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El regreso de James Potter — capítulo 2

Capítulo 1-. 

-¿Un caramelo de limón?

James negó y se reclino en la silla frente al escritorio, por alguna razón, su estómago, que años atrás había parecido un barril sin fondo, se encontraba encogido ante el aturdimiento que sentía en esos momentos, después de todo, minutos atrás, él estaba, ¿Muerto?,… ¿Realmente se le puede llamar muerto a estar vivo, respirando y con un corazón latiendo en esa situación?, pues no lo sabía, ni lo entendía realmente, porque ahí, en esa silla donde paso casi toda su juventud se encontraba un James Potter desconocido para el mismo, y, después de haber abierto los ojos, era un James Potter destrozado, que si bien, era lo único que podía entender hasta el momento.

-¿Qué sucedió, profesor?- pregunto con un hilo de voz

-No lo entiendo muy, Señor Potter- Dumbledore suspiro, al igual que James, él no lograba entender mucho y, su brillante mente, sabía lo mismo que el mago frente a él - Y necesitamos saberlo, ¿Hay algo que me quieras decir?

-Solo desperté en el Valle de Godric, abrí los ojos y, estaba frente a una tumba…- Trago en seco - Mi tumba, y la de Lily…Fue horrible, no sabía que pasaba, estaba perdido en medio de la incertidumbre de que, lo último que recuerdo es que grite a Lily que corriera, luego su risa,…una luz y todo se vuelve negro, luego estamos en el Valle de Godric de nuevo

-Como si hubiese sido un sueño- murmuro Dumbledore, James asintió

-O una pesadilla - atribuyo Potter - No sabía qué hacer, Lily no estaba a mi lado, ella esta bajo tres metros de tierra y me dejo solo…o yo le fallé, no lo entiendo ahora, ni lo entendí en ese momento, quise irme y no sabía a donde, pensé en Sirius o Remus, incluso en la orden, pero no sé dónde están, no sé cuánto tiempo ha pasado ni si ellos siguen donde estaban la última vez, luego pensé en el castillo, es el lugar más seguro que conozco - Bufo - No sé qué ha pasado con el mundo, profesor, y apenas entiendo que paso conmigo, con Lily, con…Harry,…¡Harry!,…¿Dónde está él?

Dumbledore suspiro y se levantó de su asiento, dio unas indicaciones a uno de los cuadro a sus espaldas el cuál no tardo en desaparecer, por último, tomo uno de los cuadros más pequeños de la pared y se lo extendió al merodeador, en esa foto, el equipo de Quidditch del año anterior estaba saludando a la cámara, reían y alzaban la copa de campeones con máximo orgullo y, el chico que alzaba la copa era la mayor atracción, si bien la fotografía estaba en blanco y negro, Jame son tardo en darse cuenta de quién era y sus ojos de llenaron con lágrimas, allí, sonriendo igual como lo hizo el en su juventud, estaba su hijo, lo sabía, ese era Harry, con el cabello revuelto, las gafas torcidas y el uniforme del equipo de Gryffindor y no pudo sentirse mas orgullo, sin embargo, compungido al darse cuenta de que su hijo ya estaba grande, habían pasado años desde la última vez que lo sostuvo entre sus brazos y él se los había perdido, los mejores años de la vida de su hijo y el no estuvo para disfrutarlos…

-Han pasado doce años,  James - escucho la voz de Dumbledore - Y muchas cosas en ellos

-Él ya tiene 13- musito y se quitó las gafas para secarse los ojos - Ya no es mi pequeño

-Estoy seguro, joven Potter, que no hay nada más que Harry anhele, que poder reencontrarse con su padres, en esta vida- Dumbledore le guiño un ojo - Sin embargo, es cierto que el muchacho está bastante grande, pero, es un chico muy valiente, al igual que lo fueron ustedes en sus tiempo y ha sabido conllevar la vida con la frente muy en alto y su apellido con máximo orgullo, aunque no sepa mucho de los Potter

-Estoy seguro que si- Sonrió - ¿Qué ha pasado con mis amigos?, ¿Remus y Sirius?

Jame evito a toda costa mencionar el nombre de Peter, pensar en esa maldita rata lo hacía hervir de odio, pero, ese mal nacido sería un tema que arreglaría después, cuando estuviese seguro que el cobarde estaría temblando de miedo al momento de que se supiera del regreso de James Potter.

-Oh, es una excelente pregunto - asintió el profesor - Me complace informarle acerca del puesto del señor Lupin como profesor de Defensa contra las Artes Oscuras en Hogwarts, si se me permite decirlo, el mejor que hemos tenido en años, por otra parte, el paradero del señor Sirius Black es desconocido en estos momentos por una situación que espero, el profesor Lupin le haga comprender

El pelinegro asintió, segundos después el sonido de alguien tocando a la puerta le llamo la atención, sin embargo no se paró de su lugar, si Dumbledore era capaz de gritar "Adelante" sin ningún problema, alguien de confianza debería ser.

Volvió a ponerse las gafas y cerró los ojos por un momento tratando de analizar lo que sucedía; Habían pasado doce años, eso significaba que él ahora tenía ¿33 años?, pues bien, se sentía como de 100 y, si lo pensaba bien, ahora era un hombre, muerto, pero con responsabilidades que había dejado vagando en el mundo y se odiaba por eso, porque, después de todo, había un chico de 13 años que dependía de él y no había estado para el doce años de su vida, por otra parte, también era un estúpido adolecente destrozado y, aquel vacío que sentía en su interior se parecía mucho a la vez que perdió a sus padres, pero siempre hubo quien lo sujetara cuando creía que iba a caer, Sirius, Remus, Lily,… solo que esta vez, era peor, mucho peor, porque casi lo perdió todo y por culpa del que creyó uno de sus mejores amigos; Lily, su Lily, su amada pelirroja yo no estaba ahí y era lo que más necesitaba en esos momentos, un ancla, un soporte y un respaldo, alguien que le dijera que todo estaba bien, que todo tenia solución, pero ella ya no podía decirle más nada de eso, sin embargo, igual que un loco, creía escuchar la voz de Lily a su lado, susurrándole en cada momento el nombre de su hijo y que los amaba, y, sin saber por qué, se aferraba a eso en todo momento y se permitía pensar como un hombre, pensar en él y en su hijo que, en algún lugar estaba necesitando de sus padres y, se dijo, es por eso que el estaba ahí, porque ahora, su mundo era Harry.

-James…

El susurro de una familiar voz llamándolo lo hizo darse vuelta y sonreír, su primera sonrisa del día y estaba dirigida hacia uno de sus mejores amigos

Remus estaba ahí, más viejo, con más cicatrices surcando su cara y con ojeras enmarcando sus ojos, pero estaba ahí, el chico de ojos miel, cabello desordenado y sonrisa amable que fue su mejor amigo estaba allí y no tuvo que pensarlo mucho para correr a abrazarlo, porque lo necesitaba, igual que un niño necesita a su mantita en las noche de tormenta, James necesitaba a sus merodeadores, a pesar de que sentía la falta de los brazos de Sirius no se quejó cuando apretó con todas sus fuerzas a Remus y este se lo devolvió de igual forma y, allí, como dos nenas, lloraron todo el dolor que sentían y la felicidad que les daba estar juntos nuevamente.

Remus por su parte casi agarro un infarto cuando entro a la oficina del director sin saber porque lo llamaban y vio a James Potter, cornamenta sentado en las sillas frente al escritorio y simplemente no lo podía creer, porque, él, hace doce años había asistido a su funeral, él había visto con sus propios ojos la casa del Potter destruida, había llorado, había gritado y se había sentido profundamente vengativo cuando creyó a su mejor amigo muerto por la traición del que creía su hermano, pero ahora, mientras lloraba escondido en el hombro de su mejor amigo y trataba de calmar los temblores que tenía su cuerpo, seguía sin poder entender que hacia el vivo, sin embargo la alegría que sentía en esos momentos, nadie la podría comparar.

-Eres un idiota- Se quejo Lupin cuando se soltaron y pudo ver con sus propios ojos el rostro acongojado de su amigo, estaba igual que hace doce años, quizás con facciones más maduras, pero era el chico de 21 años del que nunca se pudo despedir, pelinegro, gafas cuadradas y sonrisa arrogante, sin embargo, sus ojos avellanas no tenían el brillo del que gozaba la última vez que lo vio - Odie tu estúpida broma

-¿Qué broma?

-Realmente pensé que habías muerto

-Travesura Realizada


Ok!!

Edite este capítulo, lo cierto es que la primera versión del capítulo 1 lo escribí con un poco de apuro porque estaba acostándome algo tarde y me iban a regañar (Digamos que para mi abuela las 10 de la noche son como las 3 de la madrugada, imagínense si son las 12 y yo sigo despierta)

De verdad espero que les guste y apreciare mucho que me dejen un comentario de como les parece la historia. :D