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La Tercera Generación en 1997. — capítulo 7
Harry ya quería ver al siguiente encapuchado, quería saber quien era el que usaba el apodo de su padre. Ron y Hermione también querían conocerlo; Ginny, que no entendía nada del tema, quería saber quienes eran los padres de el. El encapuchado se puso en el lugar que antes ocupaba Fred. Se saco, poco a poco, la túnica, e igual que su primo, se la lanzo a una chica de Hufflepuff, esta y muchas mas, al ver la belleza del chico, se pelearon por ella. Era morocho, su pelo era rebelde, tenia los ojos marrones, heredaros de su madre. Tenia la misma altura que su primo, e igual que el, tenia aire de bromista. —¿Como anda la gente del pasado? —dijo, con una sonrisa y las manos en los bolsillo, logro que las chicas suspiraran—. Pues como dijo mi primo, Fred, yo soy Cornamenta, pero mi nombre es James Sirius Potter —dijo, para la felicidad de Harry y Ginny, que después se dieron un beso—. Como verán, por allá —señalo a un azabache y a una pelirroja— están mis padres: Harry Potter y Ginevra Weasley... perdón, Ginny Potter. —¿Nos vamos a casa? —pregunto, emocionada, Ginny. —Claro, mamá —le confirmo—, hacen una boda doble. —¿Con quienes, hijo? —pregunto su padre. —Ah, no, no voy a revelar información, por que si no mi prima me matara —dijo—. Pero hablemos de mi, veo que muchas chicas les interesa saber de mi —guiño un ojo a una chica de Gryffindor—. Igual que mis padres, soy de Gryffindor —Harry y Ginny aplaudieron mas fuerte que cualquier otro—, estoy en séptimo año, con 17 años, y como les dijo mi primo, nuestra salida de Hogwarts sera magnifica... —Potter tenia que ser —murmuro la profesora, pero llego a los oídos de todo por el eco en el Gran Comedor—. Igual a James Potter y a su amigo, Sirius Black. —Exactamente, directora... —¡James! —lo regañaron todos los encapuchados. —¿Directora? —pregunto McGonagall—. ¿Y el profesor Dumbledore? —¡Aparte de traernos al pasado, mete la pata! —exclamo una encapuchada—. ¡Cuando volvamos, a ti y a Fred, los matare! ¡Ya escucharon! —Pero, tranquila, no hicimos nada malo... —trato de excusarse Fred. —¡Nada malo! ¡Nos han traído al pasado! —grito otra. —Ya esta bien, es muy turno de hablar, luego pasaran ustedes —dijo James, fingiendo estar molesto—. ¿Donde me quede? ¿Fred? —Contabas lo que haces en Hogwarts —lo ayudo. —¡Así! Estoy en el equipo de Quidditch como golpeador y soy el otro capitán. —¡Me das mucho orgullo! —Gracia, ma' —dijo—. Cambien trabajo en Sortilegios Weasley, la que esta en el Callejón Diagon con Fred, y luego trabajare en la que esta en Hogsmeade, cuando acabe Hogwarts. »Aprobé mis TIMOs con Aceptable en todas y en Defensas Contra las Artes Oscuras con Extraordinario —recibió aplauso de parte de sus padres y abuelos—. ¿Que mas? Pues mis padrinos son Ron Weasley y Hermione We... Granger —dijo rápidamente, aunque solo Molly lo noto. —¡Ay, gracia, gracias, chicos! —dijo Hermione, cuando fue a abrazarlos. —¿Quien mejor para ser madrina de mi primer hijo, amiga? —le dijo Ginny, también abrazándola. —Gracias, hermanos, y a ti también, Ginny —agradeció Ron. —Veamos, veamos, ¿que mas puedo decir? Estoy en el Clan —recibió aplauso por parte de sus tíos y de su padre— ... Emm... no se... creo que termine. ¿Alguna pregunta? —¿Tienes la maldición Potter? —le pregunto Remus. —¿La que...? —pregunto Harry y James. —La maldición Potter —dijo, mientras caminaba hacia el—. La mayoría de los chicos Potter la tienen —lo observo y hablo—: Tienes la primera cosa: el pelo color negro, igual que tu padre y abuelo; tienes la segunda cosa: ser bueno en Defensas Contra las Artes Oscuras, igual que tu padre y abuelo —le dijo—. Pero lo mas importante, todos los chicos que tienen la maldición Potter, tienen a su pelirroja —se giro hacia los padres del chico—. ¡Mira! Tu padre tiene a una pelirroja; tu abuelo tuvo a una pelirroja —Snape bufo—; tu bisabuelo tu una pelirroja. ¿Hay alguna pelirroja que te gusta?
—¡Tiene la maldición Potter! —grito un encapuchado. —¡A James le gusta Ariana, una chica de nuestro curso! —revelo Fred. —Gracias, Canuto y Lunático —les dijo, sarcásticamente. —Entonces, definitivamente, tienes la maldición Potter —le dijo Remus, para luego alejarse y volver con su hijo y mujer. —¿Con que la maldición Potter? —se burlo Ron. —Cállate. —Yo tengo una pregunta, hijo —dijo Ginny—: ¿por que la niña esa dice que agarraste su Giratiempo? —Por que ella no nos quiso prestar eso, asi que Fred y yo nos agarro curiosidad y lo tomamos prestado—contesto. —¡Por que es mio! ¡La profesora McGonagall me lo dio para poder estudiar mas asignaturas! —Seguro es tu hija, Hermione —le dijo Harry. —¿Y Vicky? —gruño Ron— ¿No vino a ver a su esposa y a su hija? —Ron, cuantas veces te tengo que decir que Viktor y yo no somos nada —le reclamo la castaña. —Pero pudiste avernos dicho —le dijo Fred II. —McGonagall dijo que no dijese nada, aparte, si se los dijera, ya desde antes abríamos vuelto al futuro. —Ya, bueno —los cayo James— ¿Otra pregunta?... ¿Ninguna?... Entonces, me voy. Denle una buena bienvenida a...¡Lunático! James fue hasta la mesa de Gryffindor, mientras coqueteaba con las chicas, hasta que llego donde sus estaban sus padres y los abrazo; también abrazo a sus padrino, tíos, abuelos y amigos de la familia.