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Contraste Compatible — capítulo 6

Suficiente para todas

Era imposible de creer. Albus, una de sus personas favoritas, con quien paso toda su infancia y adolescencia, quién más la conocía, estaba a nada de comprometerse con Dalea Malfoy, y lo peor es que no le dijo nada. Nada. Rompió con todo protocolo de contarse todo, nunca necesitaron de promesas, la confianza estaba implícita. Pero ahora quedaba claro que para Severus Potter, no. Vamos, ella le contaba todo, hasta todas las veces que iba al baño en un dia, bueno, tal vez eso no, pero si se lo pidiera, le diría una pavada y tal vez se lo diría…Que rara eres Rose Weasley. Pero bueno, bueno.

El caso es que le oculto una bomba, y ahora al muy idiota no le importa que se haya quedado lisiada en forma metaforica, pero muy allegado a un golpe orgullitifitoso…

En su mente lo repitió varias veces hasta que le dolió la cabeza.

Bien, en el mas extremo de los casos todavía hubiese aceptado su relación con cualquier chica, cualquier chica estirada de Londres o del mundo, pero…¡una Malfoy!

Eso era demasiado, desde niños les habían inculcado el bien y el mal, y no hablaba de prejuicios, de héroes y villanos, de ejércitos de directores o mortifagos, hablaba de los valores morales de una persona, su forma de ser, lo que hacian bien y lo que hacían mal, y claramente, Dalea Malfoy no encajaba en lo bueno, ¿donde quedaron esos moramientos que pensaba que se había grabado Severus? Pero bueno, es entendible, hablamos del tarado de Albus, pero nunca pensó que su cabezonería llegara muy lejos…Dalea definitivamente no entraba en sus buenas opciones.

Recuerda muy bien ese día, como no hacerlo, ese día, los Malfoy se convirtieron en un blanco invisible para Rose Weasley. Era el ultimo dia del ciclo estudiantil en Hogwarts. El ultimo día en Hogwarts para la generación de Rose.

"¿En serio te atreviste, Foargill? ¿Te crees digno de salir conmigo? Pues déjame decirte y ponerte al tanto que no lo eres, no, ni con toda tu sangre ancestral, nadie lo es. Así que vete apartando, llenas de polvo mi camino" y con esto dicho siguió su andar mórbidamente elegante, con un ligero contoneo que no hacía más que acentuar su perfección.

De esta manera, una vez más, Dalea Cornaia Malfoy, una chica de diecisiete años que despertaba las mas inusuales sensaciones en cualquier criatura que se considerara hombre, despachó de manera cruel a uno más de los valientes que se acercaban a ella en planes de flirteo. Nadie era lo suficiente para respirar en su espacio personal.

Nadie podía interponerse en su camino, corrección nadie debía…pero eso a Rose Weasley le venía sin cuidado, su narcisismo lo tenía identificado a la perfección y lo mejor para ella era evitar a ese tipo de personas. Pero hay veces que tantos papeles y libros no te dejan ver por donde demonios caminas, ( mucho menos si vas casi corriendo porque tienes que llegar a la lechuceria a enviar hasta América, a contrarreloj por cierto, iba tarde, los diseños en los que trabajaste casi tres meses para poder ganar una consideración en una de las más reconocidas instituciones de moda muggle) y te tropiezas con la intocable Malfoy. Y peor aun si tiras todo sobre ella y la derribas.

"Lo lamento Dalea, yo solo no vi…". Empezó a excusarse Rose aun pasmada viendo a la chica en el suelo con sus diseños alrededor de ella.

"¡Ahhh! Él tenía razón, ¡eres la más torpe de las Weasley! ¿Cómo te atreves a no mirar por donde caminas?". Blasfemó la rubia aún en el piso.

"Ya dije que lo siento, y no me importa lo que diga ÉL, tu opinión no es más relevante, Cornaia". Atacó Rose, no iba a redimirse y bajar la cabeza como todos, y aprovechó para llamarla por su segundo nombre que presentía que la rubia detestaba.

"¡Cómo te atreves a manchar mi nombre pronunciándolo con tus sucios labios!" y con esto se levantó furiosa a encarar a la pelirroja altanera.

Rose no hizo amago de doblegarse, la siguió observando fijamente. Los ojos castaños de Dalea inundados de furia. Los orbes azules de Rose, de determinación y desafío.

"¿Qué está pasando aquí? ¿Rose? ¿No tenías que enviar ya tus diseños? Dejadle, llegaran tarde y los meses que invertiste en ellos se iran a la basura"  Intervino la voz de la razón, Molly Weasley.

Ante este descubrimiento una sonrisa malévola surco el rosto de Dalea, que seguía viendo el impenetrable rostro de Rose. En cuanto la pelirroja vio que la palida mano de la rubia se dirigía al bolsillo de su túnica pudo adivinar que no venía nada bueno, al principio creyó que le lanzaría un hechizo o una maldición en el peor de los casos, pero nadie la preparo para ver lo que la malvada blonda hizo.

No tuvo tiempo de reaccionar, en un parpadeo, en un suspiro y ante la curiosa mirada de algunos alumnos que se habían congregado a ver la escena, la castaña de Molly y ante la de ella misma, Dalea Cornaia Malfoy redujo con un "incendio" todas las hojas desperdigadas en el suelo a cenizas. Los diseños que tanto empeño les había puesto. Y ahora ya no eran nada. Por la causa de una niña flipada y con problemas narcismosinos.

Para Dalea, la cara aterrorizada e incredula de Rose no tenía precio.

"Que lastima, Weasley, creo que al final de cuentas tus "diseños", si se les puede llamar así, tendrán que irse a la basura, pero créeme que le ahorré la molestia al  destinatario de hacer lo mismo" Y dicho esto unas sonoras y angelicales carcajadas retumbaron en los muros y oídos de los presentes sobre todo en los de Rose.

Cabe decir que la ética de Rose dictaba que la violencia no solucionaba nada, y solo creaba más violencia. ¡Pero señores! Nunca deben fiarse de los tics y el rubor granate en la cara de las pelirrojas. CORRECCIÓN: En la cara de Rose Weasley Granger.

Y por eso, todos se sorprendieron al ver a Rose abalanzarse sobre Dalea, y derribarla, nuevamente en el piso de piedra mientras ella cambio sus carcajadas por gritos de desesperación y, ¿por que no? Miedo.

Nadie se aventuró a separar a Rose Weasley de los cabellos de Dalea, ella nunca hacía eso, y precisamente por eso, no sabían a lo que se atenían.

Pero los gritos de furia por parte de Rose se incrementaron al sentir unos brazos rodear su citura y apartarla de esa..esa…arg! No sabía ni cómo llamarla.

"Dejame Albus, ¡voy a hacerme un abrigo de hurón con ella!" pedía sarandeandose.

"No Rosie, esto no está bien, escucha a tu inteligencia que probablemente esta tratando de escapar de donde quiera que la encerraste en estos momentos" Suplicaba el moreno. Sorprendido por esa faceta agresiva de Rose.

"NO, ¡sueltame, maldita sea!"No le quedó de otra, crean que Rose lamentó si en el futuro dejaba sin descendencia a Severus Potter.

El golpe cayo certero en su objetivo y cayó en libertad.

Mientras Albus se retorcía de dolor, ella volvío en dirección a la ahora desaliñada Dalea Malfoy, que cerró los ojos esperando lo peor, pero chocó contra algo que obstruyó su destino y la tomo por los hombros.

"Basta ya, Weasley. ¿Acaso te gusta llamar la atención? ¿Eso te enseñan tus papis? ¿A sobresalir? Pues que mediocre forma de hacerlo. El daño está hecho. Supéralo. No tienes que estar en el papel de la vulgar vándala agresiva, deja de ser tan infantil y madura". Le espetó una voz que escuchaba a diario. Que le jodia a diario. ¿Y ÉL hablaba de madurez?

-¿Y tú hablas de madurez?, no me vengas con esas mierdas Malfoy, ¿qué sus papis solo les enseñan a joderle la vida a las personas? Porque si es así, lo hacen de maravilla. Ya estoy harta, harta de esa manera en la que la estúpida de tu hermana se pavonea, su estilo de superioridad, de creer que el mundo gira en ella, de propasarse con los demás, de humillarlos, ¿sabes? Ella es exactamente igual a ti. ¡Pero por algo sor mellizos!" Exclamó levantando los brazos "Con la diferencia de que solo quieres joderme la vida a mí, si ella no hubiese quemado uno de mis más grandes sueños, lo hubieses hecho tú. Porque eres detestable. No vengas queriéndome hacer parecer la tonta, la infantil, la mala, la mierda, cuando todos aquí sabemos quien lo es, o por lo menos yo. Estoy harta Malfoy, harta de tu perra hermana. Pero sobretodo de TI". Las lagrimas amenazaban con salir, pero no les daría el gusto. Nunca. "Les odio, y podría dar mi vida con tal de que ojala y nunca nadie tenga que lidiar con vosotros y se queden solos, amándose a sí mismos como tanto les agrada, porque nadie merece que le jodan la vida en la medida en la que ustedes lo hacen" Espetó con todo el veneno que pudo soltar. Se sorprendió ella misma. Nunca tuvo sentimientos tan negativos hacia nadie. Pero ÉL siempre, siempre rebasaba limites. "Así que que ahora hazme el favor de sacar tus asquerosas manos de mis hombros. Que tengo una maleta que empacar y una vida nueva que planear en la que, afortunadamente ustedes, y sobre todo tú, no volverán a encrucijar"

Pero Scorpius Malfoy no la soltaba, miraba muy meticulosamente sus ojos, como si buscara algo en ellos, como si fueran de un color inusual, pero después de unos milisegundos que duró esto, sonrio ladinamente. Sí. SONRIO. ¿Qué? ¿Está pirado? ¿No se inmutó por toda la mierda que le tiró? Incluso Dalea parecía sumida en sus pensamientos, pero conociendola probablemente estuviera pensando en que bañador usaría para ese verano.

ERA ESTUPIDAMENTE INCREIBLE.

De pronto se acercó y le susurró:

"Ya lo veremos, Weasley. Recuerda la proposición que te hice hace horas, en la fotografía" y volvío a sonreír.

Ante esto Rose empujo su pecho, logrando zafarse, recogio la mochila del piso y caminó en dirección opuesta, dejando a toda una multitud de curiestipidos, a una embobada Dalea, a un adolorido Albus, un desperdiguero de cenizas, y un estúpido mierdetifico llamado Hyperion.

Duró mucho tiempo abstraída recordando ese fatídico capitulo de su vida, en el cuál por poco Dalea arruina su futuro, por suerte tres diseños se quedaron en su buró que por las prisas no los vió y los olvido ahí, y aunque llegaron tarde, eran tan buenos (según la industria de moda) que la aceptaron de inmediato, claro que tenía una conocida bruja trabajando ahí, de otro modo sería extraño que una lechuza trajera desde tan lejos unos diseños.

Pero volvamos a Dalea, y al idiota de Albus. AL ESTUPIDO DE SU PRIMO.

Él estuvo ahí, tal vez no lo vio pero supo lo que le había hecho Dalea y aún así quería que le diera una oportunidad. Esta pirado. Mucho.

El muy idiota de Albus Chupa Flores Potter, venía a decirle así como así que se casaría con ella sin importar la decisión de nadie y se va muy mierdas cerrando de portazo.

¿Quién se creía? ¿Una plagiada y barata copia de Merlín el Magnífico? Pues ni  a eso llegaba.

Pues bien, que se vaya a la mierda con su novia tramoyista, por mamón.

Pero no, no podía aceptarlo, en ese momento se encontraba en la cama furiosa haciendo una lista de porque  es más probable que Albus sea un inferí viviente.

Pero entonces sus palabras volvieron a resonar en su cabeza, "yo no fui egoísta" "pensé en ti" "la amo" , estúpido.

"Mierda, mierda, mierda. La has regado. No, Rose. Mantente firme tienes la razón, no importa que ya no hable contigo, que ya no sea tu brazo derecho, que ya no te ceda la ultima galletita…"

NOOOO.

No quería eso. No podía haceptar eso.

AHHH.

Que frustrada se sentía.

Ahora no sabía que hacer.

Ella es una superficial, las personas no cambian. Nunca.

 Tal vez ella no fuera la indicada, pero sabia que todo ese rollo del Albus estúpido era choro y sabía que era inteligente y debió planteárselo también, es decir "¿cómo él un Potter, enamorarse de una Malfoy?"

Bien, está bien. Tolerancia. Tolerancia. Si se le va de las manos y se equivoca, bien Rose podría decirle con toda la dulzura del mundo "TE LO DIJE ESTUPIDO IDIOTA".

Okei, ¿ahora que hará Rose Weasley?

Opciones del cerebro de la loca pelirroja:

OPCION 1 (la que PARECE correcta, pero que la haría sentirse idiota): Buscar al descuartizador de su orgullo, osea Albus, disculparse con el y tragarse el mililitro de orgullo que le quedaba.

OPCION 2 (que probablemente acabaría con su cercana fraternidad): Marcharse en ese mismo instante, en demostración de que no estaba deacuerdo y esperar que Albus la buscara, si es que lo hacía. Y ella tendría que esperar con su ejército de ardillas rabiosas en su solitaria casa de solterona por siempre.

OPCION 3 (la que es correcta y que probablemente acabe en Azcaban): Matar al inicio de sus problemas, Dalea.

Bien, bien, desechó la opción 3, a veces, y creánlo, se preocupaba por su estado mental y sinceramente creía que sus impulsos homicidas no entraban en el rango de "normal".

Y no quería que Albus la odiara, aunque tener un ejercito de ardillas rabiosas entrenadas era muy tentador, no quería separarse de Albus. NO, NO y NO.

Así que opto por la opción 1.

Decidida, se levantó y se miró en el espejo de la habitación, se retocó el maquillaje con la varita, tomo aire y se dirigió a donde sea que se encontraba Albus.

Al salir, miró por la ventana del pasillo, el sol empezaba a ocultarse.

Observó su reloj de pulcera y vió que solo faltaba media hora para el inicio de la "gran celebración". De hecho ya empezaban a llegar los invitados. ¿Cuánto tiempo pasó cavilando?

"Felicidades, Rose. Siempre a tiempo."Se dijo con sarcasmo.

Ya era tarde, Albus ya debería encontrarse en la recepción y no podría decirle lo que te…

-No, mamá, esa no, el amarillo no, es muy formal- ¡ERA ALBUS EN LA PUERTA CERCANA!- ¿rojo?¿Ya hay mucho rojo lo lo crees? Podrian confundirme con una cortina!- ¿De qué estarían discutiendo? Se pregunto Rose y se acercó a la puerta. -Lo siento mamá, es que estoy muy nervioso- No lo pensó dos veces, tocó la puerta tres veces débilmente- No lo sé, ¿y si es mi Dalea y viene a decirme que ya se arrepintió? Seguro Rose se alegra- Dijo esto ultimo con desgana.

-Calmate hijo, relájate- escuchó ahora si la voz de su tia Ginny acercándose a la puerta para abrirla- Eh.. Rose, querida…mmm… hola…mmm..-miró a Albus que se giró al ver quien era- ¿te importaría ayudar a Albus? Tengo que ir al servicio de damas y después regular que todo este bien con la comida, ¡todo es un caos!.

-Amm..eh, si, claro tia- respondio Rosie.

-Bien- dijo dulcemente antes de marcharse.

Rose entró a la habitación y vió un desastre, había corbatas y moños por doquier.

Se instauró un silencio incomodo post pelea.

-Emm..una corbata ¿eh?- dijo por fin fingiendo revisarlas- creo que puedo ayudarte con eso.

Albus solo la observaba inescrutablemente sin  ninguna emoción en el rostro, eso le dolio mucho a Rose, hubiera preferido que le gritara pero que ya no la viera así.

-Mmm…creo que la que le queda mas a tu traje, según mis conocimientos de la moda, es la verde botella, tiene destellos negros que matizan bastante bien tu conjunto…- le dijo sin mirarlo, no quería elevar la mirada y encontrarse con "la mirada fea de ignoremos a Rose".

No hubo respuesta alguna.

Entonces Rose lo volvió a mirar directo a los ojos.

Su mirada jade le expreso una explosión de emociones que no supo decifrar.

-Albus..yo…eh… mira, sé que fui muy grosera hace rato, pero para mí no fue facíl, y no sigué siendo fácil, pero no importa mucho con quien te lies, así sea con el mismo diablo, si tu quieres esta bien, lo que no quiero es que te alejes de mi, eres una de las mejores personas que conforman mi vida y… no quiero perderte.

Aun sin respuesta.

-Oh vamos, Albus, no te hagas, sabes lo mal que me siento, tal vez aun no lo acepto, pero tratare, voy a intentarlo por ti, lo prometo.

-Entonces también podríamos resumirlo en que estabas celosa…-dijo al fin Albus.

-No exactamente, bueno tal vez solo un poco…-le respondio.

Entonces albus la abrazó, un abrazo sincero al que ella respondio al instante.La había perdonado.

-Bien, te perdono. También discúlpame por lo que yo te dije, tal vez fui un poco cruel…

-Descuida Al, ya sabes lo que dicen…"Hierba mala nunca muere"

-Gracias por intentarlo- le dijo sinceramente- lo de Daly, ya sabes.

-Si, tal vez Malfoy y yo nunca podamos ser amigas pero tratare de no matarla.

-Creo que un buen inicio es que la llames por su nombre, el cual es Dalea. Por si no lo sabías. Y quiero que en serio trates de no matarla, ¿que haría yo sin ella?

-Creo que la pregunta correcta es, ¿qué harás de tu vida con tu prima favorita en Azcaban?- le contesto con una sonrisa que Albus sintió aun sir verla, pues seguían abrazados.

-Ja ja, muy graciosa, aunque ¿sabes? Tus instintos asesinos me dan miedo- le contestó de vuelta Albus, y nuevamente la sintió sonreir.

-A mí también- le dijo separándose lentamente de él.

-Así que… ¿la verde?- le preguntó tomando la dicha corbata- ¿te digo algo? Yo también creo que la verde me quedaría mejor- y con esto atrajo la corbata a un lado de su rostro- Reluce mejor mis ojazos verdes. ¿Lo ves?- dijo muy egocéntricamente- son hermosos.

Rose rodó los ojos. Si le quedaba alguna duda de que no le hubiese perdonado del todo, ya estaba disipada. Ya hasta volvia a bromear con ella y todo.

-Define "hermoso" por favor, espero que dentro de ese concepto in cluya la palabra repulsivo.

-¡Me ofendes!- le respondió Albus con una drmática cara y poniendose una mano en la cintura y otra en la frente.

-Espero que Dalea- haciendo énfasis de que había pronunciado su nombre como el le sugirió- sepa de tus arranques maricas- bromeó.

-Oh, cállate boba. Mejor ve a cambiarte. ¿O así quieres entrar a mi "exclusiva" celebración? No aceptaré a pelirrojas andrajosas…

-¿Y qué si hay de malo con este atuendo? ¡Es de la línea casual de Robina Culquio!- le espeto Rose- Pero bueno, creo que llevo con ella todo el día, me tomaré un baño e ire a arreglarme.

-Esta bien Rosie, te espero abajo, ire a saludar a los invitados.

-Bien, Albus- y con esto se dirigió a la puerta, pero antes de salir escuchó la voz de Albus:

-Nunca te dejaría Rosie, eres mi mejor amiga y te quiero, mis sentimientos tan profundos por Daly no cambian el cariño que te tengo a ti- le dijo sinceramente a Rose.

¿Por qué Albus Potter tenia que ser extremadamente tierno?

-Yo también te quiero Albus.

-Además, hay suficiente Albus Sexy Potter para todas.

Genial. Un momento fraternal arruinado por su inmenso ego y humor. Mamón.

¿Por qué Albus Potter tenia que ser extremadamente tierno idiota?

-Oh, púdrete- le dijo Rose sonriendo y cerró la puerta esta vez normalmente, si seguían con los portazos terminarían destruyendo la casa de sus abuelos.

Y ahora a alistarse. Sería una larga noche.

Aquí traigo un nuevo capitulo.

Nos adentramos un poquito en el pasado.

¿Que opinan?

¿Alguien más ha notado que a Rose le gusta mucho la palabra mierda?

¿Y que hay con sus palabras raras? ¿Alguien sabe a lo que se refiere?

Gracias por la lectura, espero sus comentarios. Saludos

Cancion de la semana: Is this Love de Whitesnake…

Love & Rock