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Historia 184175 — capítulo 6
Ulises había vuelto al claustro.
Otra vez, allí estaba, justo como la última vez. La chica alta de ojos azules y cabello negro, anotando algo en su cuaderno con una sonrisa en su rostro. Había otra persona junto a ella. Una chica. De ojos avellanas y una cabellera rubia que caía por su hombro y le llegaba hasta la cintura, atada en una larga coleta. La joven desconocía estaba junto a la sirena, peinándola, y trenzando su cabello utilizando flores azules que crecían junto a la fuente.
Heather llegó corriendo hasta donde estaba yo, y de alguna forma, la hija de la Reina estaba junto a ella. Volteé la mirada hasta ésta última. -¿Quién....? -Rider -Me respondió antes de que terminara de formular la pregunta- Su nombre es Fiorella Rider. Si no me equivoco es dos cursos menor que nosotros. -¿Padres? -Pregunté mirando a la rubia. Tanto Evie como la Princesa de Corazones me miraron con cara de obviedad- ¿Qué? -Ulises -Suspiró Heather- Se apellida Rider. ¿Cuántos héroes conoces que se apelliden así?
Touché.
-Uno.... -¿Y ese uno es...? -Flynn Rider -Suspiré con cara de pocos amigos. -Entonces. Pensemos. ¿Con quién se casó Flyn Rider? -Con Rapunzel... -¡Bravo! Ahora unamos piezas. ¿Quiénes son los padres de Fiorella Rider? -Okey ya entendí -Gruñí de mal modo apretando los puños. Heather sonrió. -¿Ves que no costaba tanto pensar, Uli? -¿Sabes? Si no fueras mujer, ya te abría golpeado -Ella me sacó la lengua. Wow, gran insulto. Devolví la mirada a la fuente. No había nadie allí.
-¡¿En donde están?! -He estado intentado decírselos -Suspiró Evie Queen- Mientras ustedes discutían Fiorella y Mel se han ido -Señaló un lugar en el cuarto piso de la pared al otro lado del claustro. Cruzando por allí, subiendo las escaleras, se encontraban la hija de Rapunzel y Melody Little. Volteé hacia las princesas. -Se quedan aquí. No me sigan. -Pero Ulises... -Pero no me preocupé por responderle a Heather. No iba a detenerme hasta averiguar de donde había sacado esa sirena la canción de mi madre.
Al llegar a las escaleras, comienzo a subirlas de dos en dos. De repente la canción de mi madre comienza a sonar en mi cabeza. Me veo a mi mismo de niño, trece años atrás. Me encuentro sentado en una de las enormes rocas del pantano con ella junto a mi. Estaba cantando. Su voz era áspera y ligeramente grave, pero era perfecta para mi. Lograba calmarme cuando me sentía mal. ... ¿Qué lo que ves a tu alrededor? Tanta abundancia, tanto esplendor... Te hace pensar que yo,
no necesito más...
Siempre esperaba al final de la canción. En ése momento no sabía por qué, pero siempre sentí que esa última parte significaba algo. Y me refiero a algo mas que el significado obvio de simplemente ya no ser simplemente un.... Pulpo....
... ¿Cuándo me iré? Quiero saber. Sin importarme cuándo volver. Al exterior, quiero formar parte de él.
Ahora era obvio. En ésa última parte mi madre hablaba de salir de los pantanos. De poder salir de una vez de esa prisión dentro de la prisión en la que nos encerraron. Muchos juzgaron a mi madre. Muchos la llamaron monstruo por ser como es. Y me refiero a gente de la mismísima Isla de los Perdidos. Aún así todos ellos no sabían la verdad. Porque claramente había una verdad oculta tras la historia que todos conocían.... Aún después de todos éstos años no se cual es esa verdad. Pero lo averiguaré. Fue para eso que mi madre nos mandó aquí. Yo, junto a la ayuda de los tres inútiles que tengo de compañeros (Sin ofender a Heather, obviamente), debemos desenmascarar la verdad sobre los líderes de Auradon. Quienes son en realidad. La historia que le han estado ocultando a su pueblo.
Estaba tan absorto en mis pensamientos que no me di cuenta de que ya estaba frente a las dos personas a las que perseguía hasta que choqué con una de ellas. -¡Auch! -Sacudí mi cabeza de golpe para notar como mis libros caían junto con los de la joven rubia que acababa de chocar. La verdad era que no tenía muchas ganas de recoger sus cosas, aunque aún así lo hice. En primer lugar porque también mis libros se habían caído. Y en segundo porque si quería ganar puntos con las nuevas heroínas de Auradon debía parecer.... ¿Cómo se decía? Oh si. Amable.-Lo siento... -Murmuré entre dientes mientras ponía rápidamente los libros que reconocía como míos en mi mochila. En un momento tomé algo, pero el gritito que aquella rubia pegó me detuvo. -¡Ese es mío! -Me paré en seco mirando el libro. Se trataba de un cuaderno, de tapa de cuero sintético color púrpura. Un par de hojas sobresalían de él. Cuando me dispuse a acomodarlas noté que eran dibujos. La primera era la imagen de un reino entero. El reino se encontraba en una isla a la cual se ingresaba por un elegante puente de mármol blanco (Lo que me hizo tener un deja vú de muy mal gusto, si me permiten decirlo), un centenar de casas y calles adoquinadas se elevaban por la única montaña presente en la isla. En la cima, un enorme y elegante castillo repleto de torres y torretas se elevaba hacia arriba. Estaba pintado con una especie de pintura muy suave que hacía que el paisaje se viese muy real. Otro de los dibujos era una familia completa. Pude reconocer a la misma Fiorella Rider en medio de la pintura, por lo que supuse que esa pareja de cabello castaño eran sus padres. Por Úrsula.... Fiorella enserio era igual a su madre, aunque la Reina Rapunzel no era rubia, y tenía el cabello castaño.... Aparte de esos, la diferenciaban los ojos. Mientras que la Reina poseía unos brillantes ojos esmeraldas, su hija había heredado los ojos avellana de su padre. Estaba por mirar el último dibujo antes de que una mano me lo impidiera- Son privados....
Levanté la mirada mirando hacia arriba y apartando mi cabello de mi rostro. -La lamento.... -Murmuré a regañadientes. La rubia sonrió. -No hay problema... -Le dí su cuaderno y ella me pasó una carpeta mía la cual guardé en mi morral. Nos paramos al mismo tiempo.
Fue instantáneo, no pude evitar mirar a la joven de cabello negro y ojos azules que tenía frente a mi. La chica hizo lo mismo. Pasaron varios segundos antes de que ambos bajáramos la mirada, cada uno mirando el collar del otro. Apreté los puños, y noté que la sirena estaba por decir algo antes de que la hija de Rapunzel la interrumpiese. -Soy Fiorella -Dijo en tono amable- Fiorella Rider. -Lo sé -Murmuré en voz baja volteando hacia ella. La chica frunció el ceño. -¿A si? -¡Torpe! -Si, eh... Lo leí. En tu cuaderno -Agregué rápidamente al ver la cara de desconcierto de la muchacha. Ella bajó la mirada a el cuadernillo que le acababa de dar. en la esquina izquierda estaba escrito con una prolija letra "Fiorella Rider". -Oh, claro... -Me tendió la mano. Yo se la estreché procurando no voltear hacia la sirena. Sentía a respiración de ésta última aún en mi collar, aunque decidí ignorarlo. -Mi nombre es Ulises. Ulises Squid. Es un.... Un placer.... -Entonces habló. -Disculpa.... ¿Nos conocemos? Te veo cara familiar... -Su voz era aguda. Sonaba risueña y traviesa. -No lo creo -Negué procurando mantener mi "Sonrisa". Por un momento me recordé a mi mismo al Hada Madrina, con su estúpida sonrisa de plástico- Es decir, soy nuevo. Llegué ayer.
Veo como la joven de ojos azules frunce el ceño. En cambio la rubia sonrie. -Oh. Pues bienvenido -Sonrió la tal Fiorella- Bueno, ya me presenté. Pero ella no, su nombre es.... -Melody -La interrumpí- También lo se.... -Volteé hacia la sirena y agregué- Lo dice en tu collar.... -¿Cómo puedes saberlo todo? -Preguntó la sirena con tono divertido. Yo me encogí de hombros. ¿Qué se suponía que debía responder a eso? -Espera... -Murmuró la rubia- ¿Llegaste ayer? Pero eso significa que.... -Así es. Provengo de la Isla de los Perdidos.... Mi madre.... Mi madre era Úrsula -Me sorprendió a mi mismo el tono firme de mi voz. Ví como lentamente Rider comprendía junto a quienes se encontraba y comenzaba a mirarme a mi y a la sirena como si estuviéramos en un partido de Ping Pong. Dio un paso hacia atrás, lo que no me sorprendió. -Úrsula.... -Repitió Melody Little. Por un momento me pareció oír un dejo de temor en su voz- La.... ¿La hermana de Morgana?
Hice una mueca. No me gustaba mencionar a Morgana. Se suponía que era la hermana de mi madre, aunque nunca habían tenido una relación.... Estrecha, según tengo entendido. Mi madre tampoco hablaba mucho de ella. Recuerdo vagamente que mencionó que Morgana estaba celosa de ella de niñas, pero no mucho mas. Yo simplemente.... Sonreí. -Ajam.... De Morgana.... De Morgana. La Hermana de Úrsula. Mi madre. Enemiga de Tritón. El padre de tu Madre. Y tú, estúpida sirena, serás quien me ayudará a llegar hasta tu familia, tal y como mi madre me dijo que ocurriría....
Todos esos pensamientos se arremolinaron por mi mente al momento en que conocí a Melody Little, la clave, de mi misión aquí.