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Un último suspiro. — capítulo 15
Las vacaciones iban llegando a su fin y con ello todas aquellas tardes en San mungo, todas las noches en vela observando dormir a su hermano, y alguna que otra durmiendo en el regazo de Draco. Había pasado tan rápido que ni tiempo había tenido casi de verse, solamente cuando iban al hospital, ya que Hermione a veces estaba tan ocupada que Draco simplemente no le daba importancia, ya que el rubio también lo estaba.
Había decidido adelantarse a los acontecimientos sin que él se enterase, tenía un comprador que el mismo Theodore le había recomendando, hacía dos días que habían cerrado el trato, sin que el rubio se enterase si quiera, y le había advertido al castaño que no dijera ninguna palabra sobre la venta, ya que este se pondría como una fiera al enterarse.
-Bien… pues esto es todo señorita Granger, ha sido un gran placer para mi hacer negocios con una chica tan guapa e inteligente como usted.-Habló el hombre besando la mano de ella.
Hermione sonrió.
-Lo mismo digo.-Susurró ella viéndolo marchar.
-Bueno, Granger yo me voy.-Habló Theo dándole dos besos.- Espero que podamos vernos con Pansy y Draco algunos de estos días.
-Oh, sí sería genial.-Habló ella con una sonrisa de oreja a oreja.- Y gracias por esto.
-No hay de que…
Lo que Hermione no sabía era que Draco había planeado todo aquel encuentro, lo tenía sumamente calculado, el primo de Theodore un hombre que parecía muy de negocios, había venido a pasar las vacaciones de invierno con sus tíos, el plan consistía en que el primo se hiciera pasar por un gran empresario del mundo muggle y mágico, una ironía ya que solo era un simple profesor de Dumstrang, hiciera firmar a Hermione algunos papeles, y luego él con una tinta especial firmaría, que al cabo de un par de horas se acabaría borrando, dando paso a Draco para que las empresas pasaran justamente a su nombre, y el dinero a cuenta de *su chica.*Y tal y como los mejores amigos había planeado, todo había salido a pedir de boca.
-Todo ha salido como me habías pedido, no sospecha nada.-Habló Theodore seriamente con su vaso de whiskey en la mano.
-Genial, ella es muy cabezota y bueno creo que después de que formalicemos lo nuestro… bueno lo que tengamos, salgamos de Hogwarts y se venga a vivir conmigo, no se molestará tanto el día en que se lo diga.
Theodore rió.
-No seas idiota, Malfoy.-Habló dejando el vaso en la mesa.- Es una chica inteligente, no se tiene porque enterar por tu boca, al final lo descubrirá sola, pero estará tan feliz junto a ti que sinceramente le dará igual, al fin y al cabo tu solo la estas ayudando, ¿verdad?
-Si…-Susurró Draco.- Por cierto Pansy me dijo que el otro día la dejaste plantada, y que te fuiste con lunática, ¿Qué te traes con Lovegood?
-Nada en especial, quiere que la ayude crear un encuentro con Hermione, para poder recuperar su amistad, Tory me dijo que la ayudara también, no veo por qué no hacerlo, ¿sabes?-Dijo de manera desinteresada.
Draco rió por lo bajo para después ponerse seriamente.
-Vamos, Nott, ambos sabemos que tú no haces las cosas solo porque sí, siempre quieres algo a cambio.-Habló haciendo una pequeña pausa.- Pero haz lo que tengas que hacer sin involucrarte mucho, no quiero que Hermione sufra más de lo que lo ha hecho…
-Aunque no lo creas Granger también me importa, a diferencia de Blaise que no para de hablar mal de ella.- Draco apretó los puños.- Pero tranquilo, solo haré que se vean, y que hablen de lo que tenga que hablar, luego cobraré lo que quiero y adiós a Lovegood.
-Espero que sea como digas, Theo…
-Lo será, ya sabes cómo soy. Pocas personas son las que me importan y entran en mi vida, y tu futura novia lo ha hecho sin que yo quisiera, creo que al menos le debo esto, por todas las bromas de los años anteriores que les gastamos a los Griffyndor's, incluyendo al trio dorado. Supongo que en sus tiempo ella y Lovegood fueron buenas amigas… ¿Tu sabes que fue lo que pasó entre ellas?
Draco frunció el ceño, algo más que no sabía, tenía claro que algún día hablarían sobre sus ex mejores amigos, incluyendo a todos los pelirrojos, pero jamás había hablado si quiera sobre Luna, suponía que Hermione a pesar de ser muy cerrada, quería guardar algo de la historia, algo para no contárselo a él. Sin embargo no lo dejaría escapar, cuando la oportunidad de hablar sobre la rubia se presentase, él sacaría el tema a relucir.
-No…-Respondió al fin.
-Bueno espero que no haya sido tampoco nada grave…
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Tenía tanto dinero en sus manos que hasta le sobraba para comprarse una nueva casa, no es que la tenía no le gustase, era la casa donde había nacido y crecido junto con su familia, pero ese era el problema, que le recordaba tanto a su familia, que no soportaba estar mucho tiempo allí, siempre que iba, lo hacía para ir a buscar cosas y llevarlas al hospital, muy de vez en cuando dormía allí, solo se duchaba, desayunaba y algunas veces cenaba, pero en lo que respecta de hacer vida normal, ella no hacia una.
Creía que era lo más conveniente, daría el dinero al hospital para pagar la operación y luego compraría una casa, nimuy grande ni muy pequeña, una casa donde su hermano pudiese jugar a sus anchas, correr, gritar, y tener algún que otro animal. Un sitio acogedor, lleno de paz y armonía, como le gustaba ella. Y decorado a su gusto.
-¿Qué tal vas con Arnold?-Preguntó Hermione un día en el que había quedado con Pansy a tomar café.
-Bueno… lo hemos dejado, no congeniamos.-Susurró la pelinegra.- Siento mucho que lo tuyo con Eric tampoco haya salido bien, es un capullo… Te juro que lo mataría ahora mismo.
-Tranquila, si no hubiese sido por Draco…-Dejó la frase en el aire.
La pelinegra sonrió con ternura.
-¿Es un chico genial, verdad?-Preguntó con los ojos llenos de amor.
-Lo es.-Respondió Hermione ruborizándose.
-Sí…-Afirmó Pansy.- Cuando lo conoces ves en él algo que no puedes hacerlo en las demás personas, puede que sea frio y calculador, pero al fin y al cabo tiene un corazón de oro, no cualquier chica lo merece… lo mismo ocurre con Theodore…
La chica continuó hablando y hablando, mientras ella se había quedado pegada con la frase *no cualquier chica lo merece…*No tenía idea de a qué se refería con aquello, pero sentía que de algún modo ella no se lo merecía.
-¿A qué te refieres con que no cualquier chica lo merece?-Preguntó al fin.
-Chicas como Daphne, ya me entiendes.-Habló sonriendo.- Pero no me preocupo por Draco, ni si quiera por Theo, sé que cuando escojan a alguien, aquellas chicas serán las mejores, y no tendré que entrometerme en sus relaciones…
Ambas rieron por lo último dicho por la chica.
-¿Y tú Pansy?
-Yo creo que me tomaré un tiempo para reflexionar…-Susurró la pelinegra observando su café a medio tomar.- Necesito reencontrarme conmigo misma, y solo así podré encontrar al chico definitivo.
-No tengas prisa.-Habló Hermione sonriéndole de una manera maternal.- Cuando lo encuentres, lo sabrás al instante, de eso que no te quepa la menor duda.
Porqué muy en el fondo del corazón de la chica sabía que él definitivo para ella era Draco, lo supo desde un principio, aunque todavía le costase hablar sobre sus sentimientos y emociones ella lo sabía, y tenía claro que cuando llegara el momento adecuado se lo haría saber sin presiones y cosas que le molestasen, simplemente se lo haría saber.
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El tren dio su partida, y con ello la vuelta a la escuela.
-¿Qué pasa Granger? ¿Te molesta mi presencia?-Preguntó Daphne entrando al compartimento en el que estaban Pansy, Theo, Tory y Draco, la primera se acaba de enterar de la relación de su mejor amigo y la castaña.
-Daphne…-Le reprendió Theodore con una mirada asesina.
-¿Te comió la lengua el gato, ratita?-Preguntó con malicia.
Pansy iba a responder enfadada, pero no lo hizo ya que Hermione habló.
-Cuídate las espaldas, y cuida tu boquita, porque no me conoces.-Dijo fríamente intentando levantarse del regazo de Draco quien la sostenía muy fuerte.- Ten más cuidado.
Daphne no alcanzó a responder ya que Blaise le habló para decirle que había otro compartimento donde no hubiesen sangres sucia.
-Perdona a mi hermana… ella… es… bueno…-Habló Tory callándose al instante al ver la cara de sus amigos.
Pansy y Theo miraron a Draco fríamente y distantes, como si quisieran asesinarlo, porque simplemente no dijo nada.
-¿Por qué no le dijiste nada?
-¿Qué querías que le dijera? Hermione… son mis amigos y quiero que te lleves bien con ellos.
-Ya me llevo bien con ellos, Draco, además ella no es tu amiga.
-Hermione…
-Ya veo quien te importa más…
-No sé el porque tú rabia contra ella, Daphne es así, dale tiempo…
Pero Hermione no respondió, estaba enfadada y tenía ganas de llorar, obvio que tenía motivos para odiarla, pero no se los haría saber a él, ya que esperaría que con el tiempo se diera cuenta él solito. Aun sentada en su regazo con la cara más enojada del mundo, se recostó en su hombro para serenarse, ya tendría tiempo ya de hablar con Draco… o quizás no.
Los alumnos corrían de un lado para otros desesperados por llegar tarde a sus clases, otros con caras llenas de ojeras por no poder dormir bien, algunos aun con las marcas de babas en la cara y despeinados. Se notaba al instante el principio de clases.
-Eres un idiota Draco Malfoy ¿lo sabías?-Habló Pansy enfadada.- Tienes una chica que te quiere y ni si quiera eres capaz de defenderla, imbécil.
-Pansy… solo quiero que se lleve bien con nosotros. Nada más, por eso no dije nada, además no entiendo su rabia contra ella.
-¿Es que no lo sabes?-Preguntó Pansy sorprendida.
-¿Saber el que?-Preguntó del vuelta Draco.
-Vamos, Draco… ¿Me estas tomando el pelo, verdad?
-No.-Respondió fríamente Draco.- Solo sé que tuvieron una pequeña pelea, ¿es eso?
Pansy negó con la cabeza.
-Va mucho más allá que eso, Draco… Ven, te lo contaré.
¡Hola amores míos!
¡Aquí os dejo otro capítulo más, espero que sea de vuestro agrado!
¿Por qué Hermione tiene guardada tanta rabia contra Daphne?
¿Que fue lo que pasó tan grave como para que ella odie tanto a la rubia?
¡Nos leemos!
¡Besitos!