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Hermione ¿Zabinni? — capítulo 7
-Preparaciones previas al baile de presentación- {MARATÓN 1/3}
Los días pasaban en la mansión Zabinni y hoy era el día del baile de presentación. Hoy presentarían a Hermione como a la hija perdida de los Zabinni frente a todos los mortífagos y sus familias. Había estilistas en todas las habitaciones y también la ayudante personal de la señora Zabinni, quien elegía la ropa de cada uno de los pilares de la familia, es decir, de cada persona que viva en la casa y tenga que acudir a la presentación. Ningún miembro de la familia sabría que llevarían el resto, a excepción de Will. Él si sabría lo que llevaría su hermanita pequeña, porque desde que le dieron el alta del hospital no se ha separado de ella, y menos por las noches.
-Will, cariño, debes ir a prepararte -le dijo la madre a su primogénito- Hermione también debe prepararse.
-Madre, quiero estarme aquí, con ella. Debo ver si el vestido es adecuado para que ningún chico se pase de listo y vea más de lo debido.
-Will, a arreglarte a tu aposento -impuso la matriarca. El mayor miró a su hermana buscando ayuda pero la castaña negó con una sonrisa, no podía hacer nada. Las decisiones de su madre eran imposibles- Ahora, Will.
El mayor salió de la habitación triste y hecho una furia. Enfadado con su madre por no dejarle quedar con su hermana y enfadado y furioso con su hermana por no defenderle y pedirle que se quedara. Y estaba triste porque no podía estar al lado de su hermana en estos momentos.
Seduchó y peinó rápidamente, se puso el traje que tenía preparado ya que uno de los estilistas le había dejado anteriormente y buscó unos zapatos negros en el zapatero. Un estilista lo peinó mientras él refunfuñaba malas palabras y groserías. Tenía 20 años y no podía decidir que ponerse ni como peinarse porque tenían que estar perfectos para el maldito baile.
Por otro lado, Cassandra ya llevaba su vestido puesto. Dos estilistas la ayudaron a ponérselo y a arreglarlo del borde de abajo. La peinaron y maquillaron, se veía hermosa esa noche. Y era verdad, no parecía ella. O sea, si que parecía ella pero más bonita que casualmente va. Llevaba un vestido rojo hasta las rodillas, con unas piedras preciosas en la cintura que se unían haciendo un pequeño cinturón precioso negro y plateado. Un recogido en el pelo con unas horquillas negras con rubíes que combinaban con el vestido y los tacones. Y un maquillaje notorio y casual, que la hacían ver más mayor.
Blaise iba igual que su hermano pero con una camisa blanca y una corbata negra. El chico odiaba usar corbatas y a pesar que su madre y todo el cuerpo de estilistas lo sabían, le obligaron a ponerse una. Se hizo el nudo como pudo y se puso los zapatos. No se peinó porque recién le cortaron el pelo por la mañana, así que no fue necesario.
Finalmente, Hermione fue la que más se esmeró en cambiarse y arreglarse. Los estilistas y su madre escogieron un vestido negro con un toque blanco largo hasta los pies, con una obertura desde bajo la cadera hasta el final de la pierna izquierda, con solo un tirante en el brazo derecho y la espalda descubierta con unos tacones negros altos y ropa interior de encaje sin que se viera nada. Llevaba el pelo liso y estirado, sin recogidos, con dos horquillas, una a cada lado de la cabeza, que tiraban dos trenzas pequeñas que dejaban su lindo, mejorado y maquillado rostro a la vista. Estaba muy hermosa, ya no parecía aquella niña come-libros, rata de biblioteca, sangre sucia y pelo enmarañado que solía ser hasta entonces. Ahora parecía una mujer joven de verdad.
La familia Zabini estaba lista para el baile de presentación pero ninguno de los hermanos Zabini, es decir Will y Blaise, querían que se acercaran a su hermana menor. A pesar que Will seguía enfadado con ella, más que enfadado con ella estaba enfadado con su madre, no iba a permitir que ningún chico se le acercara.
-Lamento lo de antes -susurró Hermione a su hermano mayor- madre es muy estricta y estaba estresada, lo sigue estando, y no quería que se enfadara. Pero tampoco quiero que tú estés enfadado conmigo.
-No estoy enfadado contigo pequeña, solo disgustado -susurró el mayor. La castaña lo miró triste- solo quería que dijeras que querías que me quedase allí, contigo. No pensé que le harías caso a madre y que no dirías nada.
-Bueno, piensa y estés como quieras. Me iré con Blaise, al menos él no me reprocha nada y no me hace daño con sus palabras -la castaña se ofendió por su hermano y lo dejó solo hablando. Una de las cosas que odiaba Hermione era que le reprochasen lo que hacía y menos con ese tono.
*********************************** [N/A]: Sé que he estado casi dos meses desaparecida, pero de verdad que lo lamento. Hace un mes y medio entré a la universidad, pero hace dos y medio estaba dando los exámenes para entrar en ésta. Pero estoy de vuelta, y ¡vuelvo con una maratón de tres capítulos! Uno es este y los otros dos serán actualizados el viernes. Es posible que el domingo o el lunes que viene actualice otro. Cambiando de tema, esta historia tendrá 22 capítulos y el epílogo, no más. Sé que son pocos y todo irá muy deprisa, pero a la que empiecen a ir a Hogwarts, serán como cinco capítulos de sexto año y cinco más de séptimo, con uno o dos entre medio. Habrá la segunda guerra mágica dentro de los cinco capítulos de séptimo año, un capítulo o dos de juicios después de este capítulo y el epílogo con el final de "Hermione ¿Zabinni?" ¡Nos leemos el viernes con el resto de la maratón! -Malfoy Black.**