Contraste Compatible — capítulo 8
"Borrascas Insoldables Calderosos" por Cortelly Norpick.
Rose se mordió el labio ante la tentación de llevarse un libro más, justo tenía en sus manos 6 tomos de novedad en la librería Booklet Flootmey, una de las muchas tiendas mágicas que se encontraban en la avenida del Gagme Sea, un nuevo sitio mágico y exclusivo que inauguraron en 2019, cerca de la costa.
¿Qué qué hacía en ese lugar la pelirroja? Umm… Bueno, supongamos que viajas varios kilómetros de tu casa actual para asistir al compromiso de tu primo (que por cierto está de novio con la persona que casi arruina tu futuro), y en medio de la celebración te das cuenta de que no tienes donde pasar esos casi dos meses, y según te cuenta tu exentrica prima de cabello colorido, la ciudad está en aumento y no hay muchos lugares disponibles, y peor aún pensar en la casa de tus padres (que ya de por si es mala la idea, ¿vivir de nuevo con tus padres? ¿En serio?) como posibilidad no está disponible porque la mayor de tus primas está ocupando tu antigua habitación para estar cerca de tu madre y terminar un proyecto del ministerio que se está retrasando y requiere atención 25 horas al dia, y que tu primo en punta del altar te de la pésima noticia de que seras la dama de honor de su querida novia, ya que esta no tiene amigas (que novedad, ¿por qué será?) ni hermanas (¿y que hay de su melliza Scorpiona? Okei no, ni siquiera se digno a aparecerse en su celebración), ni primas cercanas y que después de que explotas él te diga algo terriblemente tierno como "*eres mi mejor amiga y fuiste la primera persona en la que pensé ideal para hacer esto"*y por consideración a él y tu estúpida promesa de "intento de toleración" termines aceptándolo, y que después su divina novia aparezca de repente como si estuviera esperando tu respuesta afirmativa para cambiar de tema y preguntarte el lugar en el que te quedaras y después de que le hubieses respondido que debajo del primer puente que te encontraras, ella te hubiese ofrecido, tal vez por puro acto de lambisconería, su apartamento en el suntuoso edificio Fortesmuntaine, (el centro de apartamentos más reconocido en los últimos años por fusionar la magia con objetos muggles) en la avenida Gagme Sea, con la excusa de que ella no lo ocuparía ya que se iria a su mansión para estar cerca de su madre y hacer los preparativos de su jardín en el cuál se llevará a cabo la ceremonia de nupcias, y peor aun que hayas aceptado en primera por la desesperación de encontrar un lugar y en segunda por la misma razón por la que aceptaste ser su "dama de honor", y justo ahora te encontrases en una librería inmensa con muchos libros en los brazos para comprar y leer en tu hogar improvidsado mientras esperas a que sea la hora acordada de reunión con la víbo…novia de tu primo para darte una "presentación" del apartamento. ¿Qué? ¿Nunca les ha pasado? Pues a Rose sí.
Y mientras lo tomaba rendida ante la tentación, se dirigió al taburete para pagar por todos ellos. Al salir de la librería miró su reloj casi le da un mini infarto al ver que eran ya las 12:24 pm. Eso era imposible, ¿como pudieron haber pasado 2 horas tan rápido?
Mierda.
Recordatorio para Rose:
No te sueltes en una librería, las comelibros aman las librerías. Para la próxima pon una alarma en tu reloj con un intervalo de 30 minutos. Bueno, tampoco te tortures. Bien, bien, mejor que sea una hora.
Caminó a paso frenético hacia el edificio donde quedó de verse con la usurpadora (upss), ya estaba cerca, pero cuando llegó a la recepción del suntuoso estaba ya muy cansada.
-Hola señorita Weasley, la señorita Malfoy la espera, último piso- le avisó una recepcionista en el lobby.
A Rose no le dio ni tiempo de preguntar nada, solo subió al ultimo piso tal y como se lo indicaron.
Llegó directamente a una puerta blanca con el número 44 en números metálicos dorados, se dio cuenta de que a un lado de la puerta apareció un interruptor incitándola a tocarlo, era una especie de timbre. Así que lo presionó e inmediatamente alguien abrió la puerta.
-Oh, Rose, creí que no vendrías- la recibió una esbelta rubia con un llamativo vestido fucsia- pero sólo te retrasaste.
Rose que al principio quería excusarse (porque sí, Rose tenía modales y sabía que llegar tarde no era nada perfeccionista), se quedó muda por lo que veían sus ojos. Era el apartamento más bonito que había visto. El recibidor era muy, muy espacioso con pisos en mármol y muebles en tonos beige, gris, azul, blanco y café, las paredes estaban cubiertas en su totalidad por cortinas en color índigo, no había luz natural, las luces estaban encendidas, para Rose ese era un desperdicio de energía…
-Bonito ¿ehh?- escuchó decir a la rubia a sus espaldas- ¿no piensas hablarme?
Gracias a Merlín estaba detrás de ella y no pudo ver como la pelirroja rodaba los ojos.
-Sí, es muy hermoso y grande- dijo después de girarse hacia Dalea- disculpa el retraso, me entretuve en el centro.
-Oh, te comprendo, en el centro me tardo horas y horas eligiendo…
-Si, seguro que sí, hay muchas tiendas de ropa ahí- le interrumpió Rose.
-…libros, Rose. También hay muchas librerías.
-¿Sabes leer?- inquirió sarcásticamente.
-Muy graciosa Rosie, vamos, te mostraré el apartamento.
Y la guió por lo que sería su hogar temporal. De algo estaba segura Rose. Ese era el lugar más perfecto en el que alguien que le gustara un lugar bien equipado y espacioso le gustaría estar. Tanto tiempo en América la había hastiado de los lugares concurridos y cerrados, esa era la única disponibilidad que había en una ciudad como N.Y, sentirse encerrada.
Ya le hubiese gustado que algo así estuviese disponible en America.
Le mostró las diferentes salas y espacios, y terminaron el recorrido con la que sería su habitación, era espaciosa y práctica, perfecta, el color predominante era el verde acuoso, verde hierba y gris, había una enorme cama con doseles y cortinas de gasa grises, una estantería que funcionaría perfectamente para librero, un escritorio, un closet enorme, una pequeña salita y una pared totalmente cubierta por una cortina rojo carmesí.
-¿A que es preciosa?- preguntó Dalea a Rose.
-Si, el diseño es bueno, pero los colores no me agradan…
-Bueno, ahora es tuya, puedes cambiarlos si lo deseas- le respondió Dalea a Rose insitandola a que la siguiera fuera de la habitación.
-¿Y qué hay de esta puerta?- preguntó Rose señalando la puerta que estaba justo enfrente de su nueva habitación.
Dalea volteó intrigada y después hizo un gesto de indiferencia.
-Es solo otra recamara, es gemela a la mía, nada que no hayas visto.
-Bien
-Ahora ven, siéntate- la invitó señalando un banco alto del desayunador que estaba en la cocina mientras iba a la nevera- ¿sabes cocinar? Yo no sabía hacerlo, pero tuve que aprender, y sin presumir te digo que soy una experta, de no haber estudiado letras, sería una exelente cheff… - dijo a Rose sacando el corcho de una botella de vino de cerezo y posteriormente servir dos copas pasándole una a Rose- seré una exelente esposa, se dice que el estómago de tu pareja es un campo a conquistar también ¿no?
BUENA ESPOSA…
-Gracias- dijo tomando la copa de tonalidad rosa chicle y destellos granates-No, no sé cocinar, con mi carrera no me da tiempo, alguien más lo hace por mí, y su comida es muy deliciosa, pero ahora está a muchas millas de distancia.
-Qué pena, a mi hermano le gusta mucho mi comida- ¿tenía que mencionarlo?- pero no está aquí, él se lo pierde. ¿Prefiere irse a patear una bola en Alemania antes que a mí? Pues bien.
-¿Quieres que el hurón de tu hermano te pateé? -inquirió divertida Rose llevándose a los labios un sorbo de vino.
-No le digas hurón…-dijo después de unos cuantos segundos en un tono melancólico- y no, no quiero que me dé de patadas, es solo que prefiere darle prioridad a otras cosas…antes que a su familia.
Rose percibió la tristeza en la voz de Dalea, ahora que lo recuerda el hurón no se presentó la noche anterior en la madriguera, tal vez esa era la razón por la que Dalea se veía un poco nostálgica esa noche, tal vez esa era la razón por la que Draco Malfoy estaba un poco molesto, tal vez esa era la razón por la que Rose sintió la noche mucho menos abrumadora.
-Yo prometi tratarte a ti con educación, nunca llegué a un acuerdo de llamarlo a ÉL con cordialidad- le dijo Rose a Dalea- jugando con la copa si hacer contacto visual prosiguió- entonces ¿es jugador de quidditch?
-No, es jugador profesional de frútgol.
Ah, con que a eso dedico su vida, a la vagancia jugando…esperen ¿qué?
-¿Frútgol?- inquirió curiosa la pelirroja.
-Sí, ese jueguito muggle en donde corren detrás de una pelotita redonda casi del tamaño de una quaffle…- respondió como si fuera lo más obvio del mundo.
Estúpida rubia.
-Si me retrasé hoy yo, creo que tu retraso es mayor…Se llama fútbol, no frútgol..
-Como sea, es un tarado.
-No voy a refutar eso- dijo divertida la rizada pelirroja.
-Por la estupidez de mi hermano- y levantó su copa.
Sorpresivamente Rose se encontró a sí misma brindando, con Dalea Malfoy.
-Tengo que irme, ya es muy tarde, tengo esperando a Alby en Holiday´s Son Tea casi una hora, considerando lo paranóico que es pensará que lo he dejado y me he ido a Monte Carlo con mi amante- bromeó levantándose de su asiento y haciendo un accio a sus maletas rojas.
-No te pases de listilla con mi primo, Dalea- si, dijo Dalea. Y sí, bromeó con Dalea.
-No cuentes con eso Rosie- bromeó de nuevo la rubia.
Y entonces se escuchó un ruido en la habitación que Dalea no tuvo interés de mostrarle. El sonido de un cascabelillo.
-¿Qué fue eso?- preguntó alarmada Rose.
-¡Oh! Demonios, si, lo olvide- y entonces una idea cruzó por su mente y se dirigió a la habitación de donde provino el ruido.
-¿Qué es eso?- dijo rose cuando Dalea trajo consigo algo en sus manos envuelto en una toalla gris que se movía frenéticamente.
-Con esto me vas a agradecer lo que he hecho por ti.
-¿Qué?¡Demonios Dalea! ¡Qué mierda es eso!
-Tranquila Rose, el es Kassius- dijo quitando la toalla dejando al descubierto a un perro- y ¿adivina que? ¡Vas a cuidar de el! ¿¡No es grandioso!?- dijo entregándole la mascota a una confundida Rose mientras tomaba de nuevo sus maletas.
El perro la olfateaba minusiosamente.
-¡Hey! Dalea, este perro me esta olfateando demasiado.
-Solo esta reconociéndote y grabando tu olor, es un Beagle, ellos hacen eso.
-Pues parece que fuera una abeja y yo la miel…-le respondió.
Dalea se limitó a sonreír.
- En la seguda puertecilla de abajo en la cocina hay suficiente alimento, su plato está ahí, tiene un dispensador automático, sácalo a pasear, es muy inquieto-le dijo aproximándose a la puerta- ¡Adiós Rosie!
-Esp..- no alcanzó a terminar, se había desaparecido justo cuando cruzó el umbral.
¿Esa que se creía?¿Y ahora que demonios haría con un perro que se movía frenético exigiendo libertad. Lo bajó al piso y tal como supuso el perro salió disparado hacia la habitación de la que Dalea lo había sacado. Resopló. Nunca le han gustado las mascotas. No sabía ni cuidarse a si misma…Tendría que devolvérselo a Dalea. Respira Rose. Dijiste que lo ibas a intentar.
Se dirigió a la habitación de Dalea…es decir*, su nueva habitación*…
Era cierto, era muy bonita y acogedora, un lugar personal propicio para hacer lo que sea que quieras hacer sola.
El detalle estaba en los colores con los cuales Dalea los había decorado. El verde nunca había sido su favorito, salvo el verde de los ojos de Albus y los prados opacos en otoño.
Así que hizo caso del consejo de Dalea y con ayuda de su varita cambio el color de los muros a un amarillo canario con detalles blancos, y con las sillas y los demás muebles hizo lo mismo dando su buen gusto en decoración intercalando el amarillo, negro, rojo, blanco y un poco de plateado.
Ahora si estaba bien. Sus colores favoritos inundaban su nueva habitación y se veía genial.
En ese momento su celular muggle vibró en su bolsillo, era un mensaje de Roxane. La noche anterior se había quedado en su casa para no molestar a Dalea en su noche pidiéndole que le indicara la dirección del edificio. Roxane vivía en la parte superior de su propio estudio de baile. Era muy bonito y muy acogedor. Muy Roxane.
Rose, dejaste una de tus maletas en mi apartamento, creo que son archivos y planeaciones. Pasa cuando quieras por ella.
Demonios. Los vocetos. Tenía que terminarlos.
Gracias Rox, voy en camino por ella.
Y con las llaves que Dalea le dio y su bolso, salió del edificio confiando en que su compañero de apartamento no haría destrozos mientras ella iba y venía.
¿Por qué tardan tanto dándole las maletas? ¿Es tanto pedir rapidez? Se empezó a desesperar Scorpius mientras chocaba con frenetismo los dedos de sus palmas. Solo quería llegar a casa tomar una relajante ducha, y recoger a Kassius de donde quiera que su hermana lo haya abandonado.Ese recurdo no hizo más que intensificar su ira, porque sí, Scorpius Hyperion Malfoy estaba de un humor de perros desde el dia anterior. Pero si le preguntan puede permitírselo, ¿por qué? Bueno…
Alemania. Viernes 21:39 hrs.
"Disculpe la demora entrenador, un asunto familiar me retraso" dijo un rubio sin hacer contacto visual, perceptiblemente molesto cuando llegó al centro de la cancha con todos sus compañeros, director técnico y asesores presentes.
"Bueno, ahora que Malfoy nos ha retrasado por casi 10 minutos podemos empezar…- dio por respuesta el hombre de cabello cano molesto por la impuntualidad- Bueno muchachos, todos sabemos que somos uno de los clubes más destacados de Alemania, y en la historia desde 1909 nos hemos laureado con 15 Bundesligas, 5 Copas de Alemania, 9 Supercopas, 3 Recopas de Europa, 2 Ligas de Campeones y 1 Copa Intercontinental" Scorpius rodó los ojos en su mente, los 4 años que llevaba jugando para ese equipo en entrenador siempre al dar la lista de jugadores daba esa misma introducción" Esta temporada tenemos muchas oportunidades para iniciar con el pie derecho, el año pasado logramos llegar a finales y esta temporada pasada logramos llevarnos la copa, somos uno de los favoritos, pero no por eso debemos confiarnos, Schalke ha llevado su juego en ascenso, y sido unos de nuestros rivales clásicos, aunque desde hace 4 temporadas Bayern vs nuestro equipo, se ha convertido en uno de los partidos favoritos, y no hace falta decir que la temporada pasada casi nos roban la final, pero supimos defendernos bien"
"Hemos estado trabajando arduamente, y los felicito, pero ahora vamos a destinar los puestos y posiciones según su desempeño" y entonces abrió su carpeta de plástico negra con el escudo abejoso del equipo Scorpius no estaba preocupado, uno de los puestos titulares centrocampistas ya estaba destinado a él.
"Bien, vamos con los titulares que entraran en el primer partido contra Hamburgo" dijo examinando la lista" En la portería tenemos a Frederick Welkinghood; defensivo ultimo central: Harold Mayellson; defensivo central: Guiller Junters; defensivos laterales: Adrew Quittwersen y Suatters Mighterson; delanteros: Klausent Derrinton, Simon Buttersielten y Lee Guttam. ¡Oh! Me salte a los mediocampistas" De nuevo Scorpius rodó los ojos mentalmente, ese ya estaba ruco, cerró los ojos y espero a escuchar su nombre, oh, cuanto amaba su nombre" Bien, mediocampistas: Adam Welkentersen,"¿por qué no lo mencionó primero? "Oclaien Curtain y…" claro, como los postres, lo mejor viene al final… "Filius Zarretten" ¿¡QUÉ!? Abrió los ojos tan rápido como escuchó la primer letra, ¿acaso escuchó bien? Sus compañeros lo observaban de soslayo preguntándose el porque Scorpius Malfoy no era titular.
"Disculpe entrenador, saltó mi nombre" dijo con seguridad el rubio con los brazos relajadamente cruzados pero los puños cerrados.
"No señor Malfoy, si contó bien, sabrá que he nombrado a 11 jugadores, jugadores con los que se juega un partido de soccer" le contestó con ironía.
No, estaba en alguna pesadilla seguramente, pero ni en sueños ni en pesadillas a él podrían banquearlo.
"Debe estar bromeando, no pensará que me quedaré en la banca" le contestó sin importar la clara falta de respeto.
Todos quedaron de piedra al escucharlo, si algo sabían es que al DT nunca, nunca se le hablaba así. Pero Scorpius tenía esa manía de descontrolar todo.
Todos esperaban que el entrenador lo retara a repetirlo cosa que seguramente Scorpius haría sin dudar, y después lo obligara a hacer ejercicio extra y pesado por la falta, incluso Scorpius pensaba lo mismo, pero no iba a ceder, no sin respuestas claras.
"Es todo por hoy muchachos, pueden irse, mañana temprano empieza la práctica a las 5:40 am. No lleguen tarde" les espetó a los demás sin dejar de mirar a Scorpius, después se giró y dijo en voz alta "Te espero en mi oficina principal Malfoy, ahora".
Por lo menos le explicaría.
Se dirigió a paso seguro hacia la gran oficina del DT, una sinuosa sala del tamaño de una pequeña de conferencias.
Se sentó en una de las butacas de piel giratorias que se encontraban delante del escritorio, y empezó a girar lentamente pensando en las diferentes excusas que podría darle, luego se levantó y observó los títulos de periódicos enmarcados muggles en donde se citaban títulos de las victorias del club. Luego observo la vitrina de los trofeos y copas, eran muchos.
"¿Ves eso chico?" dijo de pronto la voz del entrenador detrás suyo " VICTORIAS, todas tienen una historia distinta, pero ¿sabes lo que tienen en común? Que se han ganado con pasión y dedicación, los jugadores aman lo que hacen Scorpius, en esos momentos ya no se trata de fama, dinero, autos, riqueza…" le dijo aun a sus espaldas, Scorpius seguía viendo los trofeos, sabía como cada una se había ganado, pero era reconfortante observarlas, mucho " en esos momentos se trata de sudor, esfuerzo, perseverancia, fútbol"
No podía hablar en serio, ¿acaso el pensaba que no jugaba por pasión? ¡Maldita sea! Si hasta dejó el puto mundo mágico para seguir ese sueño y ahora dice esas chiquilladas.
"¿Acaso piensa que no soy capaz?" le preguntó dándose la vuelta y encarándolo…
"Escucha Malfoy yo nunca…"
"No, escúcheme a mí, he dejado más de lo que alguien como usted puede comprender, todo por llegar hasta aquí y seguir mi anhelo, soy muy competitivo, entrego todo en la cancha, hasta el ultimo suspiro, porque me gusta lo que hago, he logrado por mis propios méritos lo que soy ahora…no puede banquearme, no puede"
"Yo no he dicho que seas un mal jugador ni que no entregues con entusiamo y frenesí en el juego, ahora eres uno de los favoritos, pero no quieras hacerte el valiente Scorpius, ya lo hable con tu representante, y el estuvo de acuerdo"
"¿De qué me habla?"
"No fijas, he notado como juegas últimamente, y lo haces diferente desde los cuartos de final de la temporada pasada, contra Leverkusen, desde el minuto 83 en el que Diggerton, en un intento de no dejarte entrar, te dio el golpe que te sacó de la cancha en los últimos minutos, ganamos claro, pero tu te lesionaste, y era un diagnóstico del doctor, pero intentaste sobornarle para que no diera aviso" Maldito doctor, si fuera mago, caería en Hufflepuff "Hiciste mal, no creas que no lo noté, el tobillo y el retináculo superior del pie derecho"Scorpius se limito a mirar a un lado "El caso es, que te arriesgaste demasiado, pensé que no pasaría a mayores y te dejé terminar la temporada, pero en los entrenamientos de estas ultimas semanas he visto que ahora te molesta, no lo niegues, no puedo arriesgarte, tienes un futuro grande muchacho, tienes que comprender"
"No debió enterarse de eso, estoy bien, pero está bien, tratare de ser mas cuidadoso en el próximo encuentro, pero no me deje tanto tiempo en banca"
"No, tu no entiendes Scorpius, no estaras en la banca, comente esto con el doctor y dijo que tienes que descanzar una temporada por lo menos"
No, no podía estar diciéndole algo así de atroz.
"N-no lo entiendo"
"Malfoy, no estarás fichado para esta temporada"
El muchacho iba a refutar pero el entrenador lo interrumpió "es mi ultima palabra, no puedes alegar nada, está en la cláusula 54 de tu contrato" y con esto se dirigió a la puerta "Regresa a casa y descanza Scorpius, tus compañeros lo harán bien" Y salió de la oficina, dejándolo solo, con el colmo de su día. Y pensando en una sola frase una y otra vez…
--Malfoy, no estarás fichado para esta temporada—
Y ahora estaba frente al edificio donde vivía con su hermana, inventando nuevas excusas para que ella no lo matara y acabara con su existencia de por si desperdigada, pero en ese momento sonó su celular móvil: "Cuernillo"
̅Te estoy escuchando.
̅Scorpius, solo llamaba para decirte que ya saque a Kassius de esa pensión, no creo que cause problemas.
̅Oh, bueno…yo…- intentó excusarse pero fue interrumpido por su hermana
̅Perdoname en verdad Scorpius, no sé si hice lo correcto pero no quiero que estemos enojados, estamos unidos por un hilito, desde antes que naciéramos, no quiero que trates de arrancarlo, además tu también fuiste muy grosero, ¡faltaste a mi celebración de compromiso! Pero no quiero que faltes a..
̅La boda- completó el rubio.
̅Bueno, sí…
̅No te preocupes, ahí voy a estar.
̅¡Eres el mejor! Solo avísame cuando llegues para reservarte una…
̅Ya estoy aquí, justo estoy por abrir la puerta del apartamento- le dijo sacando las llaves negras destinadas a esa puerta.
̅¿¡Qué!? NO, espera…
̅Nos vemos cuando llegues ¿quieres?, estoy cansado, adiós- y colgó.
Dalea se quedó petrificada, cierta pelirroja exentrica ahora si se iba a morir, tenía que llegar rápido o la tercera guerra mágica se desataría.
Mientras tanto Scorpius dirigió todas sus maletas a su recamara con la ayuda de su varita, e hizo que se guardaran todas sus cosas en el armario y demás.
De pronto escuchó una campanilla frenética que corría hacia el.
-¡Kassius! Amigo, no sabes cuanto te extrañe- y lo cargó para rascarle las orejas, a lo que el can correspondió con ladridos alegres.
Aunque seguía muy afligido, Kassius le dio un pequeño empujon positivo a su día, pero estaba cansado y quería dormir un poco, pero primero se daría un buen baño.
Sí, eso ayudaría.
Menos mal que Roxane le había avisado, esos archivos no podían esperar más de una semana, tendría que acabarlos en el lapso de los tres días siguientes para mandárselos por fax muggle a su asistente.
Subió hasta el último piso del edificio para regresar a su nuevo hogar, ojala y el perro ¿Kamtuss? ¿Karrius? No hubiese hecho destrosos.
Abrió la puerta del apartamento con las llaves negras, todo estaba tal y como lo había dejado, ¿pero dónde estaba ese diablillo?
Cerró la puerta y dejó su abrigo mostaza en el respaldo de la salita en el recibidor principal, había traido consigo un aperitivo de "El Fénix Zampón" para antes de iniciar con su trabajo, que no era poco, se le hizo inevitable venir sin trabajo a Londres, que fastidio.
Pero de pronto escucho ruidos extraños en la habitación a la que se había metido el perro antes de que ella se fuera, así que se levantó a inspeccionar si no había roto nada.
Entró a la habitación contigua a la suya, y tal como le dijo Dalea eran idénticas, gemelas. Con la ecepccion de que los colores que predominaban era el gris, azul eléctrico y negro. Era una bonita combinación si le preguntasen, tal vez esa recamara se quedó sin decorar y no tuvo que sufrir los gustos coloridos de Dalea.
Buscó al perrito con la vista pero no lo vió, hasta que escuchó murmullos en el baño, ¿un perro puede murmurar? No, pero tal vez era un perro que habla ¿no? ¿¡NO!?
Justo cuando iba a comprobarlo una campanita sonó a sus espaldas, Kassius iba entrando a la habitacíon con un trote alegre, enredándose en sus piernas.
Okei, ahora Rose Weasley si estaba asustada, los murmullos seguían escuchándose en el baño.
Pero ese miedo no le impidió que tomara el cepillo de cabello que encontró en la mesita con espejo (como si eso fuera un arma mortal), y se encaminara poco a poco a la puerta del baño y la abriera sigilosamente, el baño estaba lleno de vapor, apenas y podía ver, ya no eran murmullos lo que escuchaba, no era un perro parlante, se paró en seco mientras contemplaba la escena,…era una persona, un chico para ser exacto, podía verse la silueta difuminada por el vapor tas el cristal de la regadera, naturalmente dicho joven estaba de espaldas ajeno a que una pelirroja lo observaba atónita, era un chico que cantaba en la ducha *"Do I Wanna Know?" de Artic Monkeys,*no supo por qué, pero esa voz se le hacia conocida. La escena hubiese sido bastante cómica en una de esas películas muggles, pero lo cierto es que no era nada cómico, un desconocido se había colado en su exclusivo apartamento y se estaba duchando despreocupadamente cantando y todo. Oh no, ya iba a salir.
No supo por qué, pero la idea de enfrentarse a un chico desnudo con un cepillo de cabello se le hizo muy absurdo y estúpido. Así que hizo lo que solo Rose Weasley haría en una situación nueva como esa: Salir corriendo rumbo a su recamara y encerrarse en el armario.
¿Qué? Nunca le había sucedido algo así. Era algo que no estaba en sus planes, solo llamaría por ayuda con un patronus y…mierda, la varita estaba en el puto abrigo mostaza. Genial. Estupendo Rose Weasley. Señores y señoras, ¡Miss Despistada 2028!
¿Y ahora que haría? Bueno tenía que salir de ahí e ir por ella cautelo…
Escuchó el cascabelillo fuera de la habitación. Oh no, el perrito, qué descuidada eres Rose. Que egoísta. Por Merlín, el perro, ¿cómo pudiste olvidarlo? Tendría el titulo de despistada por el resto de su vida. Yupii.
Pero entonces una voz se escuchó cerca de la puerta de la habitación.
-¿Qué pasa amigo? ¿Por qué entras aquí?¿Has visto mi cepillo?- Se escuchó la misma voz que cantaba en la ducha cada vez más cerca y cuando entró a la habitación supo el por qué se le hacía conocida la voz, era SU voz, la voz de ÉL. Sintió la sangre hervir.
Le pareció raro. Despues de tantos años ese aroma volvia a inundar su sentido del olfato. Madera de pino. Un aroma muy fresco que desgraciadamente depedía Malfoy.
El cascabelillo del perro anunciaba que se estaba acercando a ella. Oh, no. Largo de aquí.
-Wow, Dalea decidió al fin cambiar esos horrendos colores. Amarillo. Creí que ella detestaba el amarillo. Está muy guay su nueva habitación ¿no Kassius?- cuestiono un rubio con una toalla en la cintura y el torso palido desnudo, si, desnudo.
¿Qué estúpido habla con los perros? Oh sí, solo el sobrepasa límites de idiotez.
-¿Qué tienes contra el armario de Dalea?- cuestionó el blondo acercándose, Rose lo pudo ver más cerca por las rejillas del armario. Ahora sus facciones eran más maduras, más varoniles, pero eso no cambiaba su infantilismo y su estúpido cabello rubio platinado.
Scorpius acercó su mano al picaporte del armario para abrirlo pero unos golpes furiosos en la puerta principal del apartamente hicieron que el rubio se volviera contrariado, el cascabelillo salió sonando de la habitación con rumbo a la puerta y acto seguido el hurón salió también de la habitación.
Dalea Malfoy iba a pagar caro. MUY, MUY CARO…
Scorpius fue a vestirse lo más rápido que pudo, los golpes no dejaban de sonar, cuando se precipito corriendo a la puerta solo llevaba una camiseta roja y unos jeans negros, se olvidó de los zapatos y de cepillarse el cabello que ahora estaba todo revoltoso.
Abrió la puerta.
-¡PUEDO EXPLICARLO!- gritó una eufórica Dalea entrando bruscamente al apartamento buscando señas de guerra en él, pero todo estaba intacto.
-Que…inusual recibimiento- dijo divertido el rubio ajeno a las verdaderas razones-¿Estás bien?
-¿N-no encontraste n-nada extraño o fuera de lo común?- preguntó nerviosa.
-Mmm… sí.
-Q-que…
-Esa argolla que llevas ahora en tu mano izquierda- dijo normalmente.
- Ah, sí claro..- dijo con un deje de alivio, por lo menos aún no se habían visto.
En ese momento una lechuza blanca apareció y le entregó a Dalea una carta en las manos.
La abrió mientras los ojos mercurio curiosos de Scorpius la examinaban.
-Es una carta de Albus- le dio por respuesta.
Scorpius rodó los ojos y fue a la cocina por una soda, haciendo su acostumbrado ruido…
Daly:
Roxy me dijo que Rose se pasó por su apartamento por unos archivos, que justo se acababa de marchar pero que le dijo que iba a pasar a comprar una ensalada de frutas, me quedaré fuera del edificio para esperarla.
Te ama
Tu prometido (que bien se escucha eso).
P.D: Me encanta el vestido que llevas hoy. ¿Ya te lo había dicho? Creo que sí. Bueno, no hará daño.
Albus hasta en los momentos mas triviales y tensos la hacía sonrojar de alegría y ternura. Era el horbre ideal. Y pronto sería suyo para siempre.
Concéntrate Dalea.
Bien, tenía tiempo para explicarlo.
-Scorpius, tengo algo que…¿qué estás haciendo?- le preguntó al girarse y verlo comiendo y haciendo mucho ruido con los cubiertos.
-Encontré esta ensalada de frutas aquí, y está deliciosa, ¿quieres?- le preguntó.
-No, tengo que decirte algo…
- ¿Ese abrigo es tuyo?- la interrumpió señalándole uno de los sillones de piel de dragón azul de la sala- creí que el amarillo y sus derivados no te gustaban- ¿A dónde vas Kassius? Ahora se dirigió al can que corrió a la habitación de Dalea.
Dalea volteó molesta por la interrupción de su hermano y vió un abrigo mostaza, que evidentemente no era de ella.
-Ha estado en tu habitación rondando el armario, ¿tienes carne ahí? Es como si fuera una abeja y dentro estuviera la miel, no ha dejado de olfatear, por cierto, me gustan los nuevos colores de tu pieza.
Ensalada de frutas, abrigo mostaza, miel como abeja, nuevo color de habitación.
¿Acaso Rose Weasley estaba dentro de la casa?
Todo indicaba que sí.
Así que invocó un patronus para llamar a Albus, esto se pondría feo.
Scorpius se acercó a su hermana.
-¿Para qué quieres al inútil ese aquí?-le preguntó extrañado al ver el patronus que conjuraba-¿Espera, que es eso que sobresale del abrigo?- se acercó a la dicha prenda antes de que su melliza reaccionara.
De uno de los bolsillos sobresalia una varita color rojo caoba, era de un largo medio, solo unos centímetros más corta que la suya, se podía ver por la textura que era de cerezo, tenia una fina turbación delgada en el mango, y desgraciadamente ya sabía a quién pertenecía. Era de ELLA.
Creyó haber percibido su aroma al entrar al apartamento, un aroma a wisterias, un aroma que no había percibido en años, un dulce perfume de una flor venenosa, pero agradable al fin y al cabo.
No dijo nada, solo paso de largo de una horrorizada Dalea rumbo al dormitorio de la misma.
No podía creer que la idiota no le hubiera mencionado que vivía con su hermano.
Ya llevaba varios minutos divagando aun dentro del armario acerca de como matar a la rubia.
¿Qué le pasaba? ¿Qué seguía haciendo ahí? ¿De que se escondía?
Se sintió estúpida y cuando iba abrir la puerta alguien más se le adelantó.
Una mirada gris acuosa la fulminaba fijamente. Como una banshee a su presa.
Pero esta vez Rose no se acobardó, no ante ÉL. Jamás.
Sus fosas nasales de ambos se inundaron de ese insoportablemente agradable aroma.
Pino y Wisterias.
-Espero que tengas una buena explicación por la cuál estás en mi apartamento- le dijo después de varios segundos de silencio.
-Oh, ¿en serio? Creeme que me encantaría hacerte un formulario detallado, pero a ti no tengo que explicarte nada.
-A ¿no? Estás en mí propiedad, y solo mi hermana y yo podemos estar aquí.
-¡Ay que lástima! Vamos, te presto mi buzón de quejas para que deposites tus berrinches ahí, pero voy a ignorarlos.
-Eres…- musitó el rubio.
-¿Qué?- lo retó.
La miradas seguían desafiándose, azul y gris en un mismo espacio, en un mismo contexto, bajo la misma causa, el fuego y el hielo, el sol y la luna, el ying y el yang…Rose Weasley y Scorpius Malfoy.
++++++
¡¡¡He vuelto!!!
¿Cómo les va?
He aquí un nuevo capitulo, el momento del reencuentro, tan esperado, espero no haberlas decepcionado.
¿Que creen que pasará ahora? ¿Cuál será el nuevo rumbo? ¿Acaso significa el inicio de el apocalipsis?
Dejen comentarios. Las amo.
Rock & Soccer <3