¿De donde lo sacaste, Fred? —pregunto Victoire, que sabia a la perfección que era eso. —Lo encontramos en el baúl de Rose —respondió James—. Siempre lo lleva, queremos saber que es —explico. —¡James Sirius Potter y Fred George Weasley, ya me devuelven eso! —se escucho la voz de la ultima persona que James y Fred querían escuchar en ese momento. —Rosie, primita querida... —dijo James, su voz sonaba con miedo. Rose y las demás mujeres Weasley asustaban a quien sea. —¡¿De donde sacaron eso?! —De tu baúl —susurro Fred, pero lo bastane audible para que Rose escuchara. —¡Devuelva eso, me pertenece! —¿Que es esto, Rose? —pregunto Hugo, señalando el Giratiempo. —¿Que hace esto? —pregunto James, mientras le daba vuelta. —¡JAMES, NOOO! —Gritaron Rose, Victoire y Teddy. —¿Por que n...? Los 14 chicos dejaron atrás la Madriguera, envueltos es una luz violeta. Todos gritaron, girando en la nada. Minutos después, aterrizaron en un lugar muy grande, que ya conocían perfectamente. Era de noche, la luna y las estrella se dejaban de ver por la ventana. —¡James Sirius Potter, date por muerto! —estallo Rose, se tiro encima de el y empezó a pegarle, hasta que fue sujeta por Victoire y Teddy—. ¡Suéltenme que lo mato!
—¿Que paso? —pregunto Lucy, abrazando a Lily y a Albus. —Bueno, lo que Rose posee se llama Giratiempo —explico Victoire—, eso sirve para retroceder en el tiempo. —¿Y en que época estamos? —pregunto Dominique. —Eso es lo que tenemos que averiguar —hablo Teddy. —¿Chi-chicos? —llamo Rose. Cuando la soltaron se había ido a la ventana. —¿Que pasa, Rosie? —pregunto Scorpius. —James, Albus, Lily, Hugo, ¿esos son nuestro... padres? —todos se acercaron a ella. Definitivamente eran Harry, Ron y Hermione. —¡Ron, quédate quieto! —lo reprimió, la chica castaña, a la cual identificaron como Hermione. —¡Basta los 2 de pelear, hay que volver al castillo! —dijo Harry, corriendo, seguido por sus amigos. —¡Es la ultima vez que hago esto! ¡¿Como piensa Hagrid que vamos hacer amigos de un gigante?! —exclamo, enfurecido. —Grawp ya esta mejorando, Ron. Ya aprendió a comunicarse. —Claro, tu lo defiendes por que el te trata bien, ¡a mi casi me mata! —¡Ya cállense los dos! —le dijo, ya se veía que se aproximaba otra pelea de ellos—. Si los profesores nos descubren, aparte de echar a Hagrid por Grawp, nos quitaran puntos, y peor si nos ve Snape. Se callaron aun fulminando al otro con la mirara, continuaron caminando por el pasillo, siendo vigilados por sus hijos y sobrinos. Los siguieron con la mirara hasta que desaparecieron por la escaleras del vestíbulo, hay se miraron todos con cada de horror. ¿En que año estaban?
—¿Cuantos años tendrán? —pregunto Fred. —Tendrán que tener 15 0 16 —contesto Hugo—; mamá nos mostró una foto, que eran así como ahora, y dijo que tenían 15 y que pronto cumplían 16. —¡James, nos trajiste a la época de mi padres! —grito Rose. Todos empezaron a discutir, cuando la puerta se abrio en par en par, dejando a pasar al director y a la subdirectora al Gran Comedor. —¡¿Se puede saber que es esto?! —exigió saber la mujer de pelo atado con un moño—. ¿Por que no están en sus Salas Comunes? —Eh... nosotros... esto... Dumbledore... es que —balbucearon. —¿Como se llaman? —pregunto Dumbledore. —Yo soy Ted Lupin —se presento. McGonagall se estremeció al escuchar el apellido—, ellos son Victoire, Dominique, Louis, Fred II, Lucy, Rose, Hugo, Molly II y Roxanne Weasley —la profesora se sentó, ¿Weasley?, pensó—. El es Scorpius Malfoy —ya casi estaba desmallada—. Y por ultimo James, Albus y Lily Potter. —Minerva, ¿esta bien? —pregunto Dumbledore, viendo como ella ya casi se estaba volviendo loca por los apellido de los niños. —¿Has dicho Weasley, Potter y Malfoy? —pregunto a Ted. —Si, profesora. Lo que pasa es que a Rose le dieron un Giratiempo y los dos idiotas de allá —apunto a James y Fred, que los miraron fingiendo indignados—, jugaron con el y nos trajeron acá. —¿Viajaron en el tiempo? —pregunto el director, con una sonrisa—. Supongo que son los hijos de los hermanos Weasley, el señor Potter y el señor Malfoy. —Si —contesto Molly—, pero ya nos íbamos. James, ¿y el Giratiempo? —Esto... pues cuando llegamos, el Giratiempo... se me callo... y se rompió. —¡James Sirius Potter ahora si te voy a matar! —grito la pelirroja, lazándose de nuevo sobre el. —¡Rose, deja a tu primo! —le dijo Victoire, mientras la sacaba de hai—. Mas tarde lo vamos a agarrar entre todos, también a Fred, pero ahora no. —Entonces, si no tenemos el Giratiempo, ¿como volvemos al futuro? —pregunto Hugo— ¡Rose, yo quiero ir a casa, con mamá y papá! —Ya, hermanito, ya. Ahora nos fijamos como volver. —Yo se los puedo arreglar —confirmo Dumbledore—, pero eso tardara. Por el momento, ¿alguien conoce la Sala de los Menesteres?, pueden quedarse hai, hasta que se arregle el Giratiempo. —Yo lo conozco —dijo Scorpius—, hay vamos con Al y Rose. —Pero, profesor, ¿y nuestros padres? ¿nos quedaremos hai hasta que termine? —Lo mas sensato, Dumbledore —hablo McGonagall, parándose y yendo hacia el—, seria que se presenten ante todos. —Excelente idea, Minerva, mañana se podrán presentar, a la mañana —dijo—. Ahora, señor Malfoy guié a los chicos a la Sala de los Menesteres. Se despidieron de ellos y salieron del Gran Comedor. Dieron vueltas por el séptimo piso, para encontrarla. Cuando la encontraron, Scorpius pidió un lugar para pasar la noche. Abrieron las puerta y se encontraron con varias camas y con baúles, supusieron que hai había ropa para ellos. —Vamos a dormir, chicos. Mañana hablaremos de como lo vamos hacer —dijo Ted. Cada uno se acostó en las camas y se durmieron enseguida.
En la Sala Común de Gryffindor, solamente quedaban tres personas despiertas. —No, yo me voy a quedar acá hasta que termine —dijo Hermione, volviendo a escribir el el pergamino—. Si quieren vallan a dormir, yo después subo. —Eso lo haría con mucho gusto —dijo Ron, mientras abría un libro—, sino tuviéramos mañana Pociones. —Yo ya termine —dijo Harry—. Hermione te fijas si esta bien. —Veamos —se puso a leer la redacción—, acá va 3 pelos de unicornio, no 2; después todo lo demás esta bien. —Gracias —corrigió lo que estaba mal y guardo todo. —Hermione, me prestas tu redacción. —No, Ron, hazlo tu. —Me faltan 3 cm solamente, déjame ver algo y listo —le pidió. —No. —Por favor, Hermione —puso su mejor cara de angelito. —Ni con eso lograras que te lo haré. —¿Que tengo que hacer para que me lo des? —pregunto, tratando de ver el pergamino, Hermione al notarlo lo aparto de sus ojos. —Hazlo tu. —A Harry lo ayudas. —A mi no me metas —le dijo, tratando de pensar con escabullirse antes que empiece la pelea de ellos. —El me muestra cuando ya lo termino, tu cuando lo terminas, me lo muestras y yo te digo si esta bien —contesto. —Bien, pasame el libro —Harry le dio el libro y se puso a leer. Cuando lo termino se lo dio a su amiga. —Perfecto, Ron, ninguna falla —se la entrego de nuevo—. Me iré a dormir, buenas noches, chicos. Subió las escaleras para ir a su habitación, los chicos subieron a la suya. Después de hablar sobre Quidditch, se quedaron dormidos.