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Amor en escala de colores — capítulo 4

Capítulo 3. Conociéndose

Hermione se encontraba de pie leyendo mientras Draco se encontraba distraído con su celular.

Daniel— ¡No escucho nada!

Candy— ¿No puedes leer un poco más alto?

Profesor Albert— ¿Te encuentras bien?  — Le pregunto a Hermione.

Anna— Esa chica no sirve para nada…

Pansy— Es defectuosa por naturaleza. — Comento con malicia provocando que sus amigas rieran.

Profesor Albert— ¿No están siendo un poco duros con ella? Son compañeros, deberían ponerse en su lugar. Granger puedes tomar asiento.

Hermione— Es un buen profesor, supongo que solo hace su trabajo. -Pensaba mientras volvía a tomar asiento.Un trozo de papel cayó en su escritorio extrañada levanto la mirada tratando de averiguar quién lo lanzo pero no encontró indicios de quien le mando la nota, desdoblo la hoja y conforme leía su rostro reflejaba confusión.

**Nota:**Tengo como rehenes a la madre y a su hijo...

Hermione—¿La madre y su hijo?... — Repitió confundida y repentinamente recordó el boceto que había estado dibujando en el parque. —¿¡Que!?  —Exclamo provocando que todos voltearan a verla.

Profesor Albert— ¿Pasa algo?

**Draco—**Si me pareció ver un ratón por ahí… —Señalo el rubio cerca de la puerta.

El comentario provoco que todas las chicas se subieran a sus bancas y comenzaran a gritar, Draco solo se limitó a dirigirle una sonrisa divertida a Hermione.

Draco— Tontos solo estaba bromeando.


**Anna—**Ya viste, está hablando con un chico…

Candy— Y Ese chico es nada menos que Draco…

Daniela— Es la primera vez que la veo hablar con alguien…

Pansy— No puedo creer lo que estoy viendo… ¿Por qué Draco está con esa cosa?  —Dijo mientras dirigía una mirada molesta en dirección a la mesa donde Draco y Hermione se encontraban sentados.

Draco— Se encontraba sentado en una mesa de la cafetería, mirando a la sentada frente a él. —Tú dibujaste esa pintura ¿verdad? ¿Usas modelos?

**Hermione—**Yo… bueno... no precisamente… —Dijo nerviosa. —Ese dibujo se me ocurrió al ver a las madres con sus hijos en el parque…

Draco— ¿En serio?

Hermione— Por… no olvídalo…

Draco— ¿Qué es lo quieres saber? 

Hermione— mmm, ¿Por qué lo guardaste, en vez de tirarlo?

Draco—¿Por qué?...bueno, porque era hermoso, es un dibujo increíble.


Hermione— Sus palabras me han atravesado… es extraño pero tal vez no es realmente la persona que había imaginado que era. — Medito al sentirse tocada por las honestas palabras del chico

Mientras bajaba por las escaleras de la escuela, de pronto una voz la hizo detener sus pasos.

Draco— ¡Hermione!, ¿Ya te vas a tu casa?  — Pregunto mientras descendía por las escaleras.

**Hermione—**Voy, al club de arte…

Draco— ¿Estas en el club de arte?

Hermione— Afirmo con la cabeza. — ¿Estas en el equipo de basquetbol?

Draco— ¿Lo dices por esto?  — Pregunto sosteniendo con una mano un balón de basquetbol negro. —No, esto es trabajo…

Hermione— ¿Trabajo?

Blaise— ¡Hey!, ¡Draco apresúrate!  — Grito el chico de piel oscura y ojos grises desde las escaleras de abajo.

Draco— ¡Ya voy jefe!  — Dijo remarcando con sátira la última palabra, se giró y detuvo sus ojos en ella. — ¿Tienes dinero?  — Ella asintió. — Préstamelo y te devolveré el doble.

Ella no lo pensó dos veces y saco un par de billetes que le tendió al chico. El tomo el dinero y lo guardo en el bolsillo de su pantalón. Se giró y camino hacia las canchas de básquetbol apenas dio un par de pasos y se detuvo, se giró y se acercó a ella de nuevo, llevo una de sus manos al cabello de la chica y le quito la liga que sostenía su cabello.

Draco— Tomare prestado esto también. —Dijo mientras le giñaba un ojo al mismo tiempo que sonreía para después irse.

El rostro de Hermione se volvió completamente rojo, mientras tomaba entre sus dedos su cabello liberado de su agarre, siguiendo con sus ojos la espalda del rubio que decencia las escaleras. Ella ni siquiera se percató de que unas chicas habían observado la escena.

Candy**—** ¿Ya viste? se ha puesto roja.

Anna— Pero que le pasa a Draco, ¿Por qué de entre todas Hermione? ¿No piensas lo mismo Pansy?

La chica de cabello negro y de ojos color verde aceituna no dijo nada, simplemente se quedó observando en la dirección donde se encontraba Hermione.


Chicas—¡Wow! Draco, eres el mejor. —Gritando.

Draco acababa de encestar una canasta de tres puntos. Él y Blaise hacían un espléndido equipo jugando en un dos a dos, mientras unos chicas lo animaban unos chicos del equipo de básquetbol conversaban sobre él.

Charlie— ¿Quién ese chico de cabello largo?

Tom— Es Draco del 2-C

**Alan—**Tiene buenos instintos y altura.

Charlie— Creo que mide casi dos metros, podría llegar a convertirse en titular en poco tiempo ¿Por qué no se une a nuestro equipo?

Tom— Es un vago, las personas como el, no les gusta que le digan que hacer, no funcionaría en el equipo a pesar de que tiene potencial.


**—**Ya viste, los chicos otra vez están jugando baloncesto en las canchas de atrás.

— Seguramente están jugando por dinero otra vez.

— Supongo que cuantas más retas, más dinero ganan, ¿no?

— Incluso han venido chicos de otras escuelas.

— Apuesto que Draco y Blaise andan detrás de esto, esos dos juntos nunca hacen nada bueno.

**—**Si alguien apuesta contra ellos, es que es bastante tonto.

Comentaban las chicas observando desde una de las amplias ventanas de un enorme salón, que poseía enormes ventanales, para dejar entrar la luz natural del sol. Hermione se encontraba sentada, frente a un caballete con un lienzo, por el que ella pasaba con suavidad un delgado trozo de carbón pero al escuchar el nombre de Draco, reacciono y dirigió su mirada en dirección a la ventana con discreción y logro distinguir que sostenía su cabello largo con la liga que le había tomado prestada hacia un rato, ella se sonrojo y regresaba su mirada al lienzo.

Hermione— Mi liga, ni siquiera le importa que sea de color rosa.


Draco y Blaise se encontraban sentados en la cancha de basquetbol bebiendo un poco de agua mientras contaban el dinero que habían ganado.

Blaise— Lo has hecho bien Draco, te has dejado el alma en este juego.

Draco— La vida no es barata, ya sabes.

Blaise— Pues a mí me gustaría vivir por mi cuenta también, pero estar en la ruina es malo, mírate ni siquiera puedes cortarte el cabello. — Dijo en tono de broma.

El rubio se limitó a quitarse la liga que sujetaba su cabello y la observo un instante mientras la colocaba en su muñeca.


La puerta del aula de arte se abrió dejando entrar a un hombre de aproximadamente unos treinta y cinco años, delgado de ojos verdes, piel blanca y cabello negro.

— Oh, Granger ¿Aun sigues aquí?

Hermione— Profesor Albert.

El profesor cerró la puerta y se acercó a donde se encontraba la castaña pintando un cuadro.

Profesor Albert— Es bueno que seas tan buena alumna, pero la escuela hace horas que cerro, será mejor que vayas a casa. — Dijo en tono amable, mientras se aproximaba más a ella. — Realmente te gusta pintar ¿No? ¿En que estas trabajando ahora?

Al sentir la cercanía del profesor se tensó mientras este se inclinaba un poco detrás de ella para observar lo que la chica estaba pintando. Él se inclinó más y la tomo de la mano.

Profesor Albert—¿Con esta mano es con la que dibujas?  Eres una chica muy talentosa. —Dijo muy cerca del oído de su oido.

Ella se tensó aún más, su cuerpo no se movió ni un milímetro. Tenía miedo y se apreciaba en sus ojos, pero su cuerpo no le respondía.

Hermione— ¿Profesor Albert? mi voz no sale… ¿Por qué?  — Pensaba con miedo.

El profesor comenzó a subir sus manos hasta el pecho de la castaña, estaba por deslizarlas por debajo del enorme suéter que traía puesto. Repentinamente se escuchó como la puerta del aula se abría, tanto la castaña como el profesor alzaron las miradas para encontrase con Draco de pie frente a ellos. El profesor se apartó rápidamente de Hermione, mientras el blondo los miraba con desinterés.

Profesor Albert— Draco, esto… yo estoy haciendo la ronda por la escuela, tú no eres de este club ¿Que estás haciendo aquí?

Draco— ¿No puedo estar aquí, si no soy del club de arte?… —Pregunto con indiferencia, mientras ingresaba al salón. — Bueno tal vez me una al club de arte. —Comento mientras se acercaba a observar unas pinturas recargadas en una de las paredes.

Profesor Albert— ¡No seas estúpido! tú no tienes ni idea de lo que es pintar.

**Draco—**Nunca se sabe, a lo mejor tengo algún talento escondido. —Comento mientras volvía a colocar una pintura en su lugar y dirigía su mirada al profesor. — Puede que sea estúpido, pero por lo menos yo voy detrás de las chicas de mi edad.

**Profesor Albert—**Su rostro se tensó y se puso pálido. — ¿De qué estás hablando? ¿Qué pruebas tienes para decir esa tontería? ¡No voy a permitir que me insultes así!

Draco se acercó a una de las mesas y tomo un cúter, mientras el profesor se ponía aún más pálido. El chico observaba el filo de este con interes.

Profesor****Albert— ¿Qué?… ¿Que vas a hacer? ¡Malfoy!

Draco— Reacciono al escuchar su apellido y dirigió su mirada fría al profesor mientras sonreía maliciosamente. —Tranquilo, solo iba a afilar un lápiz. —Comento mientras tomaba un lápiz de la mesa y le sacaba punta. — ¿Acaso, pensó que le marcaria la cara? ¿Por qué haría algo como eso?… — Pregunto en tono divertido sin embargo sus ojos no mostraban ningún signo de diversión, al contrario eran peligrosamente fríos, por lo que se podía percibir una amenaza en ellos.

El profesor palideció y salió corriendo del salón, las lágrimas comenzaron salir de los ojos de Hermione, mientras el rubio tiraba el cúter.

Draco— Aficionado. —Dijo en tono decepcionado, mientras miraba la puerta por donde había salido el profesor. Sus ojos se encontraron con los de la castaña.  — ¿Que sucede contigo Hermione? Dejaste que te tocara sin decir nada, al menos le podrías haber pedido dinero o algo.

Ante esas palabras ella detuvo sus lágrimas sorprendida, él le sonrió y se acercó al lugar donde ella había permanecido sentada.

**Draco—**Si das esa imagen asustadiza, harás que la gente piense que puede aprovecharse de ti, ¿No lo sabias?  — Dijo y dirigió su mirada al óleo que tenía frente a él.

Un hermoso oleo de una figura humana. El chico alzo la vista y vio frente a él una estatua de tamaño natural de color blanco, perfectamente tallada en mármol.

Draco— ¿Ese es tu modelo? Es igual, realmente eres muy buena, tus dibujos son como una foto. — Dijo mientras se acercaba a la estatua. — ¿Quién es?  — Vio una placa con el nombre. -MARTE ¿El planeta?

Hermione— Había parado de llorar. -Ma… marte, muchos piensan que marte es solo un planeta, pero… en la mitología también existía marte.

Draco— Mitología… ¿Era un héroe o un dios?

Hermione— El dios de la guerra.

Draco— Se puso frente a la estatua y le acaricio el rostro con suavidad mientras miraba los ojos de la estatua frente a él. — Para ser alguien tan violento, tiene una cara amable ¿No crees?  — Comento mientras se acercaba a la estatua hasta que su rostro quedo frente a la representación del dios.

El chico miro fijamente por unos segundos las perfectas facciones de la estatua frente a él y entonces deposito un ligero beso en los labios de esta. La escena sorprendió a la chica causándole un profundo impacto ya que ante sus ojos lo que terminaba de ver era arte.

Blaise— Draco, ¿Que estás haciendo? ¡Vámonos¡ — Dijo entrando por la misma puerta por la que su amigo habia entrado unos minutos antes.

Draco—  Metió su mano en el bolsillo de su chamarra de color negro y saco algo. — Toma, te dije que te daría el doble. — Comento mientras le lanzaba algo con suavidad a la castaña y esta lo atrapaba, para después salir por la puerta.

Ella abrió las manos y vio que eran un par de billetes envueltos en su liga rosa, escucho un par de voces alejarse.

Blaise— ¿Qué es lo que querías hacer en el aula de arte?

Draco— Solo quería apreciar algo de arte…

Hermione— Aferro con sus pequeñas manos el dinero mientras miraba la puerta por donde el chico había desaparecido. — ¿Qué es este sentimiento?... Siento como si algo acabara de nacer en mí…


Draco y Blaise salieron por la parte de atrás de la escuela y ante ellos se encontraron una impresionante puesta de sol.

Draco— Que impresionante puesta de sol, es del color de la sangre. -Comento mientras levantaba la mirada para apreciar el espectáculo.

La luz del atardecer torno el color de sus ojos aun tono plata al rojo vivo dándole una apariencia misteriosa.