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Viaje en el tiempo — capítulo 13
Rose sollozaba entre los brazos de su novio, mientras este le acariciaba el cabello. Se encontraban en la orilla del lago de Hogwarts, pues este era su lugar, el lugar donde se habían dado su primer beso.
— ¿De verdad crees que esté decepcionado de mi? —le preguntó Rose a Scorpius, quien la miraba tiernamente.
— Estoy seguro de que no, yo creo que es una reacción lógica, recuerda la enemistad que tiene con mi padre, además casi no me conoce. Probablemente en estos momentos esté arrepentido por lo que te dijo. Mírate, ¿Quién no estaría orgulloso de tener una hija tan hermosa e inteligente como tú?
Rose lo miró a los ojos y sonrió, una sonrisa verdadera. Realmente lo amaba. Se besaron, un beso dulce pero apasionado. Se separaron cuando sintieron un carraspeo a sus espaldas.
— ¿Papá? ¿Qué haces aquí? ¿No tuviste suficiente con lo que me dijiste? —le dijo Rose a su padre a la defensiva.
— Eh... yo... ¿podemos hablar? A solas Malf... digo Scorpius —le pregunto Ron a su hija cabizbajo.
— Hablen tranquilos, yo los dejo, cualquier cosa estoy en el Gran Comedor, ¿si Rosie?
Esta asintió y se sentó en la orilla con los pies en el agua. Su padre la imitó.
— Te quería pedir perdón hija, no es cierto que estoy decepcionado, al contrario estoy muy orgulloso de la persona increíble que eres y de cómo defiendes lo que sientes. Sabes que soy muy prejuicioso, ¿me puedes perdonar Rosie?
Rose tardó en responder, parecía perdida en el paisaje, el lago reflejado por los rayos del sol y alguno que otro animal en la cercanía.
— Sabes, me dolió mucho que me dijeras eso, siempre fui tu princesa, tu Rosie, y que me dijeras que estabas decepcionado, que me gritaras esas cosas de la persona que amo y que me hace feliz, que me prohibieras verlo... me partió el corazón papá; pero no hablarte y estar peleada contigo me destruiría aún más, así que... si, supongo que te perdono.
— Gracias, y te prometo que nunca más te voy a hablar de esa manera, y que si eres feliz con Scorpius Malfoy, será porque es un buen chico y porque te ama, y en ese caso lo único que puedo y quiero hacer es desearles que sean felices. Rose lo abrazó, sintiéndose protegida por los brazos de su padre como cuando era una niña pequeña, con la única diferencia, de que en esta ocasión su padre era un par de años menor que ella. Volvieron al Gran Comedor y se sentaron con las miradas interrogantes de todos sobre ellos. Ninguno dijo nada y Rose fue a saludar a su familia, y a abrazar a su madre, con la que se sentó.
— Mi presentación ya terminó, ¿quién quiere seguir?- dijo la pelirroja que notó que todos la seguían observando.
— Sigo yo —dijo un chico alto, rubio como Victoire, de ojos celestes claros, y una sonrisa encantadora pero pícara a la vez.
— Personas, ¿qué hay?, yo soy Louis Weasley y soy el tercer y último hijo de Bill y Fleur.
Estos volvieron a besarse, y Fleur agradecía internamente que fuera el último ya que no se veía con más de tres hijos.
— Tengo 18 años por lo que soy el menor de todo el clan Weasley y mis padrinos son Percy Weasley y su esposa.
— ¿En qué casa quedaste? —le preguntó Bill a su único hijo varón.
— Fui un orgulloso Ravenclaw, al igual que mi hermana mayor, Vic. Fui prefecto pero no premio anual, mis notas no eran las mejores, pero eran bastante decentes; y mi asignatura favorita era encantamientos. Además para trabajar en lo que me gusta tenían que ser aceptables en lo posible.
— ¿En que trabajas? —le preguntó su padrino.
— Soy rompedor de maldiciones en Gringrotts, igual que mi padre.
— Eso es peliggoso hijo, se nota que tú junto a tu hegmana quiegen matagme de un ataque al cogazón —exclamó Fleur exasperada.
— Ay mamá, por favor, no seas exagerada; a ver... ya dije quienes son mis padrinos, en donde trabajo, mi casa de Hogwarts..., ¿qué me falta? —se preguntó a sí mismo en voz alta— ah, ya sé, yo también soy 1/8 veela, por lo que era uno de los más codiciados de Hogwarts, pero tranquilas chicas, tengo novia y es una preciosa chica francesa llamada Apolinne. Es una lástima que no pudo estar en la madriguera, por lo que no está con nosotros.
— ¿Te gusta el quidditch? —le preguntó Ginny a su sobrino.
— Por supuesto tía Ginny, me encanta, aunque nunca lo jugué en el colegio, si lo hacía en la madriguera con mi familia.
— Creo que mi presentación ya terminó, yo sé que me amaron, pero ahora es el turno de mi querida prima Roxy —dijo el chico veela.
Algunos rieron, el chico tenía el ego un poquito alto, pero era simpático.
Louis bajó del escenario y subió una encapuchada bastante alta. Era muy bonita, tenía los ojos y el cabello de color castaño. Su sonrisa y el brillo en sus ojos demostraban a simple vista que tenía un aire travieso, al igual que los gemelos Weasley. Vestía una short beige, y una camiseta roja con la inscripción "I'm Happy" en el centro.
— Amigos, familia, profesores y bebes...
-.-.-.-.-.-.-.-.-.- Hello, potterheads! He actualizado, y estoy muy feliz. Quiero agradecer a todas las personas que leen, agregan a favoritos y comentan, en serio me alegran el día. ¿Algún comentario que hacer sobre la historia? ¿Les gusta como está quedando? Nos leemos en el próximo capítulo. Los amo.