← memorias de idhun IV : descendientes · de
memorias de idhun IV : descendientes — capítulo 4
El hombre se levantó de golpe respirando deprisa. Unas gotas de sudor brillaban en su frente a la tenue luz de la luna llena. La mujer que dormía a su lado se despertó.
-
Alexander.... ¿ que ocurre?- pregunto ella incorporándose
-
Es esa pesadilla de nuevo. El lobo atacando, la serpiente alada y los dos adolescentes luchando.
-
Cariño, son sueños....vuelve a dormir. Llegas agotado a casa y luego yo tengo que ocuparme de Jace sola. Por favor, amor,intenta dormir, ¿sí?
Alexander asintio y se volvió a tumbar.
El sabía perfectamente que no eran sueños o pesadillas. Eran recuerdos de sus últimos momentos en idhun. Soñaba con eso desde hacia poco. Tal vez una semana.
¿cuántas veces había soñado con volver a Idhun? Para reencontrarse con Jack y Victoria. Para ocupar su trono. Para luchar y sentirse Alsan de nuevo.
Pero miró hacia la.cama. Aquella mujer que había cuidado.tanto de él cuando apareció moribundo en una cuneta. No sólo había cuidado de él. Sino que había pagado su rehabilitación y su psicólogo. Y un profesor particular de francés. Porque cuando Alexander llegó a Francia , no entendía nada.
¿Que estarían haciendo Erik, Jack y Victoria?
Erik tendría unos 15 años o 16. estaría hecho un hombre ya.
Seguro que Covan le dejaba entrar en las filas del ejército.
Seguro que Covan gobernaba de forma justa.
seguro que Jack estaba siendo un buen líder.
Seguro que Victoria estaba enseñando magia junto con Qydar. Se volvió a tumbar y cerró los ojos.
De repente se escucharon unos pasitos tenues pero rápidos.
-Papá....tengo miedo.- dijo el niño.
- Anda, enano, sube- dijo Alexander sonriendo
El niño subió a la cama y se acercó a su padre.
-
¿ que es esta vez, cielo? - preguntó su madre
-
es el hombre de los ojos azules. estaba en mi sueño. sus ojos dan miedo.
Alexander se tensó.
«mierda nos ha encontrado»